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Liberándonos de las Cadenas de la Adicción

Dejamos de estar a cargo de nuestras propias vidas el día en que nuestras adicciones toman el control de nuestras vidas. Ese día perdemos nuestra libertad y nos volvemos esclavos de nuestras adicciones. Ellos se vuelven nuestra mayor meta y propósito en nuestras vidas, y nos volvemos dependientes de la satisfacción de esa adicción con el fin de sentirnos bien, felices y exitosos. Con el fin de retomar el control de nuestras vidas, deberemos liberarnos de las cadenas de nuestras adicciones.

 

 

"Mientras más grande sea la lucha, más grande será el triunfo" - Nick Vujicic #adicción

 

 

Una adicción es la necesidad desesperada de tener algo o hacer algo, crea en nosotros un hábito que nos encarcela, volviéndonos dependientes de ese hábito. Nos hace creer que lo necesitamos, quitándonos el control de nuestra propia vida, y cuando no tenemos el control de nuestras vidas, perdemos el control de todo, eso quiere decir que nuestra vida pasa a estar a merced de nuestra suerte. Estamos simplemente en un bote a la deriva en el océano de nuestras vidas empujados por la corriente de nuestras adicciones.

¿Dónde vamos a terminar? Sólo Dios sabe. ¿Cuáles son las probabilidades? Posiblemente estemos yendo directo a la caída, directo a nuestro fracaso. ¿Podemos hacer algo al respecto? ¿Podemos cambiar nuestra dirección? Absolutamente. ¿Cómo podemos hacerlo? Tomando el control de nuestras vidas, diciéndole a nuestras adicciones: ¡Oye, tú! No estas mas a cargo aquí, no tienes poder sobre mi vida, no me controlas, a si que vete ¡y devuélveme mi vida!

 

 

“A veces sólo puedes encontrar el cielo regresando lentamente del infierno.” – Carrie Fisher

 

 

Lo sé, todo suena tan lindo y fácil, pero deberás estar preguntándote como hacer algunas cosas, como por ejemplo: ¿Cómo empiezo? ¿Es realmente posible alejarme de mis adicciones? Y sí, lo es. ¿Quieres saber como lo sé? Porque ya has tomado el primer y mas importante paso de todos: Has decidido que es algo que quieres cambiar en tu vida, y tener la posibilidad de ver que algo no te esta otorgando lo que realmente quieres es el primer paso en el camino hacia una mejor vida.

Si realmente quieres cambiar, si realmente quieres algo y estas dispuesto a hacer todo lo que puedas con el fin de tenerlo, tu lo tendrás, pero tendrás que trabajar duro, y con duro no me refiero a trabajar duro un día, y el otro no, lo que significa es que deberás trabajar duro cada día de tu vida. Deshacerte de tus adicciones es un compromiso de todo una vida. No es algo que haces hoy, y dejas de hacer mañana. Nuestras adicciones son nuestro punto débil, y deberá siempre ser reforzado, incluso si sentimos que ya estamos fuertes en ese aspecto, siempre debemos ser cuidadosos de nuestras adicciones, y estar siempre listos para pelear en el momento que aparezca la ocasión.

 

 

“El éxito es la sumatoria de pequeños esfuerzos, repetidos día tras día.” – Robert Collier

 

 

Por lo tanto, el primer paso es aceptar el hecho de que tenemos que cambiar algo en nuestras vidas, algo que no nos ayuda sino que nos entierra, algo que no nos esta dando éxito sino puro fracaso. La primer cosa que debemos saber es que nuestras adicciones no nos salvan de ninguna forma, ni cambian nuestra realidad, no nos otorgan lo que realmente queremos, sino que nos condena a una vida de fracaso. Sólo ponen mentiras en nuestras mentes, y nos convence de que las necesitamos, para así poder caer en sus trampas.

El segundo paso es encontrar la fuente de nuestra adicción. Hay algo, que fomenta la necesidad de satisfacer tal adicción. Esa necesidad se vuelve tan fuerte que se vuelve inevitable y te hace caer en las garras de tu adicción. ¿Que hacer entonces? Aléjate de esta fuente, no caigas en la trampa de pensar que podrás salir de ahí a salvo. Librate de todo aquello que vuelva tu adicción mas fuerte e incontrolable.

 

 

“Si puedes dejar de hacerlo por un día, puedes dejar de hacerlo toda tu vida.” – Benjamin Alire Sáenz

 

 

El siguiente paso es enfoque. Es todo una cuestión de enfocar tu mente en aquellas cosas que realmente quieres en tu vida, el tipo de cosas que te acercaran al lugar donde quieres llegar, el tipo de cosas que revelarán tu verdadero potencial. No se trata de resistir la tentación, es cuestión de terminar con esa tentación, ¿y como podemos hacerlo? Una vez más, es todo una cuestión de enfoque. Estamos rodeados de muchas cosas, pero vemos  la mitad, porque vemos solo aquello que observamos, y es todo una cuestión de enfoque. Enfoca tu mente en el tipo de cosas que te darán felicidad, paz y te harán sentir exitoso, y olvídate de aquellas cosas que te destruyen. Pon tu corazón en lo que es mejor para ti, y no pongas tu mente en lo que no te sirva, y veras cambiar toda tu vida.

 

 

 

 

Independientemente de tu adicción, siempre recuerda algo: Tu eres una obra maestra de Dios, tu tienes grandeza dentro de ti y el poder para superar cualquier desafío. Todo depende de ti, en tu compromiso y perseverancia. Cuanto estés dispuesto a sacrificar con el fin de alcanzar la victoria es lo que determinara tu éxito. ¡No sera fácil, pero valdrá la pena!

¡Asume la Plena Responsabilidad por tu Vida!

Todos somos responsables por nuestras propias vidas, pero actuamos como si alguien más tuviese el control. La realidad es que la mayoría de las cosas que nos suceden es debido a nuestras acciones o inacciones. Todo aquello que decidamos hacer o no hacer va a crear nuestra realidad. Con el fin de vivir la vida que realmente queremos, debemos asumir responsabilidad por nuestras vidas.

 

"Acepta responsabilidad por tu vida. Debes saber que eres tú quien te llevará a donde quieres ir. Nadie más." - Les Brown

 

Las circunstancias externas no son las encargadas de limitar nuestras posibilidades de alcanzar aquello que deseamos, sino que somos nosotros los responsables de limitarnos a nosotros mismos. Nos limitamos día a día con nuestras propias creencias, pensamientos, con lo que decidimos y sentimos. Constantemente creamos nuestro destino incluso si no somos conscientes de ello. Todo lo que hacemos, y todo lo que dejamos de hace determina nuestro destino.

El problema es que es muy sencillo culpar a nuestro pasado, a nuestros padres, a nuestros amigos, a nuestro jefe, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestro trabajo, al tiempo, al clima, a la sociedad en la que vivimos y a todo el mundo por la vida que nos toca vivir, ya que de esa forma no nos hacemos responsables de lo que nos sucede, lo cual significa tomar el camino más fácil, ya que es mucho más sencillo sentarse y criticar que hacer algo al respecto. Y es así que nos ponemos en el papel en el que damos la mejor actuación: el papel de víctima.

 

 

 

“El momento que aceptas responsabilidad por todo en tu vida es el momento en que adquieres el poder para cambiar todo en tu vida.”  – Hal Elrod

 

 

 

Es así que empezamos a culpar a todo aquel que nos rodea, haciéndolos responsables por nuestro fracaso. Suena tan convincente que empezamos a creer de verdad que los demás son los culpables y que nosotros somos sus víctimas. Es así que un día lo que era simplemente un rol, pasa a hacer parte de nosotros, convirtiéndonos en las victimas de este mundo cruel e injusto. ¿Y porque hacemos esto? Porque es más sencillo culpar a otros y no hacer nada, que tomar responsabilidad por nuestra vida, haciendo todo aquello que podamos, tomando riesgos, aceptando desafíos, para cambiar nuestras vidas.

Al asumir una completa responsabilidad por nuestras vidas empezamos a culpar solo a una persona por nuestro fracaso, eso quiere decir, a nosotros mismos. Lo malo es que es siempre difícil y doloroso para nuestro ego admitir que nosotros somos los responsables de la mayoría de las situaciones que nos suceden día a día, sobre todo aquellas que nos generan dolor, enojo y angustia. Por lo tanto, a modo de ejemplo, se puede decir que no es nuestro trabajo el responsable de nuestra miserable vida, somos nosotros los responsables por no ir en búsqueda de algo mejor, ni tampoco es nuestro profesor el responsable de nuestro fracaso, somos nosotros los responsables de no haber estudiado ni dedicado el tiempo suficiente, al mismo tiempo no es nuestra familia la responsable de nuestra falta de éxito en la vida, si no que somos nosotros los responsables de no ir tras nuestros sueños. ¿Puedes verlo ahora? La mayoría de las veces somos nosotros los responsables de nuestra propia desdicha, pero es siempre más fácil culpar a otros.

 

 

 

“La mentalidad de victima diluye el potencial humano. Al no aceptar la responsabilidad personal de nuestras circunstancias, nosotros reducimos enormemente nuestro poder para cambiarlas.” – Steve Maraboli

 

 

 

Lo bueno es que al momento de asumir responsabilidad por nuestra vida nos permitimos tener el control para cambiar cualquier situación desagradable de nuestras vidas, pudiendo crear otro resultado diferente. Por ejemplo, en el caso que alguien decida dejar de fumar y por lo tanto así su salud aumente, o cuando alguien decida dejar el trabajo que odiaba para así seguir sus sueños, viviendo una vida más feliz, o cuando alguien decida terminar con la relación toxica en la que se encuentra y así vivir una vida con más paz. Es así que cuando alguien se hace responsable por su vida, toma el control de la misma, y así paso a paso se van tomando las acciones correctas para obtener una vida mejor.

En nuestras vidas nos enfrentamos a distintas dificultades, en donde debemos lidiar con terribles circunstancias, pero depende de nosotros permanecer como víctimas de las circunstancias de nuestras vidas, culpando a la vida por ser tan injusta, condenándonos a nosotros mismos a vivir una vida de sufrimiento, o podemos asumir plena responsabilidad por nuestras vidas, haciendo todo aquello que podamos para convertir lo negativo en positivo, creando así un mejor futuro para nosotros mismos.

 

 

 

“A la larga, le damos forma a nuestras vidas y a nosotros mismos. El proceso nunca termina hasta que morimos. Y las decisiones que tomamos, son absolutamente nuestra propia responsabilidad.” – Eleanor Roosevelt

 

 

Los invito a reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Hay algo que estés haciendo ahora que podrías hacer mejor para incrementar tus probabilidades de obtener el resultado deseado? ¿Hay algo que estés haciendo ahora que no deberías estar haciendo con el fin de obtener el resultado que quieres? ¿Hay algo que no estés haciendo que deberías estar haciendo para obtener aquello que deseas?

 

 

 

La vida que quieres es posible, la pregunta sería: ¿Estás haciendo lo que deberías estar haciendo con el fin de obtenerla? ¡Asume una plena responsabilidad por tu propia vida, y así crea y vive la vida que siempre has querido!