Tag Archives: Destino

Navegando a la Deriva en la Corriente de la Vida

Es fácil encontrarnos a la deriva, navegando en un mar de incertidumbre. No hay señal de la costa, y nuestro destino es un misterio, el viaje no tiene sentido, las aguas se mueven rápidamente, pero sentimos estar estancados en el mismo lugar. Algunos son conscientes de sus circunstancias actuales, son conscientes de que no tienen destino, ruta o dirección alguna, pero algunas personas ni siquiera saben, o no quieren saber, que son náufragos en un barco que navega sin rumbo fijo. Tenemos dos opciones: Podemos permanecer como estamos y rezar por un final feliz, o podemos ajustar las velas y navegar a nuestro destino deseado.

 

 

"No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino. " - Jimmy Dean

 

 

La vida comienza, la vida termina, y lo que hacemos en medio es lo que crea nuestra experiencia de vida. Creamos nuestra propia historia, dejamos nuestro legado. Nuestro propósito es la razón de nuestra existencia, porque sino tuviésemos un propósito no estaríamos aquí. No es por accidente o por coincidencia alguna, estamos aquí por una razón, ya sea que decidamos descubrir esa razón o no, es lo que determinara nuestro éxito, y la decisión corre por cuenta propia, puede costarnos mucho o nada en lo absoluto, y todo va a depender de si decidimos crear nuestro propio futuro o dejarlo toda al azar.

Imagínate que la vida es un océano, y estamos navegando a través del mismo con nuestros barcos. Tú puedes navegar hacia donde quieras en este océano, pero habrán períodos de adversidad, tormentas, olas inmensas, criaturas salvajes esperando a devorarnos, calor abrasador, y sentirás fatiga, ansiedad, tristeza, enojo, y querrás darte por vencido. Al mismo tiempo, habrán períodos buenos, tiempos donde el agua estará calma, el tiempo será fantástico, sol, cielos azules, y te sentirás feliz, con alegría, esperanza, y te sentirás más valiente que nunca, navegando con gracia a través de aguas calmas.

 

“Lo bueno de este mundo no es donde estamos parados, sino en qué dirección nos estamos moviendo.” – Oliver Wendell Holmes

 

Tú experimentarás estas dos etapas a través del viaje, ya sea que tengas una dirección o no, pero tu dirección, es decir, hacia dónde te diriges determinará tu destino. Tú puedes elegir el camino hacia una vida miserable, mediocre, y turbulenta, o puedes elegir el camino hacia una vida calma, en paz, y feliz. Lo que quiero decir con esto es que nuestras circunstancias externas pueden variar, puede haber desorden o tranquilidad, eso no está bajo nuestro control, pero lo que sí podemos controlar es la elección entre ser víctimas de nuestro entorno y dejarlo todo a la suerte, o tomar el control de nuestras vidas, ajustando las velas, y con coraje tomar el camino que nos dirigirá hacia el lugar que queremos llegar.

Quiero aclarar que estoy a favor de no tener toda tu vida planeada, creo que no podemos planear con anticipación toda nuestra vida, por eso, es bueno simplemente vivir nuestras vidas, disfrutar del momento, y permitirle a la vida sorprendernos, pero con el fin de no perder el control, creo que es bueno determinar lo que queremos. Siempre debemos apuntar a algo, y no perder de vista lo que queremos. Por ejemplo, yo amo viajar, y amo comprar un ticket de ida sin saber dónde estaré mañana, pero al mismo tiempo, sé a dónde quiero ir, sé lo que quiero, sé cuál es mi destino deseado, el cual de hecho no es un destino final, sino que es el propósito y camino de nuestras vidas, y en mi caso es viajar por el mundo con la persona que amo por el resto de mi vida, teniendo nuevas y magníficas aventuras, ayudando e inspirando a personas a convertirse la mejor versión de sí mismos para hacer de este mundo, un mundo mejor. Por lo tanto, no tendré toda mi vida planeada pero sé lo que quiero, y eso me da el poder para ajustar las velas y tomar otra ruta si considero que no estoy yendo camino al destino deseado.

 

“Ve con confianza en la dirección de tus sueños. Vive la vida que has imaginado.” – Henry David Thoreau

 

¿Estás tú en la dirección correcta? ¿O estás a la deriva? ¿Lo que estás haciendo ahora te está acercando a el lugar donde quieres estar mañana? Si la respuesta es sí ¡felicitaciones! Sigue así adelante, ajusta las velas cuando sea necesario y no pierdas de vista la costa, mientras tanto, disfruta del hermoso aunque a veces caótico pero maravilloso viaje.

Si la respuesta es no, tú tienes dos opciones: Puedes determinar qué es lo que realmente quieres, y creo que todos en lo más profundo de nuestros corazones sabemos lo que realmente queremos, simplemente a veces estamos muy limitados a soñar en grande debido a las limitaciones impuesta por la sociedad en la que vivimos, la cual limita y oprime nuestro verdadero ser, o puedes rehusarte a vivir la vida que eres capaz de vivir, puedes negar tu verdadero potencial y estar a merced del destino.

 

“Si no cambias de dirección, podrías terminar en el lugar hacia donde te estás dirigiendo.” – Lao Tzu

 

Soñar en grande no te costará nada, no soñar en lo absoluto te costará mucho. Si juegas a apostar con tu vida, hay grandes probabilidades de que lo pierdas todo. Por lo tanto, no permitas que la adversidad te hunda, no permita que la corriente decida tu futuro, no vayas sin rumbo, a la deriva, sino que toma el control de tu propio barco, determina tu destino, elige la mejor ruta, ajusta las velas, gira el timón, y ve con fe y coraje en la dirección que sacara la mejor versión de ti mismo, y la cual te otorgará la vida que mereces.

 

 

No te conviertas en un náufrago a la deriva, no permitas que la suerte determine tu futuro, ¡toma el control de tu vida y crea la vida que siempre has imaginado!

La Vida se Compone de Elecciones

La vida se compone de elecciones. En cada paso de nuestras vidas tenemos la oportunidad de elegir. Creamos nuestro mundo a través de las elecciones que tomamos, por lo tanto, toda nuestra vida es el resultado de las elecciones que hemos tomado. La elección más importante en nuestras vidas es entre elegir sentirnos bien, o elegir sentirnos mal. Por lo tanto, ¿Qué vas a elegir hoy?

 

  "Que tus elecciones reflejen tus esperanzas, no tus miedos." - Nelson Mandela

 

 

Cada día nos enfrentamos con diferentes tipos de elecciones, y de acuerdo a lo que elegimos es lo que va a crear una cierta consecuencia en nuestras vidas. En la vida hay cierto tipo de circunstancias que no vamos a poder controlar, este tipo de circunstancias son inevitables, y no hay forma de que podamos elegir lo contrario, y luego tenemos otro tipo de circunstancias, aquellas que son el resultado de las elecciones que hemos tomado. Pero sin importar la circunstancia que se nos presente, nosotros siempre tenemos la elección de poder sentirnos bien o sentirnos mal.

El primer tipo de circunstancias, aquellas que no podemos evitar, son el tipo de circunstancias en las cuales no somos responsables. Por ejemplo, la muerte de un ser querido. Un día, recibimos la horrible noticia de que alguien cercano a nosotros ha fallecido. No hay forma que hayamos podido hacer algo para revertir la situación. Aquella circunstancia es algo que sucedió sin que lo buscáramos, por lo tanto, no somos responsables por ello, pero si somos responsables de una cosa: la decisión de elegir entre permitir que esa circunstancia nos destruya o no.

 

 

 

“Cada día cuando te despiertas tienes dos elecciones. Puedes elegir ser positivo o negativo; optimista o pesimista. Yo elijo ser optimista. Es todo una cuestión de perspectiva.” – Harvey Mackay

 

 

 

Cuando una circunstancia inevitable y no buscada sucede no podemos elegir otra circunstancia, otro final, u otra historia. No hay forma en la que podamos volver atrás en el tiempo y hacer algo para revertir lo que ha sucedido. Pero lo que si podemos hacer es elegir entre diferentes elecciones: Podemos elegir darnos por vencidos, o podemos elegir seguir hacia adelante. Podemos elegir ver el lado negativo o podemos elegir ver el lado positivo. Podemos elegir permitirle al dolor, enojo, y la tristeza que sentimos consumirnos, o podemos elegir que el amor cure nuestros corazones. Podemos elegir seguir permitiéndole al dolor, a la frustración, a la angustia y enojo correr como un veneno por nuestras venas, permitiendo que nos pudra por dentro, o podemos elegir sacarlo completamente de nuestro ser, limpiando nuestro cuerpo y alma con la gran cura que es el amor.

Por otro lado, también se encuentran el tipo de circunstancias que son el resultado de las elecciones que hemos hecho. Por ejemplo, cuando nos va mal en un examen porque hemos elegido no estudiar, o cuando sentimos dolor de panza porque hemos elegido comer comida basura en vez de comer comida más saludable, o cuando alguien se enfermó de cáncer porque siguió poniendo en primer lugar al cigarrillo antes que a su vida, o cuando alguien perdió a su pareja porque eligió engañar antes que amar, o cuando alguien decidió vivir una vida miserable porque se ha negado a perseguir sus sueños.

 

 

 

“Es en tus momentos de decisión cuando tu destino se forma.” – Tony Robbins

 

 

 

Cuando una circunstancia de ese tipo sucede, podemos desear haber hecho algo diferente pero no podemos cambiar las elecciones que ya hemos tomado. Somos absolutamente responsables por ello, y debemos tomar una completa responsabilidad por nuestros actos, y es ahí donde la vida nos presenta con nuevas elecciones: Podemos elegir no hacer nada al respecto, o podemos elegir actuar. Podemos elegir permitirle a esa situación paralizarnos, o podemos elegir seguir hacia adelante. Podemos elegir darnos por vencidos, o podemos elegir hacer lo mejor que podamos para revertir la situación, y entonces cambiar la situación o en el caso que no se pueda aceptarla y así seguir hacia adelante. Podemos elegir verle el lado negativo, o el lado positivo a las cosas. Podemos elegir sentir emociones negativas y permitir que nos controle, o podemos elegir sentir emociones positivas y cambiar nuestra experiencia de vida. Podemos elegir seguir mirando hacia nuestro pasado con tristeza, dolor, y enojo, o podemos elegir mirar hacia nuestro futuro con esperanza, compromiso y confianza.

Como puedes ver no siempre se puede cambiar una situación, pero siempre podemos elegir como vamos a enfrentar aquello que ha sucedido. Somos responsables de nuestras propias elecciones, y tenemos siempre la oportunidad de elegir sentirnos bien, o sentirnos mal. De acuerdo a lo que hacemos, decimos, sentimos, y de acuerdo a lo que pensamos en relación a lo que ha sucedido es lo que va a determinar nuestro futuro. Podemos elegir ser positivos y sentirnos bien, o podemos elegir ser negativos y sentirnos mal. Siempre, sin importar la situación, podemos elegir entre la felicidad o la tristeza. Es todo una cuestión de elección.

 

 

“A la larga, damos forma a nuestras vidas y nos damos forma a nosotros mismos. El proceso nunca termina hasta que morimos. Y las elecciones que tomamos son absolutamente nuestra propia responsabilidad.” – Eleanor Roosevelt

 

 

 

Siempre recuerda que no siempre lo que te sucede es consecuencia de tus propias acciones, pero al mismo tiempo, siempre recuerda que cada elección que hagas hoy tendrá una consecuencia en tu vida a corto o largo plazo. Si sientes que tus elecciones no te están acercando al lugar que quieres estar, o si sientes que no te están haciendo sentir de la forma que te gustaría sentirte, o si sientes que no te están permitiendo ser la persona que te gustaría ser, es tiempo de hacer una elección.

Puedes elegir seguir tomando el mismo tipo de elecciones negativas, dejando todo a la suerte, o puedes elegir detenerte y empezar a tomar las mejores elecciones posibles, siendo el creador de tu propio destino. Tu felicidad depende de las elecciones que hagas. Si te sientes feliz, es muy probable que estés haciendo las elecciones correctas, pero si no es así, es posibles que no estés eligiendo las mejores para tu vida. Todo es imposible hasta que elegimos hacer lo imposible posible.

 

 

 

 

 

Nuestras vidas son el resultado de nuestras elecciones, y somos lo que elegimos ser. Todo es una cuestión de elección, por lo tanto, sin importar lo que suceda, ¡haz la elección de ser feliz hoy, mañana y siempre!

¡Asume la Plena Responsabilidad por tu Vida!

Todos somos responsables por nuestras propias vidas, pero actuamos como si alguien más tuviese el control. La realidad es que la mayoría de las cosas que nos suceden es debido a nuestras acciones o inacciones. Todo aquello que decidamos hacer o no hacer va a crear nuestra realidad. Con el fin de vivir la vida que realmente queremos, debemos asumir responsabilidad por nuestras vidas.

 

"Acepta responsabilidad por tu vida. Debes saber que eres tú quien te llevará a donde quieres ir. Nadie más." - Les Brown

 

Las circunstancias externas no son las encargadas de limitar nuestras posibilidades de alcanzar aquello que deseamos, sino que somos nosotros los responsables de limitarnos a nosotros mismos. Nos limitamos día a día con nuestras propias creencias, pensamientos, con lo que decidimos y sentimos. Constantemente creamos nuestro destino incluso si no somos conscientes de ello. Todo lo que hacemos, y todo lo que dejamos de hace determina nuestro destino.

El problema es que es muy sencillo culpar a nuestro pasado, a nuestros padres, a nuestros amigos, a nuestro jefe, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestro trabajo, al tiempo, al clima, a la sociedad en la que vivimos y a todo el mundo por la vida que nos toca vivir, ya que de esa forma no nos hacemos responsables de lo que nos sucede, lo cual significa tomar el camino más fácil, ya que es mucho más sencillo sentarse y criticar que hacer algo al respecto. Y es así que nos ponemos en el papel en el que damos la mejor actuación: el papel de víctima.

 

 

 

“El momento que aceptas responsabilidad por todo en tu vida es el momento en que adquieres el poder para cambiar todo en tu vida.”  – Hal Elrod

 

 

 

Es así que empezamos a culpar a todo aquel que nos rodea, haciéndolos responsables por nuestro fracaso. Suena tan convincente que empezamos a creer de verdad que los demás son los culpables y que nosotros somos sus víctimas. Es así que un día lo que era simplemente un rol, pasa a hacer parte de nosotros, convirtiéndonos en las victimas de este mundo cruel e injusto. ¿Y porque hacemos esto? Porque es más sencillo culpar a otros y no hacer nada, que tomar responsabilidad por nuestra vida, haciendo todo aquello que podamos, tomando riesgos, aceptando desafíos, para cambiar nuestras vidas.

Al asumir una completa responsabilidad por nuestras vidas empezamos a culpar solo a una persona por nuestro fracaso, eso quiere decir, a nosotros mismos. Lo malo es que es siempre difícil y doloroso para nuestro ego admitir que nosotros somos los responsables de la mayoría de las situaciones que nos suceden día a día, sobre todo aquellas que nos generan dolor, enojo y angustia. Por lo tanto, a modo de ejemplo, se puede decir que no es nuestro trabajo el responsable de nuestra miserable vida, somos nosotros los responsables por no ir en búsqueda de algo mejor, ni tampoco es nuestro profesor el responsable de nuestro fracaso, somos nosotros los responsables de no haber estudiado ni dedicado el tiempo suficiente, al mismo tiempo no es nuestra familia la responsable de nuestra falta de éxito en la vida, si no que somos nosotros los responsables de no ir tras nuestros sueños. ¿Puedes verlo ahora? La mayoría de las veces somos nosotros los responsables de nuestra propia desdicha, pero es siempre más fácil culpar a otros.

 

 

 

“La mentalidad de victima diluye el potencial humano. Al no aceptar la responsabilidad personal de nuestras circunstancias, nosotros reducimos enormemente nuestro poder para cambiarlas.” – Steve Maraboli

 

 

 

Lo bueno es que al momento de asumir responsabilidad por nuestra vida nos permitimos tener el control para cambiar cualquier situación desagradable de nuestras vidas, pudiendo crear otro resultado diferente. Por ejemplo, en el caso que alguien decida dejar de fumar y por lo tanto así su salud aumente, o cuando alguien decida dejar el trabajo que odiaba para así seguir sus sueños, viviendo una vida más feliz, o cuando alguien decida terminar con la relación toxica en la que se encuentra y así vivir una vida con más paz. Es así que cuando alguien se hace responsable por su vida, toma el control de la misma, y así paso a paso se van tomando las acciones correctas para obtener una vida mejor.

En nuestras vidas nos enfrentamos a distintas dificultades, en donde debemos lidiar con terribles circunstancias, pero depende de nosotros permanecer como víctimas de las circunstancias de nuestras vidas, culpando a la vida por ser tan injusta, condenándonos a nosotros mismos a vivir una vida de sufrimiento, o podemos asumir plena responsabilidad por nuestras vidas, haciendo todo aquello que podamos para convertir lo negativo en positivo, creando así un mejor futuro para nosotros mismos.

 

 

 

“A la larga, le damos forma a nuestras vidas y a nosotros mismos. El proceso nunca termina hasta que morimos. Y las decisiones que tomamos, son absolutamente nuestra propia responsabilidad.” – Eleanor Roosevelt

 

 

Los invito a reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Hay algo que estés haciendo ahora que podrías hacer mejor para incrementar tus probabilidades de obtener el resultado deseado? ¿Hay algo que estés haciendo ahora que no deberías estar haciendo con el fin de obtener el resultado que quieres? ¿Hay algo que no estés haciendo que deberías estar haciendo para obtener aquello que deseas?

 

 

 

La vida que quieres es posible, la pregunta sería: ¿Estás haciendo lo que deberías estar haciendo con el fin de obtenerla? ¡Asume una plena responsabilidad por tu propia vida, y así crea y vive la vida que siempre has querido!

En la Busqueda de la Felicidad

Cada ser humano de este planeta tiene el mismo deseo: ser feliz. La felicidad es un deseo que todos compartimos, cada uno de nosotros desea ser feliz, y cada uno desea encontrar la felicidad eterna, pero: ¿Qué es la felicidad? ¿Es real? Y si verdaderamente existe, ¿Cómo podemos alcanzarla?

 

"La felicidad es el significado y próposito de la vida, el objetivo y fin de la existencia humana." - Aristóteles 

 

 Siempre he creído en la felicidad, pero nunca he conseguido experimentarla de forma duradera, sino que solo por un corto periodo de tiempo hasta que encontré verdaderamente el significado de la felicidad, lo que me ha dado la pista de en donde buscarla. El problema fue que siempre la he buscado en un lugar fuera de mí, y esto se debió a que tenía una idea equivocada de lo que realmente significaba la felicidad y donde uno podía encontrarla.

En mi búsqueda de la felicidad siempre me he hecho diferentes preguntas: ¿Qué es? ¿Es real? ¿Dónde puedo encontrarla? ¿Es la felicidad un destino? ¿Es un lugar al que debemos llegar? ¿Se puede encontrar una felicidad duradera? ¿Se puede ser realmente feliz o es simplemente una creación de la imaginación humana? Estas fueron algunas de las preguntas que siempre me he preguntado a misma tratando de encontrar la definición de felicidad, y lo que descubrí fue que mis conceptos estaban completamente errados.

 

 

 

“La felicidad es un camino, no un destino. La felicidad se encuentra a lo largo del camino, no al final del mismo, porque así el viaje habría terminado y sería demasiado tarde. El tiempo para la felicidad es hoy, no mañana.” – Paul H. Dunn

 

 

 

Para entender un poco más la felicidad empecemos por definirla. De acuerdo con lo que dice el diccionario la felicidad es el estado de ser feliz, y ser feliz significa, estar contento y encantado con una cosa en particular. Pero al mismo tiempo, las personas le han otorgado distintos significados, lo que es felicidad para algunos puede ser sufrimiento para otros. Depende de cómo vemos el mundo, y cuales son nuestras creencias sobre la vida, es lo que va a formar nuestra propia definición de felicidad. Por ende, es muy complicado definirla de una forma en particular, ya que posee tantos significados como personas en este planeta.

Entonces, ¿Podemos decir que verdaderamente existe? Según mi opinión, de acuerdo con la experiencia de mi vida, yo creo que la felicidad es algo que verdaderamente existe, haciendo que sea algo posible de conseguir. El problema con la mayoría de nosotros es que nuestra felicidad desaparece en un abrir y cerrar de ojos, y muchas veces desaparece incluso antes de que realmente podamos disfrutar el hecho de ser felices. Por ejemplo, cuando nos vamos de vacaciones, nuestra felicidad crece y crece con cada segundo, pero de repente, en ese momento cuando estábamos alcanzando ese momento de absoluta felicidad, esta se nos es arrebatada por nuestra rutina diaria. Nuestra felicidad siempre es tan corta que muchas veces desconfiamos de su verdadera existencia, y esto sucede debido a nuestras confusas y erróneas ideas sobre lo que realmente significa la felicidad.

 

 

 

“La felicidad no puede ser poseída, ganada o consumida. La felicidad es la experiencia espiritual de vivir cada minuto con amor, alegría y gratitud.” – Denis Waitley

 

 

 

Por lo tanto, para entender más acerca de la felicidad, hagámonos distintas preguntas y analicémoslas una por una, porque como Claude Levi-Strauss una vez dijo: “El sabio no es el hombre que proporciona las respuestas correctas, sino el que formula las preguntas correctas.”

Por lo tanto, ¿Qué es la felicidad? ¿Dónde podemos encontrarla? ¿Es una cosa que podemos ver y tocar? ¿Es la felicidad la ausencia del dolor? ¿La felicidad depende de las circunstancias de la vida? ¿Puede ser algo constante o siempre se verá interrumpida? ¿Esta acaso basada en nuestras acciones? ¿Necesitamos acaso obtener algo especial o llegar a algún lugar determinado para poder experimentarla? ¿Nuestro pasado o nuestra idea del futuro puede influenciar nuestra felicidad presente? ¿Puede un factor externo afectar nuestra felicidad?

¿Qué se te viene a la mente cuando piensas estas preguntas? ¿Por qué eres feliz cuando dices que eres feliz? ¿Qué es lo que te hace sentir felicidad? ¿Por qué estas triste cuando dices estar triste? ¿Te has puesto pensar en ello? A veces, es en nuestras propias preguntas en donde encontramos las respuestas.

 

 

 

La clave para ser feliz radica en entender a la felicidad. En mi próximo articulo voy a profundizar más sobre su verdadero significado. ¡Hasta la próxima amigos!