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La Leyenda de los Dos Lobos: La Batalla Interna

Resulta que hay dos lobos que siempre están luchando. Uno es oscuridad y desesperanza, y el otro es luz y esperanza. La pregunta es: ¿Cual gana?

 


 

La respuesta es: Aquel al que tú alimentes. Esta es una maravillosa frase que escuche en una película que vi recientemente llamada “Tomorrowland”, la cual tiene un mensaje muy lindo e inspirador. Pero en realidad esta pertenece a una leyenda de los nativos norteamericanos Cherokee, la cual me gustaría compartir con ustedes. Tómense el tiempo de leerla cuidadosamente, el mensaje es muy profundo y maravilloso, les aseguro que les encantara:

 

 

 

Una mañana un viejo Cherokee le contó a su nieto acerca de una batalla
que ocurre en el interior de las personas.

Él dijo, “Hijo mío, la batalla es entre dos lobos dentro de todos nosotros”.

“Uno es Malvado – Es ira, envidia, celos, tristeza, pesar, avaricia, arrogancia, autocompasión, culpa, resentimiento, soberbia, inferioridad, mentiras, falso orgullo, superioridad y ego.”

“El otro es Bueno – Es alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, bondad,
benevolencia, amistad, empatía, generosidad, verdad, compasión y fe. La misma batalla ocurre dentro de ti, y dentro de cada persona también.”

El nieto lo meditó por un minuto y luego preguntó a su abuelo:

“¿Qué lobo gana?”

A lo que el viejo Cherokee respondió: “Aquél al que tú alimentes.”

 

 

Una hermosa historia, ¿verdad? Contiene un maravilloso mensaje, el cual nos enseña que nosotros decidimos. Depende de nosotros decidir cual de los lobos vamos a alimentar. No dependerá de nadie más que nosotros. La leyenda nos recuerda que todos tenemos un gran poder dentro de nosotros: El poder para decidir quien somos, lo que nos da el control de nuestros propios sentimientos, emociones y comportamientos.

Hay dos lobos, hay dos de nosotros, son opuestos pero iguales al mismo tiempo, ellos pelean pero al final se vuelven uno, y es en ese momento cuando uno de los lobos gana, y aquel que gana es aquel que nosotros decidimos elegir, es aquel en el que decidimos convertirnos. En cualquier momento dado nosotros tenemos la oportunidad de decidir cual lobo va a ganar la batalla. Nuestras circunstancias externas junto con cada persona que nos cruzamos en el camino va a ayudar a uno de los lobos, pero al final somos nosotros los que decidimos quien gana. Aquel que gana mas batallas, es decir, aquel al que más hemos alimentado ganara la batalla final. La pregunta es: ¿Cual de ellos vas a permitir que gane?

 

 

 

“No soy un producto de mis circunstancias. Soy un producto de mis decisiones.” – Stephen R. Covey

 

 

 

La primera y más importante pregunta que deberás hacerte a ti mismo es: ¿Quien soy? –  Ponte a reflexionar sobre ti mismo: ¿Cual de los dos lobos piensas que eres? ¿Con cual de los dos te identificas? ¿Que lobo representa tu verdadero ser? Una vez que descubras las respuestas a esas preguntas tú podrás decidir que lobo alimentar, y eso es lo más importante que pueda llegar a sucedernos: Saber quien somos verdaderamente y actuar de acuerdo a nuestro verdadero ser, siendo la mejor versión de nosotros mismos.

Cada día de tu vida, en diferentes situaciones, tendrás el poder de decidir. ¿Voy a alimentar hoy el lobo “malo” o el que no me representa o el lobo “bueno” es decir, aquel que si representa mi verdadero ser? ¿Voy a ser mi verdadero yo o voy a ser quién no soy? ¿Voy a permitir que situaciones externas controlen mis sentimientos, emociones y comportamientos o voy a actuar como mi verdadero ser? La decisión es tuya, y esa por supuesto es la parte mas difícil de aceptar, ya que es mas sencillo culpar a otros por nuestros comportamientos antes que tomar completa responsabilidad por lo que creemos, pensamos, decimos y hacemos. Pero siempre recuerda que no importa quien fuiste ayer, porque lo que realmente importa de ahora en más es quien decides ser en este momento. Tus decisiones pasadas no te definen, porque eres tu el que se define a si mismo con las acciones de tu presente, eres tu el que tiene el poder de decidir ahora quiere eres realmente.

 

 

 

“¿Quién eres ahora? ¿Quién has decidido que eres ahora? No piensen en quien has sido. ¿Quién eres? ¿En quien has decidido convertirte? Toma esta decisión de manera consciente. Hazlo con cuidado. Hazlo poderosamente.” – Tony Robbins

 

 

 

Tomemos unos minutos de nuestro día para pensar. Recordemos sobre los días pasados: ¿Qué lobo has estado alimentando? ¿Cómo te sientes sobre ello? ¿Sientes que has sido tú verdadero ser? Si tú vida esta llena de felicidad, alegría, paz, si tú crees, sueñas y deseas, si tu te sientes feliz incluso cuando tu vida no esta yendo un 100% de la forma que tu querías, si te sientes orgulloso de ti mismo, entonces probablemente tu has estado alimentando al lobo correcto, ya que has decidido sentirte de esa manera incluso cuando las circunstancias externas te han dado muchos recursos para alimentar al otro lobo. ¿Puedes verlo? Tú tienes el control en cada momento de decidir que lobo vas a alimentar, y cuando tenemos el control, somos libres, y así no somos mas vulnerables a las circunstancias que nos rodean.

 

 

 

Dos lobos, una decisión, tu eliges, el poder esta dentro de ti. Tus acciones te definirán y formaran tu destino. Entonces, ¿Qué lobo vas a alimentar hoy?

El Fracaso: ¿Un Callejon Sin Salida?

Un callejón sin salida es ese lugar donde nos encontramos con el fracaso, es ese lugar de angustia y desesperación que nos arrebata todos nuestros sueños y deseos, tragándoselos hacia las más profundas de las oscuridades. Una vez que estamos allí, parece no haber salida, nuestras manos parecieran están atadas, nuestras piernas pegadas al suelo, y mientras tanto nuestro corazón se rompe en pedazos. Pareciera ser el final de todo, pero siempre hay una solución. La pregunta es: ¿Vamos a luchar por encontrarla, o vamos a darnos por vencidos ante nuestros sueños tan fácilmente?

 

 "Un callejón sin salida nunca puede ser una calle de un solo sentido, tu siempre puedes dar la vuelta y buscar otro camino." - Bo Bennett

 

Que fácil es soñar, ¡pero que difícil es hacerlos realidad! El problema no es que son imposibles o improbables de que sucedan, el problema es que nos damos por vencidos fácilmente. Pero, ¿Por qué nos damos por vencidos tan rápidamente? Debido al fracaso, tenemos tanto miedo de fracasar, que ni siquiera intentamos hacer que sucedan, o si lo intentamos, nos damos por vencidos en la primera instancia en donde nos encontramos con el fracaso. Y aquel es el momento en donde nos encontramos con un callejón sin salida, y cada sueño que tenemos se desvanece en las oscuridades de nuestro fracaso.

El problema con el fracaso es que no es fácil de digerir. El gusto que nos queda no se va fácilmente de nuestras bocas, esa amargura permanece en nuestro paladar como agujas clavándose en nuestra lengua. El olor que se siente es tan profundo y desagradable que penetra tan profundamente que no podríamos oler un jazmín aunque lo intentáramos. El fracaso envenena cada parte de nuestro cuerpo, contamina nuestra alma, y rompe nuestros corazones. El fracaso nos pudre, nos contamina, nos rompe, nos destroza, nos paraliza, y nos ahoga. El fracaso nos mata por dentro, y destruye nuestros sueños, deseos y metas. Pero, ¿El fracaso nos derrota?

 

 

 

“El hombre no esta hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado.” – Ernest Hemingway

 

 

 

La respuesta es no. El fracaso no nos derrota, pero si somos derrotados si nos damos por vencidos. No es el fracaso lo que define nuestro futuro, somos nosotros, y como lidiamos con el lo que define y crea nuestro futuro. El fracaso nos acorrala dentro de un callejón sin salida, pero no bloquea nuestra salida. En cualquier momento tenemos la oportunidad de darnos vuelta, y encontrar una salida para poder seguir hacia adelante y alcanzar nuestros sueños. El problema es que el fracaso parece ser nuestro enemigo cuando en realidad solo intenta ayudarnos. Solo intenta decirnos que el camino que seguimos no es el indicado.

Pero nosotros lo vemos como un callejón sin salida y no como una oportunidad para hacer las cosas de una manera diferente. Nuestras creencias y miedos sobre el fracaso son tan erróneas que hemos llegado a creer que es nuestro enemigo, cuando en realidad nosotros somos nuestro peor enemigo. El fracaso nos desafía, nos prueba, y nos pone al límite. Puede destruirnos, robándonos todas nuestras esperanzas de hacer algún día realidad todos nuestros sueños y metas, pero lo que en realidad nos derrota es nuestra decisión de darnos por vencidos. El fracaso nos adentra en un callejón sin salida, pero es nuestra decisión la de permanecer allí, o la de  darnos media vuelta y tomar otro rumbo.

 

 

 

“El fracaso debería ser nuestro maestro, no nuestro sepulturero. El fracaso es demora, no derrota. Es un desvió temporal, no un callejón sin salida. El fracaso es algo que podemos evitar únicamente no diciendo nada, no haciendo nada, y siendo nada.” – Denis Waitley

 

 

 

Quizás ya has estado en un callejón sin salida, o a lo mejor tu sientes que estas en uno ahora. Yo lo he experimentado, es por eso que creo que todos nosotros, o al menos, todos aquellos que se han animado a seguir sus sueños, han experimentado el fracaso alguna vez en sus vidas. La experiencia de estar en ese lugar de oscuridad, confusión y desesperación es horrible. El sentimiento de angustia invade nuestras almas, la luz se apaga, el camino desaparece, y de repente todos nuestros sueños  son opacados por nuestra tristeza, dolor, frustración y por nuestros miedos. Es difícil ver con claridad en ese momento de tanta oscuridad,  pero es en ese momento cuando tenemos que ver más allá.

Es en ese momento cuando tenemos que ver el fracaso como una oportunidad y no como un callejón sin salida. Cuando entres en una calle sin salida, simplemente da la vuelta y busca una salida. Acepta el fracaso como una oportunidad, y no como un castigo, y así encontraras la clave para el éxito. Aprende de el, y cuando lo hagas, lo veras como lo que es realmente: una oportunidad para revelar la grandeza dentro de ti, una oportunidad para declarar que tus sueños son mas grande que tus miedos, una oportunidad para expresar que no importa cuantas veces caigas, tu tarde o temprano convertirás tus sueños en realidad. En el camino a convertirlos en realidad tú te encontraras con muchos callejones sin salida, pero depende de ti darte por vencido y permanecer allí, o encontrar otra salida. La decisión que tomes determinara tu victoria o tu derrota.

 

 

 

 

Entonces amigo, ¿Te darás por vencido fácilmente, o encontraras otra salida que te lleve a alcanzar tus metas y sueños?