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¡Ten Cuidado con los Destructores de Sueños!

A lo largo del camino, a través de nuestras vidas, vamos a encontrarnos con personas que van a decirnos que no podemos hacer algo, ellos se reirán de nuestros sueños, nos criticaran, subestimaran nuestras habilidades, he intentaran evitar que alcancemos nuestras metas. Estas personas son destructoras de sueños, intentaran convencerte de que son imposibles, ¡y tú les demostrarás que estaban equivocados!

 

 

 
Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Ni siquiera yo. Si tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo ve por ello y punto

 

 

 

No es nada personal contigo, en realidad, no tiene nada que ver contigo, sino que es algo personal con ellos mismos. Estas personas se han convertido en destructoras de sueños porque de alguna manera, alguien los ha convencido de que los sueños son imposibles de alcanzar. Otro destructor de sueños ha hecho el mismo trabajo fino con ellos antes, y los ha convencido de que estos son imposibles, les ha hecho creer que no pueden hacerlo, y ellos lo creyeron, y así se dieron por vencidos antes sus más profundos sueños.

¿Pero quienes son estos destructores de sueños? En realidad, no son solo personas sino también experiencias, sentimientos, y emociones. Personas negativas, no creyentes, inseguras y con odio dentro, emociones negativas, pensamientos negativos, miedos, dudas, fracasos, falta de confianza, todos estos y muchos más son destructores de sueños, y si no somos cuidadosos lograran convencernos de que no podemos hacerlo, y en ese momento renunciaremos a todo aquello que siempre hemos soñado.

 

 

 

 

“Mantente alejado de las personas que intentan minimizar tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso, pero los realmente grandes, te hacen sentir que tú también puedes llegar a ser grande.” – Mark Twain

 

 

 

 

Por lo tanto, ¿Cómo podemos lidiar con estos destructores de sueños? Lo primero y más importante es saber que su realidad no tiene que ser nuestra realidad. Lo que estas personas expresan es su propia visión, su propia perspectiva sobre la vida, sus propias creencias y experiencias, pero la verdad es que tu creas tu propia vida, y eso es todo lo que importa. Segundo, tu puedes usar esa negatividad y transformarla. Pero, ¿cómo? Bueno, puedes usarla como motivación. Puedes usarla como un poderoso combustible, el cual hará explotar tu corazón, dándote la energía necesaria para que vayas con coraje y confianza en la dirección de tus sueños.

Utilízalo como una forma para demostrarles que estaban equivocados, porque al final, nuestras experiencias pueden crear milagros en la vida de una persona. Por lo tanto, utiliza la espada que ellos usaron para intentar asesinar y destruir tus sueños en su favor, cortándoles el oscuro velo que cubre sus ojos. Libéralos de las cadenas que están evitando que puedan hacer sus sueños realidad. Porque si tu los conviertes en realidad, a lo mejor, tu puedes convencerlos de que ellos también pueden hacer los suyos realidad.

 

 

 

 

“Cuando la gente busca socavar tus sueños, predecir tu destino o criticarte, recuerda que están contándote su historia, no la tuya.” – Cynthia Occelli

 

 

 

 

Todos estos destructores de sueños que mencione anteriormente van a intentar detenerte, ellos van a hablar, van a intentar confundirte, pero tú no tienes que escucharlos, sino que tienes que escuchar tu propio corazón. Si cada vez que cierras tus ojos, y piensas en tu sueño, tu corazón se enciende, entonces sal y hazlo realidad. Nunca te arrepentirás de intentarlos, pero te arrepentirás de nunca haberlo intentado. La verdad es que, si otras personas pudieron lograrlo, nosotros también podemos. Rodéate de personas exitosas, aprende de sus errores, mejórate a ti mismo, trabaja duro, y sobre todo siempre recuerda una cosa muy importante: Que no importa lo que estos destructores digan, lo que realmente importa es lo que tu creas y si crees que es posible, si crees en tu sueño, si crees en tu mismo, tu harás realidad cada sueño que tengas y cada meta que te propongas.

 

 

 

 

 

Escucha tu propio corazón, persigue tus sueños con confianza, crea tu propia realidad, ten fe, cree en ti mismo, y con coraje haz lo imposible posible, ¡y demuéstrales a todos los destructores de sueños que estaban equivocados!

Prisioneros del Sistema

Creemos que vivimos en un mundo libre, creemos que somos libres, pero en realidad eso es solo una ilusión, ya que somos prisioneros del sistema en que vivimos, aquel que creemos dominar, pero que en realidad nos domina a nosotros, teniéndonos bajo su control. Pensamos, actuamos, y hablamos basándonos en las creencias que se no han impuesto. No existe tal cosa como la libertad, nuestra libertad es una ilusión.

 

 

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Hemos sido categorizados, como en un catálogo de productos, en donde los seres humanos son separados entre sí por nacionalidad, religión, creencias sociales, genero, raza, preferencias sexuales, apariencia exterior, estatus social, entre otras cosas. Un catálogo infinito que nos define, y el cual usamos para determinar si alguien es mejor que otro, y si merece algo o no. Basándonos en esa creencia nos separamos entre nosotros, y es ahí cuando las peores de las miserias del ser humano se ponen en juego.

Empezamos a juzgarnos y condenarnos entre nosotros, competimos, nos hacemos cosas horribles entre nosotros, envidiamos, odiamos, nos volvemos egoístas y sin sentimientos, y pensamos basándonos en la creencia de que todos somos diferentes. Algunas personas creen que son más superiores que otras simplemente porque pertenecen al grupo privilegiado dentro de este catálogo creado por la sociedad en la que vivimos. Estas pocas personas, la elite, los privilegiados creen que tienen el derecho a herir, humillar, torturar e incluso asesinar a otro ser humano. El problema es que vendemos nuestras almas día tras día, dejando de ser nuestro verdadero ser, para así convertirnos en marionetas de este retorcido, ilógico y egoísta sistema en el que vivimos.

 

 

 

“Tienes que comprender que la mayoría de la gente no está preparada para ser desconectada. Y muchos de ellos son tan inertes, tan desesperadamente dependientes del sistema, que lucharían para protegerlo.” – Morfeo (Matrix)

 

 

 

Vivimos en un mundo en donde las apariencias es lo primordial, en donde nuestros ídolos son muñecos de plástico, irreales, con mentes vacías. Hemos llegado a un punto de tanta locura, que hemos llegado a creer que el alcanzar los estándares de belleza impuestos por la sociedad nos hace superiores, creyendo que tenemos el derecho de lastimar a otro que no cumpla con los estúpidos requerimientos de la industria de la belleza. La peor parte es que algunas personas incluso se han quitado la vida porque han sido consumidas por estos estúpidos, irreales, ficticios estándares sin sentido, creyendo que no merecían vivir y ser felices simplemente siendo ellos mismos.

Es un mundo repleto de gente esclavizada, prisioneros del dinero y de cosas materiales, por las cuales hemos cometido las peores atrocidades. Es por el dinero que un hombre se pierde a sí mismo, olvidándose todos los diferentes tipos de valores y el respeto por otro ser humano. Nos olvidamos de vivir, persiguiendo cosas materiales que no nos otorgan felicidad, ya que siempre vamos por algo mas nuevo, por lo mejor, y ciegos vamos por la vida consumiendo la basura que nos venden, haciendo de ello nuestro falso motivo de felicidad. Lo que no sabemos es que todo lo que compramos tiene un precio, y el precio no está valuado en papeles con números, sino que su valor real es la cantidad de tiempo de nuestras vidas que gastamos para obtenerlo.

 

 

 

“El precio de cualquier cosa es la cantidad de vida que intercambias por eso.” – Henry David Thoreau

 

 

 

Vivimos en un mundo en donde nos quejamos de las injusticias, pero no hacemos nada al respecto, vivimos en un mundo en donde siempre estamos mirando lo que otras personas hacen o dejan de hacer, y no miramos nuestras propias acciones, nos quejamos, culpamos, pero cuando debemos hacer algo para cambiar el mundo, no hacemos nada y solo buscamos excusas.

Vivimos en un mundo en donde estamos muy preocupados sobre nuestro propio beneficio que no podemos ver a nuestro alrededor. Hay personas matándose entre sí en guerras y no hacemos nada al respecto, hay personas muriéndose de hambre porque no tienen que comer y nosotros desperdiciamos comida todos los días, hay personas que no tienen agua potable y nosotros la desperdiciamos como si hubiese una fuente inagotable. Pero los humanos lo tenemos todo: mente, inteligencia, habilidades, recursos, y todo para hacer de este mundo un maravilloso lugar, pero lo destruimos, y nos auto destruimos día tras día, ciegos y perdidos en un sistema equivocado, que condena a muchos y beneficia a pocos.

 

 

 

“Nuestras vidas empiezan a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan.” – Martin Luther King

 

 

 

El día que nos unamos, el día que dejemos de culparnos, el día que dejemos de separarnos por nacionalidad, idioma, cultura, genero, ricos o pobres, el día que empecemos a valorar las cosas importantes de la vida, el día en que empecemos a actuar contra las injusticias y dejemos de culpar a otros, y el día en que dejemos de hacer más ricos a los grandes criminales de este mundo y dejemos de consumir la basura que nos venden: ropa hecha por esclavos, alcohol que destruye personas, los distintos artefactos electrónicos que hacen a la gente estúpida, cigarrillos que matan personas, drogas que nos consumen, comida que nos envenena el cuerpo  y toda la basura que nos dan, y el día en que comencemos a ser el cambio que queremos ver en el mundo haciéndole a los demás lo que nos gustaría que nos hagan, y sobre todo, el día que empecemos a amarnos, ese día todo sufrimiento, dolor e injusticia se habrá terminado.

Tenemos todo, no hay nada que no tengamos, y el problema es que no hacemos nada. Nacemos, vivimos, existimos y morimos como marionetas, creyendo que somos alguien, cuando en realidad somos dominados y manejados por alguien más, por aquellos que pertenecen al club de elite, aquellos que crearon este sistema, aquellos que nos encerraron.

 

 

 

 

Despierten amigos, todavía tenemos tiempo para liberarnos de las cadenas de esta sociedad que nos oprime, y así obtener la victoria, para nosotros, y para todos aquellos que sus voces han sido silenciadas. ¡Levantemos nuestras voces y recuperemos nuestra libertad!

Mundo Superficial

Vivimos en un mundo superficial en donde lo importante es tener una vida y un aspecto que luzcan bien en el exterior sin importar el interior, lo profundo, y lo esencial. Estamos tas preocupados sobre nuestro aspecto externo que nos hemos olvidado de prestar atención al tipo de persona en la cual nos hemos convertido. Nos hemos olvidado que no somos simplemente un cuerpo, sino que somos almas, almas que habitan un cuerpo.

 

 

"Si todo el mundo fuera ciego, a cuanta gente impresionarías? Boona Mohammed

 

 

Las relaciones entre los humanos han entrado en una decadencia que parece no tener vuelta atrás, ¿y por qué? Porque hemos cambiando nuestros más valiosos valores que tenemos como seres humanos por basura barata, la cual ha consumido nuestro espíritu y alma, olvidándonos lo que realmente es importante, alejándonos del camino, y perdiendo el control de nuestras vidas.

Tener un buen aspecto, y poseer grandes cantidades de cosas materiales se ha vuelto la más grande motivación de nuestras vidas. Ya no nos preocupamos por la persona que somos, nos ha dejado de importar si somos seres de amor, compasión, entendimiento y amabilidad, si somos leales, o respetuosos, ya no nos preocupa como tratamos a otros, vivimos en la parte superficial de la vida sin adentrarnos en nada mas profundo, ya que gastamos la mayoría de nuestro tiempo haciendo que nuestra vida luzca bien en el exterior para así ser aceptados y pertenecer a esta sociedad superficial.

 

 

 

 

“Hoy en día el hombre conoce el precio de todo y el valor de nada.” – Oscar Wilde

 

 

 

 

Si nos ha dejado de importar nuestros valores y nuestra alma, ¿Qué es entonces lo que realmente nos importa? Nos importa como nuestra imagen es vista por la sociedad. Es ese el motivo por el cual nos importa tener la mejor ropa, cuanto más se vea la marca mejor, nos importa tener la casa más grande, el auto más lujoso, el ultimo teléfono móvil, el televisor más caro, y todas las cosas materiales que nos han otorgado una idea errónea sobre la felicidad. Además de esto nos importa tener el cuerpo perfecto, ser hermosos, nos preocupa el maquillaje, el pelo, las uñas, el bronceado, la dieta más nueva y más absurda, además nos enloquece el dinero y nos obsesiona tener cada vez más, nos importa la fama, el poder, y todas aquellas estúpidas cosas creadas por aquellos que dominan el mundo para entretener nuestras mentes y hacernos ignorantes, para así ellos poder volverse más ricos y poderosos. Hemos caído en un juego siniestro, que nos ha quitado todo aquello que nos hacía humanos, volviéndonos objetos sin alma, victimas de todas aquellas despiadadas corporaciones.

Las relaciones sociales entre los humanos se han vuelto un desastre, los valores más importantes están en peligro de extinción, cada ser humano se preocupa de sus propios asuntos, sin importarle que le sucede a la persona de al lado. El mundo muere cada día, hay personas que viven una vida de miseria, muriendo con agonía, gritando por ayuda, y llorando en silencio, personas que han sido olvidadas por nosotros, y por todos aquellos que están más preocupados en obtener más dinero, más poder, más cosas materias, más belleza, más seguidores en las redes sociales, y más estupideces. La mayoría están tan ocupados que no tienen tiempo para ayudar a otros, o siempre tienen una excusa para no hacerlo, luego están los que hacen algo por el beneficio de alguien más, y otros que lo hacen por su propio beneficio, o por búsqueda de reconocimiento.

 

 

 

 

“Me gustaría que todos pudieran ser ricos y famosos y conseguir todo lo que siempre han soñado. Así podrán ver que esa no es la respuesta.” – Jim Carrey

 

 

 

 

Si, vivimos en un mundo superficial. Un mundo en donde las personas solo se preocupan por las apariencias, por lo externo, y así se han olvidado de lo que más importa, que es todo aquello que no se ve, el interior, lo más profundo y esencial de la vida. Esto ha generado distintas consecuencias como, por ejemplo: Padres que están más preocupados por sus trabajos, por generar más dinero, para comprar una casa más grande, un auto más lujoso. Padres que han olvidado de los valores más importantes, criando a sus hijos sin ellos, pero si con cosas materiales. Padres que se preocupan más por lo externo de la vida de sus hijos, sin importar si crecen sin valores, sin apreciación por la vida, la naturaleza y todo ser de este planeta.

Luego tenemos parejas que se preocupan más por lucir bien en una foto para las redes sociales, antes que preocuparse en lo más importante de una relación que es el amor, el respeto, la honestidad, la compresión y la amabilidad. Estas parejas se preocupan más del que dirán, de las apariencias ante el resto, antes que preocuparse por ser honestos, leales, e incondicionales entre ellos. Luego tenemos personas en los trabajos que solo se enfocan en ser los mejores, en competir constantemente, en obtener más dinero, estas personas no están preocupadas por si tienen que destruir a otro para conseguir el éxito. También podemos ver amigos que son leales en los buenos momentos, pero que desaparecen rápidamente en los malos. Amigos que parecen ser amigos, pero cuando llega el momento de alegrarse por el éxito de otro, no lo hacen, o te sonríen con una sonrisa falsa mientras te clavan un puñal por la espalda.

 

 

 

 

“La belleza es cómo te sientes por dentro. Y se refleja en tus ojos. No es algo físico.” – Sophia Loren

 

 

 

 

Los ejemplos son interminables. Lo que quiero demostrar aquí es que hemos hecho a un lado lo esencial y más importante de la vida, y nos hemos enfocado en lo superficial. Esto no significa que debamos dejar de aspirar a tener más posesiones materiales, o un trabajo mejor, o más dinero, o poder, o dejemos de prestarle atención a nuestro aspecto exterior, pero no debe volverse nuestra prioridad, para así no dejar de lado aquellas cosas que realmente importan, que llenan nuestra alma y curan nuestras heridas. Es cuando vivimos de forma más espiritual que nuestra vida se ve más completa. Vivir de una forma más profunda es lo que le da otro sentido a la vida y un significado aún mayor.

Si intentáramos primero lucir bien en el interior, es decir, si intentáramos enfocarnos primero en el interior, y trabajáramos más en convertirnos la mejor versión de nosotros mismos, las relaciones entre los humanos serian menos falsas y más reales, nuestro amor seria menos falso y más real, más profundo y puro, y así este mundo sería mejor para todos. Nos enseñaron que para tener éxito hay que competir, hay que destruir al de al lado, mentira, porque al final el éxito de todos depende de nuestra unidad, de trabajar en equipo.

 

 

 

 

Lo que tú puedes darle a este mundo como humano para hacerlo un mejor lugar para ti y para todos, para crear un mundo de amor y paz, es lo más importante que existe, todo lo demás, todo lo superficial es secundario. Unámonos y juntos crearemos un mundo mejor.

¡Es Tiempo de Una Revolución de Amor!

Los humanos enfrentan un grave problema, la sociedad en la que viven está en estado de descomposición, sus cerebros han sido lavados, y el mayor problema de todos es la falta de amor. Necesitamos amar de nuevo, necesitamos recordar lo que es verdaderamente esencial, ¡es tiempo de una revolución de amor!

 

 

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El virus que ha sido implantado en nuestras mentes ha exterminado la mayoría de las cosas más valiosas que tenemos como seres humanos como, por ejemplo: La habilidad de amar, la habilidad de amarnos a nosotros mismos, a nuestro mundo, a nuestra naturaleza, y a cada ser humano sobre este planeta. Hemos perdido el poder para crear todo aquello que deseamos, y hemos olvidado quien somos en realidad, y cuál es el verdadero propósito por el cual estamos aquí.

El gran problema de todos es que le hemos cambiado el significado al amor, olvidándonos de lo que realmente significa. El mundo está bajo tanto dolor en este momento, y no solo porque los humanos solo están amando de una forma superficial y egoísta, sino porque que le dan amor cada día a cosas sin valor, y ahí es donde se encuentra la peor de las enfermedades: El amor al dinero.

 

 

 

 

“Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado, y el último pez atrapado, te darás cuenta que no puedes comer dinero.” – Sabiduría Indoamericana

 

 

 

 

Estamos más enamorados del dinero que de cualquier otra cosa en el mundo. ¿Y como puedo saber eso? Porque solo basta con mirar el mundo, y lo que sucede actualmente, para saber que lo que digo es verdad. El problema es que las personas están tan ciegas, que no pueden ver la realidad. Los humanos han perdido el sentido común, convirtiéndose en victimas de su locura, de su enfermedad por el dinero, o el poder, realizando las peores de las atrocidades y todo en el nombre del dinero. Nuestro amor por el dinero es la primera causa del dolor y sufrimiento, y la causa de la destrucción lenta y letal de la existencia humana.

El mundo está muriendo, estamos empujando constantemente nuestros recursos al límite, poniendo nuestra propia existencia en peligro. El mundo, nuestro hogar necesita de amor, y no el tipo de amor barato y podrido que damos día a día, sino que necesitamos amor real, amor del bueno. Debemos aprender a amar de nuevo, y esparcirlo a donde vayamos, para así poder sanar nuestros corazones y el mundo entero. La solución es enfocar nuestra vista en lo que realmente importa, aprender a amarnos a nosotros mismos, para así amar a otros, debemos aprender que no estamos separados, por lo tanto, lo que le hacemos a otros, nos lo hacemos a nosotros mismos.

 

 

 

 

“El planeta no necesita más gente exitosa. Lo que el planeta necesita desesperadamente son más pacificadores, sanadores, restauradores, contadores de historias y amantes de todos los tipos”. – Dalai Lama

 

 

 

 

Hay algunas preguntas sobre el comportamiento humano que han estado en mi mente, y las cuales no puedo entender:

 

¿Cómo es posible que todavía existan personas matándose entre sí, personas robándole cosas a otras personas, personas sin casa, sin nada que comer, sin agua potable, sin acceso a educación, salud y sin ningún derecho a tener una vida decente?

¿Cómo es posible que sepamos que estamos destruyendo nuestro planeta, nuestro hogar, y el hogar de miles de criaturas, sabiendo que estamos jugando a la ruleta rusa con nuestra propia existencia y así y todo no hacemos nada para cambiarlo? Hemos sido bendecidos con un maravilloso planeta y sin embargo lo destruimos día a día con nuestras imprudentes acciones.

¿Cómo puede ser que luego de miles de millones de años de vida en la tierra todavía sigamos separándonos por nacionalidad, raza, religión, genero, edad y estatus social, otorgando derechos humanos dependiendo de dónde pertenezca cada persona?

¿Cómo puede ser posible que todavía existan personas privadas de su libertad? ¿Cómo es posible que todavía en este Siglo XXI exista la esclavitud?

¿Cómo puede ser posible que hayamos sido beneficiados con un maravilloso cuerpo, el cual nos permite experimentar el maravilloso regalo de la vida en la tierra y sin embargo lo destruimos día a día consumiendo toda la basura que podamos, sin importar ni un poco nuestra salud hasta llegado el momento en el que no hay vuelta atrás?

¿Cómo es posible que hayamos sido bendecidos con una mente extraordinaria, teniendo el poder, las habilidades, y los conocimientos para crear cosas maravillosas y sin embargo lo usamos para destruir?

¿Cómo es posible que tengamos un hermoso corazón con una enorme capacidad para sentir y dar amor y elegimos odiar y lastimar?

 

 

 

 

“Al final, no recordamos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos.” – Martin Luther King

 

 

 

 

Y como dije anteriormente, la respuesta a todas estas preguntas es que hemos perdido el sentido común, hemos invertido las verdaderas prioridades con cosas menos importantes, nos hemos olvidado del amor, y nos hemos vueltos tan ciegos que no podemos ver lo que realmente sucede, y si lo podemos ver, hacemos la vista a un lado rápidamente, porque no queremos nada que nos distraiga de nuestra desesperada carrera por obtener más dinero, poder, cosas materiales, y un estatus social que nos destaque del resto. Nuestro egoísmo nos ha vuelto extremadamente superficiales, y así perdimos noción de lo que es realmente importante, permitiéndole al mal sacar de nosotros lo peor de uno, y así lo esparcimos por el mundo, lo que ha causado toda esta realidad de odio, sufrimiento, locura y dolor.

Y lo que hace que toda esta situación se vuelva más enferma, es que hemos aceptado esta realidad como un hecho imposible de cambiar, tomando el camino más fácil y cobarde, ya que requiere de coraje ir en contra de la corriente, de lo común, de lo establecido, y hacer lo que se deba hacer para cambiar el mundo. Es más fácil quejarse, que hacer algo al respecto.

 

 

 

 

“Yo sola no puedo cambiar el mundo, pero puedo tirar una piedra al agua para crear muchas ondas.” – Madre Teresa

 

 

 

 

Pero hoy podemos cambiar la historia, hoy podemos crear un futuro mejor. No te conformes con este mundo que te pintaron como el real, como el ideal, este sistema perverso nos ha confundido, nos ha enloquecido. Pero sé que dentro tuyo lo sabes, y quieres un mundo mejor, anhelas un mundo mejor. Si en algún punto de tu corazón sientes que la vida no te satisface, no te rindas, hay esperanzas. La vida puede ser mejor que esta siniestra realidad que consume nuestras almas.

Lo que el mundo y la humanidad necesita es que las personas se unan, necesitamos un grupo de soldados con corazón, dispuestos a dar amor, listos para crear y no para destruir, dando todo el amor posible y lo mejor de sí para abrirle los ojos a la humanidad, y para así poder cambiar nuestra realidad y todo el destino de la raza humana.

 

 

 

 

 

Es hora amigos míos, es hora de darle al mundo lo que más le falta, es hora de detener toda tristeza, dolor y sufrimiento en el mundo, debemos recordarles a los humanos que el amor existe, y así curaremos este infierno que nos rodea. Unámonos en esta revolución, en el nombre de Dios, en el nombre del amor, y salgamos sin miedo y con coraje a conquistar los corazones humanos con amor. ¡Es tiempo de una Revolución de Amor!

El Alcance de Nuestras Palabras

Constantemente estamos hablando o escribiendo, muchas palabras salen de nuestra boca en un día. Algunas de ellas simplemente desaparecen, o son olvidadas, pero algunas de estas palabras siguen resonando en la mente de una persona por horas, días, meses e incluso años. La verdad es que el alcance de nuestras palabras puede ser mayor de lo que pensamos, es por eso que es importante elegirlas cuidadosamente.

 

 "Habla claramente, si es que hablas, talla cada palabra antes de dejarla caer." - Oliver Wendell Holmes

 

 

Las palabras que decimos pueden ser más poderosas de lo que imaginamos, dependiendo de lo que decimos, pueden ser una hermosa herramienta o un arma letal. Incluso una sola palabra puede crear un gran impacto en la vida de otras personas. El problema es que algunas veces subestimamos su poder, y no medimos el alcance de nuestras palabras. Por lo tanto, debemos ser precavidos con las palabras que utilizamos al hablar, especialmente con aquellas palabras dañinas que pueden volverse un arma mortal contra alguien y dañarla por siempre.

Hablamos o escribimos, y usamos diferentes palabras con el fin de comunicarle algo a alguien, y de acuerdo a lo que decimos estas pueden inspirar, animar, ayudar, enseñar, y curar otras personas, y al mismo tiempo pueden destruir, lastimar, dañar, o matar a otros. Las palabras que decimos pueden animar y levantarle el espíritu a una persona o pueden tirar abajo a alguien. Pueden hacer bien, o pueden hacer mal, y está en nuestras manos cual elegir.

 

 

 

“Cualquier palabra que pronunciemos debe ser elegida con cuidado ya que las personas las escucharán y serán influenciadas por ellas para bien o para mal.” – Buda

 

 

 

Si pudiésemos imaginar lo que nuestras palabras pudiesen causarle a alguien seguramente elegiríamos mejor las palabras que utilizamos. El problema es que a veces, cuando hablamos, no pensamos, especialmente cuando nuestras emociones hablan por nosotros, y el problema no es cuando esas emociones son buenas, sino cuando no lo son, porque es en ese momento cuando podemos causar un gran daño.

¿Alguna vez haz estado enojado y le dijiste algo alguien de lo cual te arrepentiste? Probablemente sí. El problema fue que nuestras emociones, es decir, nuestro enojo hablo por nosotros y en la mayoría de los casos ni siquiera quisimos decir lo que dijimos, pero el daño ya se produjo. Lo mismo sucede del lado contrario, es decir, cuando alguien nos dice algo que causa un gran dolor en nuestros corazones. Algunas de esas palabras son perdonadas, otras son olvidadas, y algunas de ellas son guardadas en lo más profundo de un ser humano.

 

 

 

“Piensa dos veces antes de hablar, porque tus palabras e influencia plantaran la semilla del éxito o fracaso en la mente del otro.” – Napoleón Hill

 

 

 

Lo bueno de las palabras es que pueden influenciar a alguien, y hacerle creer que esas palabras son reales, cambiando su vida completamente. Lo malo es cuando esas palabras son usadas para hacer el mal, e influencian a alguien a hacer el mal, o a seguir el camino equivocado, o hacen creerles a otras personas que esas palabras dañinas sobre ellos son reales. Por ejemplo, muchas veces en mi pasado, personas han dicho diferentes palabras que han causado un gran dolor en mi corazón como, por ejemplo: Eres fea, eres buena para nada, no eres inteligente, vas a fracasar, no puedes hacerlo, eres esto o lo otro, y yo les creí.

El problema es que a veces aquellas palabras son dichas por personas que uno realmente quiere, y pueden ser muy dañinas, porque es fácil evitar escuchar a aquellas personas que no te importan, pero es difícil no escuchar a aquellos que amas, incluso a veces es difícil evitar escuchar a gente que ni conoces, imagínate entonces qué difícil es cuando la persona realmente te importa. Por ese motivo, siempre debemos ser cuidadosos con las palabras que elegimos para comunicarnos en nuestras vidas diarias, en nuestras relaciones, con nuestros amigos o colegas, con nuestros padres e hijos y con cada persona con la que nos rodeamos.

 

 

 

“Ten cuidado con lo que dices. Tu puedes decir algo hiriente en diez segundos, pero diez años después, las heridas siguen allí.” – Joel Osteen

 

 

 

¿Por qué le dirías a alguien que es feo, estúpido, que no lo quieres, o que es un perdedor si realmente no deseas que lo crean de verdad? ¿Acaso piensas que no lo creerán? ¿y que si lo hacen? ¿Qué si esa persona cree lo que has dicho y lo acepta como la verdad absoluta? ¿Qué si realmente dañas a alguien con el poder de tus letales palabras? Porque eso es lo que puedes causar, y a veces puedes romperle el corazón a alguien con una sola palabra.

Pero lo bueno es que podemos crear el mismo efecto, pero en el sentido contrario, ya que podemos animar y levantar a una persona, podemos ayudar a que se sienta bien consigo misma, podemos brindarle paz, podemos hacerle ver que es una persona maravillosa y hermosa y cambiarle su perspectiva y podemos hacerle entender que se merece lo mejor del mundo, para que puedan ver que todo es posible.

 

 

 

“Las palabras amables, aunque no cuestan mucho, logran mucho.” – Blaise Pascal

 

 

 

Algo importante para aclarar es que lo que otras personas digan sobre ti es su opinión no la tuya, lo que ellos dicen es su visión del mundo, o a lo mejor es su propio corazón roto el que habla, o su enojo, o quizás simplemente es lo que sienten, y no podemos evitarlo. Pero podemos elegir permitir que sus palabras nos destruyan, o podemos usarlas como fuerza para seguir mejorando como personas y seguir hacia adelante. Pero no todos reaccionamos de la misma forma, y nuca sabremos como el otro tomara lo que vamos a decir entonces, ¿Por qué no evitamos lastimar a otras personas, y elegimos no dañarlos con nuestras palabras, pensando siempre antes de hablar? O por lo menos, ¿Por qué no decimos lo que tenemos que decir de una forma más pacifica con más amabilidad y amor? Lo que se dice importa, y como se dice importa mucho más.

 

 

 

 

 

Por lo tanto, porque no usar nuestras palabras como una herramienta para hacer el bien y no como un arma, y así usarlas para inspirar, ayudar, curar y animar a otras personas dando palabras de amor, ¡y así cambiar nuestras vidas y las vidas de otros para que este mundo sea uno mejor!

Cuando Nuestro Mundo Tiembla: Enfrentando Cambios

Los cambios son parte de la vida, y en algún punto de nuestras vidas nos vamos a enfrentar cara a cara con ellos. Los cambios son difíciles de digerir, incluso cuando los buscábamos. El problema es que los cambios nos causan temor porque nosotros tememos aquello que desconocemos, y cuando surge un cambio, nuestro mundo tiembla. Por lo tanto, nosotros vamos a tener dos opciones: Podemos enfrentarlos y bailar al ritmo del temblor, o podemos escondernos y dejar que el temblor nos entierre.

 

 

"La unica manera de darle sentido a los cambios es sumergirse en ellos, moverse con ellos, y unirse al baile." - Alan Watts

 

 

Muchas veces en nuestras vidas vamos a tener que enfrentarnos a diferentes tipos de cambios, algunos de ellos van a ser creados por nosotros, y otros van a ser creados para nosotros. Los primeros son los más fáciles de digerir, porque la mayoría de ellos son el resultado de nuestros propios deseos, y estos suceden porque nosotros permitimos que sucedan, estos son creados por nosotros, voluntariamente, a través de nuestras propias decisiones y acciones. Pero los segundos son aquellos que no buscábamos, estos suceden de repente, sin esperarlos, sin llamarlos.

Todos los cambios nos desestabilizan y hacen temblar nuestro mundo. La razón es porque estos nos fuerzan a abandonar la costa y a entrar en territorios desconocidos, nos empujan lejos de nuestra zona de confort desestabilizándonos completamente. Pero una vez que los enfrentamos, nosotros los desafiamos, y es en ese preciso momento cuando encendemos la llama que hace arder nuestro corazón, dándonos el poder y la fuerza para enfrentar los nuevos cambios en nuestras vidas, y cambiar toda nuestra realidad.

 

 

 

“Todo cambio es difícil al principio, confuso a la mitad, y maravilloso al final.” – Robin Sharma

 

 

 

Los cambios son muchas veces inevitables, a veces porque no hay ninguna otra opción, no hay otra alternativa, no hay escape, y no podemos evitarlos. Estos simplemente aparecen, son reales, y podemos aceptarlos y salir victoriosos, o podemos pelear una batalla ya perdida. ¿Por qué una batalla ya perdida? Porque cuando un cambio inesperado se nos ha presentado en nuestras vidas no podemos evitarlos, y la única forma de salir victoriosos es seguir hacia adelante. Resistir los cambios solo nos conducirá hacia nuestra derrota.

Por lo tanto, ya sea que enfrentemos un cambio que hemos creado nosotros o un cambio inesperado, primero debemos aceptarlo, nos guste o no nos guste, lo que no quiere decir que debamos conformarnos. Si este nuevo cambio no es de nuestro agrado, entonces debemos pensar la forma de crear el tipo de cambio que sí nos gustaría que suceda en nuestras vidas, y hacerlo realidad. No podemos luchar con el pasado, no podemos pelear con lo que ya sucedió, pero si podemos hacer todo lo necesario para crear el futuro que queremos.

 

 

 

“No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, ni tampoco la más inteligente, sino aquella que más se adapta al cambio.” – Leon C. Megginson

 

 

 

La primer y más importante cosa que debes saber con el fin de enfrentar cualquier cambio en tu vida es que nada va a permanecer igual, todo cambia, todo se transforma. El mundo está constantemente moviéndose, y suceden cambios todo el tiempo. Van a existir aquellos que van a ser creados por nosotros mismos, y van a existir aquellos que sucederán sin que los busquemos, pero debemos saber que todo cambio está a nuestro favor, y no en contra. Puede no verse de esa forma, pero al final siempre serán un beneficio para nosotros si le damos la oportunidad. Los cambios nos hacen cambiar, y ese es el propósito de los cambios que suceden en nuestras vidas, porque estos nos hacen crecer, nos hacen fuertes, nos hacen evolucionar y desarrollan el potencial escondido dentro nuestro.

 

 

 

 

Permitamos que los cambios sucedan, dejémoslos fluir, y enfrentémoslos con coraje y confianza, sabiendo que tenemos el poder para crear la vida que queremos. Con confianza en Dios, en ti mismo y en tu vida, sigue moviéndote al ritmo de los cambios. ¡Cierra tus ojos y sigue bailando!

Libera el Dolor y Sana tu Corazon

Van a existir diferentes momentos en nuestras vidas en donde vamos a sentir dolor. Este podrá ser un dolor superficial, o un dolor más profundo, a veces podrá ser por segundos, por horas, por meses o incluso años, y a veces nunca se irá, quedándose atrapado en nuestro cuerpo, contaminando nuestra alma, y rompiendo nuestros corazones, y la única forma de que deje de lastimarnos es sacándolo de nuestros corazones, permitiéndole que se aleje de nuestras vidas.

 

 "Busca en tu interior un lugar donde haya alegria, y esa alegria borrara el dolor." - Joseph Campbell

 

 

Hay tres tipos de personas: Aquellas que se tragan el dolor, lo digieren, y logran sacarlo de sus mentes y corazones, luego están aquellas personas que lo tragan, y lo dejan dentro, dejando que los destruya por dentro, volviéndose sus víctimas, y luego están aquellas personas que lo tragan, y lo esparcen por todo su ser como veneno corriendo por sus venas, conminando sus corazones, volviéndose un reflejo de su dolor.

El primer tipo de personas no están exentas de sentirlo, de hecho, es muy probable que lo hayan sentido cientos de veces en su pasado, y posiblemente lo sientan muchas veces más a lo largo de sus vidas, pero lo que hace la diferencia entre este tipo de personas y los otros dos tipos de personas es que estas no le permiten a el dolor controlar sus vidas. Por lo tanto, una vez que lo sienten, buscan la forma de removerlo de sus corazones tan pronto como sea posible.

 

 

 

“Cosas malas suceden; como respondo ante ellas define mi carácter y la calidad de mi vida. Puedo decidir yacer en una tristeza eterna, inmovilizado por la gravedad de mi perdida, o puedo decidir afrontar el dolor y apreciar el regalo más preciado que tengo: la vida misma.” – Walter Anderson

 

 

 

El segundo tipo de personas son aquellas que lo sienten, pero no son capaces de liberarlo de sus corazones, guardándolo muy dentro suyo. El problema con esto es que mientras que estas personas pueden tener una sonrisa en sus caras, muy dentro de sus corazones el dolor los va matando lentamente. Estas personas no lo liberan de ninguna forma, sino que se lo guardan para sí mismos. El problema es que se vuelven prisioneros de su dolor, este los destruye por dentro día tras día, y a veces se vuelve tan intolerable que la persona se rinde ante él, a veces acabando con su propia vida.

El tercer tipo de personas son como el segundo tipo de personas, pero hay una gran diferencia entre ellas. La mayor diferencia es que estas personas intentan liberarlo y detener su sufrimiento causándole dolor a otro. El problema es que el dolor que sienten les ha consumido sus corazones, y contaminado sus mentes. Estas personas están tan destruidas por dentro que la única forma en la que se pueden revelar frente a tanto dolor es volviéndose ellos mismos la personificación del dolor, causando sufrimiento a otros con el fin de sanarse a sí mismos.

 

 

 

“Estos dolores que sientes son mensajeros. Escúchalos.” – Rumi

 

 

 

Como podemos ver el dolor es algo que debes dejar salir de tu corazón antes que destruya la persona que realmente eres. No es siempre posible evitar sentirlo, de hecho, no deberíamos forzarnos a no sentirlo, sino que deberíamos aceptarlo, saborearlo, digerirlo, aprender de él y cuando estemos listos debemos dejarlo ir.

¿Cómo lo liberamos entonces? Bueno, la respuesta va a depender de la persona que lo siente, pero la mejor forma es sabiendo que el sentimiento de dolor no borrara el motivo que lo causo en primer lugar. Por lo tanto, debemos enfocarnos en algo más, algo que nos haga sentir bien, y debemos ser sobre todo pacientes y darnos tiempo, sabiendo que tarde o temprano el dolor se ira. Hay que saber que el dolor nos traerá más dolor, y nunca lo contrario, no cambiara lo que sucedió ni tampoco cambiara nuestro futuro, ya que depende de nosotros permitir que nos destruya, o destruirlo nosotros antes. Debemos enfocar nuestra mente en aquello que nos hace bien, evitando todo contacto con aquello que fomente ese dolor.

 

 

 

“Mi objetivo es olvidar el dolor de la vida. Olvidar el dolor, burlarse del dolor, reducirlo y reír. ” – Jim Carrey

 

 

 

Podemos ser las victimas de nuestro dolor y permitirle que controle nuestras vidas, o podemos ser los creadores de nuestro propio destino. Si elegimos la primera opción estaremos a merced de nuestro dolor, en cambio, si elegimos la segunda opción nosotros tendremos el poder para controlar nuestras vidas y decidir qué hacer con ella. No será fácil, pero es posible. No siempre podremos evitar el dolor, pero siempre podremos decidir qué hacer con él. Transfórmalo en algo hermoso y así cambiaras toda tu vida. Intenta ver el lado positivo, no te cuestiones lo que paso, el pasado no existe, enfoca tu mente en este momento, y crea lo que quieras experimentar mañana.

 

 

 

 

Hoy es el día en el que puedes liberar el dolor que estas sintiendo, es ahora el momento para decidir dejarlo ir ¡y empezar una nueva vida!

Los Beneficios de Vivir un Estilo de Vida Minimalista

¿Alguna vez te has imaginado como seria vivir una vida minimalista? ¿Puedes imaginarte como seria tu vida si no tuvieses la necesidad de tener más para ser más feliz? ¿No sería esa la clave para una vida más balanceada y completa? ¿No sería eso la libertad? Absolutamente. Nuestra vida y nuestras mentes se verían beneficiadas por un estilo de vida minimalista. Analicemos juntos los beneficios de vivir un estilo de vida minimalista.

 

 

"El secreto de la felicidad no esta en conseguir mas, sino en crear la capacidad de disfrutar con menos." - Socrates estilo de vida minimalista

 

 

Hoy en día vivimos en un mundo en donde luchamos por tener más. El problema es que hemos aceptado la idea de que más equivale a más felicidad, pero la realidad es que cuanto más tienes, más infeliz eres, pero ¿cómo eso puede ser verdad? Porque de esa manera, intercambiamos nuestra libertad por posesiones. A ver, ¿Cómo es esto? Bueno la verdad es que los bienes materiales se pagan realmente con tiempo, no con dinero, tiempo que nosotros gastamos de nuestras vidas con el fin de obtener dichas posesiones, teniendo así menos tiempo para disfrutar de la vida, y si no hay tiempo para realmente vivirla, ¿Cómo podemos ser realmente felices?

Hemos caído en la trampa de creer que cuanto más tenemos, más exitosa y feliz nuestra vida será, y si lo miramos desde una perspectiva en particular, podemos decir que es verdad. El problema es que ese momento de satisfacción dura como un abrir y cerrar de ojos. Nos sentimos felices, exitosos y completos, pero rápidamente esa sensación comienza a desvanecerse, y comenzamos a sentir el mismo sentimiento de vacío que sentíamos antes, volviéndonos así adictos a la idea de tener más y más, para así poder sentirnos una vez más, felices y completos.

 

 

 

“Realmente hay que entender que la ambición por la riqueza en la sociedad contemporánea es psicótica. Es psicótica debido a que ha perdido todo contacto con la realidad. Ansiamos cosas que no necesitamos ni disfrutamos.”- Richard Foster

 

 

 

El gran problema es que cuanto más queremos, más dependiente nos volvemos, y aquello que poseemos, comienza a poseernos, y de esa forma comenzamos a perder la libertad. Por lo tanto, nuestra felicidad se ve comprometida por aquellas cosas que poseemos y no poseemos. De esta manera vemos siempre el vaso medio vacío, lo que nos da una sensación de insatisfacción y vacío, y entonces desesperadamente corremos a obtener más cosas con el fin de recuperar nuestra felicidad, la cual recuperamos de forma momentánea.

Como podemos ver, la idea de que tener más es la clave para la felicidad es un error. Lo que quiero decir es que esta perfecto querer adquirir posesiones en tu vida, pero la idea de que aquellas cosas harán que nuestra vida sea feliz y plena está equivocada. Si fuera cierto, las personas que pudiesen tenerlo todo serian felices, y aquellas que no tuvieran nada serian miserables, y esto no es exactamente lo que sucede en este mundo, simplemente porque las posesiones no determinan nuestra felicidad. Por lo tanto, los bienes materiales no son el factor determinante para una vida feliz.

 

 

 

“Las cosas que posees terminan poseyéndote. Únicamente cuando perdemos todo es que somos libres para hacer cualquier cosa.” – Tyler Durden (El club de la pelea)

 

 

 

La verdad es que esta perfecto querer apuntar a una vida en donde puedas obtener todo lo que quieras, pero nunca deberíamos depender de posesiones materiales, o cualquier otra cosa superficial de la vida, con el fin de ser felices. Eso es exactamente lo que quiero decir con llevar un estilo de vida minimalista. Es vivir de una forma en la cual nuestra felicidad, libertad y paz no depende de cosas materiales. Es ser feliz con lo que ya tenemos, sin tener la necesidad de obtener más cosas con el fin de ser feliz.

Vivir un estilo de vista minimalista significa apartar de nuestra mente y vida diaria, todas aquello que nos distrae de ser felices. Es ser lo suficientemente libre como para sentirse bien en cualquier momento, sin depender de cosas externas. Cuando vivimos de una forma minimalista, enfocamos nuestra mente en aquello que es realmente importante, lo que nos da el poder de controlar nuestros sentimientos, y no permitir que otras cosas nos controlen.

 

 

 

“La sociedad de consumo nos ha hecho creer que la felicidad radica en tener cosas, y no ha podido enseñarnos la felicidad de no tener cosas.” – Elise Boulding

 

 

 

Cuando vivimos un estilo de vida minimalista, nos enfocamos en aquellas cosas que realmente importan. Es la mejor forma de convertimos en nuestra mejor versión, porque no seguimos distrayéndonos con cosas menos importantes, lo que permite desarrollar nuestro verdadero potencial. La verdad es que no necesitamos mucho para vivir una vida feliz y plena, sino que lo que necesitamos son menos cosas que distraigan nuestra mente de las pequeñas y más esenciales cosas que realmente hace una diferencia en nuestras vidas, aquellas cosas llenan nuestro vacío, completan nuestra alma, sin esas cosas estamos perdidos, y siempre caeremos en el juego de obtener más bienes con el fin de completarla, y esto es algo que jamás sucederá, ya que el alma se completa con aquello que no se puede comprar.

 

 

 

 

Enfoquemos nuestra mente en los aspectos importantes de la vida, quedémonos con lo que es realmente esencial, sintiéndonos felices con menos, dejando atrás todas aquellas cosas innecesarias que solo nos detienen de realmente disfrutar de nuestras vidas.

El Hábito de Poner Excusas

Nos limitamos a nosotros mismos y saboteamos nuestros sueños, metas y deseos a través de nuestras excusas. Nuestras propias excusas crean barreras entre nosotros y nuestros sueños, alejando de nosotros todo lo que siempre hemos querido. Por lo tanto, si lo que deseamos es convertir nuestros sueños en realidad, entonces debemos empezar por dejar el hábito de poner excusas.

 

 El noventa y nueve porciento de todos los fracasos provienen de personas que tienen el habito de poner excusas.

 

 

Cada día ponemos una nueva excusa para no hacer las cosas que siempre hemos querido hacer. Nos convencemos a nosotros mismo a través de las excusas que ponemos, y las usamos como justificación por no seguir el camino que nos conduciría a la realización de nuestras metas y sueños. Nuestras excusas nos condenan a vivir una vida que no queremos, y lo peor de todo es que creemos que esas excusas son válidas, culpándolas por nuestro fracaso, cuando en realidad, somos nosotros la causa de nuestro propio fracaso.

¿Por qué ponemos tantas excusas todo el tiempo? ¿Por qué nos castigamos de tal forma? ¿Por qué nos condenamos a vivir una vida que no queremos? ¿Por qué nos negamos a vivir el tipo de vida que nos otorgaría todo aquello que siempre hemos buscado? La respuesta es simple: porque es mucho más fácil de esa forma. Es más fácil poner excusas y no hacer nada, que hacer todo lo que se re quiere hacer con el fin de alcanzar nuestras deseadas metas y hacer todos nuestros sueños realidad.

 

 

 

“Si realmente quieres hacer algo, encontrarás una manera. Si no, encontrarás una excusa.” – Jim Rohn

 

 

 

Al poner excusas elegimos la salida fácil, y con fácil no quiero decir menos dolorosa. Porque es muy doloroso trabajar duro con el fin de alcanzar nuestras metas, pero es más doloroso estar atrapado en una vida que no queremos, haciendo las cosas que no nos gusta, y es todavía mucho más doloroso saber que somos nosotros mismos el motivo por el cual no hemos hecho todas aquellas cosas que siempre hemos querido hacer. Es difícil reconocer que al final, nadie es más responsable que nosotros por nuestro propio fracaso.

Constantemente escucho gente diciendo: “No tengo suficiente dinero”, “No tengo tiempo”, “Mi familia no me lo permitiría”, “No tengo los recursos necesarios”, “Tengo que trabajar, “Es muy difícil”, “Estoy muy cansado/a”, “No tengo el conocimiento”, “Tengo que cuidar de mis hijos”, “Estoy muy viejo”, “Soy muy joven”, “Mi marido/esposa/madre/padre no me lo permitiría”, “Tengo muchas cosas que hacer”, entre otras cosas. ¿Alguna vez has escuchado cosas como estas? Ya lo creo. Por mi parte, las he escuchado de muchas personas, incluso de mi misma. Estamos contantemente poniendo excusas, y creemos que son válidas, y bajo la frase “No pongo excusas, simplemente estoy siendo realista” nos justificamos.

 

 

 

“La único que está entre tú y tu meta es la historia que te sigues contándote a ti mismo sobre por qué no puedes lograrlo.” – Jordan Belfort

 

 

 

La verdad es que nada puede limitarnos, excepto nuestros propios pensamientos. Siempre hay alguna forma de hacer algo, y la mayoría de las veces no van a ser sencillas, no van a ser simples, pero valdrá la pena. Por lo tanto, con el fin de alcanzar nuestras metas y convertir nuestros sueños en realidad debemos dejar el habito de poner excusas. Si quieres ser exitoso, si quieres alcanzar tus metas, deberás dejar de buscar excusar, y empezar a buscar soluciones. Si otras personas están haciendo lo que les gusta hacer, si alguien está viviendo la vida de sus sueños, si alguien ha conseguido lo que a ti te gustaría conseguir, no es debido a que ellos han tenido suerte, sino que han dejado el hábito de poner excusas. Estas personas han decidido hacer todo lo posible para convertir sus sueños en realidad, y tú también puedes hacer lo mismo.

Deja de pensar por un segundo los motivos por los cuales no puedes hacer algo, y comienza a pensar en cómo podrías hacerlo. ¿Qué estarías haciendo ahora si supieras que todo es posible? ¿Qué puedes hacer ahora mismo que te acercara al lugar que quieres estar? ¿Cuáles serían los pasos indicados para poder alcanzar tus metas?

 

 

 

 

Se por mi propia experiencia que maravilloso es hacer aquellas cosas que alguna vez creí no poder hacer. Siempre parece imposible, hasta que se hace. Por otro lado, ¿Qué puedes perder con intentarlo? Toma responsabilidad por tu vida, y consigue una forma de hacerlo o crea una, ¡y vive la vida que siempre haz imaginado!

Los Pequeños Pasos Conducen al Éxito

Con el fin de alcanzar toda meta y hacer realidad todo sueño, debemos dar pequeños pasos cada día, porque son aquellos pasos los que nos acercan a nuestra meta, son estos pasos los que nos conducen hacia el éxito. En un artículo anterior he escrito sobre la importancia de dar el primer paso. El primer paso es decisivo, y cada paso que damos luego nos acerca al lugar donde queremos llegar. Podemos hacer todos nuestros deseos y sueños realidad, de un paso a la vez.

 

 

 

El exito es la suma de pequeños esfuerzos, repetidos dia tras dia. Robert Collier pasos 

 

 

La clave para alcanzar nuestras metas yace en los pequeños pasos que damos día a día. La cantidad de pasos que debemos hacer con el fin de alcanzar nuestras metas va a depender de la magnitud de nuestra meta. El problema es que a veces nuestros sueños y metas son tan grandes que es fácil abrumarse con todas las cosas que debemos hacer con el fin de hacerlos realidad, y es en aquel momento en donde la mayoría de las personas se dan por vencidas.

Si la mayoría de las personas fracasan en alcanzar sus metas no es porque la vida es injusta y solo beneficia a unos pocos, sino que fracasan porque se han negado a tomar los pasos necesarios para alcanzar sus metas. La diferencia entre aquellos que son exitosos y aquellos que no, no es la suerte sino el compromiso. Es verdad que para muchas personas las cosas son más fáciles que para otras, o así lo parece, pero la realidad es que eso no puede ser usado como excusa para darse por vencido, sino que en lugar debería usarse como motivación para seguir hacia adelante.

 

 

 

“Cada día haz algo que te acerque a un mejor mañana.” – Doug Firebaugh

 

 

 

Por lo tanto, la cosa más importante que podemos hacer luego de haber dado el primer paso en dirección a nuestras metas y sueños es dividir esa meta en metas más pequeñas y más “alcanzables”. Imaginemos a modo de ejemplo que tú meta para los dos próximos meses es conseguir un trabajo. Por lo tanto, con el fin de conseguir esa meta, tú deberás seguir diferentes pasos, como, por ejemplo: escribir tu CV, enviarlo a diferentes compañías, prepararte para distintas entrevistas, entre otras cosas. Algunos de esos pasos serán más sencillos que otros, y a veces, deberás repetir uno de los pasos otra vez debido a que la primera vez no salió como querías, pero si no te das por vencido, tarde o temprano alcanzarás tu meta.

Por lo tanto, podemos decir que cada meta funciona de la misma forma que ese ejemplo. Podremos tener otras metas, más grandes o más pequeñas, pero todas son posibles de alcanzarse. Por eso, lo mejor que podemos hacer con el fin de conseguir esas metas y hacer realidad nuestros sueños, es dividir cada meta en pequeños pasos, o en metas más “alcanzables”. Aquellas metas se verán más posibles, más cercanas, más reales, lo que nos dará la idea de que podemos lograrlo, y una vez que vayamos cumpliendo cada pequeña meta, dando pasos más largos o más cortos, estaremos un poco más cerca de nuestra mayor meta.

 

 

 

“Descubre lo que quieres hacer, mantén el pensamiento firmemente, y haz todos los días lo que se deba hacer, y a cada puesta del sol estarás un poco más cerca de tu meta.” – Elbert Hubbard

 

 

 

Lo que sucederá cuando logremos superar con éxito una de esos pequeñas pasos es que nos sentiremos muy bien incluso si fueron muy pequeños, esto se debe a que el cerebro no conoce la diferencia entre una meta u la otra, este busca constantemente alcanzar metas sin importar cuán grande o pequeña sea, por lo tanto, cada victoria, sin importar su tamaño inundara nuestra mente, cuerpo y alma con emociones positivas, lo que nos hará sentirnos bien con nosotros mismos, creando en nuestra mente la creencia de que podemos lograrlo, y si creemos que somos lo suficientemente capaces como para conseguir lo que sea que nos propongamos, entonces no habrá nada que pueda detenernos.

Aquí tengo otro ejemplo: Digamos que quieres perder peso, y tu meta es perder 10kg, tu puedes dividir aquella gran meta en pequeños pasos o incluso en pequeñas metas. Por ejemplo, puedes comenzar perdiendo 1 kilo por semana. Aquella es una meta mucho más alcanzable y más sencilla de lograr, lo que evitara que te sientas abrumado sobre la idea de perder 10kg, y así deberás dividirla en pequeños pasos, para poder cumplirla. Siempre que te propongas una meta más pequeña, tu puedes realizar una lista con todos los pasos que necesitas tomar con el fin de alcanzarla, y paso a paso tu alcanzarás esa meta. Como resultado de dar pequeños pasos, tu estarás un paso cada vez más cerca de alcanzar tu meta. Tu puedes seguir logrando aquellas pequeñas metas, paso a paso, hasta que finalmente consigas tu mayor meta.

 

 

 

“El hombre que mueve montañas comienza apartando pequeñas piedras.” – Proverbio Chino

 

 

 

Aquellos pequeños pasos son los que nos conducirán hacia el éxito. Por lo tanto, deberás preguntarte a ti mismo las siguientes preguntas: ¿Cuál es tu gran meta? ¿Ya has tomado el primer paso? Si así es, entonces ¿Cuáles son los pasos que deberías dar con el fin de alcanzar esa meta? Si tu meta es demasiado grande, y se ve difícil y lejana te convendrá dividirla en metas pequeñas y en pequeños pasos. ¿Es posible que puedas dividir tu meta en metas más pequeñas y alcanzables? ¿Qué pasos deberías tomar con el fin de alcanzar esa nueva meta? ¿Qué puedes hacer hoy para estar un paso más cerca de tu meta deseada?

 

 

 

 

 

Te motivo a que tomes papel y lápiz y escribas tu mayor meta, deseo o sueño. Y así, tu podrás escribir los pasos necesarios que te acercarán a tu meta y te darán la victoria. Enfócate en el primer paso, y luego sigue con el próximo, ¡y paso a paso tu alcanzarás todas tus metas!