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Nuestro Silencio: El Arma del Mal

El mal ha triunfado, sin mucho esfuerzo ha derrotado al bien, arrebatándole su corona, y ahora, sentado en su trono gobierna el mundo. Su poder ha sido acrecentado gracias a la inacción de los buenos, y nuestro silencio ha sido usado contra nosotros como un arma letal. Nuestro silencio está causando nuestra propia destrucción, por lo tanto, está en nuestras manos tomar acción y detener tanto sufrimiento.

 

"La unica cosa necesaria para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada." - Edmund Burke nuestro silencio

 

 

Nuestro silencio contra los horrores del mundo es lo que le ha otorgado al mal el poder para conquistar este planeta. Día tras día, actos horrendos son llevados a cabo alrededor del mundo, y mientras tanto la humanidad permanece en silencio. El mal actúa con impunidad bajo nuestras narices, y todos nosotros, ciegos y sordos ante los desesperados llantos de sus víctimas, permanecemos inmóviles, sin palabras, ante tanto dolor.

Nuestro silencio es el arma que ha utilizado el mal para ganar. Este no ha dañado a sus víctimas más de lo que nosotros los hemos dañado con nuestro silencio. Somos todos cómplices de las atrocidades cometidas en el mundo debido a que hemos permanecido en silencio, evitando mirar hacia aquellos que reclaman nuestra ayuda. Nuestro silencio es nuestro propio castigo, ya que nos condena a vivir en un mundo lleno de oscuridad gobernado por el mal, en donde ninguno de nosotros está exento de su poder.

 

 

 

“Al final, no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos.” – Martin Luther King Jr.

 

 

 

Si el mal ha ganado es porque se lo hemos permitido. Guerras, asesinatos, violencia, violaciones, acoso, racismo, y mucho más pasa frente a nuestros ojos, y nuestro silencio es nuestra única respuesta. Confusos, angustiados y aturdidos quedamos ante tales atrocidades, pero luego seguimos con nuestras tareas diarias como si nada hubiese pasado. El problema es que no actuamos hasta que el mal no nos toca de cerca. Una vez que nos enfrentamos con las garras del mal, nuestro silencio se convierte en llanto, y el llanto se convierte en un clamor, y luego nos damos cuenta que nadie parece escuchar, y es en ese preciso momento cuando nos damos cuenta que la humanidad está demasiado preocupada haciendo otras cosas como para escuchar a aquellos que reclaman ayuda.

Que diferente seria todo si pudiéramos ver el poder que tenemos todos dentro nuestro. Juntos podemos hacer de este mundo uno mejor. Es el poder de aquellos con buen corazón, los que pueden poner al mal de rodillas, pero para eso no debemos estar en silencio, sino que debemos hablar, no debemos estar quietos, sino que debemos actuar. El problema es que no somos conscientes de nuestro poder, creemos que no podemos hacer una diferencia, por lo que nos damos por vencidos incluso antes de intentarlo. Deseamos y esperamos que alguien, algún día, haga algo por aquellos que lo necesitan, pero la mayor parte del tiempo, esa ayuda nunca llega, y el dolor de aquellos que sufren nunca se termina. Pero la única cosa que hacemos, que no ayuda en lo absoluta es permanecer en silencio. Por lo tanto, cada cosa que podamos hacer cuenta.

 

 

 

“El mundo no será destruido por quienes hacen el mal, sino por aquellos que observan sin hacer nada.” –  Albert Einstein.

 

 

 

Amor es lo que le falta a este mundo. Una revolución de amor es lo que necesitamos si queremos vivir en paz. Debemos saber que nada cambiara si permanecemos en silencio ante todos los tipos de atrocidades cometidos día a día. Juntos debemos luchar contra el mal, no con violencia sino con amor, compasión y tolerancia. Cada acto de odio y destrucción debe ser repudiado, y debemos actuar con el fin de prevenir más sufrimiento. Aquellos que hacen el mal deben saber que no somos como ellos, y así debemos demostrarles quien somos con nuestro ejemplo. Debemos expresar y declarar que estamos todos juntos independientemente de nuestra raza, cultura o religión. Que ningún otro humano inocente sufra por las manos de aquellos que hacen el mal.

 

 

 

 

Juntos podemos derrotar el mal, no permaneciendo en silencio sino elevando nuestras voces. Es tiempo de hacer todo lo que podamos con el fin de detener a aquellos que amenazan nuestra propia existencia. Nuestras voces necesitan ser escuchadas y nuestro mensaje debe ser claro: ¡Si al amor y a la paz, No a la violencia y el odio!

La Falta de Empatía: ¿La Causa de Nuestra Deshumanización?

Nuestra falta de empatía, es decir, nuestra falta de habilidad para reconocer y entender los sentimientos de alguien más, está matando la poca humanidad que quedaba en nuestra sociedad. Todo lo que está sucediendo en el mundo me ha hecho darme cuenta de una cosa: No hemos aprendido nada.

 "¿Podría un gran milagro llevarse a cabo solo mirandonos a través de los ojos del otro por un instante?" - Henry David Thoreau

 

Nuestro propio mundo ha sido testigo de nuestra propia destrucción durante los años. Durante muchos años los humanos han estado luchando por diferentes razones, muchas de ellas han sido la causa de nuestra separación, la cual la mayoría de las veces ha sido generada e influenciada gracias a los esfuerzos de aquellos que nos gobiernan, los cuales siempre han sembrado semillas de odio en los corazones humanos, solo para satisfacer sus propias necesidades ambiciosas y egoístas.

Durante años, todas aquellas personas, las dueñas del poder, se han tomado el tiempo de pensar la mejor forma para controlar el mundo entero, y fue así que el mejor plan fue puesto en marcha: Separar a las personas por nacionalidad, raza, género y religión. Y así fue creado el plan más macabro de todos los tiempos: Las personas se odian y se matan entre sí por sí mismas. Nos han quitado la habilidad para pensar, y es así que nos hemos convertido en sus esclavos. Esto solamente ha causado una cosa: el odio se ha incrementado mientras que el amor ha decaído, lo que ha causado nuestra falta de empatía. ¿Y los creadores de tal magnifico plan? Bueno, ellos siempre han sido los que han ganado la partida.

 

 

 

“El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía esta en mantenerlos ignorantes.” – Maximilien Robespierre

 

 

 

Entonces, ¿Qué es la empatía? El diccionario nos dice que la empatía es: La habilidad para entender y compartir los sentimientos de otras personas. Por lo tanto, ¿Cómo puede nuestra falta de empatía ser el asesino de nuestra propia humanidad? Simple: Si no podemos entender lo que la otra persona siente, si no podemos ponernos en los zapatos de alguien más o al menos intentar sentir lo que la otra persona siente, entonces no hay forma que podamos sentir el sufrimiento y el dolor de los demás, lo que provocara ya sea nuestro desinterés en el sufrimiento de otros, causando nuestra inacción, o generara que actuemos de una forma malvada en contra de otros, siendo incapaces de entender y compartir su sufrimiento.

Por lo tanto, cuando carecemos de empatía, todo aquello que nos hace humanos desaparece, ya que en donde no hay amor, el odio triunfa, y es en ese preciso momento en donde se cometen todas las peores atrocidades. Es así que destrozamos nuestro planeta, nuestra naturaleza, matamos a todos los animales, contaminamos cada océano, lago y río, cortamos cada árbol, y nos odiamos y matamos entre sí sin piedad y compasión y todo gracias a nuestra falta de empatía y falta de amor.

 

 

 

“El odio no cesa con el odio, el odio cesa solo con amor, esta es la regla eterna.” – Buda

 

 

 

Lo que está sucediendo hoy en día con los refugiados es un claro ejemplo de nuestra falta de empatía. En los últimos días he leído artículos y comentarios de personas de todos los países del mundo sobre la inmigración y los refugiados lo suficiente como revolverme el estómago. Nuestra falta de empatía y nuestra deshumanización es evidente, no hay forma en la que podamos ocultar el hecho de que nos hemos vuelto tan individualistas que no nos importa nada de nadie excepto nosotros mismos. El simple hecho de pensar que alguien con una cultura, religión y lenguaje diferente pueda venir a nuestro pequeño mundo de fantasía en donde todo solo parece estar perfecto nos vuelve locos, sacando lo peor de nosotros mismos, cuando debería ser al revés, ya que no somos dueños del mundo.

Es por ello que al principio dije que no hemos aprendido nada. ¿Por qué te preguntaras? Bueno es sencillo, si comparamos nuestra historia pasada con nuestro presente, podemos ver que cada muerte, sufrimiento, dolor y lucha, y cada ser humano que ha luchado para recuperar la paz no nos han enseñado nada, o dicho de mejor manera, nosotros no hemos querido aprender, es por ello que seguimos repitiendo los mismos comportamientos destructivos de nuestro pasado una y otra vez.

 

 

 

“Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo.” – Jorge Santayana

 

 

 

Me pregunto si hay alguna forma en la que podamos revertir el destino de nuestra humanidad. Me atrevo a decir que si, la hay, y la cura para toda maldad es el amor. Las semillas de odio han sido sembradas y cosechadas durante décadas, pero eso no significa que el amor ya este extinto, ya que el amor nunca muere, es por eso que debemos volver a sembrar amor una vez más, donde quiera que vayamos, a todos los que podamos. Sin amor la humanidad no puede sobrevivir, y nuestra existencia se verá condenada por nuestras propias acciones.

Somos todos seres humanos, sin importar nuestra nacionalidad, religión, idioma, raza o cultura, y eso significa que todos tenemos los mismos derechos, en donde el derecho a vivir cuenta como el más fundamental de todos. Cada persona debe ser tratada como humano, sin importar su procedencia. Todo aquello que le sucede a otra persona podría algún día sucedernos a nosotros.

 

 

 

Restauremos nuestra humanidad, recuperemos nuestra empatía, y con amor y compasión ayudemos a otros humanos en necesidad. Podríamos ser ellos, por eso seamos amables y tengamos respeto, y a cambio obtendremos todo aquello que podamos pedir: Un mundo de amor y paz.