Tag Archives: reflexiones

¿Es La Vida Una Competencia?

Desde pequeños se nos enseña a competir. Día tras día se va formando el hábito de competir con otros. Cuando menos lo esperamos ese hábito es finalmente creado, y toda nuestra vida se vuelve una competencia, una competencia en la cual necesitamos derrotar a otros con el fin de ser exitosos. ¿Pero es la vida realmente una competencia?¿Necesitamos competir con el fin de ser exitosos? ¿Es el acto de competir con otros lo que nos otorga la verdadera victoria? ¿Puede realmente el resultado de una competencia definir a un ser humano? Averigüemos juntos más sobre la competencia, su definición, nivel de importancia e impacto en los seres humanos.

 

 

 

"Una flor no piensa en competir con la flor de al lado, simplemente florece." #competition

 

 

 

De acuerdo con el diccionario, una competencia es una situación en la cual una persona trata de ganar algo o ser más exitoso que alguien más. En otras palabras, podemos definir la competencia como la oportunidad de obtener un premio especial el cual pudiese tener un significado especial, o la oportunidad de derrotar a otros para declararse a una mismo más exitoso o superior que alguien más. Por lo tanto, ¿esto significa que debemos enfocarnos en derrotar a otros para ser exitosos? ¿Es eso lo que permite que uno consiga verdaderamente la victoria? ¿Es verdad que a través de la competencia con otros uno evoluciona, se vuelve superior, y consigue la grandeza?

Bueno, la realidad es que todo va a depender de la forma en que lo veamos, eso quiere decir, nuestra propia perspectiva, creencia e idea de lo que realmente significa una competencia. Dos diferentes creencias van a determinar el verdadero significado de la competición y las respuestas a esas preguntas: 1. La creencia de que la vida es una competencia, donde tienes que derrotar a otros en todos los aspectos posibles de tu vida. 2. La creencia de que la vida no es una competencia en lo absoluto, y si hay una competencia es con la persona que fuimos ayer.

 

 

“La única competencia digna de un hombre sabio es consigo mismo”. – Washington Allston

 

 

La primera creencia va a definir la competición como la posibilidad de derrotar a otros para ser exitoso, creyendo que tras vencer a otros uno obtiene la verdadera victoria, lo que lo hace a uno más superior, más evolucionado y lo que nos otorga la grandeza. La segunda creencia va a definir la competición como simplemente la oportunidad de ser mejor de lo que fuimos ayer, creyendo que uno es exitoso, evoluciona y consigue la grandeza cuando se convierte en la mejor versión de uno mismo.

Aquellas personas que tienen la primera creencia se van a enfocar en ganar a otros. Esa va a ser su máxima meta, vencer a otros se volverá su primer deseo, y la derrota de otros será su victoria. Aquellos que tienen la segunda creencia se van a enfocar en ser mejores personas de las que fueron ayer, y convertirse en la mejor versión de ellos mismos será su más grande meta, y la victoria para ellos será ser la persona que estaban destinadas a ser sin la necesidad de derrotar a otros para lograrlo.

 

 

“Nunca estás jugando realmente con un oponente. Estás jugando contigo mismo, con tus más altos estándares, y cuando alcanzas tus límites, eso es una verdadera alegría.” – Arthur Ashe

 

 

Cómo podemos ver, la competencia es una palabra que puede tener significados diferentes. La realidad es que hoy en día la mayoría de las personas han aceptado la primera creencia, porque eso es lo que la sociedad nos enseñó. Nos ha enseñado que necesitamos competir, y que en cada competencia, necesitamos ganarle a otros con el fin de ser exitosos. Y esto no se trata de deportes, o de un simple juego, esto se trata de la vida misma. De alguna manera, han transformado la vida en una gran competición. No competimos con el fin de convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, sino que competimos para derrotar a otros, lo que nos ha otorgado una idea errónea de la vida.

Cada aspecto de nuestra vida se ha vuelto una competición. En cada lugar se lleva a cabo una competencia: en lugares de trabajo, en escuelas, universidades, hogares, vecindarios, bares, parques, y en cada esquina de este mundo. Competimos para ver quién tiene el mejor auto, el mejor teléfono, la mejor casa, la mejor ropa, los mejores zapatos, competimos para ver quien tiene el mejor cuerpo, quién luce mejor, quien es más hermoso o hermosa, competimos para ver quién tiene el mejor trabajo, el mejor cargo, el mejor salario, competimos para ver quién tiene las mejores notas, o quien tiene el título más importante, o todo aquello que nos ponga en una importante posición dentro de la sociedad, competimos para ver quien tiene el mejor y más grande cumpleaños, casamiento, funeral, no importa, el punto es que tenemos que ser mejor que otros, lo que nos otorga unas falsa sensación de felicidad y éxito, la cual parece llenar nuestras almas vacías.

 

 

“El verdadero aprendizaje se produce cuando el espíritu competitivo ha cesado”. – Jiddu Krishnamurti

 

 

Pero, ¿alguna vez nos sentimos realmente completos? La verdad es que no, es ese el motivo por el cual nunca dejamos de competir. Necesitamos desesperadamente ser mejores que otros para sentirnos exitosos. Lo que realmente no sabemos es que la única persona que debemos vencer y ser mejores es la persona que fuimos ayer. Ser la persona que estábamos destinados a ser, haciendo las cosas que amamos sin necesitar la aprobación de otros, sin la necesidad de vencer a otros, nos da libertad, y eso nos otorga el verdadero éxito, es así como realmente ganas esta competencia llamada “vida”, la cual, al final, no es realmente una competencia, o no una en contra de otros, sino que es una competencia con la persona que fuimos ayer. Para ganar este juego, debemos derrotar a la persona que no somos, convirtiéndonos en la persona que realmente somos, y para que esto suceda debemos convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Si quieres mejorar tu vida, desarrollar tu verdadero potencial, si quieres tener éxito en la vida, deberás luchar para convertirte en la persona que eres capaz de convertirte, si crees en ti mismo, y crees que eres lo suficientemente bueno como para convertirte en la persona que siempre has imaginado, entonces no hay necesidad de competir con otros, porque te darás cuenta que tal competencia no existe, y si no tienes competencia, ¿Contra quien vas a competir realmente más que contigo mismo?

 

 

 

 

La vida no es una competencia, y si hay una competencia, es con nosotros mismos. Creamos nuestro propio éxito excediendo nuestros propios estándares, evolucionando y creciendo como personas, y no derrotando a otros. Entonces, ¡salgamos y seamos la mejor versión de nosotros mismos!

¿Cuál es el verdadero significado de la Navidad?

El año casi termina y con la Navidad a la vuelta de la esquina es fácil perder el control. En esta época del año, especialmente los días previos a la Navidad, las personas tienden a estar más estresadas que relajadas. En estos días, tenemos muchas cosas en nuestras cabezas, estamos llenos de cosas que hacer, necesitamos organizar todo con nuestras familias, preparar toda la comida posible, y una tarea importante requiere suma urgencia: Los regalos. Pero, ¿por qué festejamos realmente la Navidad? ¿Cuál es su verdadero significado?

 

 

"Mi idea de la Navidad, ya sea anticuada o moderna, es muy simple: amar a los demás." Bob Hope

 

 

Para la mayoría de las personas, la primer y más importante cosa que hacer antes de la Navidad es comprar regalos. La pequeña historia del hombre barbudo vestido de color rojo y blanco nos ha hecho creer que, sin regalos, la Navidad no es Navidad. Por la tanto, es necesario comprar regalos para todos nuestros amigos y miembros de nuestra familia. Entonces, es tiempo de salir a buscar y encontrarlos, pero luego surge un pequeño problema: Todo el mundo dejo todo para lo último como tú lo hiciste, y ahora tú intentas encontrar regalos en una marea humana.

La “Operación Regalos” se vuelve una misión imposible, hay muchas personas, filas interminables, cientos de diferentes productos a precios exorbitantes, no tienes demasiado tiempo ni paciencia, y al ver el dinero desaparecer de tu billetera, y tu tarjeta echando humo, te das cuenta que no podrás comprar regalos para todos. Cuando estas a punto de perder todo tipo de esperanza, o a punto de volverte loco, tú encuentras todo lo que “necesitas” y te las arreglas para volver a casa. Todos ponemos los regalitos bajo el árbol, celebramos, comemos, bebemos, abrimos los regalos, y le decimos adiós a la Navidad hasta el año que viene. Pero, ¿Cuál es el verdadero significado de la Navidad?

 

 

 

 

“¡Entonces el Grinch pensó en algo que no había pensado antes! Qué pasaría si la Navidad, pensó, no viene de una tienda. ¡Qué pasa si la Navidad … tal vez … significa un poco más!” – Dr. Seuss, ¡Cómo el Grinch robó la Navidad!

 

 

 

 

Algunas personas pueden relacionar la Navidad con Papá Noel y los regalos, otros con comer mucha comida y beber, y otros con tener un lindo momento con familia y amigos, o a lo mejor todos estos juntos, ¿pero es esto todo? Bueno, hay algo más. La Navidad es de hecho el día en que conmemoramos el nacimiento de Jesús. Si, lo sé. La mayoría de las personas lo saben. Pero entonces, ¿por qué cuando llega el día, todos parecen olvidarse de eso? Lo que quiero decir es, imagínate de que es tu cumpleaños, todos compran regalos, preparan comida, se reúnen para celebrar, pero tú no estas invitado, de hecho, nadie se acuerda de ti. Triste, ¿verdad?

¿A dónde quiero llegar con esto? A que la Navidad es un día para recordar y conmemorar lo más hermoso que tenemos como seres humanos, y eso mis amigos se llama amor. Eso es lo que Jesús nos enseñó: A amar incondicionalmente, a amar sin fronteras, a amar sin límites, y a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sin importar si eres creyente o no, si vas a celebrar la Navidad, no permitas que Papá Noel, el materialismo o esta sociedad que nos ha vuelto adictos al consumismo, te hagan olvidar de que es lo más importante en Navidad: El amor.

 

 

 

 

“Bendita es la estación que involucra a todo el mundo en una conspiración de amor.” – Hamilton Wright Mabie

 

 

 

 

Por lo tanto, no te sientas presionado por esta sociedad para comprar los mejores y más caros regalos, o gastar mucho dinero en grandes cantidades de comida, no te sientas estresado porque tienes la necesidad de ir a ciertos lugares, y encontrarte con personas que no quieres. Tampoco te sientas deprimido si tienes que pasar este día solo. No te sientas triste porque tus hijos no reciben regalos materiales, ya que ese no es el verdadero significado de la Navidad, eso es lo que esta sociedad nos hizo creer, porque el verdadero significado de este es estar agradecido, por las cosas que tenemos, y por la oportunidad de amar y ser amado. Disfruta este momento, sin importar tus actuales circunstancias externas. Simplemente, ¡levanta tu copa y brinda porque hoy estas vivo!

 

 

 

 

 

 

¿Cuál es el significado de la Navidad? Es recordar que el amor conquista al miedo. Que todas tus acciones y pensamientos, y todas las cosas que comemos, la música que escuchamos, y las cosas que decimos, reflejen solo amor, porque el amor es lo que nos salvó, y lo que nos salvara por siempre. ¡Feliz Navidad!

Mundo Superficial

Vivimos en un mundo superficial en donde lo importante es tener una vida y un aspecto que luzcan bien en el exterior sin importar el interior, lo profundo, y lo esencial. Estamos tas preocupados sobre nuestro aspecto externo que nos hemos olvidado de prestar atención al tipo de persona en la cual nos hemos convertido. Nos hemos olvidado que no somos simplemente un cuerpo, sino que somos almas, almas que habitan un cuerpo.

 

 

"Si todo el mundo fuera ciego, a cuanta gente impresionarías? Boona Mohammed

 

 

Las relaciones entre los humanos han entrado en una decadencia que parece no tener vuelta atrás, ¿y por qué? Porque hemos cambiando nuestros más valiosos valores que tenemos como seres humanos por basura barata, la cual ha consumido nuestro espíritu y alma, olvidándonos lo que realmente es importante, alejándonos del camino, y perdiendo el control de nuestras vidas.

Tener un buen aspecto, y poseer grandes cantidades de cosas materiales se ha vuelto la más grande motivación de nuestras vidas. Ya no nos preocupamos por la persona que somos, nos ha dejado de importar si somos seres de amor, compasión, entendimiento y amabilidad, si somos leales, o respetuosos, ya no nos preocupa como tratamos a otros, vivimos en la parte superficial de la vida sin adentrarnos en nada mas profundo, ya que gastamos la mayoría de nuestro tiempo haciendo que nuestra vida luzca bien en el exterior para así ser aceptados y pertenecer a esta sociedad superficial.

 

 

 

 

“Hoy en día el hombre conoce el precio de todo y el valor de nada.” – Oscar Wilde

 

 

 

 

Si nos ha dejado de importar nuestros valores y nuestra alma, ¿Qué es entonces lo que realmente nos importa? Nos importa como nuestra imagen es vista por la sociedad. Es ese el motivo por el cual nos importa tener la mejor ropa, cuanto más se vea la marca mejor, nos importa tener la casa más grande, el auto más lujoso, el ultimo teléfono móvil, el televisor más caro, y todas las cosas materiales que nos han otorgado una idea errónea sobre la felicidad. Además de esto nos importa tener el cuerpo perfecto, ser hermosos, nos preocupa el maquillaje, el pelo, las uñas, el bronceado, la dieta más nueva y más absurda, además nos enloquece el dinero y nos obsesiona tener cada vez más, nos importa la fama, el poder, y todas aquellas estúpidas cosas creadas por aquellos que dominan el mundo para entretener nuestras mentes y hacernos ignorantes, para así ellos poder volverse más ricos y poderosos. Hemos caído en un juego siniestro, que nos ha quitado todo aquello que nos hacía humanos, volviéndonos objetos sin alma, victimas de todas aquellas despiadadas corporaciones.

Las relaciones sociales entre los humanos se han vuelto un desastre, los valores más importantes están en peligro de extinción, cada ser humano se preocupa de sus propios asuntos, sin importarle que le sucede a la persona de al lado. El mundo muere cada día, hay personas que viven una vida de miseria, muriendo con agonía, gritando por ayuda, y llorando en silencio, personas que han sido olvidadas por nosotros, y por todos aquellos que están más preocupados en obtener más dinero, más poder, más cosas materias, más belleza, más seguidores en las redes sociales, y más estupideces. La mayoría están tan ocupados que no tienen tiempo para ayudar a otros, o siempre tienen una excusa para no hacerlo, luego están los que hacen algo por el beneficio de alguien más, y otros que lo hacen por su propio beneficio, o por búsqueda de reconocimiento.

 

 

 

 

“Me gustaría que todos pudieran ser ricos y famosos y conseguir todo lo que siempre han soñado. Así podrán ver que esa no es la respuesta.” – Jim Carrey

 

 

 

 

Si, vivimos en un mundo superficial. Un mundo en donde las personas solo se preocupan por las apariencias, por lo externo, y así se han olvidado de lo que más importa, que es todo aquello que no se ve, el interior, lo más profundo y esencial de la vida. Esto ha generado distintas consecuencias como, por ejemplo: Padres que están más preocupados por sus trabajos, por generar más dinero, para comprar una casa más grande, un auto más lujoso. Padres que han olvidado de los valores más importantes, criando a sus hijos sin ellos, pero si con cosas materiales. Padres que se preocupan más por lo externo de la vida de sus hijos, sin importar si crecen sin valores, sin apreciación por la vida, la naturaleza y todo ser de este planeta.

Luego tenemos parejas que se preocupan más por lucir bien en una foto para las redes sociales, antes que preocuparse en lo más importante de una relación que es el amor, el respeto, la honestidad, la compresión y la amabilidad. Estas parejas se preocupan más del que dirán, de las apariencias ante el resto, antes que preocuparse por ser honestos, leales, e incondicionales entre ellos. Luego tenemos personas en los trabajos que solo se enfocan en ser los mejores, en competir constantemente, en obtener más dinero, estas personas no están preocupadas por si tienen que destruir a otro para conseguir el éxito. También podemos ver amigos que son leales en los buenos momentos, pero que desaparecen rápidamente en los malos. Amigos que parecen ser amigos, pero cuando llega el momento de alegrarse por el éxito de otro, no lo hacen, o te sonríen con una sonrisa falsa mientras te clavan un puñal por la espalda.

 

 

 

 

“La belleza es cómo te sientes por dentro. Y se refleja en tus ojos. No es algo físico.” – Sophia Loren

 

 

 

 

Los ejemplos son interminables. Lo que quiero demostrar aquí es que hemos hecho a un lado lo esencial y más importante de la vida, y nos hemos enfocado en lo superficial. Esto no significa que debamos dejar de aspirar a tener más posesiones materiales, o un trabajo mejor, o más dinero, o poder, o dejemos de prestarle atención a nuestro aspecto exterior, pero no debe volverse nuestra prioridad, para así no dejar de lado aquellas cosas que realmente importan, que llenan nuestra alma y curan nuestras heridas. Es cuando vivimos de forma más espiritual que nuestra vida se ve más completa. Vivir de una forma más profunda es lo que le da otro sentido a la vida y un significado aún mayor.

Si intentáramos primero lucir bien en el interior, es decir, si intentáramos enfocarnos primero en el interior, y trabajáramos más en convertirnos la mejor versión de nosotros mismos, las relaciones entre los humanos serian menos falsas y más reales, nuestro amor seria menos falso y más real, más profundo y puro, y así este mundo sería mejor para todos. Nos enseñaron que para tener éxito hay que competir, hay que destruir al de al lado, mentira, porque al final el éxito de todos depende de nuestra unidad, de trabajar en equipo.

 

 

 

 

Lo que tú puedes darle a este mundo como humano para hacerlo un mejor lugar para ti y para todos, para crear un mundo de amor y paz, es lo más importante que existe, todo lo demás, todo lo superficial es secundario. Unámonos y juntos crearemos un mundo mejor.

¡Es Tiempo de Una Revolución de Amor!

Los humanos enfrentan un grave problema, la sociedad en la que viven está en estado de descomposición, sus cerebros han sido lavados, y el mayor problema de todos es la falta de amor. Necesitamos amar de nuevo, necesitamos recordar lo que es verdaderamente esencial, ¡es tiempo de una revolución de amor!

 

 

cuando-el-poder-del-amor-supere-el-amor-al-poder-el-mundo-conocera-la-paz-jimi-hendrix

 

 

El virus que ha sido implantado en nuestras mentes ha exterminado la mayoría de las cosas más valiosas que tenemos como seres humanos como, por ejemplo: La habilidad de amar, la habilidad de amarnos a nosotros mismos, a nuestro mundo, a nuestra naturaleza, y a cada ser humano sobre este planeta. Hemos perdido el poder para crear todo aquello que deseamos, y hemos olvidado quien somos en realidad, y cuál es el verdadero propósito por el cual estamos aquí.

El gran problema de todos es que le hemos cambiado el significado al amor, olvidándonos de lo que realmente significa. El mundo está bajo tanto dolor en este momento, y no solo porque los humanos solo están amando de una forma superficial y egoísta, sino porque que le dan amor cada día a cosas sin valor, y ahí es donde se encuentra la peor de las enfermedades: El amor al dinero.

 

 

 

 

“Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado, y el último pez atrapado, te darás cuenta que no puedes comer dinero.” – Sabiduría Indoamericana

 

 

 

 

Estamos más enamorados del dinero que de cualquier otra cosa en el mundo. ¿Y como puedo saber eso? Porque solo basta con mirar el mundo, y lo que sucede actualmente, para saber que lo que digo es verdad. El problema es que las personas están tan ciegas, que no pueden ver la realidad. Los humanos han perdido el sentido común, convirtiéndose en victimas de su locura, de su enfermedad por el dinero, o el poder, realizando las peores de las atrocidades y todo en el nombre del dinero. Nuestro amor por el dinero es la primera causa del dolor y sufrimiento, y la causa de la destrucción lenta y letal de la existencia humana.

El mundo está muriendo, estamos empujando constantemente nuestros recursos al límite, poniendo nuestra propia existencia en peligro. El mundo, nuestro hogar necesita de amor, y no el tipo de amor barato y podrido que damos día a día, sino que necesitamos amor real, amor del bueno. Debemos aprender a amar de nuevo, y esparcirlo a donde vayamos, para así poder sanar nuestros corazones y el mundo entero. La solución es enfocar nuestra vista en lo que realmente importa, aprender a amarnos a nosotros mismos, para así amar a otros, debemos aprender que no estamos separados, por lo tanto, lo que le hacemos a otros, nos lo hacemos a nosotros mismos.

 

 

 

 

“El planeta no necesita más gente exitosa. Lo que el planeta necesita desesperadamente son más pacificadores, sanadores, restauradores, contadores de historias y amantes de todos los tipos”. – Dalai Lama

 

 

 

 

Hay algunas preguntas sobre el comportamiento humano que han estado en mi mente, y las cuales no puedo entender:

 

¿Cómo es posible que todavía existan personas matándose entre sí, personas robándole cosas a otras personas, personas sin casa, sin nada que comer, sin agua potable, sin acceso a educación, salud y sin ningún derecho a tener una vida decente?

¿Cómo es posible que sepamos que estamos destruyendo nuestro planeta, nuestro hogar, y el hogar de miles de criaturas, sabiendo que estamos jugando a la ruleta rusa con nuestra propia existencia y así y todo no hacemos nada para cambiarlo? Hemos sido bendecidos con un maravilloso planeta y sin embargo lo destruimos día a día con nuestras imprudentes acciones.

¿Cómo puede ser que luego de miles de millones de años de vida en la tierra todavía sigamos separándonos por nacionalidad, raza, religión, genero, edad y estatus social, otorgando derechos humanos dependiendo de dónde pertenezca cada persona?

¿Cómo puede ser posible que todavía existan personas privadas de su libertad? ¿Cómo es posible que todavía en este Siglo XXI exista la esclavitud?

¿Cómo puede ser posible que hayamos sido beneficiados con un maravilloso cuerpo, el cual nos permite experimentar el maravilloso regalo de la vida en la tierra y sin embargo lo destruimos día a día consumiendo toda la basura que podamos, sin importar ni un poco nuestra salud hasta llegado el momento en el que no hay vuelta atrás?

¿Cómo es posible que hayamos sido bendecidos con una mente extraordinaria, teniendo el poder, las habilidades, y los conocimientos para crear cosas maravillosas y sin embargo lo usamos para destruir?

¿Cómo es posible que tengamos un hermoso corazón con una enorme capacidad para sentir y dar amor y elegimos odiar y lastimar?

 

 

 

 

“Al final, no recordamos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos.” – Martin Luther King

 

 

 

 

Y como dije anteriormente, la respuesta a todas estas preguntas es que hemos perdido el sentido común, hemos invertido las verdaderas prioridades con cosas menos importantes, nos hemos olvidado del amor, y nos hemos vueltos tan ciegos que no podemos ver lo que realmente sucede, y si lo podemos ver, hacemos la vista a un lado rápidamente, porque no queremos nada que nos distraiga de nuestra desesperada carrera por obtener más dinero, poder, cosas materiales, y un estatus social que nos destaque del resto. Nuestro egoísmo nos ha vuelto extremadamente superficiales, y así perdimos noción de lo que es realmente importante, permitiéndole al mal sacar de nosotros lo peor de uno, y así lo esparcimos por el mundo, lo que ha causado toda esta realidad de odio, sufrimiento, locura y dolor.

Y lo que hace que toda esta situación se vuelva más enferma, es que hemos aceptado esta realidad como un hecho imposible de cambiar, tomando el camino más fácil y cobarde, ya que requiere de coraje ir en contra de la corriente, de lo común, de lo establecido, y hacer lo que se deba hacer para cambiar el mundo. Es más fácil quejarse, que hacer algo al respecto.

 

 

 

 

“Yo sola no puedo cambiar el mundo, pero puedo tirar una piedra al agua para crear muchas ondas.” – Madre Teresa

 

 

 

 

Pero hoy podemos cambiar la historia, hoy podemos crear un futuro mejor. No te conformes con este mundo que te pintaron como el real, como el ideal, este sistema perverso nos ha confundido, nos ha enloquecido. Pero sé que dentro tuyo lo sabes, y quieres un mundo mejor, anhelas un mundo mejor. Si en algún punto de tu corazón sientes que la vida no te satisface, no te rindas, hay esperanzas. La vida puede ser mejor que esta siniestra realidad que consume nuestras almas.

Lo que el mundo y la humanidad necesita es que las personas se unan, necesitamos un grupo de soldados con corazón, dispuestos a dar amor, listos para crear y no para destruir, dando todo el amor posible y lo mejor de sí para abrirle los ojos a la humanidad, y para así poder cambiar nuestra realidad y todo el destino de la raza humana.

 

 

 

 

 

Es hora amigos míos, es hora de darle al mundo lo que más le falta, es hora de detener toda tristeza, dolor y sufrimiento en el mundo, debemos recordarles a los humanos que el amor existe, y así curaremos este infierno que nos rodea. Unámonos en esta revolución, en el nombre de Dios, en el nombre del amor, y salgamos sin miedo y con coraje a conquistar los corazones humanos con amor. ¡Es tiempo de una Revolución de Amor!

¿Tu Pasado Sigue Presente en Tu Vida?

A veces nuestro pasado está más presente de lo que pensamos, y ese es uno de los motivos por el cual seguimos estancados en el mismo lugar en nuestro presente. El problema es que todo lo que está relacionado con nuestro pasado, que todavía no hemos dejado ir está interfiriendo con nuestro presente, y evita que podamos seguir hacia adelante. Por ese motivo, con el fin de alcanzar nuestras metas y sueños y crear nuestro futuro, debemos primero alejar nuestro pasado de nuestro presente.

 

 

 

 

¿Cuántas cosas relacionadas con tu pasado todavía existen en tu presente? Y con esto no solo me refiero a cosas materiales, sino a recuerdos, pensamientos, sentimientos, personas y experiencias. ¿Qué lugar ocupa tu pasado en tu presente? ¿Ocupa una gran parte o una pequeña parte de tu vida? ¿Cuánto de tu mente ocupa? ¿Cuánto de él esta todavía vivo en tu corazón?

Intenta reflexionar sobre tu vida y tu presente, intenta relajarte y tomarte un tiempo de tus obligaciones y presiones diarias, y cuando estés listo mira a tu alrededor y mira dentro de ti: ¿Puedes ver a tu pasado dominando tu presente? ¿Tus emociones y sentimientos pasados están evitando que sigas hacia adelante? ¿Acaso es lo que está evitando que alcances tus metas y deseos? ¿Tus experiencias y emociones pasadas están influenciando tu presente y están tomando decisiones por ti?

 

 

 

“Aferrarse es creer que solo hay un pasado; dejar ir es saber que hay un futuro.” – Daphne Rose Kingma

 

 

 

Si la respuesta es no, ¡Felicitaciones! Haz realizado un gran trabajo y haz podido deshacerte de tu pasado, y estás viviendo tu presente al máximo, sin ser influenciado por este. Pero si la respuesta es sí, mi siguiente pregunta es: ¿Tu pasado te sirve en tu presente? Es decir, ¿Te está otorgando los resultados que estabas buscando? ¿Es útil, tiene un propósito o un sentido en tu presente? ¿Te está ayudando de alguna manera o esta simplemente evitando que consigas las cosas que quieres y te mereces?

La realidad es que nuestro pasado no siempre tiene que ser una desventaja en nuestro presente, siempre y cuando el motivo de estar en nuestro presente es para que nos ayude a sacar lo mejor de nosotros mismos, y darnos fuerza. Nuestro pasado, ya sea que fue bueno o malo, es siempre una lección, una lección que debemos aprender, para que podamos aplicar el conocimiento adquirido en nuestro presente. Al mismo tiempo, jamás debe ser olvidado, para así no repetir los mismos errores o seguir tomando las acciones que tuvieron como resultados beneficios para nuestras vidas. Esa es la parte más importante de nuestro pasado, y la cual deberíamos mantener en nuestro presente, junto con aquellos recuerdos que le hagan bien a nuestro corazón y que iluminen nuestros días.

 

 

 

“El espacio mental y físico que creamos dejando ir cosas que pertenecen a nuestro pasado nos da la opción de llenar el espacio con algo nuevo.” – Susan Fay West

 

 

 

Todo aquello de tu pasado que no te sirva, que no sea útil, que no tenga un propósito específico, todo aquello que no te otorgue un beneficio, cada recuerdo triste, relaciones pasadas, experiencias pasadas, cada emoción, y todo aquello incluyendo cosas materiales que no nos ayude de ninguna forma debería ser removido de nuestro presente para así poder darle lugar a cosas nuevas y mejores.

Si nuestro corazón, mente y nuestro entorno está repleto de cosas de nuestro pasado que no nos hacen crecer, que no nos hacen mejores, que no nos hacen felices, o que no nos ayudan a ser la persona que deseamos ser y conseguir todo aquello que anhelamos conseguir, ¿Por qué deberíamos seguir permitiendo que permanezcan en nuestro presente si no solo para sabotear nuestras propias vidas? ¿Por qué seguir manteniendo nuestro pasado vivo cuando mata nuestro presente y destruye nuestro futuro? Tenemos una cadena alrededor de nuestros cuellos que nos está dejando sin aire, y esa cadena es nuestro pasado, ¿Por qué seguir viviendo así de ahogados y prisioneros cuando tenemos la llave para nuestra propia libertad?

 

 

 

“Hay que hacer una elección consciente cada día para despojarse de lo viejo, lo que sea que ello signifique para ti.” – Sarah Ban Breathnach

 

 

 

Hoy es el día para limpiar tu corazón, mente y toda tu vida y remover todas aquellas cosas de tu pasado que no suman, sino que restan, aquellas cosas que no sigan siendo beneficiosos para tu vida. Toma todos esos recuerdos, experiencias y emociones que no te hagan feliz, o que no te hagan crecer, o que no te ayuden a ser la persona que quieres ser, o no te empujen hacia un nuevo mañana, incluso aquellas cosas que puedan parecer buenos, porque todo aquello que pertenece a nuestro pasado no tiene nada que ver con nuestro presente, ni tampoco nuestro futuro. Pueden haber sido malas o dolorosas, buenas o asombrosas, pero son parte del pasado y debemos tarde o temprano dejarlas ir, para así poder seguir hacia adelante y darle lugar a aquellas maravillosas cosas que están esperando por nosotros.

¿Cuál sería la primera cosa de tu pasado que sigue en tu presente y que no te sigue sirviendo de ninguna manera? ¿Cuál es ese recuerdo, cosa, emoción, o experiencia de tu pasado que está evitando que sigas hacia adelante con tu vida? Empieza con eso, y sin pensarlo demasiado ¡déjalo ir!

 

 

 

 

Es tiempo de tomar una bolsa, poner todas las cosas de nuestro pasado que no nos sigan sirviendo, que no nos den paz ni felicidad, y arrojarlas lejos de nuestro presente, ¡y así darle lugar a todas las grandes cosas que están por venir!

La Bondad: El Lenguaje Universal del Amor

¿Qué si te digo que hay una forma de que podamos entendernos entre nosotros sin importar nuestra nacionalidad? ¿Qué si te digo que hay un lenguaje que todo el mundo conoce y que puede ser usado para comunicarnos entre nosotros? ¿Qué si te digo que hay un lenguaje que puede proporcionarnos amor y curar nuestros corazones? ¿Me creerías? Bueno, la realidad es que ese lenguaje existe, es real, y es el lenguaje universal del amor, y se llama “Bondad” y puede cambiar la forma en la que experimentamos nuestras vidas.

 

 

"La bondad es el lenguaje que los sordos pueden oir y los ciegos pueden ver." - Mark Twain

 

 

Vivimos en un mundo en donde sus habitantes están cada día más conectados a través de aparatos tecnológicos, pero cada día más desconectados como seres humanos. Tenemos todos los recursos para estar conectados, para estar unidos, pero así y todo insistimos en separarnos entre nosotros. El gran problema es que no podemos comprendernos entre nosotros. ¿El motivo? Simple: En el medio del caos de nuestra sociedad nos hemos perdido a nosotros mismos, y hemos olvidado quienes somos en realidad: Seres de bondad, de compasión, y de amor.

En el mundo hay miles de lenguajes diferentes, pero así y todo no podemos entendernos. Tu estarás pensando que el problema es que no compartimos el mismo lenguaje, pero el problema no es que hay muchos diferentes lenguajes, el gran problema es que no sabemos que todos hablamos el mismo lenguaje, y ese lenguaje es la bondad.

 

 

 

“El más simple acto de bondad echa raíces en todas direcciones, y esas raíces crecen y dan vida a nuevos árboles.” – Amelia Earhart

 

 

 

¿Pero es la bondad un lenguaje? Si, y déjame explicarte por qué. Un lenguaje es una forma de comunicación, el cual puede ser expresado de diferentes formas. Por lo tanto, podemos decir que la bondad es una forma de expresar amor. Cada simple palabra o acto de bondad es una forma de demostrar amor hacia a otro ser. La bondad es algo que todo el mundo puede comprender sin importar su cultura, edad, nacionalidad, o raza. Es un lenguaje que puede hablarse de formas diferentes, y siempre será escuchado.

El problema es que cada día somos contaminados con cosas menos importantes de nuestra rutina diaria, y así nos olvidamos de quien somos en realidad, es por eso que olvidamos hablar el lenguaje de la bondad. El problema es que subestimamos el poder de una simple palabra o acto de bondad. La verdad es que este maravilloso lenguaje habla más fuerte y claro que cualquier otro lenguaje en el mundo, y este tiene el poder de curar nuestros corazones, y brinda alegría y felicidad a la persona que lo habla, y a la persona que lo escucha.

 

 

 

“El amor y la bondad nunca son en vano. Siempre hacen una diferencia. Ellos bendicen a aquel que los recibe, y te bendicen a ti, el dador.” – Barbara De Angelis

 

 

 

Podemos sentir el poder de la bondad en todo momento, Por ejemplo, ¿Cómo te sientes cuando alguien es amable contigo? ¿Cómo te sientes cuando un desconocido, alguien a quien nunca has visto antes, sin ningún motivo aparente, te brinda una sonrisa, o te habla de una forma amable? Supongo que te sientes bien, ¿verdad? Incluso si es por un segundo, un simple acto o palabra de amabilidad tiene el poder de llenar nuestros corazones con alegría. En cualquier momento, en cualquier lugar, con quien sea que estemos, cada acto de bondad jamás se pasa por alto.

Siempre que somos amables con alguien, incluso cuando sentimos que a la otra persona no parece importarle, dentro de sus corazones si les importa, porque el lenguaje de la bondad es algo que penetra cualquier barrera que podamos tener, y se adentra en lo más profundo de nuestros corazones, llenándolos con amor y felicidad.

 

 

 

“Si todos realizáramos un acto aleatorio de bondad diariamente; podríamos poner al mundo en la dirección correcta.” – Martin Kornfeld

 

 

 

La bondad puede ser expresada incluso sin palabras, es por ello que todo el mundo puede comprenderla, porque un simple acto, una simple caricia, una simple sonrisa, muchas veces hablan más fuerte y más claro que las palabras. No importa de dónde somos, ni nuestra edad, ni nuestra cultura, ni nuestro género, ni nuestro idioma, no importa si estamos ciegos o sordos, no importa si no sabes leer o escribir, porque el lenguaje de la bondad siempre será comprendido. La bondad que otorgamos es un regalo hacia otros y hacia nosotros mismos, y las réplicas que crea son más grandes de lo que jamás hemos imaginado.

 

 

 

 

 

¿Por qué no intentas hacer un acto de bondad cada día, por una semana, y ves por tú mismo que tan maravillosa es? Es tiempo de convertir la bondad en nuestro primer lenguaje, ¡y así cambiar la forma en que vivimos la vida!

Los Beneficios de Vivir un Estilo de Vida Minimalista

¿Alguna vez te has imaginado como seria vivir una vida minimalista? ¿Puedes imaginarte como seria tu vida si no tuvieses la necesidad de tener más para ser más feliz? ¿No sería esa la clave para una vida más balanceada y completa? ¿No sería eso la libertad? Absolutamente. Nuestra vida y nuestras mentes se verían beneficiadas por un estilo de vida minimalista. Analicemos juntos los beneficios de vivir un estilo de vida minimalista.

 

 

"El secreto de la felicidad no esta en conseguir mas, sino en crear la capacidad de disfrutar con menos." - Socrates estilo de vida minimalista

 

 

Hoy en día vivimos en un mundo en donde luchamos por tener más. El problema es que hemos aceptado la idea de que más equivale a más felicidad, pero la realidad es que cuanto más tienes, más infeliz eres, pero ¿cómo eso puede ser verdad? Porque de esa manera, intercambiamos nuestra libertad por posesiones. A ver, ¿Cómo es esto? Bueno la verdad es que los bienes materiales se pagan realmente con tiempo, no con dinero, tiempo que nosotros gastamos de nuestras vidas con el fin de obtener dichas posesiones, teniendo así menos tiempo para disfrutar de la vida, y si no hay tiempo para realmente vivirla, ¿Cómo podemos ser realmente felices?

Hemos caído en la trampa de creer que cuanto más tenemos, más exitosa y feliz nuestra vida será, y si lo miramos desde una perspectiva en particular, podemos decir que es verdad. El problema es que ese momento de satisfacción dura como un abrir y cerrar de ojos. Nos sentimos felices, exitosos y completos, pero rápidamente esa sensación comienza a desvanecerse, y comenzamos a sentir el mismo sentimiento de vacío que sentíamos antes, volviéndonos así adictos a la idea de tener más y más, para así poder sentirnos una vez más, felices y completos.

 

 

 

“Realmente hay que entender que la ambición por la riqueza en la sociedad contemporánea es psicótica. Es psicótica debido a que ha perdido todo contacto con la realidad. Ansiamos cosas que no necesitamos ni disfrutamos.”- Richard Foster

 

 

 

El gran problema es que cuanto más queremos, más dependiente nos volvemos, y aquello que poseemos, comienza a poseernos, y de esa forma comenzamos a perder la libertad. Por lo tanto, nuestra felicidad se ve comprometida por aquellas cosas que poseemos y no poseemos. De esta manera vemos siempre el vaso medio vacío, lo que nos da una sensación de insatisfacción y vacío, y entonces desesperadamente corremos a obtener más cosas con el fin de recuperar nuestra felicidad, la cual recuperamos de forma momentánea.

Como podemos ver, la idea de que tener más es la clave para la felicidad es un error. Lo que quiero decir es que esta perfecto querer adquirir posesiones en tu vida, pero la idea de que aquellas cosas harán que nuestra vida sea feliz y plena está equivocada. Si fuera cierto, las personas que pudiesen tenerlo todo serian felices, y aquellas que no tuvieran nada serian miserables, y esto no es exactamente lo que sucede en este mundo, simplemente porque las posesiones no determinan nuestra felicidad. Por lo tanto, los bienes materiales no son el factor determinante para una vida feliz.

 

 

 

“Las cosas que posees terminan poseyéndote. Únicamente cuando perdemos todo es que somos libres para hacer cualquier cosa.” – Tyler Durden (El club de la pelea)

 

 

 

La verdad es que esta perfecto querer apuntar a una vida en donde puedas obtener todo lo que quieras, pero nunca deberíamos depender de posesiones materiales, o cualquier otra cosa superficial de la vida, con el fin de ser felices. Eso es exactamente lo que quiero decir con llevar un estilo de vida minimalista. Es vivir de una forma en la cual nuestra felicidad, libertad y paz no depende de cosas materiales. Es ser feliz con lo que ya tenemos, sin tener la necesidad de obtener más cosas con el fin de ser feliz.

Vivir un estilo de vista minimalista significa apartar de nuestra mente y vida diaria, todas aquello que nos distrae de ser felices. Es ser lo suficientemente libre como para sentirse bien en cualquier momento, sin depender de cosas externas. Cuando vivimos de una forma minimalista, enfocamos nuestra mente en aquello que es realmente importante, lo que nos da el poder de controlar nuestros sentimientos, y no permitir que otras cosas nos controlen.

 

 

 

“La sociedad de consumo nos ha hecho creer que la felicidad radica en tener cosas, y no ha podido enseñarnos la felicidad de no tener cosas.” – Elise Boulding

 

 

 

Cuando vivimos un estilo de vida minimalista, nos enfocamos en aquellas cosas que realmente importan. Es la mejor forma de convertimos en nuestra mejor versión, porque no seguimos distrayéndonos con cosas menos importantes, lo que permite desarrollar nuestro verdadero potencial. La verdad es que no necesitamos mucho para vivir una vida feliz y plena, sino que lo que necesitamos son menos cosas que distraigan nuestra mente de las pequeñas y más esenciales cosas que realmente hace una diferencia en nuestras vidas, aquellas cosas llenan nuestro vacío, completan nuestra alma, sin esas cosas estamos perdidos, y siempre caeremos en el juego de obtener más bienes con el fin de completarla, y esto es algo que jamás sucederá, ya que el alma se completa con aquello que no se puede comprar.

 

 

 

 

Enfoquemos nuestra mente en los aspectos importantes de la vida, quedémonos con lo que es realmente esencial, sintiéndonos felices con menos, dejando atrás todas aquellas cosas innecesarias que solo nos detienen de realmente disfrutar de nuestras vidas.

Nuestro Silencio: El Arma del Mal

El mal ha triunfado, sin mucho esfuerzo ha derrotado al bien, arrebatándole su corona, y ahora, sentado en su trono gobierna el mundo. Su poder ha sido acrecentado gracias a la inacción de los buenos, y nuestro silencio ha sido usado contra nosotros como un arma letal. Nuestro silencio está causando nuestra propia destrucción, por lo tanto, está en nuestras manos tomar acción y detener tanto sufrimiento.

 

"La unica cosa necesaria para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada." - Edmund Burke nuestro silencio

 

 

Nuestro silencio contra los horrores del mundo es lo que le ha otorgado al mal el poder para conquistar este planeta. Día tras día, actos horrendos son llevados a cabo alrededor del mundo, y mientras tanto la humanidad permanece en silencio. El mal actúa con impunidad bajo nuestras narices, y todos nosotros, ciegos y sordos ante los desesperados llantos de sus víctimas, permanecemos inmóviles, sin palabras, ante tanto dolor.

Nuestro silencio es el arma que ha utilizado el mal para ganar. Este no ha dañado a sus víctimas más de lo que nosotros los hemos dañado con nuestro silencio. Somos todos cómplices de las atrocidades cometidas en el mundo debido a que hemos permanecido en silencio, evitando mirar hacia aquellos que reclaman nuestra ayuda. Nuestro silencio es nuestro propio castigo, ya que nos condena a vivir en un mundo lleno de oscuridad gobernado por el mal, en donde ninguno de nosotros está exento de su poder.

 

 

 

“Al final, no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos.” – Martin Luther King Jr.

 

 

 

Si el mal ha ganado es porque se lo hemos permitido. Guerras, asesinatos, violencia, violaciones, acoso, racismo, y mucho más pasa frente a nuestros ojos, y nuestro silencio es nuestra única respuesta. Confusos, angustiados y aturdidos quedamos ante tales atrocidades, pero luego seguimos con nuestras tareas diarias como si nada hubiese pasado. El problema es que no actuamos hasta que el mal no nos toca de cerca. Una vez que nos enfrentamos con las garras del mal, nuestro silencio se convierte en llanto, y el llanto se convierte en un clamor, y luego nos damos cuenta que nadie parece escuchar, y es en ese preciso momento cuando nos damos cuenta que la humanidad está demasiado preocupada haciendo otras cosas como para escuchar a aquellos que reclaman ayuda.

Que diferente seria todo si pudiéramos ver el poder que tenemos todos dentro nuestro. Juntos podemos hacer de este mundo uno mejor. Es el poder de aquellos con buen corazón, los que pueden poner al mal de rodillas, pero para eso no debemos estar en silencio, sino que debemos hablar, no debemos estar quietos, sino que debemos actuar. El problema es que no somos conscientes de nuestro poder, creemos que no podemos hacer una diferencia, por lo que nos damos por vencidos incluso antes de intentarlo. Deseamos y esperamos que alguien, algún día, haga algo por aquellos que lo necesitan, pero la mayor parte del tiempo, esa ayuda nunca llega, y el dolor de aquellos que sufren nunca se termina. Pero la única cosa que hacemos, que no ayuda en lo absoluta es permanecer en silencio. Por lo tanto, cada cosa que podamos hacer cuenta.

 

 

 

“El mundo no será destruido por quienes hacen el mal, sino por aquellos que observan sin hacer nada.” –  Albert Einstein.

 

 

 

Amor es lo que le falta a este mundo. Una revolución de amor es lo que necesitamos si queremos vivir en paz. Debemos saber que nada cambiara si permanecemos en silencio ante todos los tipos de atrocidades cometidos día a día. Juntos debemos luchar contra el mal, no con violencia sino con amor, compasión y tolerancia. Cada acto de odio y destrucción debe ser repudiado, y debemos actuar con el fin de prevenir más sufrimiento. Aquellos que hacen el mal deben saber que no somos como ellos, y así debemos demostrarles quien somos con nuestro ejemplo. Debemos expresar y declarar que estamos todos juntos independientemente de nuestra raza, cultura o religión. Que ningún otro humano inocente sufra por las manos de aquellos que hacen el mal.

 

 

 

 

Juntos podemos derrotar el mal, no permaneciendo en silencio sino elevando nuestras voces. Es tiempo de hacer todo lo que podamos con el fin de detener a aquellos que amenazan nuestra propia existencia. Nuestras voces necesitan ser escuchadas y nuestro mensaje debe ser claro: ¡Si al amor y a la paz, No a la violencia y el odio!

La Importancia de la Tolerancia

El mundo se ha vuelto un mundo con cero tolerancia. Nuestra falta de tolerancia con las opiniones y creencias de los demás ha creado esta caótica y desesperante separación entre seres humanos. ¿El resultado de tal separación? Tristeza, sufrimiento, odio, y muerte. Un mundo sin tolerancia es un mundo sin paz, y un mundo sin paz es una amenaza para nuestra propia existencia.

 

 

La tolerancia es darle a cada ser humano todos los derechos que reclamas para ti mismo. Robert Green Ingersoll

 

 

¿Qué nos ha hecho pensar que nuestras creencias son mejores que otras? ¿Qué nos ha hecho pensar que somos los poseedores de la verdad absoluta? ¿Qué nos ha hecho pensar que podemos condenar a otros simplemente porque piensan diferente a nosotros? ¿Cómo es posible que cometamos actos horrendos y todos en nombre de nuestras creencias como forma de justificarnos?

El problema es que todos creemos que tenemos la verdad absoluta, sobre todo, creemos que nuestros pensamientos y creencias son las correctas, y que las otras son las equivocadas, lo que nos ha dado la impunidad para actuar como actuamos, para condenar, y castigar a otros por el simple motivo de pensar diferente a nosotros. Esto ha causado no solo la separación entre naciones, sino entre todas las personas del mundo entero. Familias, amigos, relaciones de todo tipo han sido destruidas por la falta de tolerancia de sus integrantes.

 

 

 

“¿Qué es la tolerancia? Es la consecuencia de la humanidad. Todos estamos formados de fragilidad y error; entonces perdonémonos recíprocamente por nuestras locuras – esa es la primera ley de la naturaleza.” – Voltaire

 

 

 

Todos nos consideramos tolerantes, y así pedimos a otros por tolerancia, pero la realidad es que todos somos tolerantes siempre y cuando la otra persona esté de acuerdo con nuestras opiniones y creencias, pero la tolerancia no es nada más ni nada menos que el entendimiento de otros puntos de vista. La tolerancia no implica tener que acordar con las opiniones de otros ni tener que compartir las mismas creencias, sino que involucra el entendimiento de las distintas percepciones sobre la vida y diferentes asuntos.

La libertad significa tener la oportunidad de creer en algo, de tener nuestra propia opinión personal sobre cierto aspecto de la vida sin ser influenciado o forzado a hacerlo. Hay una gran diversidad de opiniones, y eso es lo que hace que este mundo sea tan interesante y hermoso, de otra forma la libertad no existiría, y nos volveríamos esclavos de un régimen tiránico, y como el pasado ya nos ha enseñado, esa no es una historia feliz, entonces – ¿Por qué seguir repitiéndola?

 

 

 

“La tolerancia no implica la falta de compromiso con las creencias propias. Sino que condena la opresión o la persecución de otros.” – John F. Kennedy

 

 

 

Los deportes, la religión, la política, el dinero, y otros asuntos son la prueba de que carecemos de tolerancia. Peleamos, nos odiamos y matamos entre nosotros solo porque el otro no concuerda con nuestras creencias o porque sus opiniones son opuestas a las nuestras. La pregunta entonces seria: ¿Por qué otros deberían estar de acuerdo con nosotros cuando nosotros no estamos dispuestos a acordar con ellos? Bueno, debe ser porque: “Mi equipo de fútbol es mucho mejor que el tuyo”, “Mi Dios es mucho más grande y poderoso que el tuyo, “Mi país es mucho mejor y más rico que el tuyo” “El partido político que yo sigo es mucho mejor que el que tú sigues”, “¡Yo soy inteligente y tú eres un ignorante!, y bueno así sucesivamente.

¿Reconoces acaso esas frases? Yo sí. Las he dicho muchas veces, y las he escuchado decir por muchas personas. Todos creemos tener la razón, la verdad absoluta, y es por ello que creemos que la otra persona está equivocada, por lo tanto, queremos que cambie sus creencias para así satisfacer nuestro ego. La verdad es que este comportamiento no construye, sino destruye, y no hay más ignorancia que pensar que uno es el especial, los beneficiarios portadores de la verdad absoluta de la vida. Lo que quiero decir es, que está bien discutir una idea, pero no está tan bien no entender ni comprender que no todos pensamos de la misma manera, y básicamente esa es la idea de la vida: ser tan libres como para pensar y creer lo que queramos sin necesitar la aprobación de alguien más.

 

 

 

 

 

Todos tenemos distintas perspectivas sobre la vida, diferentes puntos de vista, y es por ello que debemos entender eso con el fin de evitar cualquier sufrimiento innecesario, dolor, odio, peleas sin sentido o guerras, para protegernos a nosotros mismos, a nuestro mundo, y nuestra completa existencia. ¡Seamos más tolerantes con las opiniones y creencias de otros, y así encontraremos la paz que nuestro mundo necesita!

La Leyenda de los Dos Lobos: La Batalla Interna

Resulta que hay dos lobos que siempre están luchando. Uno es oscuridad y desesperanza, y el otro es luz y esperanza. La pregunta es: ¿Cual gana?

 


 

La respuesta es: Aquel al que tú alimentes. Esta es una maravillosa frase que escuche en una película que vi recientemente llamada “Tomorrowland”, la cual tiene un mensaje muy lindo e inspirador. Pero en realidad esta pertenece a una leyenda de los nativos norteamericanos Cherokee, la cual me gustaría compartir con ustedes. Tómense el tiempo de leerla cuidadosamente, el mensaje es muy profundo y maravilloso, les aseguro que les encantara:

 

 

 

Una mañana un viejo Cherokee le contó a su nieto acerca de una batalla
que ocurre en el interior de las personas.

Él dijo, “Hijo mío, la batalla es entre dos lobos dentro de todos nosotros”.

“Uno es Malvado – Es ira, envidia, celos, tristeza, pesar, avaricia, arrogancia, autocompasión, culpa, resentimiento, soberbia, inferioridad, mentiras, falso orgullo, superioridad y ego.”

“El otro es Bueno – Es alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, bondad,
benevolencia, amistad, empatía, generosidad, verdad, compasión y fe. La misma batalla ocurre dentro de ti, y dentro de cada persona también.”

El nieto lo meditó por un minuto y luego preguntó a su abuelo:

“¿Qué lobo gana?”

A lo que el viejo Cherokee respondió: “Aquél al que tú alimentes.”

 

 

Una hermosa historia, ¿verdad? Contiene un maravilloso mensaje, el cual nos enseña que nosotros decidimos. Depende de nosotros decidir cual de los lobos vamos a alimentar. No dependerá de nadie más que nosotros. La leyenda nos recuerda que todos tenemos un gran poder dentro de nosotros: El poder para decidir quien somos, lo que nos da el control de nuestros propios sentimientos, emociones y comportamientos.

Hay dos lobos, hay dos de nosotros, son opuestos pero iguales al mismo tiempo, ellos pelean pero al final se vuelven uno, y es en ese momento cuando uno de los lobos gana, y aquel que gana es aquel que nosotros decidimos elegir, es aquel en el que decidimos convertirnos. En cualquier momento dado nosotros tenemos la oportunidad de decidir cual lobo va a ganar la batalla. Nuestras circunstancias externas junto con cada persona que nos cruzamos en el camino va a ayudar a uno de los lobos, pero al final somos nosotros los que decidimos quien gana. Aquel que gana mas batallas, es decir, aquel al que más hemos alimentado ganara la batalla final. La pregunta es: ¿Cual de ellos vas a permitir que gane?

 

 

 

“No soy un producto de mis circunstancias. Soy un producto de mis decisiones.” – Stephen R. Covey

 

 

 

La primera y más importante pregunta que deberás hacerte a ti mismo es: ¿Quien soy? –  Ponte a reflexionar sobre ti mismo: ¿Cual de los dos lobos piensas que eres? ¿Con cual de los dos te identificas? ¿Que lobo representa tu verdadero ser? Una vez que descubras las respuestas a esas preguntas tú podrás decidir que lobo alimentar, y eso es lo más importante que pueda llegar a sucedernos: Saber quien somos verdaderamente y actuar de acuerdo a nuestro verdadero ser, siendo la mejor versión de nosotros mismos.

Cada día de tu vida, en diferentes situaciones, tendrás el poder de decidir. ¿Voy a alimentar hoy el lobo “malo” o el que no me representa o el lobo “bueno” es decir, aquel que si representa mi verdadero ser? ¿Voy a ser mi verdadero yo o voy a ser quién no soy? ¿Voy a permitir que situaciones externas controlen mis sentimientos, emociones y comportamientos o voy a actuar como mi verdadero ser? La decisión es tuya, y esa por supuesto es la parte mas difícil de aceptar, ya que es mas sencillo culpar a otros por nuestros comportamientos antes que tomar completa responsabilidad por lo que creemos, pensamos, decimos y hacemos. Pero siempre recuerda que no importa quien fuiste ayer, porque lo que realmente importa de ahora en más es quien decides ser en este momento. Tus decisiones pasadas no te definen, porque eres tu el que se define a si mismo con las acciones de tu presente, eres tu el que tiene el poder de decidir ahora quiere eres realmente.

 

 

 

“¿Quién eres ahora? ¿Quién has decidido que eres ahora? No piensen en quien has sido. ¿Quién eres? ¿En quien has decidido convertirte? Toma esta decisión de manera consciente. Hazlo con cuidado. Hazlo poderosamente.” – Tony Robbins

 

 

 

Tomemos unos minutos de nuestro día para pensar. Recordemos sobre los días pasados: ¿Qué lobo has estado alimentando? ¿Cómo te sientes sobre ello? ¿Sientes que has sido tú verdadero ser? Si tú vida esta llena de felicidad, alegría, paz, si tú crees, sueñas y deseas, si tu te sientes feliz incluso cuando tu vida no esta yendo un 100% de la forma que tu querías, si te sientes orgulloso de ti mismo, entonces probablemente tu has estado alimentando al lobo correcto, ya que has decidido sentirte de esa manera incluso cuando las circunstancias externas te han dado muchos recursos para alimentar al otro lobo. ¿Puedes verlo? Tú tienes el control en cada momento de decidir que lobo vas a alimentar, y cuando tenemos el control, somos libres, y así no somos mas vulnerables a las circunstancias que nos rodean.

 

 

 

Dos lobos, una decisión, tu eliges, el poder esta dentro de ti. Tus acciones te definirán y formaran tu destino. Entonces, ¿Qué lobo vas a alimentar hoy?