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Honestidad: El Derecho a la Verdad

En el camino hacia convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, la honestidad debería ser un valor importante a tener en cuenta. El problema es que vivimos en una sociedad que muchas veces nos recompensa por decir mentiras, y nos castiga por ser honestos. Decir mentiras se ha convertido en un habito cotidiano en los seres humanos, y lo hemos aceptado como un comportamiento valido. La honestidad es una virtud que todos valoramos, pero la cual solemos olvidar, y se ha convertido en una de las virtudes menos encontradas en los seres humanos. ¿Pero podemos revertir esto o estamos condenados a vivir una vida de mentiras? La respuesta es sí, ¡si podemos! y todo va a depender de nosotros.

 

 

 

"Cuando mientes le robas al otro el derecho a la verdad." - Khaled Hosseini

 

 

 

¿Por qué hemos dejado la honestidad enterrada en el olvido? ¿es para proteger a otros o para protegernos a nosotros mismos? ¿es para ser aceptados por esta sociedad? ¿o es a causa del miedo? ¿por qué a veces es tan difícil ser honestos? ¿por qué nos corrompemos tan fácilmente? ¿por qué olvidamos la honestidad tan fácilmente? Yo creo que el problema principal es que nos hemos olvidado quiénes somos realmente y porque estamos aquí. Hemos silenciado la voz de nuestras almas, viviendo la gran mentira creada por esta sociedad. No nacemos siendo mentirosos, falsos, tramposos, aprendemos a ser de esta forma. Nos han manipulado, han distorsionado la realidad y nos han vendido una gran mentira.

Desde pequeños que escuchamos mentiras. Cuando éramos niños nos contaban historias que eran falsas, intentaron atemorizarnos con cuentos ficticios, nunca se nos explicó porque las cosas sucedían como sucedían, sino que siempre intentaban ocultarlo detrás de una linda historia. Ya de adultos, las mentiras se encontraban en todos lados. Mentiras en la televisión, en las revistas, en los diarios, personas engañándose entre ellos, publicidades intentando venderte algún producto basándose en la mentira, hermosas imágenes de modelos, y fantásticos productos que en la realidad nunca son como las publicidades, mentiras dicha por políticos, mentiras entre amigos, familiares, compañeros de trabajo, mentiras en todas partes. Una vida, nuestra realidad, basada en mentiras.

 

 

“Si dices la verdad, no tienes que recordar nada.” – Mark Twain

 

 

Fue así que aprendimos a mentir, lo aceptamos como normal. Hoy en día, engañar se ha convertido en un comportamiento normal. He escuchado a personas decir cosas como: “Es la vida, las personas engañan, las personas mienten, las personas son falsas, y tú también lo eres, así son las cosas.” O la frase común es: “Si no puedes contra ellos, úneteles.” Bueno, puedo decir que no estoy de acuerdo con esta frase. Yo creo que si nos sometemos a este mundo, el cual constantemente busca convertirnos en lo que no somos, perdemos así nuestra verdadera esencia, dejamos de ser quienes realmente somos, y si no somos nosotros mismos entonces no somos nada, o pasamos a ser simplemente caminantes sin almas sobreviviendo hasta el fin de nuestros días.

Nadie quiere vivir un engaño, a nadie les gusta las mentiras, ¿entonces por qué no comenzamos por ser la fuente de honestidad en lugar de ser una fuente de mentiras? Podemos comenzar por ser honestos con nosotros mismos. Allí es donde la gran mentira comienza, no mentimos ni engañamos a otros más de lo que nos engañamos a nosotros mismos. Por lo tanto, si pudiésemos aprender a ser honestos con nosotros mismos, podríamos comenzar a ser honestos con los demás. Esto no evitará que los demás dejen de ser deshonestos, pero por lo menos serás tu verdadero ser, no te verás corrompido por esta sociedad en la que vivimos, y eso es una gran clave para el éxito.

 

 

“Cada mentira son dos mentiras: la mentira que le decimos a los demás y la mentira que nos decimos a nosotros mismos para justificarla.” – Robert Brault

 

 

¿Pero deberíamos ser siempre honestos? ¿incluso cuando pueda lastimar a otras personas? Si, pero pueden existir algunas excepciones. Debemos intentar siempre decir la verdad, pero pueden haber momentos en donde nuestra verdad no deba ser revelada. Para ser más clara voy a dar un ejemplo: imagínate que hoy es tu cumpleaños y alguien te regala un regalo que no te gusta, sería necesario decir: “Gracias, pero la verdad que tu regalo no me gusta para nada” La realidad es que la honestidad no tiene por qué ser ruda. No tienes por qué mentir y decir que fue el mejor regalo que has recibido en tu vida, pero puedes demostrar gratitud por la muestra de cariño de esa persona hacia ti sin ser falso o rudo. El amor y la compasión son parte del ser honesto.

Al mismo tiempo, la honestidad no significa que debas andar por la vida expresándole a todos tu opinión sobre ellos, no todo el mundo espera tus opiniones, por ese motivo es mejor a veces no decirlas, y en el caso de que te la requieran, entonces busca la forma de decirlas con compasión. Cuando la verdad no sea relevante, y sea más beneficioso guardarla que decirla, esa podría ser la única excepción. Pero no confundas esto con mentira para proteger a otros o pare evitar lastimar a otros. Una mentira, tarde o temprano siempre hará más daño que las más duras de las verdades.

 

 

“Siempre hay una manera de ser honesto sin ser brutal.” – Arthur Dobrin

 

 

Por lo tanto, si la honestidad y la compasión van juntas de la mano nunca causaran daño, o no tanto como una mentira. El problema con las mentiras es que cuanto más esperas, mas grande se vuelven. No podemos volver atrás en el tiempo y cambiar lo que hicimos o dijimos, pero siempre podemos elegir decir la verdad, una mentira no tiene fecha de vencimiento, seguirá existiendo hasta que la destruyamos con la verdad. No tengas miedo de decir la verdad, al mismo tiempo siempre estate listo para aceptar la verdad en lugar de aceptar hermosas mentiras. La verdad puede doler, pero una vez que la tienes, eres dueño de hacer con ella lo que sientas, serás libre como para reinventar tu vida, mientras que vivir una mentira sólo te convencerá de qué la ilusión que vives es real, viviendo por siempre en una fantasía.

 

 

 

Comienza por ser honesto contigo mismo hoy. Ese es el primer paso para convertirte en la mejor versión de ti mismo. Se amable, sé generoso, y di la verdad con compasión, no para lastimarlos, pero para liberarlos, no para destruirlos pero para amarlos, incluso cuando no te amen devuelta. ¡Seamos honestos y liberemos nuestra conciencia de la tortura creada por nuestras mentiras!

La Importancia de la Tolerancia

El mundo se ha vuelto un mundo con cero tolerancia. Nuestra falta de tolerancia con las opiniones y creencias de los demás ha creado esta caótica y desesperante separación entre seres humanos. ¿El resultado de tal separación? Tristeza, sufrimiento, odio, y muerte. Un mundo sin tolerancia es un mundo sin paz, y un mundo sin paz es una amenaza para nuestra propia existencia.

 

 

La tolerancia es darle a cada ser humano todos los derechos que reclamas para ti mismo. Robert Green Ingersoll

 

 

¿Qué nos ha hecho pensar que nuestras creencias son mejores que otras? ¿Qué nos ha hecho pensar que somos los poseedores de la verdad absoluta? ¿Qué nos ha hecho pensar que podemos condenar a otros simplemente porque piensan diferente a nosotros? ¿Cómo es posible que cometamos actos horrendos y todos en nombre de nuestras creencias como forma de justificarnos?

El problema es que todos creemos que tenemos la verdad absoluta, sobre todo, creemos que nuestros pensamientos y creencias son las correctas, y que las otras son las equivocadas, lo que nos ha dado la impunidad para actuar como actuamos, para condenar, y castigar a otros por el simple motivo de pensar diferente a nosotros. Esto ha causado no solo la separación entre naciones, sino entre todas las personas del mundo entero. Familias, amigos, relaciones de todo tipo han sido destruidas por la falta de tolerancia de sus integrantes.

 

 

 

“¿Qué es la tolerancia? Es la consecuencia de la humanidad. Todos estamos formados de fragilidad y error; entonces perdonémonos recíprocamente por nuestras locuras – esa es la primera ley de la naturaleza.” – Voltaire

 

 

 

Todos nos consideramos tolerantes, y así pedimos a otros por tolerancia, pero la realidad es que todos somos tolerantes siempre y cuando la otra persona esté de acuerdo con nuestras opiniones y creencias, pero la tolerancia no es nada más ni nada menos que el entendimiento de otros puntos de vista. La tolerancia no implica tener que acordar con las opiniones de otros ni tener que compartir las mismas creencias, sino que involucra el entendimiento de las distintas percepciones sobre la vida y diferentes asuntos.

La libertad significa tener la oportunidad de creer en algo, de tener nuestra propia opinión personal sobre cierto aspecto de la vida sin ser influenciado o forzado a hacerlo. Hay una gran diversidad de opiniones, y eso es lo que hace que este mundo sea tan interesante y hermoso, de otra forma la libertad no existiría, y nos volveríamos esclavos de un régimen tiránico, y como el pasado ya nos ha enseñado, esa no es una historia feliz, entonces – ¿Por qué seguir repitiéndola?

 

 

 

“La tolerancia no implica la falta de compromiso con las creencias propias. Sino que condena la opresión o la persecución de otros.” – John F. Kennedy

 

 

 

Los deportes, la religión, la política, el dinero, y otros asuntos son la prueba de que carecemos de tolerancia. Peleamos, nos odiamos y matamos entre nosotros solo porque el otro no concuerda con nuestras creencias o porque sus opiniones son opuestas a las nuestras. La pregunta entonces seria: ¿Por qué otros deberían estar de acuerdo con nosotros cuando nosotros no estamos dispuestos a acordar con ellos? Bueno, debe ser porque: “Mi equipo de fútbol es mucho mejor que el tuyo”, “Mi Dios es mucho más grande y poderoso que el tuyo, “Mi país es mucho mejor y más rico que el tuyo” “El partido político que yo sigo es mucho mejor que el que tú sigues”, “¡Yo soy inteligente y tú eres un ignorante!, y bueno así sucesivamente.

¿Reconoces acaso esas frases? Yo sí. Las he dicho muchas veces, y las he escuchado decir por muchas personas. Todos creemos tener la razón, la verdad absoluta, y es por ello que creemos que la otra persona está equivocada, por lo tanto, queremos que cambie sus creencias para así satisfacer nuestro ego. La verdad es que este comportamiento no construye, sino destruye, y no hay más ignorancia que pensar que uno es el especial, los beneficiarios portadores de la verdad absoluta de la vida. Lo que quiero decir es, que está bien discutir una idea, pero no está tan bien no entender ni comprender que no todos pensamos de la misma manera, y básicamente esa es la idea de la vida: ser tan libres como para pensar y creer lo que queramos sin necesitar la aprobación de alguien más.

 

 

 

 

 

Todos tenemos distintas perspectivas sobre la vida, diferentes puntos de vista, y es por ello que debemos entender eso con el fin de evitar cualquier sufrimiento innecesario, dolor, odio, peleas sin sentido o guerras, para protegernos a nosotros mismos, a nuestro mundo, y nuestra completa existencia. ¡Seamos más tolerantes con las opiniones y creencias de otros, y así encontraremos la paz que nuestro mundo necesita!

Todos Somos Uno

Al final todos somos uno, pero hemos sido divididos y categorizados, lo que ha creado tanto caos en el mundo, causando nuestra deshumanización. La realidad es que todos somos seres humanos, por lo tanto, todos merecemos los mismos derechos, independientemente de nuestro origen. Es hora de unirnos de nuevo, ahora y para siempre.

 "Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos." - Apuleyo

 

La verdad es que todos somos uno, somos la misma raza, el mismo tipo. No estamos separados entre nosotros, sino que todos somos parte de algo más, por lo tanto, podemos decir que todos somos una individualización de algo mucho más grande, y por eso es que al final todos somos iguales. Fuimos creados de la misma manera, y venimos a este mundo de la misma forma.

Pero de alguna manera hemos creado un catálogo irreal, el cual hemos usado para categorizar a todos los seres humanos de este planeta, y es así que hemos creado una separación entre nosotros mismos, y cuando nos separamos de aquello a lo que pertenecemos, también nos separamos de nosotros mismos, perdiendo así nuestra propia identidad, pasando a ser aquello que no somos.

 

 

 

“Nuestra separación de los demás es una ilusión óptica” – Albert Einstein

 

 

 

Es así que nos hemos separado entre nosotros, y al mismo tiempo de nuestro propio ser, y es así que se pierde la capacidad para pensar, creer, hablar, sentir, y hacer todo aquello que queramos. Nos hemos vuelto un producto de nuestra propia separación, pasando a pensar, hablar y actuar según la categoría en la que pertenecemos de este absurdo catálogo.

Las peores atrocidades cometidas, y aquellas que siguen pasando todos los días, son posibles debido a que hemos sido separados, lo que nos ha dado la creencia equivocada de que somos diferentes, y por lo tanto algunos mejores que otros.

 

 

 

“La humanidad no ha tejido la trama de la vida. Somos tan solo una hebra dentro de ella. Todo lo que le hagamos a esa trama, nos lo hacemos a nosotros mismos. Todo está unido. Todas las cosas están conectadas.” – Jefe Seattle

 

 

 

La realidad es que todos somos uno bajo el mismo cielo, y eso es el cielo en la tierra, ¿No sería acaso maravillo que todos tengamos los mismos derechos y oportunidades? ¿No sería maravilloso que todos tengamos la opción de ser feliz y de disfrutar la vida de verdad a nuestra forma y no estar sometidos bajo los reglamentos de la categoría a la que pertenecemos? Pero sin embargo hemos decidido convertir nuestras vidas en una pesadilla, decidimos separarnos entre nosotros, y es así que convertimos este paraíso en un infierno.

La realidad es que todos somos uno, somos iguales, somos parte de algo más, sin importar nuestra nacionalidad, genero, raza, edad, religión, cultura, o estatus social. Por eso deberíamos aceptarnos con nuestras diferencias, entendernos entre nosotros incluso cuando pensemos diferente. Eso se llama tolerancia, y eso significa entender las diferentes perspectivas y visiones del mundo de cada persona. Si pudiésemos lograrlo, si pudiésemos entendernos y comprendernos, entonces finalmente encontraríamos la paz.

 

 

 

“Así que, no son ya más dos, sino una carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.” – Mateo 19:6

 

 

 

Como somos iguales, nadie es mejor que nadie, sino que son las categorías en las que nos hemos separado las que dicen lo contrario. Categorías creadas por unos pocos, los mismos que se encargan de dominarnos y de dominar el mundo entero. Estos pocos han creado estas categorías para separar a las personas entre sí, robándonos así nuestro poder, para que no podamos más pensar por nosotros mismos, o tomar decisiones, hacer ciertas cosas, preguntarnos cosas y revolucionarnos ante aquellas cosas que creemos incorrectas, para que así no podamos interferir en sus asuntos, convirtiéndonos así en sus esclavos.

Es así que somos prisioneros, nuestros cerebros han sido lavados, y se nos ha colocado en nuestras mentes la idea de que somos distintos, que estamos separados, y que por lo tanto no podemos por ningún motivo aceptar o tolerar a todo aquel que tenga diferentes pensamientos, creencias, ideales, o todo aquello que tu categoría te obligue a rechazar, odiar y discriminar. Para que así los pocos que controlan el mundo, puedan dominarlo sin problemas, mientras que nosotros nos encargamos de odiarnos, lastimarnos y matarnos entre nosotros, y todo gracias a creencias falsas impuestas por las grandes entidades dueñas de este planeta.

 

 

 

“Individualmente somos una gota. Juntos somos un océano.” – Ryunosuke Satoro

 

 

 

La realidad es que todos somos uno, con diferentes creencias, pensamientos, apariencias, con diferentes gustos y pasiones, pero al final somos todos seres humanos. Es por eso que de una vez y para siempre debemos entendernos entre nosotros y ayudarnos, ya que todo lo que le haces a otro, te lo haces a ti mismo también, porque no hay separación, es solo una ilusión, una fantasía, ya que nada está separado en este mundo, todo de alguna forma se conecta. Todos nuestros pensamientos y acciones tienen una consecuencia inmediata o a largo plazo en nuestras vidas.

 

 

 

Permitamos de ahora en más la diversidad de pensamiento, aceptando el hecho de que todos estamos conectados entre sí de alguna forma u otra, y así aceptémonos unos a otros, y recuperaremos nuestra libertad. Unámonos, recuperemos nuestra identidad, y volvamos a ser lo que siempre fuimos: Seres de amor y compasión, ¡y volvamos a vivir en paz!