Tag Archives: ser el cambio

¡Es Tiempo de Una Revolución de Amor!

Los humanos enfrentan un grave problema, la sociedad en la que viven está en estado de descomposición, sus cerebros han sido lavados, y el mayor problema de todos es la falta de amor. Necesitamos amar de nuevo, necesitamos recordar lo que es verdaderamente esencial, ¡es tiempo de una revolución de amor!

 

 

cuando-el-poder-del-amor-supere-el-amor-al-poder-el-mundo-conocera-la-paz-jimi-hendrix

 

 

El virus que ha sido implantado en nuestras mentes ha exterminado la mayoría de las cosas más valiosas que tenemos como seres humanos como, por ejemplo: La habilidad de amar, la habilidad de amarnos a nosotros mismos, a nuestro mundo, a nuestra naturaleza, y a cada ser humano sobre este planeta. Hemos perdido el poder para crear todo aquello que deseamos, y hemos olvidado quien somos en realidad, y cuál es el verdadero propósito por el cual estamos aquí.

El gran problema de todos es que le hemos cambiado el significado al amor, olvidándonos de lo que realmente significa. El mundo está bajo tanto dolor en este momento, y no solo porque los humanos solo están amando de una forma superficial y egoísta, sino porque que le dan amor cada día a cosas sin valor, y ahí es donde se encuentra la peor de las enfermedades: El amor al dinero.

 

 

 

 

“Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado, y el último pez atrapado, te darás cuenta que no puedes comer dinero.” – Sabiduría Indoamericana

 

 

 

 

Estamos más enamorados del dinero que de cualquier otra cosa en el mundo. ¿Y como puedo saber eso? Porque solo basta con mirar el mundo, y lo que sucede actualmente, para saber que lo que digo es verdad. El problema es que las personas están tan ciegas, que no pueden ver la realidad. Los humanos han perdido el sentido común, convirtiéndose en victimas de su locura, de su enfermedad por el dinero, o el poder, realizando las peores de las atrocidades y todo en el nombre del dinero. Nuestro amor por el dinero es la primera causa del dolor y sufrimiento, y la causa de la destrucción lenta y letal de la existencia humana.

El mundo está muriendo, estamos empujando constantemente nuestros recursos al límite, poniendo nuestra propia existencia en peligro. El mundo, nuestro hogar necesita de amor, y no el tipo de amor barato y podrido que damos día a día, sino que necesitamos amor real, amor del bueno. Debemos aprender a amar de nuevo, y esparcirlo a donde vayamos, para así poder sanar nuestros corazones y el mundo entero. La solución es enfocar nuestra vista en lo que realmente importa, aprender a amarnos a nosotros mismos, para así amar a otros, debemos aprender que no estamos separados, por lo tanto, lo que le hacemos a otros, nos lo hacemos a nosotros mismos.

 

 

 

 

“El planeta no necesita más gente exitosa. Lo que el planeta necesita desesperadamente son más pacificadores, sanadores, restauradores, contadores de historias y amantes de todos los tipos”. – Dalai Lama

 

 

 

 

Hay algunas preguntas sobre el comportamiento humano que han estado en mi mente, y las cuales no puedo entender:

 

¿Cómo es posible que todavía existan personas matándose entre sí, personas robándole cosas a otras personas, personas sin casa, sin nada que comer, sin agua potable, sin acceso a educación, salud y sin ningún derecho a tener una vida decente?

¿Cómo es posible que sepamos que estamos destruyendo nuestro planeta, nuestro hogar, y el hogar de miles de criaturas, sabiendo que estamos jugando a la ruleta rusa con nuestra propia existencia y así y todo no hacemos nada para cambiarlo? Hemos sido bendecidos con un maravilloso planeta y sin embargo lo destruimos día a día con nuestras imprudentes acciones.

¿Cómo puede ser que luego de miles de millones de años de vida en la tierra todavía sigamos separándonos por nacionalidad, raza, religión, genero, edad y estatus social, otorgando derechos humanos dependiendo de dónde pertenezca cada persona?

¿Cómo puede ser posible que todavía existan personas privadas de su libertad? ¿Cómo es posible que todavía en este Siglo XXI exista la esclavitud?

¿Cómo puede ser posible que hayamos sido beneficiados con un maravilloso cuerpo, el cual nos permite experimentar el maravilloso regalo de la vida en la tierra y sin embargo lo destruimos día a día consumiendo toda la basura que podamos, sin importar ni un poco nuestra salud hasta llegado el momento en el que no hay vuelta atrás?

¿Cómo es posible que hayamos sido bendecidos con una mente extraordinaria, teniendo el poder, las habilidades, y los conocimientos para crear cosas maravillosas y sin embargo lo usamos para destruir?

¿Cómo es posible que tengamos un hermoso corazón con una enorme capacidad para sentir y dar amor y elegimos odiar y lastimar?

 

 

 

 

“Al final, no recordamos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos.” – Martin Luther King

 

 

 

 

Y como dije anteriormente, la respuesta a todas estas preguntas es que hemos perdido el sentido común, hemos invertido las verdaderas prioridades con cosas menos importantes, nos hemos olvidado del amor, y nos hemos vueltos tan ciegos que no podemos ver lo que realmente sucede, y si lo podemos ver, hacemos la vista a un lado rápidamente, porque no queremos nada que nos distraiga de nuestra desesperada carrera por obtener más dinero, poder, cosas materiales, y un estatus social que nos destaque del resto. Nuestro egoísmo nos ha vuelto extremadamente superficiales, y así perdimos noción de lo que es realmente importante, permitiéndole al mal sacar de nosotros lo peor de uno, y así lo esparcimos por el mundo, lo que ha causado toda esta realidad de odio, sufrimiento, locura y dolor.

Y lo que hace que toda esta situación se vuelva más enferma, es que hemos aceptado esta realidad como un hecho imposible de cambiar, tomando el camino más fácil y cobarde, ya que requiere de coraje ir en contra de la corriente, de lo común, de lo establecido, y hacer lo que se deba hacer para cambiar el mundo. Es más fácil quejarse, que hacer algo al respecto.

 

 

 

 

“Yo sola no puedo cambiar el mundo, pero puedo tirar una piedra al agua para crear muchas ondas.” – Madre Teresa

 

 

 

 

Pero hoy podemos cambiar la historia, hoy podemos crear un futuro mejor. No te conformes con este mundo que te pintaron como el real, como el ideal, este sistema perverso nos ha confundido, nos ha enloquecido. Pero sé que dentro tuyo lo sabes, y quieres un mundo mejor, anhelas un mundo mejor. Si en algún punto de tu corazón sientes que la vida no te satisface, no te rindas, hay esperanzas. La vida puede ser mejor que esta siniestra realidad que consume nuestras almas.

Lo que el mundo y la humanidad necesita es que las personas se unan, necesitamos un grupo de soldados con corazón, dispuestos a dar amor, listos para crear y no para destruir, dando todo el amor posible y lo mejor de sí para abrirle los ojos a la humanidad, y para así poder cambiar nuestra realidad y todo el destino de la raza humana.

 

 

 

 

 

Es hora amigos míos, es hora de darle al mundo lo que más le falta, es hora de detener toda tristeza, dolor y sufrimiento en el mundo, debemos recordarles a los humanos que el amor existe, y así curaremos este infierno que nos rodea. Unámonos en esta revolución, en el nombre de Dios, en el nombre del amor, y salgamos sin miedo y con coraje a conquistar los corazones humanos con amor. ¡Es tiempo de una Revolución de Amor!

Nuestro Silencio: El Arma del Mal

El mal ha triunfado, sin mucho esfuerzo ha derrotado al bien, arrebatándole su corona, y ahora, sentado en su trono gobierna el mundo. Su poder ha sido acrecentado gracias a la inacción de los buenos, y nuestro silencio ha sido usado contra nosotros como un arma letal. Nuestro silencio está causando nuestra propia destrucción, por lo tanto, está en nuestras manos tomar acción y detener tanto sufrimiento.

 

"La unica cosa necesaria para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada." - Edmund Burke nuestro silencio

 

 

Nuestro silencio contra los horrores del mundo es lo que le ha otorgado al mal el poder para conquistar este planeta. Día tras día, actos horrendos son llevados a cabo alrededor del mundo, y mientras tanto la humanidad permanece en silencio. El mal actúa con impunidad bajo nuestras narices, y todos nosotros, ciegos y sordos ante los desesperados llantos de sus víctimas, permanecemos inmóviles, sin palabras, ante tanto dolor.

Nuestro silencio es el arma que ha utilizado el mal para ganar. Este no ha dañado a sus víctimas más de lo que nosotros los hemos dañado con nuestro silencio. Somos todos cómplices de las atrocidades cometidas en el mundo debido a que hemos permanecido en silencio, evitando mirar hacia aquellos que reclaman nuestra ayuda. Nuestro silencio es nuestro propio castigo, ya que nos condena a vivir en un mundo lleno de oscuridad gobernado por el mal, en donde ninguno de nosotros está exento de su poder.

 

 

 

“Al final, no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos.” – Martin Luther King Jr.

 

 

 

Si el mal ha ganado es porque se lo hemos permitido. Guerras, asesinatos, violencia, violaciones, acoso, racismo, y mucho más pasa frente a nuestros ojos, y nuestro silencio es nuestra única respuesta. Confusos, angustiados y aturdidos quedamos ante tales atrocidades, pero luego seguimos con nuestras tareas diarias como si nada hubiese pasado. El problema es que no actuamos hasta que el mal no nos toca de cerca. Una vez que nos enfrentamos con las garras del mal, nuestro silencio se convierte en llanto, y el llanto se convierte en un clamor, y luego nos damos cuenta que nadie parece escuchar, y es en ese preciso momento cuando nos damos cuenta que la humanidad está demasiado preocupada haciendo otras cosas como para escuchar a aquellos que reclaman ayuda.

Que diferente seria todo si pudiéramos ver el poder que tenemos todos dentro nuestro. Juntos podemos hacer de este mundo uno mejor. Es el poder de aquellos con buen corazón, los que pueden poner al mal de rodillas, pero para eso no debemos estar en silencio, sino que debemos hablar, no debemos estar quietos, sino que debemos actuar. El problema es que no somos conscientes de nuestro poder, creemos que no podemos hacer una diferencia, por lo que nos damos por vencidos incluso antes de intentarlo. Deseamos y esperamos que alguien, algún día, haga algo por aquellos que lo necesitan, pero la mayor parte del tiempo, esa ayuda nunca llega, y el dolor de aquellos que sufren nunca se termina. Pero la única cosa que hacemos, que no ayuda en lo absoluta es permanecer en silencio. Por lo tanto, cada cosa que podamos hacer cuenta.

 

 

 

“El mundo no será destruido por quienes hacen el mal, sino por aquellos que observan sin hacer nada.” –  Albert Einstein.

 

 

 

Amor es lo que le falta a este mundo. Una revolución de amor es lo que necesitamos si queremos vivir en paz. Debemos saber que nada cambiara si permanecemos en silencio ante todos los tipos de atrocidades cometidos día a día. Juntos debemos luchar contra el mal, no con violencia sino con amor, compasión y tolerancia. Cada acto de odio y destrucción debe ser repudiado, y debemos actuar con el fin de prevenir más sufrimiento. Aquellos que hacen el mal deben saber que no somos como ellos, y así debemos demostrarles quien somos con nuestro ejemplo. Debemos expresar y declarar que estamos todos juntos independientemente de nuestra raza, cultura o religión. Que ningún otro humano inocente sufra por las manos de aquellos que hacen el mal.

 

 

 

 

Juntos podemos derrotar el mal, no permaneciendo en silencio sino elevando nuestras voces. Es tiempo de hacer todo lo que podamos con el fin de detener a aquellos que amenazan nuestra propia existencia. Nuestras voces necesitan ser escuchadas y nuestro mensaje debe ser claro: ¡Si al amor y a la paz, No a la violencia y el odio!

Nuestro Ejemplo: Nuestro Legado

Las palabras son la forma más básica y simple de dar un mensaje, ya que el mensaje más importante se da a través de nuestro ejemplo, y a través de este podemos cambiar todo para mejor o peor. Nuestro ejemplo es nuestro legado, es lo que hace la verdadera diferencia en nuestro mundo, por lo tanto, ¿Qué tipo de ejemplo vas a elegir dar?

 

 "Se el cambio que quieres ver en el mundo." - Gandhi ejemplo

 

 

Un ejemplo no conoce de fronteras ni conoce de lenguajes, es la fuente más poderosa de conocimiento y educación. Es a través de nuestro ejemplo que damos el tipo de mensaje que va a perdurar en las mentes humanas. Una persona puede tomar ese ejemplo, y seguirlo, o pueden evitar seguirlo, y hacer así lo contrario, esa es su decisión, pero es nuestra responsabilidad dar el tipo de ejemplo que nos gustaría que otros sigan y ser el cambio que nos gustaría ver en el mundo.

Día tras día, andamos por la vida quejándonos sobre los comportamientos de otros, constantemente criticamos y juzgamos a otros, pero nunca nos miramos a nosotros en el espejo. La verdad es que si hubiésemos intentado ser la clase de persona que nos gustaría ver en el mundo, todo ser humano en este planeta sería diferente, pero el problema es que estamos más enfocados en cambiar a otros que cambiarnos a nosotros mismos primero, y así el resultado son muchos críticos y pocas personas que realmente están haciendo algo para cambiar el mundo en el que vivimos.

 

 

 

“Dar un ejemplo no es el medio principal para influencia a otros; es el único medio.” – Albert Einstein

 

 

 

¿Cómo podemos pretender que otros actúen de la forma que nos gustaría que lo hagan si nosotros no somos capaces de actuar de la forma en la que pretendemos que ellos actúen? Para hacerlo más simple: ¿Cómo alguien va a actuar de forma diferente si actuamos exactamente como ellos? Tú me dirás y bueno usando el sentido común, bueno ese mismo criterio se aplica a todos, por lo tanto, ¿Por qué nosotros no actuamos diferentes entonces? Tu ejemplo es su ejemplo, y su ejemplo es tu ejemplo, todo está conectado. Lo más irónico es que todos nos consideramos los predicadores de la verdad, de los valores, de la honestidad, el amor, la moralidad, y así vamos por la vida, enseñando y predicando a otros, y así también juzgando y condenando a otros por sus comportamientos, pero jamás nos detenemos a reflexionar sobre nuestros propios comportamientos, porque si lo haríamos, nos daríamos cuenta que nuestro ejemplo está lejos de ser el tipo de ejemplo que intentamos inculcarles a otros.

Padres que se pelean frente a sus niños, padres que son deshonestos entre ellos, padres que tienen malos hábitos, padres que son agresivos e irrespetuosos con sus hijos, ¿Cómo pretenden que ellos sean diferentes? ¿Realmente se cree que simplemente diciendo no hagas esto, no digas aquello, no te comportes así, o castigando a un niño este va a actuar diferente? ¡Por supuesto que no! Al menos no en la mayoría de los casos. Es por ello que los padres deben ser el ejemplo de persona que le gustaría que sus hijos fuesen. Lo mismo pasa en todos los ámbitos de la vida diaria. En las iglesias, en escuelas, en universidades, en el ámbito laboral, en la política, y en cada lugar en el mundo han habido personas en donde con sus ejemplos han colaborado a que este mundo sea una completa pesadilla, y al mismo tiempo hay personas que con sus ejemplos han ayudado a que este mundo sea uno mejor.

 

 

 

“La gente podrá dudar de lo que dices, pero creerán lo que hagas.” – Lewis Cass

 

 

 

Las preguntas que deberíamos analizar entonces serian: ¿Qué ejemplo, es decir, que tipo de mensaje le estas dando al mundo? ¿Estamos siendo un ejemplo de amor, de amabilidad, compasión, honestidad, respeto y entendimiento, o estamos siendo el ejemplo de lo opuesto a todo ello? ¿Estamos siendo el cambio que queremos ver en el mundo, o estamos siendo los creadores de nuestra propia destrucción? ¿Qué tipo de ejemplo estamos dando? ¿Qué legado estamos dejando?

Debemos aprender algo: Nuestras críticas no nos llevan a nada, no cambian nada, sino que es nuestro buen ejemplo lo que puede cambiar el mundo, y si no podemos cambiarlo por completo, al menos contribuimos a hacer que sea un lugar mejor, y seguramente una persona alrededor tuyo se sentirá inspirado por tu ejemplo, lo aceptara como propio y lo seguirá, y si todos hacen eso, imagínate que podría suceder. Este mundo sería definitivamente lo que se supone que debería haber sido: un cielo en la tierra. Por ello, para intentar frenar esta locura que nos rodea, seamos el ejemplo, no siendo perfectos, sino siendo la mejor versión de nosotros mismos en cada situación que podamos.

 

 

 

 

¿Quieres un mundo mejor para ti y para aquellos que te rodean? ¡Fantástico! Entonces ahora tu primera responsabilidad es ser el cambio que buscas ver en el mundo. Sé un ejemplo a seguir para aquellos que te rodean, para aquellos que te conocen y que no te conocen, para aquellos que amas, y para aquellos que no, para tus amigos y enemigos, este será tu legado para los nacidos y por nacer. Se una fuente de amor, valores, amabilidad, compasión y lealtad, ¡y ve como cambias el mundo!