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¡Tu Futuro Comienza Hoy!

Las acciones que tomamos hoy son los cimientos de nuestro futuro. Creamos nuestro propio futuro, es decir, cosechamos lo que sembramos. Somos los arquitectos de nuestra propia vida, y del futuro que aguarda por nosotros, el futuro que comenzamos a crear hoy. Por lo tanto, con el fin de tener la vida que hemos imaginado, hay algo que debemos recordar: ¡Nuestro futuro comienza hoy!

 

 

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La realidad es que nadie de nosotros sabe que es lo que va a suceder en el futuro, pero las acciones que tomamos en nuestro presente pueden darnos una idea de cómo va a ser nuestro futuro. Es así de simple, lo que hacemos hoy, o lo que dejamos de hacer tiene una consecuencia en nuestra vida. Creamos con cada acción que tomamos nuestro futuro, por lo tanto, depende de nosotros crear hoy aquello que deseamos experimentar mañana.

Normalmente nos sorprendemos cuando la vida de repente nos golpea en la cara con la verdad. La verdad de que nuestra vida se ha pasado rápidamente, y que nuestra realidad está lejos de ser aquella que siempre hemos soñado. Es en ese momento cuando nos preguntamos: ¿Qué he hecho toda mi vida? ¿Cómo puedo estar en esta situación ahora cuando siempre quise algo diferente para mi vida? ¿Qué fue lo que salió mal? Bueno amigo mío, haz estado demasiado ocupado haciendo algo más antes de haberte preocupado por enfocarte en crear la vida que siempre habías imaginado.

 

 

 

 

“El pasado, el presente y el futuro son en realidad uno: Hoy.” – Harriet Beecher Stowe

 

 

 

 

El problema es que vemos nuestro futuro como algo distante a nosotros, pero no lo es. La vida pasa rápido, demasiado rápido, y si no somos cuidadoso podríamos terminar viviendo una vida totalmente diferente a la vida que siempre hemos soñado. Para evitar eso, debemos enfocarnos en la vida que queremos, y tomar las acciones correctas con el fin de crearla, y debemos empezar hoy, no mañana, no pasado mañana, hoy, ahora, en este momento. El problema es que normalmente solemos dejar las cosas para mañana, ya que no nos damos cuenta de que tan cerca esta nuestro futuro de nosotros, porque en realidad empieza hoy, y con cada pequeña acción estamos creando nuestro destino.

Todo lo que quieras lograr en tú futuro requiere que tomes una cierta acción en tu presente. Puede ser duro, difícil y desagradable, pero si realmente quieres llegar al lugar al que quieres llegar, tu deberás realizar todas aquellas acciones con el fin de triunfar. Nuestro futuro es incierto, pero podemos hacer todo lo que podamos con el fin de crear la vida que queremos, o podemos dejarlo todo a la suerte y esperar a ver si se inclina en nuestro favor.

 

 

 

 

“El futuro depende de lo que hagas hoy.” – Mahatma Gandhi

 

 

 

 

¿Quieres conseguir el título que realmente deseas y convertirte en la persona que imaginas? Bueno, empieza hoy, estudia, trabaja duro y crea hoy la persona en la que quieres convertirte. ¿Quieres ser exitoso? No actúes como un perdedor y esperes volverte exitoso algún día. Actúa como una persona exitosa hoy, realiza todas aquellas acciones que te convertirán en una persona exitosa hoy. ¿Quieres tener tu propia empresa? ¡Perfecto! Trabaja duro hoy y realiza todas las acciones necesarias hasta que lo hagas realidad. Si quieres algo mañana, deberás hacer algo hoy para así estar más cerca de lo que quieres. Es lo que haces hoy lo que define tu futuro.

Lo que quiero decir aquí es que no deberías preocuparte por tu futuro, es decir, si tu estas creando la vida que quieres, ¿por qué preocuparte entonces? Tenemos que vivir en el presente sabiendo que nuestro futuro comienza hoy. Enfoca tu mente en este momento presente, disfruta cada momento de tu vida, pero al mismo tiempo crea hoy la vida que te gustaría experimentar mañana. No juegues con tu vida, no dejes todo librado a la suerte, no construyas hoy una vida de la cual te arrepentirás en el futuro.

 

 

 

 

“El ayer se ha ido, el mañana aún no ha llegado, tenemos solo el día de hoy. Comencemos.” – Madre Teresa

 

 

 

 

¿Lo que estás haciendo hoy te está guiando hacia el lugar donde quieres estar o estas simplemente a la deriva? ¿Lo que estás haciendo hoy te está ayudando a conseguir lo que realmente quieres? Se honesto contigo mismo, y responde esta pregunta: ¿Estas trabajando en tus metas y sueños, o estas muy ocupado haciendo otras cosas menos importantes? Es una pregunta de sí o no. Respuestas como “a veces”, “puede ser”, “No tengo tiempo”, “No tengo dinero”, no están permitidas. Si la respuesta es sí, ¡Felicitaciones! ¡Sigue hacia delante, vas en el camino correcto! Pero si la respuesta es no, tu simplemente puedes continuar así y esperar a ver que te depara el destino, o puedes empezar por crear el futuro que quieres experimentar sin excusas, sin demoras, sin distracciones.

 

 

 

 

 

 

La vida es como el libro “Elige tu propia aventura”, tú escribes tu propio libro, y tú creas tu propio final a través de las decisiones que tomas, y las acciones que realizas. La vida puede ser a veces impredecible, y algunas circunstancias pueden ser inevitables, pero somos los creadores de la mayor parte de nuestras vidas. ¡Elije crear hoy el futuro que sueñas!

 

Prisioneros del Sistema

Creemos que vivimos en un mundo libre, creemos que somos libres, pero en realidad eso es solo una ilusión, ya que somos prisioneros del sistema en que vivimos, aquel que creemos dominar, pero que en realidad nos domina a nosotros, teniéndonos bajo su control. Pensamos, actuamos, y hablamos basándonos en las creencias que se no han impuesto. No existe tal cosa como la libertad, nuestra libertad es una ilusión.

 

 

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Hemos sido categorizados, como en un catálogo de productos, en donde los seres humanos son separados entre sí por nacionalidad, religión, creencias sociales, genero, raza, preferencias sexuales, apariencia exterior, estatus social, entre otras cosas. Un catálogo infinito que nos define, y el cual usamos para determinar si alguien es mejor que otro, y si merece algo o no. Basándonos en esa creencia nos separamos entre nosotros, y es ahí cuando las peores de las miserias del ser humano se ponen en juego.

Empezamos a juzgarnos y condenarnos entre nosotros, competimos, nos hacemos cosas horribles entre nosotros, envidiamos, odiamos, nos volvemos egoístas y sin sentimientos, y pensamos basándonos en la creencia de que todos somos diferentes. Algunas personas creen que son más superiores que otras simplemente porque pertenecen al grupo privilegiado dentro de este catálogo creado por la sociedad en la que vivimos. Estas pocas personas, la elite, los privilegiados creen que tienen el derecho a herir, humillar, torturar e incluso asesinar a otro ser humano. El problema es que vendemos nuestras almas día tras día, dejando de ser nuestro verdadero ser, para así convertirnos en marionetas de este retorcido, ilógico y egoísta sistema en el que vivimos.

 

 

 

“Tienes que comprender que la mayoría de la gente no está preparada para ser desconectada. Y muchos de ellos son tan inertes, tan desesperadamente dependientes del sistema, que lucharían para protegerlo.” – Morfeo (Matrix)

 

 

 

Vivimos en un mundo en donde las apariencias es lo primordial, en donde nuestros ídolos son muñecos de plástico, irreales, con mentes vacías. Hemos llegado a un punto de tanta locura, que hemos llegado a creer que el alcanzar los estándares de belleza impuestos por la sociedad nos hace superiores, creyendo que tenemos el derecho de lastimar a otro que no cumpla con los estúpidos requerimientos de la industria de la belleza. La peor parte es que algunas personas incluso se han quitado la vida porque han sido consumidas por estos estúpidos, irreales, ficticios estándares sin sentido, creyendo que no merecían vivir y ser felices simplemente siendo ellos mismos.

Es un mundo repleto de gente esclavizada, prisioneros del dinero y de cosas materiales, por las cuales hemos cometido las peores atrocidades. Es por el dinero que un hombre se pierde a sí mismo, olvidándose todos los diferentes tipos de valores y el respeto por otro ser humano. Nos olvidamos de vivir, persiguiendo cosas materiales que no nos otorgan felicidad, ya que siempre vamos por algo mas nuevo, por lo mejor, y ciegos vamos por la vida consumiendo la basura que nos venden, haciendo de ello nuestro falso motivo de felicidad. Lo que no sabemos es que todo lo que compramos tiene un precio, y el precio no está valuado en papeles con números, sino que su valor real es la cantidad de tiempo de nuestras vidas que gastamos para obtenerlo.

 

 

 

“El precio de cualquier cosa es la cantidad de vida que intercambias por eso.” – Henry David Thoreau

 

 

 

Vivimos en un mundo en donde nos quejamos de las injusticias, pero no hacemos nada al respecto, vivimos en un mundo en donde siempre estamos mirando lo que otras personas hacen o dejan de hacer, y no miramos nuestras propias acciones, nos quejamos, culpamos, pero cuando debemos hacer algo para cambiar el mundo, no hacemos nada y solo buscamos excusas.

Vivimos en un mundo en donde estamos muy preocupados sobre nuestro propio beneficio que no podemos ver a nuestro alrededor. Hay personas matándose entre sí en guerras y no hacemos nada al respecto, hay personas muriéndose de hambre porque no tienen que comer y nosotros desperdiciamos comida todos los días, hay personas que no tienen agua potable y nosotros la desperdiciamos como si hubiese una fuente inagotable. Pero los humanos lo tenemos todo: mente, inteligencia, habilidades, recursos, y todo para hacer de este mundo un maravilloso lugar, pero lo destruimos, y nos auto destruimos día tras día, ciegos y perdidos en un sistema equivocado, que condena a muchos y beneficia a pocos.

 

 

 

“Nuestras vidas empiezan a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan.” – Martin Luther King

 

 

 

El día que nos unamos, el día que dejemos de culparnos, el día que dejemos de separarnos por nacionalidad, idioma, cultura, genero, ricos o pobres, el día que empecemos a valorar las cosas importantes de la vida, el día en que empecemos a actuar contra las injusticias y dejemos de culpar a otros, y el día en que dejemos de hacer más ricos a los grandes criminales de este mundo y dejemos de consumir la basura que nos venden: ropa hecha por esclavos, alcohol que destruye personas, los distintos artefactos electrónicos que hacen a la gente estúpida, cigarrillos que matan personas, drogas que nos consumen, comida que nos envenena el cuerpo  y toda la basura que nos dan, y el día en que comencemos a ser el cambio que queremos ver en el mundo haciéndole a los demás lo que nos gustaría que nos hagan, y sobre todo, el día que empecemos a amarnos, ese día todo sufrimiento, dolor e injusticia se habrá terminado.

Tenemos todo, no hay nada que no tengamos, y el problema es que no hacemos nada. Nacemos, vivimos, existimos y morimos como marionetas, creyendo que somos alguien, cuando en realidad somos dominados y manejados por alguien más, por aquellos que pertenecen al club de elite, aquellos que crearon este sistema, aquellos que nos encerraron.

 

 

 

 

Despierten amigos, todavía tenemos tiempo para liberarnos de las cadenas de esta sociedad que nos oprime, y así obtener la victoria, para nosotros, y para todos aquellos que sus voces han sido silenciadas. ¡Levantemos nuestras voces y recuperemos nuestra libertad!

Mundo Superficial

Vivimos en un mundo superficial en donde lo importante es tener una vida y un aspecto que luzcan bien en el exterior sin importar el interior, lo profundo, y lo esencial. Estamos tas preocupados sobre nuestro aspecto externo que nos hemos olvidado de prestar atención al tipo de persona en la cual nos hemos convertido. Nos hemos olvidado que no somos simplemente un cuerpo, sino que somos almas, almas que habitan un cuerpo.

 

 

"Si todo el mundo fuera ciego, a cuanta gente impresionarías? Boona Mohammed

 

 

Las relaciones entre los humanos han entrado en una decadencia que parece no tener vuelta atrás, ¿y por qué? Porque hemos cambiando nuestros más valiosos valores que tenemos como seres humanos por basura barata, la cual ha consumido nuestro espíritu y alma, olvidándonos lo que realmente es importante, alejándonos del camino, y perdiendo el control de nuestras vidas.

Tener un buen aspecto, y poseer grandes cantidades de cosas materiales se ha vuelto la más grande motivación de nuestras vidas. Ya no nos preocupamos por la persona que somos, nos ha dejado de importar si somos seres de amor, compasión, entendimiento y amabilidad, si somos leales, o respetuosos, ya no nos preocupa como tratamos a otros, vivimos en la parte superficial de la vida sin adentrarnos en nada mas profundo, ya que gastamos la mayoría de nuestro tiempo haciendo que nuestra vida luzca bien en el exterior para así ser aceptados y pertenecer a esta sociedad superficial.

 

 

 

 

“Hoy en día el hombre conoce el precio de todo y el valor de nada.” – Oscar Wilde

 

 

 

 

Si nos ha dejado de importar nuestros valores y nuestra alma, ¿Qué es entonces lo que realmente nos importa? Nos importa como nuestra imagen es vista por la sociedad. Es ese el motivo por el cual nos importa tener la mejor ropa, cuanto más se vea la marca mejor, nos importa tener la casa más grande, el auto más lujoso, el ultimo teléfono móvil, el televisor más caro, y todas las cosas materiales que nos han otorgado una idea errónea sobre la felicidad. Además de esto nos importa tener el cuerpo perfecto, ser hermosos, nos preocupa el maquillaje, el pelo, las uñas, el bronceado, la dieta más nueva y más absurda, además nos enloquece el dinero y nos obsesiona tener cada vez más, nos importa la fama, el poder, y todas aquellas estúpidas cosas creadas por aquellos que dominan el mundo para entretener nuestras mentes y hacernos ignorantes, para así ellos poder volverse más ricos y poderosos. Hemos caído en un juego siniestro, que nos ha quitado todo aquello que nos hacía humanos, volviéndonos objetos sin alma, victimas de todas aquellas despiadadas corporaciones.

Las relaciones sociales entre los humanos se han vuelto un desastre, los valores más importantes están en peligro de extinción, cada ser humano se preocupa de sus propios asuntos, sin importarle que le sucede a la persona de al lado. El mundo muere cada día, hay personas que viven una vida de miseria, muriendo con agonía, gritando por ayuda, y llorando en silencio, personas que han sido olvidadas por nosotros, y por todos aquellos que están más preocupados en obtener más dinero, más poder, más cosas materias, más belleza, más seguidores en las redes sociales, y más estupideces. La mayoría están tan ocupados que no tienen tiempo para ayudar a otros, o siempre tienen una excusa para no hacerlo, luego están los que hacen algo por el beneficio de alguien más, y otros que lo hacen por su propio beneficio, o por búsqueda de reconocimiento.

 

 

 

 

“Me gustaría que todos pudieran ser ricos y famosos y conseguir todo lo que siempre han soñado. Así podrán ver que esa no es la respuesta.” – Jim Carrey

 

 

 

 

Si, vivimos en un mundo superficial. Un mundo en donde las personas solo se preocupan por las apariencias, por lo externo, y así se han olvidado de lo que más importa, que es todo aquello que no se ve, el interior, lo más profundo y esencial de la vida. Esto ha generado distintas consecuencias como, por ejemplo: Padres que están más preocupados por sus trabajos, por generar más dinero, para comprar una casa más grande, un auto más lujoso. Padres que han olvidado de los valores más importantes, criando a sus hijos sin ellos, pero si con cosas materiales. Padres que se preocupan más por lo externo de la vida de sus hijos, sin importar si crecen sin valores, sin apreciación por la vida, la naturaleza y todo ser de este planeta.

Luego tenemos parejas que se preocupan más por lucir bien en una foto para las redes sociales, antes que preocuparse en lo más importante de una relación que es el amor, el respeto, la honestidad, la compresión y la amabilidad. Estas parejas se preocupan más del que dirán, de las apariencias ante el resto, antes que preocuparse por ser honestos, leales, e incondicionales entre ellos. Luego tenemos personas en los trabajos que solo se enfocan en ser los mejores, en competir constantemente, en obtener más dinero, estas personas no están preocupadas por si tienen que destruir a otro para conseguir el éxito. También podemos ver amigos que son leales en los buenos momentos, pero que desaparecen rápidamente en los malos. Amigos que parecen ser amigos, pero cuando llega el momento de alegrarse por el éxito de otro, no lo hacen, o te sonríen con una sonrisa falsa mientras te clavan un puñal por la espalda.

 

 

 

 

“La belleza es cómo te sientes por dentro. Y se refleja en tus ojos. No es algo físico.” – Sophia Loren

 

 

 

 

Los ejemplos son interminables. Lo que quiero demostrar aquí es que hemos hecho a un lado lo esencial y más importante de la vida, y nos hemos enfocado en lo superficial. Esto no significa que debamos dejar de aspirar a tener más posesiones materiales, o un trabajo mejor, o más dinero, o poder, o dejemos de prestarle atención a nuestro aspecto exterior, pero no debe volverse nuestra prioridad, para así no dejar de lado aquellas cosas que realmente importan, que llenan nuestra alma y curan nuestras heridas. Es cuando vivimos de forma más espiritual que nuestra vida se ve más completa. Vivir de una forma más profunda es lo que le da otro sentido a la vida y un significado aún mayor.

Si intentáramos primero lucir bien en el interior, es decir, si intentáramos enfocarnos primero en el interior, y trabajáramos más en convertirnos la mejor versión de nosotros mismos, las relaciones entre los humanos serian menos falsas y más reales, nuestro amor seria menos falso y más real, más profundo y puro, y así este mundo sería mejor para todos. Nos enseñaron que para tener éxito hay que competir, hay que destruir al de al lado, mentira, porque al final el éxito de todos depende de nuestra unidad, de trabajar en equipo.

 

 

 

 

Lo que tú puedes darle a este mundo como humano para hacerlo un mejor lugar para ti y para todos, para crear un mundo de amor y paz, es lo más importante que existe, todo lo demás, todo lo superficial es secundario. Unámonos y juntos crearemos un mundo mejor.

Sin Riesgo No Hay Gloria

En el camino hacia nuestras metas y sueños vamos a tener que enfrentarnos con muchos riesgos. Cada meta y cada sueño implica un riesgo. La decisión de tomar ciertos riesgos o no es lo que va a determinar ya sea nuestra victoria o nuestra derrota. Los riesgos son simplemente desafíos que nos acercan a nuestros sueños. Entonces, ¿Estas listo para tomar los riesgos necesarios y convertir tus sueños en realidad?

 

 

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La vida misma es un riesgo, desde que nacemos enfrentamos distintos riesgos. Cuando somos niños tomamos riesgos todo el tiempo, incluso cuando le tememos a lo desconocido tomamos riesgos con el fin de descubrir, aprender y crecer, y una vez que descubrimos lo que podemos conseguir al tomar riesgos, nos convertimos en imparables tomadores de riesgos. El problema cuando crecemos es que nuestros riesgos se vuelven mayores, y así nuestros miedos se incrementan, paralizándonos, y es en ese momento cuando dejamos de caminar hacia delante en la dirección de nuestros sueños, renunciando a la vida que siempre hemos soñado.

Los riesgos dan miedo, ese es el motivo por el cual preferimos evitarlos. La verdad es que tomamos riesgos todo el tiempo, incluso sin saberlo. El simple acto de levantarse de la cama implica un riesgo. Cada acción que tomamos, en mayor o menor medida implica un riesgo. El problema es que nuestros miedos son directamente proporcionales a la magnitud de nuestros riesgos, y cuando el riesgo que debemos enfrentar es enorme, nuestros miedos terminan ganando la batalla, y todos nuestros deseos rotos en pedazos son enterrados en el olvido.

 

 

 

 

 

“El riesgo más grande es no tomar ningún riesgo. En un mundo que cambia tan rápidamente, la única estrategia garantizada a fracasar es no tomar riesgos.” – Mark Zuckerberg

 

 

 

 

 

Por lo tanto, con el fin de hacer nuestras metas y sueños realidad vamos a tener que tomar cada riesgo necesario. Pero, ¿Eso significa que debemos tomar cada riesgo posible? Bueno, la respuesta va a depender de nuestras metas y sueños y del tipo de riesgo que debamos tomar para poder alcanzarlos. Si lo que podemos conseguir al tomar un cierto riesgo es mayor de lo que podemos perder entonces deberíamos aceptar el desafío y tomar el riesgo, pero si podemos perder más de lo que podemos ganar, entonces deberíamos pensarlo dos veces antes de tomar el riesgo.

La clave es pensar primero, y analizar todas las probabilidades. Si están más a tu favor que en contra, deberías entonces intentarlo y tomar el riesgo, y si ganas, entonces harías tus sueños realidad o al menos estarías un paso más cerca de poder lograrlo. Y en el caso de que pierdas, no perderías mucho, y siempre podrás empezar de nuevo y armar un nuevo plan y hacer las cosas de una forma diferente en el futuro.

 

 

 

 

 

“Aquél que no es lo suficientemente valiente como para tomar riesgos no logrará nada en la vida.” – Muhammad Ali

 

 

 

 

 

Por ejemplo, si tú quieres una vida mejor para tu familia, y tú vas y apuestas todo lo que tienes en la ruleta, es muy probable que termines perdiéndolo todo. En este caso es mejor no tomar este tipo de riesgo y elegir una opción diferente. Pero imaginemos que tienes una mejor oferta de trabajo para una compañía diferente en una ciudad distinta, y tienes miedo de empezar una nueva vida, pero si realmente quieres algo mejor para tu familia, entonces deberías animarte a tomar el riesgo, porque lo que perderías sería menor de lo que podrías ganar incluso si ese riesgo no termina saliendo como querías.

Es por este motivo que los riesgos son tan importantes, porque son grandes maestros. Nos enseñan algo sobre nosotros que no sabíamos, nos enseñan a hacer algo que antes no sabíamos hacer, nos enseñan a actuar de una manera diferente, nos hacen crecer, nos hacen más sabios, nos hacen evolucionar, abren puertas que estaban cerradas y hacen que nuestros sueños y metas se vuelvan una realidad.

 

 

 

 

 

“Sólo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir hasta dónde se puede llegar.” – T.S. Elliot

 

 

 

 

 

Por lo tanto, si quieres cambiar tu vida, si quieres alcanzar una cierta meta o hacer que un sueño se vuelva realidad tu deberás tomar todos los pasos necesarios y tomar todos aquellos riesgos en donde las probabilidades estén altamente a tu favor. Tómate el tiempo para pensar sobre el riesgo que debas tomar, analiza las probabilidades, pero no permitas que tu mente se enfoque en lo que puede salir mal, sino en lo que puede salir bien. Si ese sueño que tienes, si esa meta que tienes es lo que realmente quieres, y si será realmente para tu propio beneficio, las probabilidades estarán siempre a tu favor, por lo tanto ¡no lo pienses demasiado, toma el riesgo y obtén la gloria!

 

 

 

 

 

¿Las probabilidades de obtener un resultado positivo son altas? ¿Puedes llegar a ganar más de lo que puedes perder si tomas el riesgo? Si la respuesta es sí, no lo pienses de nuevo, no permitas que tus miedos interfieran con tus sueños y con confianza ¡ve a hacia delante y toma el riesgo!

Cuando Nuestro Mundo Tiembla: Enfrentando Cambios

Los cambios son parte de la vida, y en algún punto de nuestras vidas nos vamos a enfrentar cara a cara con ellos. Los cambios son difíciles de digerir, incluso cuando los buscábamos. El problema es que los cambios nos causan temor porque nosotros tememos aquello que desconocemos, y cuando surge un cambio, nuestro mundo tiembla. Por lo tanto, nosotros vamos a tener dos opciones: Podemos enfrentarlos y bailar al ritmo del temblor, o podemos escondernos y dejar que el temblor nos entierre.

 

 

"La unica manera de darle sentido a los cambios es sumergirse en ellos, moverse con ellos, y unirse al baile." - Alan Watts

 

 

Muchas veces en nuestras vidas vamos a tener que enfrentarnos a diferentes tipos de cambios, algunos de ellos van a ser creados por nosotros, y otros van a ser creados para nosotros. Los primeros son los más fáciles de digerir, porque la mayoría de ellos son el resultado de nuestros propios deseos, y estos suceden porque nosotros permitimos que sucedan, estos son creados por nosotros, voluntariamente, a través de nuestras propias decisiones y acciones. Pero los segundos son aquellos que no buscábamos, estos suceden de repente, sin esperarlos, sin llamarlos.

Todos los cambios nos desestabilizan y hacen temblar nuestro mundo. La razón es porque estos nos fuerzan a abandonar la costa y a entrar en territorios desconocidos, nos empujan lejos de nuestra zona de confort desestabilizándonos completamente. Pero una vez que los enfrentamos, nosotros los desafiamos, y es en ese preciso momento cuando encendemos la llama que hace arder nuestro corazón, dándonos el poder y la fuerza para enfrentar los nuevos cambios en nuestras vidas, y cambiar toda nuestra realidad.

 

 

 

“Todo cambio es difícil al principio, confuso a la mitad, y maravilloso al final.” – Robin Sharma

 

 

 

Los cambios son muchas veces inevitables, a veces porque no hay ninguna otra opción, no hay otra alternativa, no hay escape, y no podemos evitarlos. Estos simplemente aparecen, son reales, y podemos aceptarlos y salir victoriosos, o podemos pelear una batalla ya perdida. ¿Por qué una batalla ya perdida? Porque cuando un cambio inesperado se nos ha presentado en nuestras vidas no podemos evitarlos, y la única forma de salir victoriosos es seguir hacia adelante. Resistir los cambios solo nos conducirá hacia nuestra derrota.

Por lo tanto, ya sea que enfrentemos un cambio que hemos creado nosotros o un cambio inesperado, primero debemos aceptarlo, nos guste o no nos guste, lo que no quiere decir que debamos conformarnos. Si este nuevo cambio no es de nuestro agrado, entonces debemos pensar la forma de crear el tipo de cambio que sí nos gustaría que suceda en nuestras vidas, y hacerlo realidad. No podemos luchar con el pasado, no podemos pelear con lo que ya sucedió, pero si podemos hacer todo lo necesario para crear el futuro que queremos.

 

 

 

“No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, ni tampoco la más inteligente, sino aquella que más se adapta al cambio.” – Leon C. Megginson

 

 

 

La primer y más importante cosa que debes saber con el fin de enfrentar cualquier cambio en tu vida es que nada va a permanecer igual, todo cambia, todo se transforma. El mundo está constantemente moviéndose, y suceden cambios todo el tiempo. Van a existir aquellos que van a ser creados por nosotros mismos, y van a existir aquellos que sucederán sin que los busquemos, pero debemos saber que todo cambio está a nuestro favor, y no en contra. Puede no verse de esa forma, pero al final siempre serán un beneficio para nosotros si le damos la oportunidad. Los cambios nos hacen cambiar, y ese es el propósito de los cambios que suceden en nuestras vidas, porque estos nos hacen crecer, nos hacen fuertes, nos hacen evolucionar y desarrollan el potencial escondido dentro nuestro.

 

 

 

 

Permitamos que los cambios sucedan, dejémoslos fluir, y enfrentémoslos con coraje y confianza, sabiendo que tenemos el poder para crear la vida que queremos. Con confianza en Dios, en ti mismo y en tu vida, sigue moviéndote al ritmo de los cambios. ¡Cierra tus ojos y sigue bailando!

Los Beneficios de Vivir un Estilo de Vida Minimalista

¿Alguna vez te has imaginado como seria vivir una vida minimalista? ¿Puedes imaginarte como seria tu vida si no tuvieses la necesidad de tener más para ser más feliz? ¿No sería esa la clave para una vida más balanceada y completa? ¿No sería eso la libertad? Absolutamente. Nuestra vida y nuestras mentes se verían beneficiadas por un estilo de vida minimalista. Analicemos juntos los beneficios de vivir un estilo de vida minimalista.

 

 

"El secreto de la felicidad no esta en conseguir mas, sino en crear la capacidad de disfrutar con menos." - Socrates estilo de vida minimalista

 

 

Hoy en día vivimos en un mundo en donde luchamos por tener más. El problema es que hemos aceptado la idea de que más equivale a más felicidad, pero la realidad es que cuanto más tienes, más infeliz eres, pero ¿cómo eso puede ser verdad? Porque de esa manera, intercambiamos nuestra libertad por posesiones. A ver, ¿Cómo es esto? Bueno la verdad es que los bienes materiales se pagan realmente con tiempo, no con dinero, tiempo que nosotros gastamos de nuestras vidas con el fin de obtener dichas posesiones, teniendo así menos tiempo para disfrutar de la vida, y si no hay tiempo para realmente vivirla, ¿Cómo podemos ser realmente felices?

Hemos caído en la trampa de creer que cuanto más tenemos, más exitosa y feliz nuestra vida será, y si lo miramos desde una perspectiva en particular, podemos decir que es verdad. El problema es que ese momento de satisfacción dura como un abrir y cerrar de ojos. Nos sentimos felices, exitosos y completos, pero rápidamente esa sensación comienza a desvanecerse, y comenzamos a sentir el mismo sentimiento de vacío que sentíamos antes, volviéndonos así adictos a la idea de tener más y más, para así poder sentirnos una vez más, felices y completos.

 

 

 

“Realmente hay que entender que la ambición por la riqueza en la sociedad contemporánea es psicótica. Es psicótica debido a que ha perdido todo contacto con la realidad. Ansiamos cosas que no necesitamos ni disfrutamos.”- Richard Foster

 

 

 

El gran problema es que cuanto más queremos, más dependiente nos volvemos, y aquello que poseemos, comienza a poseernos, y de esa forma comenzamos a perder la libertad. Por lo tanto, nuestra felicidad se ve comprometida por aquellas cosas que poseemos y no poseemos. De esta manera vemos siempre el vaso medio vacío, lo que nos da una sensación de insatisfacción y vacío, y entonces desesperadamente corremos a obtener más cosas con el fin de recuperar nuestra felicidad, la cual recuperamos de forma momentánea.

Como podemos ver, la idea de que tener más es la clave para la felicidad es un error. Lo que quiero decir es que esta perfecto querer adquirir posesiones en tu vida, pero la idea de que aquellas cosas harán que nuestra vida sea feliz y plena está equivocada. Si fuera cierto, las personas que pudiesen tenerlo todo serian felices, y aquellas que no tuvieran nada serian miserables, y esto no es exactamente lo que sucede en este mundo, simplemente porque las posesiones no determinan nuestra felicidad. Por lo tanto, los bienes materiales no son el factor determinante para una vida feliz.

 

 

 

“Las cosas que posees terminan poseyéndote. Únicamente cuando perdemos todo es que somos libres para hacer cualquier cosa.” – Tyler Durden (El club de la pelea)

 

 

 

La verdad es que esta perfecto querer apuntar a una vida en donde puedas obtener todo lo que quieras, pero nunca deberíamos depender de posesiones materiales, o cualquier otra cosa superficial de la vida, con el fin de ser felices. Eso es exactamente lo que quiero decir con llevar un estilo de vida minimalista. Es vivir de una forma en la cual nuestra felicidad, libertad y paz no depende de cosas materiales. Es ser feliz con lo que ya tenemos, sin tener la necesidad de obtener más cosas con el fin de ser feliz.

Vivir un estilo de vista minimalista significa apartar de nuestra mente y vida diaria, todas aquello que nos distrae de ser felices. Es ser lo suficientemente libre como para sentirse bien en cualquier momento, sin depender de cosas externas. Cuando vivimos de una forma minimalista, enfocamos nuestra mente en aquello que es realmente importante, lo que nos da el poder de controlar nuestros sentimientos, y no permitir que otras cosas nos controlen.

 

 

 

“La sociedad de consumo nos ha hecho creer que la felicidad radica en tener cosas, y no ha podido enseñarnos la felicidad de no tener cosas.” – Elise Boulding

 

 

 

Cuando vivimos un estilo de vida minimalista, nos enfocamos en aquellas cosas que realmente importan. Es la mejor forma de convertimos en nuestra mejor versión, porque no seguimos distrayéndonos con cosas menos importantes, lo que permite desarrollar nuestro verdadero potencial. La verdad es que no necesitamos mucho para vivir una vida feliz y plena, sino que lo que necesitamos son menos cosas que distraigan nuestra mente de las pequeñas y más esenciales cosas que realmente hace una diferencia en nuestras vidas, aquellas cosas llenan nuestro vacío, completan nuestra alma, sin esas cosas estamos perdidos, y siempre caeremos en el juego de obtener más bienes con el fin de completarla, y esto es algo que jamás sucederá, ya que el alma se completa con aquello que no se puede comprar.

 

 

 

 

Enfoquemos nuestra mente en los aspectos importantes de la vida, quedémonos con lo que es realmente esencial, sintiéndonos felices con menos, dejando atrás todas aquellas cosas innecesarias que solo nos detienen de realmente disfrutar de nuestras vidas.

El Hábito de Poner Excusas

Nos limitamos a nosotros mismos y saboteamos nuestros sueños, metas y deseos a través de nuestras excusas. Nuestras propias excusas crean barreras entre nosotros y nuestros sueños, alejando de nosotros todo lo que siempre hemos querido. Por lo tanto, si lo que deseamos es convertir nuestros sueños en realidad, entonces debemos empezar por dejar el hábito de poner excusas.

 

 El noventa y nueve porciento de todos los fracasos provienen de personas que tienen el habito de poner excusas.

 

 

Cada día ponemos una nueva excusa para no hacer las cosas que siempre hemos querido hacer. Nos convencemos a nosotros mismo a través de las excusas que ponemos, y las usamos como justificación por no seguir el camino que nos conduciría a la realización de nuestras metas y sueños. Nuestras excusas nos condenan a vivir una vida que no queremos, y lo peor de todo es que creemos que esas excusas son válidas, culpándolas por nuestro fracaso, cuando en realidad, somos nosotros la causa de nuestro propio fracaso.

¿Por qué ponemos tantas excusas todo el tiempo? ¿Por qué nos castigamos de tal forma? ¿Por qué nos condenamos a vivir una vida que no queremos? ¿Por qué nos negamos a vivir el tipo de vida que nos otorgaría todo aquello que siempre hemos buscado? La respuesta es simple: porque es mucho más fácil de esa forma. Es más fácil poner excusas y no hacer nada, que hacer todo lo que se re quiere hacer con el fin de alcanzar nuestras deseadas metas y hacer todos nuestros sueños realidad.

 

 

 

“Si realmente quieres hacer algo, encontrarás una manera. Si no, encontrarás una excusa.” – Jim Rohn

 

 

 

Al poner excusas elegimos la salida fácil, y con fácil no quiero decir menos dolorosa. Porque es muy doloroso trabajar duro con el fin de alcanzar nuestras metas, pero es más doloroso estar atrapado en una vida que no queremos, haciendo las cosas que no nos gusta, y es todavía mucho más doloroso saber que somos nosotros mismos el motivo por el cual no hemos hecho todas aquellas cosas que siempre hemos querido hacer. Es difícil reconocer que al final, nadie es más responsable que nosotros por nuestro propio fracaso.

Constantemente escucho gente diciendo: “No tengo suficiente dinero”, “No tengo tiempo”, “Mi familia no me lo permitiría”, “No tengo los recursos necesarios”, “Tengo que trabajar, “Es muy difícil”, “Estoy muy cansado/a”, “No tengo el conocimiento”, “Tengo que cuidar de mis hijos”, “Estoy muy viejo”, “Soy muy joven”, “Mi marido/esposa/madre/padre no me lo permitiría”, “Tengo muchas cosas que hacer”, entre otras cosas. ¿Alguna vez has escuchado cosas como estas? Ya lo creo. Por mi parte, las he escuchado de muchas personas, incluso de mi misma. Estamos contantemente poniendo excusas, y creemos que son válidas, y bajo la frase “No pongo excusas, simplemente estoy siendo realista” nos justificamos.

 

 

 

“La único que está entre tú y tu meta es la historia que te sigues contándote a ti mismo sobre por qué no puedes lograrlo.” – Jordan Belfort

 

 

 

La verdad es que nada puede limitarnos, excepto nuestros propios pensamientos. Siempre hay alguna forma de hacer algo, y la mayoría de las veces no van a ser sencillas, no van a ser simples, pero valdrá la pena. Por lo tanto, con el fin de alcanzar nuestras metas y convertir nuestros sueños en realidad debemos dejar el habito de poner excusas. Si quieres ser exitoso, si quieres alcanzar tus metas, deberás dejar de buscar excusar, y empezar a buscar soluciones. Si otras personas están haciendo lo que les gusta hacer, si alguien está viviendo la vida de sus sueños, si alguien ha conseguido lo que a ti te gustaría conseguir, no es debido a que ellos han tenido suerte, sino que han dejado el hábito de poner excusas. Estas personas han decidido hacer todo lo posible para convertir sus sueños en realidad, y tú también puedes hacer lo mismo.

Deja de pensar por un segundo los motivos por los cuales no puedes hacer algo, y comienza a pensar en cómo podrías hacerlo. ¿Qué estarías haciendo ahora si supieras que todo es posible? ¿Qué puedes hacer ahora mismo que te acercara al lugar que quieres estar? ¿Cuáles serían los pasos indicados para poder alcanzar tus metas?

 

 

 

 

Se por mi propia experiencia que maravilloso es hacer aquellas cosas que alguna vez creí no poder hacer. Siempre parece imposible, hasta que se hace. Por otro lado, ¿Qué puedes perder con intentarlo? Toma responsabilidad por tu vida, y consigue una forma de hacerlo o crea una, ¡y vive la vida que siempre haz imaginado!

La Vida se Compone de Elecciones

La vida se compone de elecciones. En cada paso de nuestras vidas tenemos la oportunidad de elegir. Creamos nuestro mundo a través de las elecciones que tomamos, por lo tanto, toda nuestra vida es el resultado de las elecciones que hemos tomado. La elección más importante en nuestras vidas es entre elegir sentirnos bien, o elegir sentirnos mal. Por lo tanto, ¿Qué vas a elegir hoy?

 

  "Que tus elecciones reflejen tus esperanzas, no tus miedos." - Nelson Mandela

 

 

Cada día nos enfrentamos con diferentes tipos de elecciones, y de acuerdo a lo que elegimos es lo que va a crear una cierta consecuencia en nuestras vidas. En la vida hay cierto tipo de circunstancias que no vamos a poder controlar, este tipo de circunstancias son inevitables, y no hay forma de que podamos elegir lo contrario, y luego tenemos otro tipo de circunstancias, aquellas que son el resultado de las elecciones que hemos tomado. Pero sin importar la circunstancia que se nos presente, nosotros siempre tenemos la elección de poder sentirnos bien o sentirnos mal.

El primer tipo de circunstancias, aquellas que no podemos evitar, son el tipo de circunstancias en las cuales no somos responsables. Por ejemplo, la muerte de un ser querido. Un día, recibimos la horrible noticia de que alguien cercano a nosotros ha fallecido. No hay forma que hayamos podido hacer algo para revertir la situación. Aquella circunstancia es algo que sucedió sin que lo buscáramos, por lo tanto, no somos responsables por ello, pero si somos responsables de una cosa: la decisión de elegir entre permitir que esa circunstancia nos destruya o no.

 

 

 

“Cada día cuando te despiertas tienes dos elecciones. Puedes elegir ser positivo o negativo; optimista o pesimista. Yo elijo ser optimista. Es todo una cuestión de perspectiva.” – Harvey Mackay

 

 

 

Cuando una circunstancia inevitable y no buscada sucede no podemos elegir otra circunstancia, otro final, u otra historia. No hay forma en la que podamos volver atrás en el tiempo y hacer algo para revertir lo que ha sucedido. Pero lo que si podemos hacer es elegir entre diferentes elecciones: Podemos elegir darnos por vencidos, o podemos elegir seguir hacia adelante. Podemos elegir ver el lado negativo o podemos elegir ver el lado positivo. Podemos elegir permitirle al dolor, enojo, y la tristeza que sentimos consumirnos, o podemos elegir que el amor cure nuestros corazones. Podemos elegir seguir permitiéndole al dolor, a la frustración, a la angustia y enojo correr como un veneno por nuestras venas, permitiendo que nos pudra por dentro, o podemos elegir sacarlo completamente de nuestro ser, limpiando nuestro cuerpo y alma con la gran cura que es el amor.

Por otro lado, también se encuentran el tipo de circunstancias que son el resultado de las elecciones que hemos hecho. Por ejemplo, cuando nos va mal en un examen porque hemos elegido no estudiar, o cuando sentimos dolor de panza porque hemos elegido comer comida basura en vez de comer comida más saludable, o cuando alguien se enfermó de cáncer porque siguió poniendo en primer lugar al cigarrillo antes que a su vida, o cuando alguien perdió a su pareja porque eligió engañar antes que amar, o cuando alguien decidió vivir una vida miserable porque se ha negado a perseguir sus sueños.

 

 

 

“Es en tus momentos de decisión cuando tu destino se forma.” – Tony Robbins

 

 

 

Cuando una circunstancia de ese tipo sucede, podemos desear haber hecho algo diferente pero no podemos cambiar las elecciones que ya hemos tomado. Somos absolutamente responsables por ello, y debemos tomar una completa responsabilidad por nuestros actos, y es ahí donde la vida nos presenta con nuevas elecciones: Podemos elegir no hacer nada al respecto, o podemos elegir actuar. Podemos elegir permitirle a esa situación paralizarnos, o podemos elegir seguir hacia adelante. Podemos elegir darnos por vencidos, o podemos elegir hacer lo mejor que podamos para revertir la situación, y entonces cambiar la situación o en el caso que no se pueda aceptarla y así seguir hacia adelante. Podemos elegir verle el lado negativo, o el lado positivo a las cosas. Podemos elegir sentir emociones negativas y permitir que nos controle, o podemos elegir sentir emociones positivas y cambiar nuestra experiencia de vida. Podemos elegir seguir mirando hacia nuestro pasado con tristeza, dolor, y enojo, o podemos elegir mirar hacia nuestro futuro con esperanza, compromiso y confianza.

Como puedes ver no siempre se puede cambiar una situación, pero siempre podemos elegir como vamos a enfrentar aquello que ha sucedido. Somos responsables de nuestras propias elecciones, y tenemos siempre la oportunidad de elegir sentirnos bien, o sentirnos mal. De acuerdo a lo que hacemos, decimos, sentimos, y de acuerdo a lo que pensamos en relación a lo que ha sucedido es lo que va a determinar nuestro futuro. Podemos elegir ser positivos y sentirnos bien, o podemos elegir ser negativos y sentirnos mal. Siempre, sin importar la situación, podemos elegir entre la felicidad o la tristeza. Es todo una cuestión de elección.

 

 

“A la larga, damos forma a nuestras vidas y nos damos forma a nosotros mismos. El proceso nunca termina hasta que morimos. Y las elecciones que tomamos son absolutamente nuestra propia responsabilidad.” – Eleanor Roosevelt

 

 

 

Siempre recuerda que no siempre lo que te sucede es consecuencia de tus propias acciones, pero al mismo tiempo, siempre recuerda que cada elección que hagas hoy tendrá una consecuencia en tu vida a corto o largo plazo. Si sientes que tus elecciones no te están acercando al lugar que quieres estar, o si sientes que no te están haciendo sentir de la forma que te gustaría sentirte, o si sientes que no te están permitiendo ser la persona que te gustaría ser, es tiempo de hacer una elección.

Puedes elegir seguir tomando el mismo tipo de elecciones negativas, dejando todo a la suerte, o puedes elegir detenerte y empezar a tomar las mejores elecciones posibles, siendo el creador de tu propio destino. Tu felicidad depende de las elecciones que hagas. Si te sientes feliz, es muy probable que estés haciendo las elecciones correctas, pero si no es así, es posibles que no estés eligiendo las mejores para tu vida. Todo es imposible hasta que elegimos hacer lo imposible posible.

 

 

 

 

 

Nuestras vidas son el resultado de nuestras elecciones, y somos lo que elegimos ser. Todo es una cuestión de elección, por lo tanto, sin importar lo que suceda, ¡haz la elección de ser feliz hoy, mañana y siempre!

Cada Final es Siempre un Nuevo Comienzo

Cada final es siempre un nuevo comienzo. Cuando algo termina, algo nuevo comienza, y cada nuevo comienzo es siempre una nueva oportunidad. Aprender a ver cada final como una oportunidad, y no como un castigo, ayudara a cambiar nuestra forma de experimentar la vida en cada momento que empecemos un nuevo capítulo en nuestras vidas.

 

 Hay muchas, muchas mejores cosas por delante que cualquiera que hemos dejado atras. C.S Lewis nuevo comienzo

 

 

Cada final que he experimentado en mi vida fue porque algo nuevo estaba comenzando. Si mi vida nunca hubiese estado llena de finales y cambios, todo lo que he experimentado en mi vida nunca hubiese sucedido. Estoy donde estoy ahora debido a que algo en mi pasado ha cambiado. Algo que termino me ha permitido experimentar nuevas oportunidades y desafíos en mi vida, y todos los resultados han sido positivos, lo que no quiere decir que no hayan sido difíciles, pero siempre me han generado un cambio positivo.

Si miras a tu pasado, cada cosa que ha terminado te ha permitido estar en donde estas ahora. En mi caso muchas cosas han terminado: relaciones, trabajos, visas de trabajo, experiencias y cada uno de esos finales me han puesto en el lugar en el que estoy ahora. La vida que tengo es el resultado de muchos finales. Cada nueva oportunidad y desafío que he experimentado fue posible gracias a que algo finalizo en algún momento en mi pasado.

 

 

 

“Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada.” – Romanos 8:18

 

 

 

El problema es que siempre vemos el final como el final de todo, en especial cuando no buscábamos ese final. En aquellos momentos, cuando algo termina inesperadamente, es muy difícil ver un nuevo comienzo. Como por ejemplo, cuando una relación amorosa termina, normalmente no lo vemos como un nuevo comienzo, o como una nueva oportunidad, sino que lo vemos como un final doloroso, y el sufrimiento y la frustración que sentimos en nuestros corazones en esos momentos consume nuestro espíritu, volviéndose imposible poder ver esa situación como un nuevo comienzo.

Los finales son la mayoría de las veces muy difíciles de aceptar, incluso si andábamos buscando ese final, porque siempre es difícil volver a empezar de nuevo. Algunos finales son mas difíciles de digerir, y otros finales son tan dolorosos que desgarran nuestro corazón en pedazos. Aquellos finales paralizan nuestro mundo, y nada en nuestras vidas pareciera tener mas sentido. Pero lo que hay que saber es que siempre hay una razón por las cuales las cosas suceden de la forma que suceden. Cada final, sin importar cuan difícil es, es siempre una nueva oportunidad disfrazada.

 

 

 

“Nuevos comienzos son a menudo disfrazados de dolorosos finales.” – Lao Tse

 

 

 

¿Pero cómo podemos ver un final como un nuevo comienzo? ¿Cómo podemos ver una oportunidad en medio de tanto dolor, frustración e incertidumbre? La respuesta es: viviendo en el presente. No hoy otra forma de vivir. El pasado se fue, y el futuro no ha llegado todavía. El único lugar donde realmente podemos vivir es en el presente. Por lo tanto, debemos enfocar todas nuestras energías no en intentar cambiar nuestro pasado, sino que debemos enfocar nuestras energías en vivir nuestro presente y crear la vida que queremos vivir. Este momento es todo lo que tenemos, por lo tanto, debemos enfocar nuestra mente en las cosas que nos gustaría experimentar y no en las que no nos gustaría. No podemos cambiar lo que ha sucedido, pero podemos cambiar la forma en que experimentamos lo que esta sucediendo en nuestro presente. De esta forma, podremos ver las oportunidades que nos estamos perdiendo por estar enfocados en aquello que ya pertenece a un pasado. Es todo una cuestión de enfoque, enfócate en cambiar tu vida, y transforma lo negativo, en positivo.

Cuando algo termina, algo nuevo comienza. Debemos recordar que cuando una puerta se cierra, otra se abre. Cuando un capitulo termina, otro comienza, y esta en nuestras propias manos la posibilidad de escribir una nueva y mas maravillosa historia. Por lo tanto, debemos enfocarnos no en el capítulo anterior, que ya ha sido escrito, y que no podemos cambiar, sino que debemos enfocarnos en el capítulo que comienza. Este nuevo capitulo, esta hoja en blanco, es una nueva oportunidad, y podemos crear cualquier cosa que queramos. Somos los creadores de nuestro propio destino.

 

 

 

“El secreto del cambio es enfocar toda tu energía no en luchar contra lo viejo, sino en construir lo nuevo.” – Dan Millman

 

 

 

Un final es siempre un nuevo comienzo. Por lo tanto, tenemos la oportunidad de empezar de nuevo. Debemos dejar ir lo que ya no está, para dar lugar en nuestras vidas aquello que espera por nosotros. La vida cambia constantemente, y ello es lo que hace esta vida tan maravillosa. Hoy puedes elegir dos opciones: Puedes decidir vivir atado a un final, viviendo en el pasado con sufrimiento y dolor, o puedes decidir dejar ir aquello que ya no existe, eliminándolo de raíz, y comenzar una nueva vida. Puedes elegir vivir en el presente, y usarlo como un lienzo para crear la vida que te traerá felicidad y alegría. Escribe una nueva historia, y cambia tu vida.

 

 

 

 

Confía en la vida, y cree que cosas mejores están llegando. ¡Acepta el final como un nuevo comienzo, y con confianza y fe sigue hacia adelante en la dirección de tus sueños!

La Visualización: Una Herramienta para el Éxito

La visualización es un proceso mental que hace real nuestros más profundos sueños y metas a través de nuestra imaginación, es decir, crea una imagen en nuestras mentes de lo que quisieras conseguir en nuestro mundo exterior. La visualización crea en nuestras mentes la vida de nuestros sueños, y si somos capaces de conseguirlo en nuestras mentes, somos capaces de conseguirlo en la vida real.

 

 

La logica te llevara de A hasta B. La imaginacion te llevara a todas partes. Albert Einstein visualización

 

 

La visualización es más poderosa de lo que pensamos, ya que nos ayuda a crear el resultado positivo que nos gustaría conseguir en nuestras vidas. Cuando eres capaz de ver en tu mente tus sueños y metas como algo hecho realidad, tu eres capaz de crear la vida de tus sueños y hacer que todo se vuelva realidad. La visualización no es simplemente una forma de soñar, sino que es una forma de hacer que tus sueños y metas se conviertan en realidad.

Cada persona exitosa ha usado como herramienta la visualización ya sea consciente o inconscientemente. Por ejemplo, la visualización es muy usado en los deportes, ya que muchos atletas se han visualizado a sí mismos como ya habiendo conseguido los resultados positivos que les gustaría conseguir en la vida real. Día tras día, estas personas se imaginan a sí mismas como victoriosas, estas personas constantemente visualizan en sus mentes la victoria, la ven, la sienten como si ya estuviesen en ese glorioso momento, y ello junto con el entrenamiento, compromiso y perseverancia es lo que hace que consigan en sus vidas los resultados que ya habían imaginado en sus mentes. Por ejemplo, la leyenda del boxeo Muhammad Ali siempre estuvo consciente de la importancia de la visualización. Él siempre se imaginó a si mismo obteniendo la victoria antes de cada pelea.

 

 

 

“Los campeones no se hacen en gimnasios. Los campeones están hechos de algo que tienen muy dentro de ellos. Es un deseo, un sueño, una visión. Ellos tienen que tener el talento, y la voluntad. Pero la voluntad debe ser más fuerte que el talento.” – Muhammad Ali

 

 

 

Cuando visualizamos algo, somos capaces de verlo como real en nuestras mentes, y cuando somos capaces de ver algo, luego somos capaces de creer en ello. Está comprobado que nuestro cerebro no puede ver la diferencia entre una imagen que se ha visualizado y la realidad, es por eso que cuando pensamos algo que nos gustaría que suceda, nosotros sentimos las emociones y sentimiento como si eso ya hubiese sucedido. Es por ello que la visualización es tan poderosa, porque hace real aquello que todavía no hemos experimentado en nuestro mundo físico.

La visualización no es magia, no significa que tú vas a imaginar algo con tus ojos cerrados, y cuando los abras ya se habrá hecho realidad, sino que la visualización es una gran herramienta que tú puedes usar junto con tu compromiso y perseverancia para conseguir el éxito que deseas. Cuando visualizas, tu cerebro entiende lo que tu imaginas como algo real y así te da las correctas emociones, sentimientos y creencias las que te ayudaran a formar tus hábitos y comportamientos. Por lo tanto, la visualización te ayudara a desarrollar los hábitos, habilidades, y comportamientos correctos con el fin de hacer que tus sueños y metas se vuelvan una realidad en tu mundo exterior.

 

 

 

“La imaginación es el principio de la creación. Imaginamos lo que deseamos, queremos lo que imaginamos y, por fin, creamos lo que queremos.” – George Bernard Shaw

 

 

 

Un gran ejemplo de visualización que siempre me ha inspirado es el del actor Jim Carrey, el cual utilizo el poder de la visualización cuando luchaba por convertirse en actor. Él se escribió a sí mismo un cheque por la suma de $10 millones de dólares por sus “servicios de actuación prestados” y es así que años después él consiguió esa misma suma por su rol en la película Tonto y Retonto. ¿No es esto algo maravilloso? Eso es lo que sucede cuando mantienes en tu mente la mayor versión de ti mismo y de tu vida. Cuando tu visualizas tu sueño, cada vez que puedes y haces todo lo que puedas para conseguir ese sueño o meta, milagros suceden. En mi caso, cuando era más joven, siempre imagine que iba a viajar por el mundo y que viviría en otro país. Siempre cerraba mis ojos y sentía lo que sería vivir en otro país, y años después aquí estoy luego de haber vivido en 4 países diferentes.

Por lo tanto, podemos decir que la visualización hace que todo sea posible, no solo crea una imagen en nuestra mente de nuestros sueños y metas más profundas, sino que le permite a nuestro cerebro saber que aquellas cosas son posibles y reales, y así tu cerebro te proporciona creencias de éxito, lo que te da la emoción como si ya estuvieses viviendo tu sueño, y aquellas emociones te motivan a convertirte en la mejor versión de ti mismo, y así adoptas los hábitos y comportamientos correctos para hacer que tus sueños se hagan realidad. Podemos ver entonces que gran herramienta es la visualización.

 

 

 

 

Visualiza tus metas y sueños con todo tu corazón, imagínate a ti mismo como ya habiendo conseguido tus sueños, ve cada detalle, acaricia la gloria, saborea cada victoria ¡y espera por el milagro!