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Dar las cosas por sentado: Cuando lo importante se vuelve invisible

Cuanto más vemos algo más invisible se vuelve. Tomamos por sentado cosas que alguna vez deseamos, cosas que son esenciales para nuestro bienestar, cosas de valor, tesoros, maravillosas cosas y personas extraordinarias que enriquecen nuestra vida. El problema es que la sociedad de consumo en la que vivimos nos ha vuelto ciegos. Hemos perdido todo tipo de contacto con todo lo que es realmente importante, y hemos enfocado toda nuestra energía en cosas menos importantes. Lo increíble es que siempre terminamos dándonos cuenta que tan importante es algo cuando lo perdemos. Ese es el momento en que aprendemos a darle el valor merecido.

 

 

 

"No es una mala idea dedicar de vez en cuando un poco de tiempo a pensar en todas aquellas cosas que se dan por sentadas. Simples cosas cotidianas." - Evan Davis

 

 

 

Había una vez un mundo mágico. Este estaba lleno de maravillas y tesoros. Estaba tan perfectamente diseñado que tan solo un experto artesano podría haber sido el creador de semejante obra. Era tan hermosa, tan magnificente, tan extraordinaria… era la mayor obra jamás creada.
Este paraíso llamado “Tierra” estaba compuesto de minerales, agua, montañas, océanos, arboles, flores, hermosas tierras, lagos, magníficas criaturas, frutas, semillas, vegetales, y si uno miraba para arriba se podía apreciar durante el día un hermoso cielo azul, un hermoso sol, o un cautivante cielo gris donde se podían ver pequeñas gotas de agua cayendo, o mágicos copos de nieve, y durante la noche se podría apreciar una brillante luna, y un cielo repleto de estrellas.

Este mundo todavía existe, es el mundo en el que vives. Es la joya en la cual caminas día tras día, un paraíso que has olvidado por estar muy enfocado en otras cosas menos importantes. ¿Cuándo fue la ultima vez que te has detenido para contemplar lo que este mundo tiene para ofrecer? ¿Cuándo fue la ultima vez que disfrutaste todos los regalos de este planeta? Tantos hermosos colores, aromas, sabores, sonidos y texturas, y nosotros los tomamos por sentado, ¿Cómo podemos ser tan ciegos?

 

 

“Cuanto más a menudo vemos las cosas a nuestro alrededor, incluso las cosas bellas y maravillosas, más invisibles se vuelven para nosotros. Es por eso que a menudo damos por sentado la belleza de este mundo: las flores, los árboles, los pájaros, las nubes, incluso aquellos que amamos. Como vemos las cosas con tanta frecuencia, las vemos cada vez menos.” – Joseph B. Wirthlin

 

 

El principal problema es que constantemente anhelamos cosas que no tenemos, olvidándonos de lo que ya tenemos. Una vez que obtenemos lo que deseamos, alguna otra cosa toma su lugar, y aquello que deseábamos en primer lugar rápidamente pierde su valor. Esto no solo sucede con objetos materiales, sino con todo a nuestro alrededor. Tomamos por sentado cosas materiales, personas que amamos, tomamos por sentado lo que comemos, bebemos, tomamos por sentada nuestra salud, la naturaleza a nuestro alrededor, y tomamos por sentado nuestro tiempo en este planeta.

Yo suelo ser una persona que sonríe mucho, y en este mundo esto suele ser muchas veces algo inusual. Recuerdo cuando alguien una vez me pregunto: ¿Por qué siempre estas sonriendo? A lo que conteste: “Porque la vida es bella” y con una sonrisa esta persona asintió. Lo que quiero hacerte ver es que los motivos para sonreír son miles, simplemente hay que observar mejor y apreciar más cada detalle importante de nuestra vida diaria. Simplemente mira hacia tu alrededor, tenemos todo lo que necesitamos, hoy en día incluso la vida es mas maravillosa que cientos de años atrás, todo es mas simple, vivimos en un mundo de oportunidades, y así y todo seguimos viviendo tristes y enojados ya sea porque estamos constantemente buscando cosas que no necesitamos, o por que estamos atados a cosas que ya no poseemos, mientras que minimizamos lo que tenemos.

 

 

“A menudo damos por sentado las cosas que más merecen nuestra gratitud.” – Cynthia Ozick

 

 

El gran problema de tomar las cosas por sentado es que nos olvidamos de cuidarlas, tomando el riesgo de perderlas. Es por eso que nuestro planeta esta en peligro, y con ella nuestra mera existencia, porque estamos tan acostumbrados a su belleza, a su existencia, a sus recursos, el agua, el aire y estamos tan acostumbrados a la vida misma que no prestamos atención al daño que le estamos causando. Tomamos por sentada nuestra salud es por eso que no cuidamos nuestro cuerpo poniendo en riesgo nuestras propias vidas. Tomamos por sentadas nuestra familia, y es por ello que a veces olvidamos de llamarlos, verlos no sabiendo que algún día podrían no estar mas, al mismo tiempo, tomamos por sentada a nuestra pareja, por lo que solemos olvidar de dar el amor que merecen, provocando un distanciamiento o ruptura. Tomamos por sentado nuestro tiempo, es por ello que no lo gastamos en aquellas cosas que verdaderamente importan, agotando lo mas sagrado de nuestras vidas, nuestro tiempo.

Por lo tanto, te desafío a que cierres tus ojos por un minuto e intenta imaginarte como seria tu vida si no tuvieses las cosas que hoy tienes, tu familia, tus amigos, la persona que amas, las cosas que posees, tu salud, el sol, la lluvia, las montañas, los arboles, las aves y todos los animales de este planeta, tu hogar, imagina que ya no hubiese mas agua, mas comida, mas aire para respirar, mas libertad, o tiempo.

 

 

“Hay muchas cosas buenas en tu vida, no las des por sentado. No te concentres tanto en el sufrimiento que te pierdas el regalo de hoy.” – Joel Osteen

 

 

Tan solo imagina que diferente seria el mundo, que distinta seria nuestra realidad sin todo aquello que tenemos, y que damos por sentado, seria como vivir una pesadilla, pero ¿quieres saber algo? Hay personas ya experimentando esa pesadilla, aquí en este planeta mientras tú tomas por sentado todas las cosas que tienes, sufriendo por aquellas que no tienes, hay personas que tienen menos de lo que tu tienes, y si no somos cuidadosos con nuestras acciones, si no dejamos de contaminar el planeta, si no dejamos de ser los causantes de la extinción de animales, si no dejamos de cortar cada árbol, si no detenemos cada guerra, si no dejamos a un lado el odio, el enojo, el resentimiento, esta pesadilla se hará realidad, y lo perderemos todo, dándonos cuenta que todo aquello que tomábamos por sentado, eran las cosas que le daban sentido a nuestra vida.

Por eso, tomemos 30 minutos por día para contemplar y estar agradecidos por todas aquellas cosas que tenemos. Dejemos lo que estamos haciendo y disfrutemos de la compañía de nuestros seres queridos, admiremos la naturaleza a nuestro alrededor, disfrutemos lo esencial y hermoso de nuestras vidas, porque al fin y al acabo, la vida es hermosa y el mundo en el que vivimos es mágico, solo debemos abrir nuestros ojos y apreciar mas lo hermoso de este mundo.

 

 

 

 

Porque si felicidad es lo que buscamos, entonces el primer paso es la gratitud, estar agradecidos de lo que tenemos y disfrutar de la vida que poseemos sea cual sea es el camino a la felicidad. Disfruta mas, preocúpate menos, sonríe mas, llora menos y no te olvides de ser feliz!

Honestidad: El Derecho a la Verdad

En el camino hacia convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, la honestidad debería ser un valor importante a tener en cuenta. El problema es que vivimos en una sociedad que muchas veces nos recompensa por decir mentiras, y nos castiga por ser honestos. Decir mentiras se ha convertido en un habito cotidiano en los seres humanos, y lo hemos aceptado como un comportamiento valido. La honestidad es una virtud que todos valoramos, pero la cual solemos olvidar, y se ha convertido en una de las virtudes menos encontradas en los seres humanos. ¿Pero podemos revertir esto o estamos condenados a vivir una vida de mentiras? La respuesta es sí, ¡si podemos! y todo va a depender de nosotros.

 

 

 

"Cuando mientes le robas al otro el derecho a la verdad." - Khaled Hosseini

 

 

 

¿Por qué hemos dejado la honestidad enterrada en el olvido? ¿es para proteger a otros o para protegernos a nosotros mismos? ¿es para ser aceptados por esta sociedad? ¿o es a causa del miedo? ¿por qué a veces es tan difícil ser honestos? ¿por qué nos corrompemos tan fácilmente? ¿por qué olvidamos la honestidad tan fácilmente? Yo creo que el problema principal es que nos hemos olvidado quiénes somos realmente y porque estamos aquí. Hemos silenciado la voz de nuestras almas, viviendo la gran mentira creada por esta sociedad. No nacemos siendo mentirosos, falsos, tramposos, aprendemos a ser de esta forma. Nos han manipulado, han distorsionado la realidad y nos han vendido una gran mentira.

Desde pequeños que escuchamos mentiras. Cuando éramos niños nos contaban historias que eran falsas, intentaron atemorizarnos con cuentos ficticios, nunca se nos explicó porque las cosas sucedían como sucedían, sino que siempre intentaban ocultarlo detrás de una linda historia. Ya de adultos, las mentiras se encontraban en todos lados. Mentiras en la televisión, en las revistas, en los diarios, personas engañándose entre ellos, publicidades intentando venderte algún producto basándose en la mentira, hermosas imágenes de modelos, y fantásticos productos que en la realidad nunca son como las publicidades, mentiras dicha por políticos, mentiras entre amigos, familiares, compañeros de trabajo, mentiras en todas partes. Una vida, nuestra realidad, basada en mentiras.

 

 

“Si dices la verdad, no tienes que recordar nada.” – Mark Twain

 

 

Fue así que aprendimos a mentir, lo aceptamos como normal. Hoy en día, engañar se ha convertido en un comportamiento normal. He escuchado a personas decir cosas como: “Es la vida, las personas engañan, las personas mienten, las personas son falsas, y tú también lo eres, así son las cosas.” O la frase común es: “Si no puedes contra ellos, úneteles.” Bueno, puedo decir que no estoy de acuerdo con esta frase. Yo creo que si nos sometemos a este mundo, el cual constantemente busca convertirnos en lo que no somos, perdemos así nuestra verdadera esencia, dejamos de ser quienes realmente somos, y si no somos nosotros mismos entonces no somos nada, o pasamos a ser simplemente caminantes sin almas sobreviviendo hasta el fin de nuestros días.

Nadie quiere vivir un engaño, a nadie les gusta las mentiras, ¿entonces por qué no comenzamos por ser la fuente de honestidad en lugar de ser una fuente de mentiras? Podemos comenzar por ser honestos con nosotros mismos. Allí es donde la gran mentira comienza, no mentimos ni engañamos a otros más de lo que nos engañamos a nosotros mismos. Por lo tanto, si pudiésemos aprender a ser honestos con nosotros mismos, podríamos comenzar a ser honestos con los demás. Esto no evitará que los demás dejen de ser deshonestos, pero por lo menos serás tu verdadero ser, no te verás corrompido por esta sociedad en la que vivimos, y eso es una gran clave para el éxito.

 

 

“Cada mentira son dos mentiras: la mentira que le decimos a los demás y la mentira que nos decimos a nosotros mismos para justificarla.” – Robert Brault

 

 

¿Pero deberíamos ser siempre honestos? ¿incluso cuando pueda lastimar a otras personas? Si, pero pueden existir algunas excepciones. Debemos intentar siempre decir la verdad, pero pueden haber momentos en donde nuestra verdad no deba ser revelada. Para ser más clara voy a dar un ejemplo: imagínate que hoy es tu cumpleaños y alguien te regala un regalo que no te gusta, sería necesario decir: “Gracias, pero la verdad que tu regalo no me gusta para nada” La realidad es que la honestidad no tiene por qué ser ruda. No tienes por qué mentir y decir que fue el mejor regalo que has recibido en tu vida, pero puedes demostrar gratitud por la muestra de cariño de esa persona hacia ti sin ser falso o rudo. El amor y la compasión son parte del ser honesto.

Al mismo tiempo, la honestidad no significa que debas andar por la vida expresándole a todos tu opinión sobre ellos, no todo el mundo espera tus opiniones, por ese motivo es mejor a veces no decirlas, y en el caso de que te la requieran, entonces busca la forma de decirlas con compasión. Cuando la verdad no sea relevante, y sea más beneficioso guardarla que decirla, esa podría ser la única excepción. Pero no confundas esto con mentira para proteger a otros o pare evitar lastimar a otros. Una mentira, tarde o temprano siempre hará más daño que las más duras de las verdades.

 

 

“Siempre hay una manera de ser honesto sin ser brutal.” – Arthur Dobrin

 

 

Por lo tanto, si la honestidad y la compasión van juntas de la mano nunca causaran daño, o no tanto como una mentira. El problema con las mentiras es que cuanto más esperas, mas grande se vuelven. No podemos volver atrás en el tiempo y cambiar lo que hicimos o dijimos, pero siempre podemos elegir decir la verdad, una mentira no tiene fecha de vencimiento, seguirá existiendo hasta que la destruyamos con la verdad. No tengas miedo de decir la verdad, al mismo tiempo siempre estate listo para aceptar la verdad en lugar de aceptar hermosas mentiras. La verdad puede doler, pero una vez que la tienes, eres dueño de hacer con ella lo que sientas, serás libre como para reinventar tu vida, mientras que vivir una mentira sólo te convencerá de qué la ilusión que vives es real, viviendo por siempre en una fantasía.

 

 

 

Comienza por ser honesto contigo mismo hoy. Ese es el primer paso para convertirte en la mejor versión de ti mismo. Se amable, sé generoso, y di la verdad con compasión, no para lastimarlos, pero para liberarlos, no para destruirlos pero para amarlos, incluso cuando no te amen devuelta. ¡Seamos honestos y liberemos nuestra conciencia de la tortura creada por nuestras mentiras!

La Constante Búsqueda de Seguridad

Una de las cosas que las personas constantemente buscan, ya sea consciente o inconscientemente es la seguridad. Tenemos la necesidad de sentirnos seguros porque nos garantiza nuestra existencia. La seguridad nos hace sentir confortables, mientras que la inseguridad hace que nuestro mundo tiemble, poniéndonos en un lugar de extrema vulnerabilidad. Esta necesidad por seguridad puede realmente garantizarnos nuestra existencia, nos hará sentir confortables, nos hará sentir a salvo. ¿Pero una seguridad eterna realmente nos garantiza libertad, paz, felicidad, éxito y todo aquello que queremos en la vida? ¡Quédate conmigo, y averigüémoslo juntos!

 

 

 

"Ninguna cantidad de seguridad hace que valga la pena sufrir una vida mediocre encadenado a una rutina que ha matado tus sueños." - Maya Mendoza

 

 

 

Siempre buscamos seguridad porque sentimos que nos dará libertad, creemos que al obtenerla tendremos una libertad eterna, felicidad eterna, o una vida de éxito. Creemos que una seguridad eterna nos garantizara el verdadero éxito, creemos que seremos libres para hacer todo aquello que amamos, y hacer nuestros sueños realidad. Una seguridad eterna es posible cuando decidimos vivir una vida dentro de nuestra zona de confort, un lugar en donde nos sentimos seguros y a gusto.

Mientras que vivir en nuestra zona de confort puede brindarnos seguridad, y darnos la idea de que somos libres, felices y exitosos, es de hecho una ilusión. ¿Por qué? porque solo nos esclaviza, arrebatándonos nuestra libertad. Cuando ponemos la seguridad como prioridad, sobre nuestros sueños, es allí cuando nos volvemos prisioneros de un sistema que nos enseña que lo único que importa es una seguridad eterna, nos ha enseñado que los sueños son imposibles, o que no valen lo suficiente como para correr el riesgo. Por lo tanto, salimos en búsqueda de todo lo que nos trae seguridad, un trabajo, una casa, un auto, no cuestionamos nada, simplemente nos conformamos, nos quedamos con lo que tenemos, con lo que conseguimos, con lo seguro, fin de la historia.

 

 

“La conformidad es el carcelero de la libertad y el enemigo del crecimiento.” – John F. Kennedy

 

 

¿Pero que tiene de malo esto? ¿Que tiene de malo buscar seguridad? ¿Cual es el problema de vivir en nuestra zona de confort? No hay problema en lo absoluto. De hecho, esta en nuestro propios instintos, es nuestra mera naturaleza como seres humanos. El problema solo comienza cuando nos conformamos con una vida mucho menor de la cual realmente somos capaces de vivir, limitando nuestras extraordinarias habilidades. El problema es cuando conseguimos una vida que nos otorga seguridad, y esa sensación nos detiene a ir por mas. Nos volvemos tan dependientes de esa vida, que peleamos para protegerla a toda costa, incluso de nuestros propios sueños, porque ellos constantemente interfieren con nuestra seguridad, porque para hacerlos realidad hay que salir de la zona de confort.

Ese es el motivo por el cual muchas personas se dan por vencidos ante sus sueños. El miedo de tener que dejar el lugar de conformidad para adentrarse en terrenos desconocidos los asusta al punto en el que deciden quedarse con su vida ordinaria, donde se sienten cómodos y seguros. Y si quieres conseguir la vida que siempre has imaginado, si quieres hacer todos tus sueños realidad, la realidad es que debes estar listo para sentirte incomodo. Ese lugar de seguridad nos otorgara todo lo que necesitamos para sobrevivir, pero la vida que queremos, y realmente merecemos, solo es posible fuera de tu zona de confort.

 

 

“El mayor peligro para la mayoría de nosotros no consiste en establecer nuestra meta demasiado alto y fallar; sino en establecerla demasiado bajo y conseguirlo.” – Michelangelo

 

 

La mayoría de las personas que han logrado sus sueños, o aquellas personas que son conocidas por ser extremadamente exitosas, tienen una cosa en común: Estuvieron en un lugar de absoluta incomodidad cuando decidieron hacer sus sueños realidad. Por lo tanto, podemos ver que en realidad nuestro lugar de seguridad, nuestra zona de confort es lo que realmente nos limita, porque nos hace sentir seguros, entonces no hacemos nada con el fin de no perderla. Es solo cuando estamos en ese lugar de misterio, incertidumbre, e incomodidad cuando nuestro verdadero carácter se forma. Es en ese momento cuando nos volvemos libres como para convertirnos en la persona que estábamos destinada a ser, y entonces así, hacer todo aquello que siempre imaginamos.

 

 

 

 

Que tu necesidad por seguridad no limite tus capacidades de vivir la vida que eres capaz de vivir. No te conformes con una vida que no amas solo porque te otorga seguridad. ¡Tu puedes, y podrás vivir la vida de tus sueños si te animas a abandonar tu zona de confort!

¿Es La Vida Una Competencia?

Desde pequeños se nos enseña a competir. Día tras día se va formando el hábito de competir con otros. Cuando menos lo esperamos ese hábito es finalmente creado, y toda nuestra vida se vuelve una competencia, una competencia en la cual necesitamos derrotar a otros con el fin de ser exitosos. ¿Pero es la vida realmente una competencia?¿Necesitamos competir con el fin de ser exitosos? ¿Es el acto de competir con otros lo que nos otorga la verdadera victoria? ¿Puede realmente el resultado de una competencia definir a un ser humano? Averigüemos juntos más sobre la competencia, su definición, nivel de importancia e impacto en los seres humanos.

 

 

 

"Una flor no piensa en competir con la flor de al lado, simplemente florece." #competition

 

 

 

De acuerdo con el diccionario, una competencia es una situación en la cual una persona trata de ganar algo o ser más exitoso que alguien más. En otras palabras, podemos definir la competencia como la oportunidad de obtener un premio especial el cual pudiese tener un significado especial, o la oportunidad de derrotar a otros para declararse a una mismo más exitoso o superior que alguien más. Por lo tanto, ¿esto significa que debemos enfocarnos en derrotar a otros para ser exitosos? ¿Es eso lo que permite que uno consiga verdaderamente la victoria? ¿Es verdad que a través de la competencia con otros uno evoluciona, se vuelve superior, y consigue la grandeza?

Bueno, la realidad es que todo va a depender de la forma en que lo veamos, eso quiere decir, nuestra propia perspectiva, creencia e idea de lo que realmente significa una competencia. Dos diferentes creencias van a determinar el verdadero significado de la competición y las respuestas a esas preguntas: 1. La creencia de que la vida es una competencia, donde tienes que derrotar a otros en todos los aspectos posibles de tu vida. 2. La creencia de que la vida no es una competencia en lo absoluto, y si hay una competencia es con la persona que fuimos ayer.

 

 

“La única competencia digna de un hombre sabio es consigo mismo”. – Washington Allston

 

 

La primera creencia va a definir la competición como la posibilidad de derrotar a otros para ser exitoso, creyendo que tras vencer a otros uno obtiene la verdadera victoria, lo que lo hace a uno más superior, más evolucionado y lo que nos otorga la grandeza. La segunda creencia va a definir la competición como simplemente la oportunidad de ser mejor de lo que fuimos ayer, creyendo que uno es exitoso, evoluciona y consigue la grandeza cuando se convierte en la mejor versión de uno mismo.

Aquellas personas que tienen la primera creencia se van a enfocar en ganar a otros. Esa va a ser su máxima meta, vencer a otros se volverá su primer deseo, y la derrota de otros será su victoria. Aquellos que tienen la segunda creencia se van a enfocar en ser mejores personas de las que fueron ayer, y convertirse en la mejor versión de ellos mismos será su más grande meta, y la victoria para ellos será ser la persona que estaban destinadas a ser sin la necesidad de derrotar a otros para lograrlo.

 

 

“Nunca estás jugando realmente con un oponente. Estás jugando contigo mismo, con tus más altos estándares, y cuando alcanzas tus límites, eso es una verdadera alegría.” – Arthur Ashe

 

 

Cómo podemos ver, la competencia es una palabra que puede tener significados diferentes. La realidad es que hoy en día la mayoría de las personas han aceptado la primera creencia, porque eso es lo que la sociedad nos enseñó. Nos ha enseñado que necesitamos competir, y que en cada competencia, necesitamos ganarle a otros con el fin de ser exitosos. Y esto no se trata de deportes, o de un simple juego, esto se trata de la vida misma. De alguna manera, han transformado la vida en una gran competición. No competimos con el fin de convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, sino que competimos para derrotar a otros, lo que nos ha otorgado una idea errónea de la vida.

Cada aspecto de nuestra vida se ha vuelto una competición. En cada lugar se lleva a cabo una competencia: en lugares de trabajo, en escuelas, universidades, hogares, vecindarios, bares, parques, y en cada esquina de este mundo. Competimos para ver quién tiene el mejor auto, el mejor teléfono, la mejor casa, la mejor ropa, los mejores zapatos, competimos para ver quien tiene el mejor cuerpo, quién luce mejor, quien es más hermoso o hermosa, competimos para ver quién tiene el mejor trabajo, el mejor cargo, el mejor salario, competimos para ver quién tiene las mejores notas, o quien tiene el título más importante, o todo aquello que nos ponga en una importante posición dentro de la sociedad, competimos para ver quien tiene el mejor y más grande cumpleaños, casamiento, funeral, no importa, el punto es que tenemos que ser mejor que otros, lo que nos otorga unas falsa sensación de felicidad y éxito, la cual parece llenar nuestras almas vacías.

 

 

“El verdadero aprendizaje se produce cuando el espíritu competitivo ha cesado”. – Jiddu Krishnamurti

 

 

Pero, ¿alguna vez nos sentimos realmente completos? La verdad es que no, es ese el motivo por el cual nunca dejamos de competir. Necesitamos desesperadamente ser mejores que otros para sentirnos exitosos. Lo que realmente no sabemos es que la única persona que debemos vencer y ser mejores es la persona que fuimos ayer. Ser la persona que estábamos destinados a ser, haciendo las cosas que amamos sin necesitar la aprobación de otros, sin la necesidad de vencer a otros, nos da libertad, y eso nos otorga el verdadero éxito, es así como realmente ganas esta competencia llamada “vida”, la cual, al final, no es realmente una competencia, o no una en contra de otros, sino que es una competencia con la persona que fuimos ayer. Para ganar este juego, debemos derrotar a la persona que no somos, convirtiéndonos en la persona que realmente somos, y para que esto suceda debemos convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Si quieres mejorar tu vida, desarrollar tu verdadero potencial, si quieres tener éxito en la vida, deberás luchar para convertirte en la persona que eres capaz de convertirte, si crees en ti mismo, y crees que eres lo suficientemente bueno como para convertirte en la persona que siempre has imaginado, entonces no hay necesidad de competir con otros, porque te darás cuenta que tal competencia no existe, y si no tienes competencia, ¿Contra quien vas a competir realmente más que contigo mismo?

 

 

 

 

La vida no es una competencia, y si hay una competencia, es con nosotros mismos. Creamos nuestro propio éxito excediendo nuestros propios estándares, evolucionando y creciendo como personas, y no derrotando a otros. Entonces, ¡salgamos y seamos la mejor versión de nosotros mismos!

La Vida Siempre Otorga una Segunda Oportunidad

Lo hermoso de la vida es que siempre te otorga una segunda oportunidad. En cualquier momento dado, la vida puede sorprendernos con otra oportunidad, dándonos la posibilidad de intentar algo una vez mas, de recrearnos a nosotros mismos y empezar de nuevo. El problema es que solemos perder esa oportunidad permaneciendo atados a un fracaso pasado, a una historia sin un final feliz, o porque conscientemente nos negamos a aceptar esa oportunidad, condenándonos a una vida miserable. Como siempre, la vida se compone de decisiones, y nuestro éxito depende de aprovechar las oportunidades que la vida nos otorga.

 

 

 

"La vida siempre te ofrece una segunda oportunidad. Se llama mañana." - Nicholas Sparks

 

 

 

Nuestro pasado puede estar compuesto de completos fracasos, pudimos haber cometido muchos errores, pudimos haber tomado malas decisiones, la vida pudo habernos arrebatado personas que amamos, cosas que amamos, algunas relaciones pudieron haber terminado abruptamente, pudimos no haber tenido éxito en tener cosas o hacer cosas que queríamos, la vida que solíamos tener pudo haber desaparecido de la noche a la mañana, pudimos haber perdido muchas cosas, pero la vida es mas justa de lo que pensamos, porque siempre nos da una segunda oportunidad, y a veces incluso una tercera y una cuarta, ya sea que lo merezcamos o no.

Sin importar lo que paso en nuestro pasado, y cuantos errores hemos cometido, la vida nos otorgará una segunda oportunidad, pero algo que debemos recordar es que esto no elimina las consecuencias de nuestras acciones pasadas. Toda decisión, comportamiento y acción de nuestro pasado tendrá una consecuencia, pero una segunda oportunidad significa que tenemos la posibilidad de actuar de una forma diferente. Podemos reinventarnos y convertimos en una mejor versión de nosotros mismos, podemos hacer diferentes elecciones, aprender de nuestros errores, y hacer todo de tal forma que nos beneficie a nosotros y a todos a nuestro alrededor. Eso es exactamente lo que significa tener una segunda oportunidad, tener la posibilidad de crear un mejor mañana.

 

 

“Si todavía estás respirando, tienes una segunda oportunidad.” – Oprah Winfrey

 

 

¿Pero que pasa si no he hecho nada malo? ¿Que sucede si simplemente la vida fue injusta conmigo y me arrebato algo que amaba? ¿Que pasa cuando alguien pierde a un ser querido, o su trabajo, o su casa o todo aquello que realmente amaba? ¿Que pasa cuando alguien atraviesa una difícil situación? ¿Acaso esta segunda oportunidad nos otorgará la posibilidad de obtener aquello que solíamos tener? Bueno eso depende, a veces una segunda oportunidad no significa que vayamos a tener exactamente aquello que solíamos tener, pero todo esto se debe a que estamos destinados a obtener algo mejor. He aprendido por mis propias experiencias que la vida nunca quita, sin devolver algo a cambio. A veces suceden cosas para que podamos tener la posibilidad de tener una vida mejor, y convertirnos en la persona que estábamos destinados a ser. Es por eso que es tan importante creer y esperar por esa segunda oportunidad, para reinventar nuestras vidas, porque si vivimos en el pasado, nunca tendremos la posibilidad de ver esta segunda oportunidad, esta pasara frente a nuestros ojos, y nosotros estaremos tan ocupados enfocándonos en nuestro pasado que podremos verla.

La clave se encuentra en desprendernos del pasado y de todo aquello que no podemos cambiar, y confiar en la vida y en Dios de que te darán una segunda oportunidad, para comenzar una nueva vida, para descubrir algo sobre ti mismo que no conocías, para ver la vida de una forma diferente, para convertirte en la mejor versión de ti mismo, y darte la vida que realmente mereces. Es solo una cuestión de otorgarle a la vida la posibilidad de demostrarnos que estamos destinados a obtener grandes y maravillosas cosas. Si respiramos es porque estamos vivos, y si estamos vivos, las oportunidades son infinitas.

 

 

“No todo el mundo obtiene una segunda oportunidad. Si usted obtiene una, aprovéchala porque es un regalo, y podría ser algo mejor de lo que tenias antes! “ – Nishan Panwar

 

 

La vida siempre te dará una segunda oportunidad, y cuando eso suceda, aprovéchala, porque esta podría ser la gran oportunidad de tu vida, aquella que te dará la posibilidad de vivir la vida que eres capaz de vivir. Deja ir el pasado, olvídate de las cosas que no puedes cambiar, enfócate en las cosas que si puedes cambiar, y aprende de cada error que haz cometido, y cuando tengas esa segunda oportunidad en frente de ti no lo pienses, simplemente, tómala ¡y cambia tu vida por completo!

 

 

 

 

La vida no siempre está tan contra nuestro como pensamos, de hecho quiere que tengamos éxito, la pregunta es: ¿Tú quieres tener éxito? Cada día la vida nos presentará una oportunidad que nos desafiará en todo aspecto posible de nuestras vidas. Esta podría ser la oportunidad que cambiará tu vida por completo, ¡aprovéchala! 

Cortando las Cuerdas del Apego

La mayoría de nuestros sufrimientos diarios son provocados por nuestro apego a cosas, personas, situaciones, entre otras cosas. El problema es que nos volvemos dependientes de aquellas cosas con el fin de sobrevivir, poniéndonos a nosotros mismos en un lugar de extrema vulnerabilidad. En el caso de perder aquello a lo que estamos apegados, una vida de angustia y sufrimiento es inevitable. Por lo tanto, para evitar tanto dolor y sufrimiento, debemos liberarnos de cualquier apego.

 

 

"La raiz de todo sufrimiento es el apego." - Buda

 

 

Vivir apegados a lugares, cosas, personas, trabajos, situaciones y cualquier otra cosa es la clave para una vida de sufrimiento. Lo sé, suena un poco extremo, pero la verdad es que cuanto más apegado estamos a algo o alguien, más sufrimos, porque cuanto más apegados estamos, más tememos, y cuanto más tememos, más sufrimos. Dependemos tanto de algo, que la simple idea de perderlo nos desgarra el corazón. El problema es que nuestra felicidad dura siempre y cuando aquello a lo que estamos apegados no cambie, no se transforme en algo más o deje de existir.

Todo apego nos limita, nos somete, nos controla, y nos domina completamente. Nos limita porque no nos permite ser completamente nosotros mismos, porque a veces ser nosotros mismos significaría la perdida inevitable de aquello a lo que estamos apegados, nos somete porque nos hace actuar de cierta manera con el fin de evitar perderlo, nos controla porque nos hace comportar de una forma especial, y nos domina porque toda nuestra existencia depende de aquello a lo que estamos apegados.

 

 

“La mayoría de nuestros problemas se deben a nuestro deseo apasionado y el apego a las cosas que nosotros malinterpretamos como entidades duraderas.” – Dalai Lama

 

 

¿Esto significa que no podemos tener ningún tipo de sentimiento? ¿Acaso no podemos amar, o tener pasión por algo? ¿Cómo podemos ser felices si no podemos ser simplemente humanos? Bueno, ese el tema, somos humanos, sentimos, amamos, y eso es lo hermoso de estar vivo y ser humanos. Tener todas esas hermosas emociones nos hace sentir vivos, y le da sentido a nuestras vidas. El problema comienza cuando nos volvemos dependientes de relaciones, cosas materiales, trabajos, lugares, resultados o situaciones con el fin de seguir sintiéndonos de la forma en que nos sentimos.

Por lo tanto, el problema no es sentir algo especial por algo o alguien, el problema es cuando nuestra felicidad depende de ello. Si la falta de algo o alguien, o si el cambio de algo en nuestras vidas crea sufrimiento, entonces es nuestro apego lo que realmente nos está generando angustia, no es el amor, la pasión que tenemos sobre algo, sino que es nuestra dependencia, nuestro apego. Hay algo que vale la pena recordar y es la diferencia entre apego y vínculo, nuestro apego crea en nosotros sentimientos de temor, temor por la idea de perder algo, mientras que un vínculo da y recibe al mismo tiempo, alimentando el alma, no espera nada, no requiere, no exige, solo sucede.

 

 

“Renueva, libera, deja ir. El ayer se ha ido. No hay nada que puedas hacer para traerlo de vuelta. No puedes “pude haber” hecho algo. Sólo puedes hacer algo. Renuévate. Libera ese apego. ¡Hoy es un nuevo día!” – Steve Maraboli

 

 

¿Que hacer entonces? Libérate de cualquier apego. No te limites pensando que no puedes tener una vida, que no puedes ser feliz o exitoso si no posees algo en particular, si no estas con esa persona especial, si no estás haciendo algo en particular, o si no vives en un cierto lugar. Si has llegado al lugar que estas ahora, no se debe a algo o alguien, sino que todo se debe a ti. Tu eres el creador de tu propia vida, por lo tanto, si hay algo de lo que debes depender es de ti mismo. Sin ti, no hay nada, por eso, no busques fuera de ti, sino que busca dentro de ti mismo.

Una conexión, un vínculo especial entre tu y lo que quieres y amas es inevitable, no se trata de evitar esa conexión sino que se trata de no depender de ello para sobrevivir. No debemos permitir que nuestro apega nos confunda, creyendo que necesitamos de algo o alguien con el fin de ser felices, teniendo la idea que aquellas cosas, ese trabajo, ese lugar, esa situación o esa relación es el factor determinante de nuestra felicidad. Un trabajo, una carrera, un lugar, cualquier posesión material, una persona, o una situación en especial puede otorgarnos alegría y felicidad, pero aquellos sentimientos no deben ser condicionados por la falta de aquellas cosas.

 

 

“El desapego no es que tú no debas poseer nada. Es que nada te posea a tí.” – Ali ibn Abi Talib

 

 

No hay nada más gratificante que el ser libre, y la libertad que obtenemos por dejar ir cualquier apago es algo que realmente nos beneficia. Por lo tanto, la clave no se encuentra en ser fríos, sin sentimientos, sino en aprender a amar, sin necesitar nada de regreso, siendo libres para decidir ser quien sea que queramos ser, y hacer todo aquello que queramos sin ser limitados por nuestros apegos. Lo más importante es vivir en el momento, lo que sea que haya pasado en el pasado no puede ser modificado, lo que sea que suceda en el futuro todavía no ha sucedido, entonces, ¿Por qué arruinar tu vida estando apegado a un pasado que se fue o a un futuro que todavía no ha llegado? La vida cambia continuamente, saber que nada es permanente, viviendo en el momento, y cortando las cuerdas de todo apego es la clave para una vida feliz.

 

 

 

Otórgale a tus pasiones, otórgale a cada persona, y otórgale a todo lo que quieres el poder de tu amor, ¡pero no les des el poder para destruirte! Aprende a dejar ir el apego, ¡y otórgate el regalo de vivir una vida en paz y feliz!

Rebeldes Con Causa

Existen muchos rebeldes, pero pocos con causa. Estos rebeldes creen que son libres, pero lo que no saben es que son solo marionetas de un sistema que los tiene bajo su control. Por lo tanto, para obtener una libertad real, uno debe descubrir una causa por la que luchar, esta causa es el propósito de nuestra propia existencia, esta causa no esta destinada a destruirnos, sino que esta destinada a revelar nuestro verdadero potencial. Ser tu verdadero ser, y hacer lo que viniste aquí a hacer, aquello que amas y quieres es lo que te hará libre. Es hora de encontrar tu propósito, ¡y convertirte en un rebelde con causa!

 

 

 

"Somos rebeldes con causa, poetas con un sueño y no dejaremos que este mundo muera sin pelear." - Albert Camus

 

 

 

Cuando somos pequeños nos atrevemos a soñar, y nos animamos a soñar en grande. Creemos que todo es posible, y sabemos lo que queremos, y hacemos todo lo que podemos con el fin de conseguirlo. Pero día tras día, todas nuestras ilusiones comienzan a desaparecer, los adultos inconscientemente comienzan a limitarnos, y entonces, un día dejamos de ser niños y nos volvemos adolescentes, y con un impulso incontrolable que proviene del interior comenzamos a rebelarnos ante todos aquellos que nos limitaron.

El problema es que nos convertimos en rebeldes sin causa, o una causa que todavía es desconocida o no esta definida. Y eso nos hace pelear la batalla equivocada, porque no nos rebelamos ante aquellos que nos estuvieron limitando, sino que nos rebelamos ante nosotros mismos. Comenzamos a hacer elecciones cuyas consecuencias nos destruyen mas que nada en el mundo. Lo irónico es que siempre creemos estar ganando la batalla, cuando en realidad solo la estamos perdiendo, caminando hacia una calle sin salida. Hacemos una revolución en nuestra contra, y un día, esta revolución termina. Ahora adultos y derrotados, confundidos, perdidos y preocupados nos volvemos los adultos miserables que tanto intentábamos evitar, y solo de vez en cuando hacemos aquellas cosas que nos hacen creer que somos los intrépidos rebeldes que alguna vez fuimos, pero en un abrir y cerrar de ojos volvemos de regreso a nuestras tareas cotidianas.

 

 

“Esto es para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los alborotadores. Las clavijas redondas en los agujeros cuadrados. Aquellos que ven las cosas diferente. No están sujetos a las reglas y no respetan el statu quo. Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o maldecirlos, pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos, porque ellos cambian cosas. Impulsan a la humanidad hacia adelante y aunque algunos puedan verlos como los locos, nosotros vemos genios, porque sólo quienes están tan locos como para pensar que pueden cambiar el mundo son aquellos que lo hacen.” – Steve Jobs  

 

 

Por lo tanto, con el fin de crear una revolución que creará el cambio que verdaderamente estamos buscando, debemos convertirnos en el tipo de rebelde que nos hará conseguir la victoria, por lo tanto, vamos a tener que convertirnos en rebeldes con causa, una causa que ponga nuestro corazón en llamas, una causa que saque lo mejor de nosotros mismos, una causa que le de significado a nuestras vidas, una causa que nos desafíe, una causa que cambie nuestras vidas y las vidas de otros para siempre. La única forma de lidiar con una sociedad que nos limita es convirtiéndonos es activistas por nuestra libertad, rebeldes con causa, y ser tan libres como para comenzar a pensar por nosotros mismos, siendo menos impulsivos, menos dominados, y así, volviéndonos tan libres como para crear la vida que hemos imaginado.

La verdad es que siempre que alguien comienza a cuestionarse cosas, o comienza a ver las cosas de un punto de vista diferente, y viene con una idea descabellada que podría cambiar el mundo, que podría empujar la humanidad hacia adelante, una idea que verdaderamente podría crear una evolución y un cambio en la forma en que vivimos los humanos, la mayoría de las veces estas personas son tratadas como simples soñadores, locos o rebeldes. Pero la realidad es que estas personas están tan locas como para pensar que pueden hacer una diferencia, y son lo suficientemente libres como para actuar de cierta manera para alcanzar sus sueños, no dependen de la aprobación de otros, y no se sienten para nada cómodos con el statu quo. Estas personas son aquellas que hacen historia, estas son las personas que pueden cambiar el mundo, y las cuales de alguna forma u otro, logran hacerlo.

 

 

“La única manera de lidiar con este mundo sin libertad es volverte tan completamente libre que tu mera existencia sea un acto de rebelión.” – Albert Camus

 

 

Entonces, ¿Quién vas a decidir ser? ¿Un rebelde sin causa y tomaras entonces el tipo de decisiones que creara un impacto negativo en tu vida? ¿Verdaderamente vas a optar por limitarte a ti mismo pensando que no puedes ser mas que un simple rebelde que hace locuras de vez en cuando? ¿O vas realmente a convertirte en un rebelde y pelear por tu libertad? ¿Te volverás un rebelde con causa, siendo el creador de tu destino, buscando tu propia libertad, creando el mundo que sueñas, y obteniendo la vida que verdaderamente mereces? Tienes que recordar una cosa: nadie nos limita mas de lo que nosotros nos limitamos a nosotros mismos, nuestras verdaderas limitaciones se encuentran dentro de nosotros, y tenemos la llave para abrir la puerta hacia nuestra propia libertad.

 

 

 

 

¿Quieres ser un rebelde? Entonces se un rebelde con causa, y con el fin de tener éxito tu deberías estar dispuesto a hacer aquellas cosas que otros no desean hacer. Atrévete a soñar, imagina, descubre y crea, trabaja, estudia y aprende, cuestiona todo, pregunta tantas preguntas como puedas, descubre tus propias conclusiones, se tu mismo, aprende de tus errores, no permitas que nadie te diga que no puedes hacer algo, ama, crece, evoluciona y se libre. Porque los verdaderos rebeldes son aquellos que crean un impacto positivo en sus vidas, y en las vidas de otros, ¡y son lo suficientemente intrépidos como para cambiar el mundo!

Amarte a Ti Mismo: Un Acto de Rebelion

Vivimos en un mundo tan obsesionado con las apariencias externas que el envase se ha vuelto mas importante que el contenido. Hoy en día lucir bien en el exterior se ha vuelto nuestra prioridad, nuestra obsesión, y el único motivo es ser aceptados en esta sociedad que te condena o te glorifica por tu apariencia. Por lo tanto, amarte a ti mismo en esta sociedad que quiere que te sientas mal contigo mismo es un acto de rebelión que te otorga libertad!

 

 

 

"En un mundo que se beneficia por tu baja autoestima, amarte a ti mismo es un acto de rebelión."

 

 

 

Esta sociedad quiere que creamos que con el fin de ser exitosos necesitamos lucir bellos en el exterior. Desde que nacemos estamos expuestos a diferentes fuentes las cuales tienen como principal propósito hacernos sentir mal con nuestra apariencia, y por ende fracasados. Crearon el concepto de que la fealdad significa infelicidad, y belleza significa felicidad y éxito. Pareciera que solo puedes amarte a ti mismo si tu eres hermoso por fuera, y eso por supuesto nunca sucede, ¿Y por qué? Porque el negocio se habría terminado, y donde no hay negocio, no hay dinero.

Nuestras mentes han sido contaminadas con este virus desde el primer día. Cuando nacemos, se nos corta el cabello, nos hacen agujeros en nuestras orejas para que podamos vernos bonitas con pequeños aritos, nos visten como muñecos, y nos hacen actuar como príncipes y princesas. A medida que crecemos, nos dan muñecas rubias, flacas, y de ojos azules para jugar, y a medida que pasa el tiempo ese virus infernal sigue enfermando nuestras mentes a través de todos los productos, servicios y entretenimiento que nos venden: El maquillaje, la cirugía plástica, los reality shows con gente cool, películas con bellísimos actores, músicos y bandas de chicas y chicos bonitos, y comerciales de televisión que constantemente lavan nuestro cerebro día tras día.

 

 

“Ser uno mismo en un mundo que constantemente trata de que no lo seas, es el mayor logro.” – Ralph Waldo Emerson

 

 

El problema es que hemos aceptado el concepto de que necesitamos vernos atractivos con el fin de ser felices. Creemos que finalmente vamos a amarnos a nosotros mismos el día que nos veamos hermosos por fuera, entonces compramos toda la basura que podamos encontrar con el fin de ser felices y amarnos a nosotros mismos, pero esto nunca termina, nunca nos sentimos completamente felices con nosotros mismos y queremos más, queremos vernos como las chicas de las revistas, y el problema es que ni siquiera ellas se ven así en la realidad. Perseguimos un falso estereotipo de belleza que no existe, es irreal, ficticio, una gran mentira.

El problema es que nos hacen creer que si existe, entonces nunca dejamos de comprar la basura que nos venden, sometiéndonos a nosotros mismos a este marketing enfermizo que nos posee. Siempre hay algo nuevo, un nuevo tipo de cirugía plástica, un nuevo producto revolucionario que te hará ver 20 años más joven, y maravillosos productos que harán que te veas bronceado los 365 días del año, un nuevo maquillaje que transformará tu cara en una falsa muñeca de porcelana. Siempre habrá algo que necesitarás con el fin de ser atractivo para así ser feliz. Esto nunca se detiene, nunca.

 

 

“Te has estado criticando durante años, y no ha funcionado. Trata de aprobarte a ti mismo, y ve qué pasa.” – Louise L. Hay.

 

 

Por lo tanto, si quieres verte bien por fuera, empieza por quererte como eres, ama tu verdadero ser sin ningún tipo de producto o ropa especial, o nada externo a ti, simplemente ama lo que esta sociedad llama “imperfecciones” porque no lo son, nadie es imperfecto, todos somos perfectos, porque hemos sido creados por el mejor artista, el gran creador. La belleza es un concepto que la sociedad ha creado con el fin de establecer un estándar, y así obtener un beneficio, pero todos somos hermosos, somos únicos, originales, no necesitamos ser alguien mas para ser hermosos, siendo nosotros mismos, y queriéndonos a nosotros mismos es lo que nos hace hermosos.

Lo que quiero decir es que esta completamente bien comprar y usar todos los productos que quieras, siempre y cuando tu felicidad no dependa de ello. Cambia el color de tu pelo, usa maquillaje, ponte a dieta, ve al gimnasio, compra nueva ropa, usa tu crema favorita, pero hazlo porque te gusta, porque quieres mejorar, o por cualquier motivo excepto para impresionar a otros, o para ser aceptado, no lo hagas para pertenecer, ni para ser feliz o exitoso, porque nunca vas a estar completamente feliz si dependes de todas esas cosas para sentirte bien contigo mismo. Levántate a la mañana, ve al espejo, y mírate sin maquillaje, con tu pelo despeinado, con tu pijama de Minnie mouse, de batman, rasgado y viejo, mírate al espejo y ve tus arrugas, granos, mírate a ti mismo con todas tus “imperfecciones” y sonríe, porque eres un ser hermoso. Amate a ti mismo en cada momento, y así encontraras la libertad para ser quien quieras ser sin necesitar de nada con el fin de serlo.

 

 

“Sólo con el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible a los ojos.” – Antoine de Saint-Exupéry

 

 

Una vez alguien dijo: “La belleza duele”, pero no es así, la belleza no duele, lo que duele es no poder mirarse al espejo, y amar lo que ves simplemente porque no te ves como la chica o chico de las revistas. No poder ver tu propia belleza, te vuelve miserable, y no importa cuanto intentes ser “hermoso” siempre te sentirás miserable, y eso duele un millón de veces más que caminar con tacos, que la cirugía plástica o la depilación. ¿Puedes entender el verdadero problema aquí? ¡Eres tú! Es en la forma en la que te ves a ti mismo, cambia los ojos con los que te ves a ti mismo, enamórate de tu verdadero ser y así cambiarás toda tu vida… ¡y también ahorrarás mucho dinero!

 

 

 

 

Si te miras a ti mismo al espejo y te gusta lo que ves, ¿Crees que te importará lo que piensen los demás? ¡Absolutamente no! Eso se llama tener confianza en uno mismo, y así lograras amarte a ti mismo. La realidad es que no necesitas nada para ser hermoso, ya lo eres, tan solo recuerda eso ¡y obtén la libertad para ser tu más maravilloso, auténtico y hermoso ser! 

Mejora Tus Estrategias y Obtén Mejores Resultados

Algunas de las circunstancias de nuestras vidas son inevitables, algunas son simplemente una cuestión de suerte, y algunas de ellas son el producto de nuestras acciones. Nuestra vida no está escrita, pero es fácil pensar que si lo está, porque de esa manera negamos  cualquier responsabilidad, y culpamos a nuestro destino por ser la causa de nuestras dificultades. La verdad es que nosotros creamos nuestra vida con nuestras propias acciones, y si los resultados que estamos obteniendo no son los deseados, es tiempo de mejorar nuestras estrategias de vida.

 

 

 

"Si haces lo que siempre has hecho, obtendrás lo que siempre has conseguido."

 

 

 

Si seguimos pensando los mismos pensamientos, si seguimos teniendo los mismos sentimientos, si seguimos realizando las mismas acciones y teniendo los mismos comportamientos, probablemente vamos a seguir obteniendo lo que vinimos obteniendo hasta ahora. La pregunta ahora es: ¿Estas obteniendo los resultados que esperas? Si la respuesta es si, ¡Felicitaciones! ¡Vas por el camino correcto! Pero si la respuesta es no, deberás cambiar tus estrategias, y hacer las cosas de una forma diferente hasta que obtengas los resultados esperados.

Si no estamos obteniendo lo que deseamos es probablemente porque algo no esta funcionando como debería, algo que estamos haciendo no nos esta ayudando a obtener los resultados que esperamos. Generalmente culpamos a la vida, a nuestra familia, a el tiempo, el dinero, o a todo lo que podamos echarle la culpa por no obtener los resultados que deseamos, pero la realidad es que en la mayoría de los casos nosotros somos la causa de nuestro propio fracaso. Por lo tanto, si queremos mejores resultados, si queremos tener éxito, tendremos que cambiar algo con el fin de ser exitosos, y deberemos dejar de hacer el tipo de acciones que solo nos han otorgado fracaso.

 

“Logra el éxito en cualquier área de la vida identificando las estrategias óptimas y repítelas hasta que se conviertan en hábitos.” – Charles J. Givens

 

La primer y más importante cosa que debemos saber con el fin de tener éxito es que no dependemos de nuestro entorno para ser exitosos, sino en tener la habilidad para no caer en la trampa de permanecer cautivos en ese entorno. Es decir, sin importar donde nos encontremos en este momento, y cuales sean nuestras actuales circunstancias externas, siempre podemos crear un mejor mañana, y la clave para hacerlo es no dándose por vencido ante nuestras circunstancias actuales, y tomando la responsabilidad de nuestra propia vida, creando con nuestras propias acciones la vida que realmente queremos experimentar, tomando todas las acciones correctas para poder obtener los resultados deseados.

Si quieres algo diferente, si quieres un resultado mejor en tu vida, deberás cambiar tus acciones y mejorar tus estrategias. ¿Qué estás haciendo ahora que si esta dándote resultados? ¿Qué tipo de acciones estas realizando que no te están otorgando los resultados que deseas? ¿Qué cosa no estás haciendo que podría ayudarte a obtener los resultados que deseas? ¿Qué tipo de estrategias has estado utilizando que no te han otorgado resultados positivos? ¿Qué puedes hacer hoy para mejorarlas? Piensa sobre esas preguntas, determina lo que quieres, y descubre lo que puedes hacer para obtener los resultados que quieres. Lee, pregunta, aprende, comete errores, toma riesgos, inténtalo una vez mas, mejora y sigue mejorando hasta que consigas el éxito, ¡pero nunca te des por vencido!

 

“El primer paso hacia el éxito se toma cuando te niegas a permanecer cautivo en el entorno en el que te encuentras.” – Mark Caine

 

Siempre hay algo que puedes hacer mejor, siempre hay algo para mejorar, no te limites pensando que no hay nada mas que puedas hacer, o que no puedes aspirar a más, tienes grandeza dentro de ti, y puedes obtener todo lo que deseas si trabajas duro, si sos perseverante, y si nunca te das por vencido ante las adversidades. Siempre puedes crecer, aprender, mejorar, evolucionar y tener éxito. Aprende de los errores pasados, aprende de los errores de otras personas, pregunta, aprende, mejórate a ti mismo, desarrolla tu potencial, y no te detengas hasta conseguir los resultados que deseas.

 

 

 

 

Si lo que has estado pensando, sintiendo, y haciendo no te ha otorgado los resultados que deseas, es tiempo de mejorar tus estrategias de vida. No tengas miedo de cambiar, no tengas miedo de probar algo nuevo, no tengas miedo de fracasar, sino que siempre recuerda que el fracaso es solo real cuando te das por vencido. ¡Cambia tus estrategias, y obtén los resultados que deseas!

2017: Un Nuevo Año, Una Nueva Oportunidad, Un Nuevo Comienzo

Ya casi podemos verlo, el 2017, el nuevo año está por llegar. Trae consigo una enorme maleta, y está cargada con esperanzas, oportunidades, desafíos, aventuras, metas, sueños y más. Y yo creo que todos nos preguntamos las mismas preguntas… ¿Qué cosa en esa maleta tiene mi nombre? ¿Qué me deparará el futuro? La respuesta es simple: El 2017 nos traerá lo que es mejor para nosotros, y todas aquellas cosas que estamos listos para recibir. ¿Están tus brazos abiertos? ¿Esta tu corazón abierto? ¿Estas listo para aceptar las nuevas oportunidades de este nuevo año?

 

 

 

amos a abrir el libro. Sus páginas están en blanco. Vamos a poner palabras sobre nosotros mismos. El libro se llama Oportunidad y su primer capítulo es el Día de Año Nuevo. Edith Lovejoy Pierce

 

  

 

Cada año nuevo llega con nuevas oportunidades y desafíos para cada uno de nosotros. Vienen en diferentes formas, colores y tamaños. Vienen de distintas maneras y en diferentes tiempos, y todos recibimos por lo menos una oportunidad para mejorar nuestras vidas, para descubrir nuestro verdadero ser, para desarrollar nuestro carácter, para volvernos la mejor versión de nosotros mismos, para crecer, para evolucionar.

Dije que este 2017 nos traerá lo que es mejor para nosotros y todo aquello que estemos dispuestos a recibir. Lo que quiero decir es que Dios y la vida están siempre dispuestos a otorgarnos lo que es mejor para nosotros, es decir, todas aquellas oportunidades que nos empujaran hacia delante. El problema es que no siempre estamos dispuestos a recibir el regalo de un nuevo desafío. La razón puede ser debido a nuestros miedos, dudas, inseguridades, o a lo mejor porque preferimos permanecer en nuestra zona de confort, o porque el regalo no es de nuestro agrado. Entonces, nos negamos a aceptar las nuevas oportunidades, dejándolas ir, perdiendo la oportunidad de mejorar, desarrollarnos, crecer y evolucionar.

 

 

 

 

“La esperanza sonríe desde el umbral del año que viene, susurrando: “será más feliz’… “– Alfred Tennyson

 

 

 

 

El nuevo año puede traernos cosas positivas o “negativas”. Con cosas positivas me refiero a un nuevo trabajo, una nueva relación, un incremento en tu salario, un nuevo viaje, cualquier tipo de posesión material, el logro de una meta, un sueño hecho realidad, un nuevo hogar, otro hijo, o cualquier otra cosa positiva que pueda sucedernos. Y con cosas “negativas” me refiero a todas aquellas cosas opuestas a aquellas que llamamos positivas. Como, por ejemplo, la pérdida de un empleo, una enfermedad, mas deudas, el fin de una relación, la perdida de cualquier objeto material, o el fracaso en cualquier aspecto de nuestras vidas.

¿Qué es lo que todos queremos en este nuevo año? Queremos más de las cosas positivas y menos de las negativas. ¿Pero que si las cosas negativas también tuvieses un sentido? ¿Qué si suceden por un motivo que no podemos comprender? Bueno, la verdad es que también tienen un significado especial. La clave es descubrir su propósito, el cual podría ser, por ejemplo, hacernos aprender una nueva lección, o hacernos mejorar a nosotros mismos, para darnos la oportunidad de tener mejores cosas, o simplemente para que podamos desarrollar la grandeza que se esconde dentro nuestro.

 

 

 

 

“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino.” – Viktor Frankl

 

 

 

 

Siempre recuerda, que no es lo que sucede fuera de nosotros, es decir, las circunstancias externas lo que realmente importa, sino es como respondemos ante esas circunstancias lo que realmente importa. Sin importar lo que nos suceda, en cualquier momento tenemos la oportunidad para decidir cómo vamos a sentirnos, y como vamos a responder ante lo que está sucediendo. Por lo tanto, enfrenta este nuevo año con coraje y optimismo, prepárate para recibir los nuevos regalos que traerá este 2017. Cuando una nueva oportunidad, ya sea positiva o no tan positiva golpee a tu puerta, ¡tómala!, y da lo mejor de ti para crear el resultado que esperas. Siempre recuerda que no importa lo que suceda, porque somos nosotros los creadores de nuestro destino.

Digámosle adiós a este maravilloso 2016 que está por terminar, con felicidad y gratitud, porque no importa lo que haya sucedido, sobrevivimos, y nadie puede quitarnos las lecciones aprendidas, los maravillosos momentos vividos, y todas las cosas que hemos obtenido. Quedémonos con los buenos recuerdos, las lecciones importantes, y llevémoslos con nosotros a este nuevo año que comienza. Deja atrás lo que no te sirva, y con esperanza, coraje y entusiasmo recibe este 2017 con tus brazos abiertos. Prepárate para enfrentar cada desafío, no te rindas ante la adversidad, transforma lo negativo en positivo, usa cada circunstancia en tu favor, ¡y nunca pierdas la oportunidad para crear la vida que imaginas!

 

 

 

 

 

Un nuevo año está por comenzar, y este 2017 trae 365 nuevas oportunidades, y si estamos listos para tomarlas, nos ayudaran a crear la persona que estamos destinados a ser para que podamos crear la vida que anhelamos, aquella que nos merecemos, y que somos capaces de vivir. ¡Feliz Año Nuevo!