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Cortando las Cuerdas del Apego

La mayoría de nuestros sufrimientos diarios son provocados por nuestro apego a cosas, personas, situaciones, entre otras cosas. El problema es que nos volvemos dependientes de aquellas cosas con el fin de sobrevivir, poniéndonos a nosotros mismos en un lugar de extrema vulnerabilidad. En el caso de perder aquello a lo que estamos apegados, una vida de angustia y sufrimiento es inevitable. Por lo tanto, para evitar tanto dolor y sufrimiento, debemos liberarnos de cualquier apego.

 

 

"La raiz de todo sufrimiento es el apego." - Buda

 

 

Vivir apegados a lugares, cosas, personas, trabajos, situaciones y cualquier otra cosa es la clave para una vida de sufrimiento. Lo sé, suena un poco extremo, pero la verdad es que cuanto más apegado estamos a algo o alguien, más sufrimos, porque cuanto más apegados estamos, más tememos, y cuanto más tememos, más sufrimos. Dependemos tanto de algo, que la simple idea de perderlo nos desgarra el corazón. El problema es que nuestra felicidad dura siempre y cuando aquello a lo que estamos apegados no cambie, no se transforme en algo más o deje de existir.

Todo apego nos limita, nos somete, nos controla, y nos domina completamente. Nos limita porque no nos permite ser completamente nosotros mismos, porque a veces ser nosotros mismos significaría la perdida inevitable de aquello a lo que estamos apegados, nos somete porque nos hace actuar de cierta manera con el fin de evitar perderlo, nos controla porque nos hace comportar de una forma especial, y nos domina porque toda nuestra existencia depende de aquello a lo que estamos apegados.

 

 

“La mayoría de nuestros problemas se deben a nuestro deseo apasionado y el apego a las cosas que nosotros malinterpretamos como entidades duraderas.” – Dalai Lama

 

 

¿Esto significa que no podemos tener ningún tipo de sentimiento? ¿Acaso no podemos amar, o tener pasión por algo? ¿Cómo podemos ser felices si no podemos ser simplemente humanos? Bueno, ese el tema, somos humanos, sentimos, amamos, y eso es lo hermoso de estar vivo y ser humanos. Tener todas esas hermosas emociones nos hace sentir vivos, y le da sentido a nuestras vidas. El problema comienza cuando nos volvemos dependientes de relaciones, cosas materiales, trabajos, lugares, resultados o situaciones con el fin de seguir sintiéndonos de la forma en que nos sentimos.

Por lo tanto, el problema no es sentir algo especial por algo o alguien, el problema es cuando nuestra felicidad depende de ello. Si la falta de algo o alguien, o si el cambio de algo en nuestras vidas crea sufrimiento, entonces es nuestro apego lo que realmente nos está generando angustia, no es el amor, la pasión que tenemos sobre algo, sino que es nuestra dependencia, nuestro apego. Hay algo que vale la pena recordar y es la diferencia entre apego y vínculo, nuestro apego crea en nosotros sentimientos de temor, temor por la idea de perder algo, mientras que un vínculo da y recibe al mismo tiempo, alimentando el alma, no espera nada, no requiere, no exige, solo sucede.

 

 

“Renueva, libera, deja ir. El ayer se ha ido. No hay nada que puedas hacer para traerlo de vuelta. No puedes “pude haber” hecho algo. Sólo puedes hacer algo. Renuévate. Libera ese apego. ¡Hoy es un nuevo día!” – Steve Maraboli

 

 

¿Que hacer entonces? Libérate de cualquier apego. No te limites pensando que no puedes tener una vida, que no puedes ser feliz o exitoso si no posees algo en particular, si no estas con esa persona especial, si no estás haciendo algo en particular, o si no vives en un cierto lugar. Si has llegado al lugar que estas ahora, no se debe a algo o alguien, sino que todo se debe a ti. Tu eres el creador de tu propia vida, por lo tanto, si hay algo de lo que debes depender es de ti mismo. Sin ti, no hay nada, por eso, no busques fuera de ti, sino que busca dentro de ti mismo.

Una conexión, un vínculo especial entre tu y lo que quieres y amas es inevitable, no se trata de evitar esa conexión sino que se trata de no depender de ello para sobrevivir. No debemos permitir que nuestro apega nos confunda, creyendo que necesitamos de algo o alguien con el fin de ser felices, teniendo la idea que aquellas cosas, ese trabajo, ese lugar, esa situación o esa relación es el factor determinante de nuestra felicidad. Un trabajo, una carrera, un lugar, cualquier posesión material, una persona, o una situación en especial puede otorgarnos alegría y felicidad, pero aquellos sentimientos no deben ser condicionados por la falta de aquellas cosas.

 

 

“El desapego no es que tú no debas poseer nada. Es que nada te posea a tí.” – Ali ibn Abi Talib

 

 

No hay nada más gratificante que el ser libre, y la libertad que obtenemos por dejar ir cualquier apago es algo que realmente nos beneficia. Por lo tanto, la clave no se encuentra en ser fríos, sin sentimientos, sino en aprender a amar, sin necesitar nada de regreso, siendo libres para decidir ser quien sea que queramos ser, y hacer todo aquello que queramos sin ser limitados por nuestros apegos. Lo más importante es vivir en el momento, lo que sea que haya pasado en el pasado no puede ser modificado, lo que sea que suceda en el futuro todavía no ha sucedido, entonces, ¿Por qué arruinar tu vida estando apegado a un pasado que se fue o a un futuro que todavía no ha llegado? La vida cambia continuamente, saber que nada es permanente, viviendo en el momento, y cortando las cuerdas de todo apego es la clave para una vida feliz.

 

 

 

Otórgale a tus pasiones, otórgale a cada persona, y otórgale a todo lo que quieres el poder de tu amor, ¡pero no les des el poder para destruirte! Aprende a dejar ir el apego, ¡y otórgate el regalo de vivir una vida en paz y feliz!

¿Tu Pasado Sigue Presente en Tu Vida?

A veces nuestro pasado está más presente de lo que pensamos, y ese es uno de los motivos por el cual seguimos estancados en el mismo lugar en nuestro presente. El problema es que todo lo que está relacionado con nuestro pasado, que todavía no hemos dejado ir está interfiriendo con nuestro presente, y evita que podamos seguir hacia adelante. Por ese motivo, con el fin de alcanzar nuestras metas y sueños y crear nuestro futuro, debemos primero alejar nuestro pasado de nuestro presente.

 

 

 

 

¿Cuántas cosas relacionadas con tu pasado todavía existen en tu presente? Y con esto no solo me refiero a cosas materiales, sino a recuerdos, pensamientos, sentimientos, personas y experiencias. ¿Qué lugar ocupa tu pasado en tu presente? ¿Ocupa una gran parte o una pequeña parte de tu vida? ¿Cuánto de tu mente ocupa? ¿Cuánto de él esta todavía vivo en tu corazón?

Intenta reflexionar sobre tu vida y tu presente, intenta relajarte y tomarte un tiempo de tus obligaciones y presiones diarias, y cuando estés listo mira a tu alrededor y mira dentro de ti: ¿Puedes ver a tu pasado dominando tu presente? ¿Tus emociones y sentimientos pasados están evitando que sigas hacia adelante? ¿Acaso es lo que está evitando que alcances tus metas y deseos? ¿Tus experiencias y emociones pasadas están influenciando tu presente y están tomando decisiones por ti?

 

 

 

“Aferrarse es creer que solo hay un pasado; dejar ir es saber que hay un futuro.” – Daphne Rose Kingma

 

 

 

Si la respuesta es no, ¡Felicitaciones! Haz realizado un gran trabajo y haz podido deshacerte de tu pasado, y estás viviendo tu presente al máximo, sin ser influenciado por este. Pero si la respuesta es sí, mi siguiente pregunta es: ¿Tu pasado te sirve en tu presente? Es decir, ¿Te está otorgando los resultados que estabas buscando? ¿Es útil, tiene un propósito o un sentido en tu presente? ¿Te está ayudando de alguna manera o esta simplemente evitando que consigas las cosas que quieres y te mereces?

La realidad es que nuestro pasado no siempre tiene que ser una desventaja en nuestro presente, siempre y cuando el motivo de estar en nuestro presente es para que nos ayude a sacar lo mejor de nosotros mismos, y darnos fuerza. Nuestro pasado, ya sea que fue bueno o malo, es siempre una lección, una lección que debemos aprender, para que podamos aplicar el conocimiento adquirido en nuestro presente. Al mismo tiempo, jamás debe ser olvidado, para así no repetir los mismos errores o seguir tomando las acciones que tuvieron como resultados beneficios para nuestras vidas. Esa es la parte más importante de nuestro pasado, y la cual deberíamos mantener en nuestro presente, junto con aquellos recuerdos que le hagan bien a nuestro corazón y que iluminen nuestros días.

 

 

 

“El espacio mental y físico que creamos dejando ir cosas que pertenecen a nuestro pasado nos da la opción de llenar el espacio con algo nuevo.” – Susan Fay West

 

 

 

Todo aquello de tu pasado que no te sirva, que no sea útil, que no tenga un propósito específico, todo aquello que no te otorgue un beneficio, cada recuerdo triste, relaciones pasadas, experiencias pasadas, cada emoción, y todo aquello incluyendo cosas materiales que no nos ayude de ninguna forma debería ser removido de nuestro presente para así poder darle lugar a cosas nuevas y mejores.

Si nuestro corazón, mente y nuestro entorno está repleto de cosas de nuestro pasado que no nos hacen crecer, que no nos hacen mejores, que no nos hacen felices, o que no nos ayudan a ser la persona que deseamos ser y conseguir todo aquello que anhelamos conseguir, ¿Por qué deberíamos seguir permitiendo que permanezcan en nuestro presente si no solo para sabotear nuestras propias vidas? ¿Por qué seguir manteniendo nuestro pasado vivo cuando mata nuestro presente y destruye nuestro futuro? Tenemos una cadena alrededor de nuestros cuellos que nos está dejando sin aire, y esa cadena es nuestro pasado, ¿Por qué seguir viviendo así de ahogados y prisioneros cuando tenemos la llave para nuestra propia libertad?

 

 

 

“Hay que hacer una elección consciente cada día para despojarse de lo viejo, lo que sea que ello signifique para ti.” – Sarah Ban Breathnach

 

 

 

Hoy es el día para limpiar tu corazón, mente y toda tu vida y remover todas aquellas cosas de tu pasado que no suman, sino que restan, aquellas cosas que no sigan siendo beneficiosos para tu vida. Toma todos esos recuerdos, experiencias y emociones que no te hagan feliz, o que no te hagan crecer, o que no te ayuden a ser la persona que quieres ser, o no te empujen hacia un nuevo mañana, incluso aquellas cosas que puedan parecer buenos, porque todo aquello que pertenece a nuestro pasado no tiene nada que ver con nuestro presente, ni tampoco nuestro futuro. Pueden haber sido malas o dolorosas, buenas o asombrosas, pero son parte del pasado y debemos tarde o temprano dejarlas ir, para así poder seguir hacia adelante y darle lugar a aquellas maravillosas cosas que están esperando por nosotros.

¿Cuál sería la primera cosa de tu pasado que sigue en tu presente y que no te sigue sirviendo de ninguna manera? ¿Cuál es ese recuerdo, cosa, emoción, o experiencia de tu pasado que está evitando que sigas hacia adelante con tu vida? Empieza con eso, y sin pensarlo demasiado ¡déjalo ir!

 

 

 

 

Es tiempo de tomar una bolsa, poner todas las cosas de nuestro pasado que no nos sigan sirviendo, que no nos den paz ni felicidad, y arrojarlas lejos de nuestro presente, ¡y así darle lugar a todas las grandes cosas que están por venir!

Libera el Dolor y Sana tu Corazon

Van a existir diferentes momentos en nuestras vidas en donde vamos a sentir dolor. Este podrá ser un dolor superficial, o un dolor más profundo, a veces podrá ser por segundos, por horas, por meses o incluso años, y a veces nunca se irá, quedándose atrapado en nuestro cuerpo, contaminando nuestra alma, y rompiendo nuestros corazones, y la única forma de que deje de lastimarnos es sacándolo de nuestros corazones, permitiéndole que se aleje de nuestras vidas.

 

 "Busca en tu interior un lugar donde haya alegria, y esa alegria borrara el dolor." - Joseph Campbell

 

 

Hay tres tipos de personas: Aquellas que se tragan el dolor, lo digieren, y logran sacarlo de sus mentes y corazones, luego están aquellas personas que lo tragan, y lo dejan dentro, dejando que los destruya por dentro, volviéndose sus víctimas, y luego están aquellas personas que lo tragan, y lo esparcen por todo su ser como veneno corriendo por sus venas, conminando sus corazones, volviéndose un reflejo de su dolor.

El primer tipo de personas no están exentas de sentirlo, de hecho, es muy probable que lo hayan sentido cientos de veces en su pasado, y posiblemente lo sientan muchas veces más a lo largo de sus vidas, pero lo que hace la diferencia entre este tipo de personas y los otros dos tipos de personas es que estas no le permiten a el dolor controlar sus vidas. Por lo tanto, una vez que lo sienten, buscan la forma de removerlo de sus corazones tan pronto como sea posible.

 

 

 

“Cosas malas suceden; como respondo ante ellas define mi carácter y la calidad de mi vida. Puedo decidir yacer en una tristeza eterna, inmovilizado por la gravedad de mi perdida, o puedo decidir afrontar el dolor y apreciar el regalo más preciado que tengo: la vida misma.” – Walter Anderson

 

 

 

El segundo tipo de personas son aquellas que lo sienten, pero no son capaces de liberarlo de sus corazones, guardándolo muy dentro suyo. El problema con esto es que mientras que estas personas pueden tener una sonrisa en sus caras, muy dentro de sus corazones el dolor los va matando lentamente. Estas personas no lo liberan de ninguna forma, sino que se lo guardan para sí mismos. El problema es que se vuelven prisioneros de su dolor, este los destruye por dentro día tras día, y a veces se vuelve tan intolerable que la persona se rinde ante él, a veces acabando con su propia vida.

El tercer tipo de personas son como el segundo tipo de personas, pero hay una gran diferencia entre ellas. La mayor diferencia es que estas personas intentan liberarlo y detener su sufrimiento causándole dolor a otro. El problema es que el dolor que sienten les ha consumido sus corazones, y contaminado sus mentes. Estas personas están tan destruidas por dentro que la única forma en la que se pueden revelar frente a tanto dolor es volviéndose ellos mismos la personificación del dolor, causando sufrimiento a otros con el fin de sanarse a sí mismos.

 

 

 

“Estos dolores que sientes son mensajeros. Escúchalos.” – Rumi

 

 

 

Como podemos ver el dolor es algo que debes dejar salir de tu corazón antes que destruya la persona que realmente eres. No es siempre posible evitar sentirlo, de hecho, no deberíamos forzarnos a no sentirlo, sino que deberíamos aceptarlo, saborearlo, digerirlo, aprender de él y cuando estemos listos debemos dejarlo ir.

¿Cómo lo liberamos entonces? Bueno, la respuesta va a depender de la persona que lo siente, pero la mejor forma es sabiendo que el sentimiento de dolor no borrara el motivo que lo causo en primer lugar. Por lo tanto, debemos enfocarnos en algo más, algo que nos haga sentir bien, y debemos ser sobre todo pacientes y darnos tiempo, sabiendo que tarde o temprano el dolor se ira. Hay que saber que el dolor nos traerá más dolor, y nunca lo contrario, no cambiara lo que sucedió ni tampoco cambiara nuestro futuro, ya que depende de nosotros permitir que nos destruya, o destruirlo nosotros antes. Debemos enfocar nuestra mente en aquello que nos hace bien, evitando todo contacto con aquello que fomente ese dolor.

 

 

 

“Mi objetivo es olvidar el dolor de la vida. Olvidar el dolor, burlarse del dolor, reducirlo y reír. ” – Jim Carrey

 

 

 

Podemos ser las victimas de nuestro dolor y permitirle que controle nuestras vidas, o podemos ser los creadores de nuestro propio destino. Si elegimos la primera opción estaremos a merced de nuestro dolor, en cambio, si elegimos la segunda opción nosotros tendremos el poder para controlar nuestras vidas y decidir qué hacer con ella. No será fácil, pero es posible. No siempre podremos evitar el dolor, pero siempre podremos decidir qué hacer con él. Transfórmalo en algo hermoso y así cambiaras toda tu vida. Intenta ver el lado positivo, no te cuestiones lo que paso, el pasado no existe, enfoca tu mente en este momento, y crea lo que quieras experimentar mañana.

 

 

 

 

Hoy es el día en el que puedes liberar el dolor que estas sintiendo, es ahora el momento para decidir dejarlo ir ¡y empezar una nueva vida!

Cada Final es Siempre un Nuevo Comienzo

Cada final es siempre un nuevo comienzo. Cuando algo termina, algo nuevo comienza, y cada nuevo comienzo es siempre una nueva oportunidad. Aprender a ver cada final como una oportunidad, y no como un castigo, ayudara a cambiar nuestra forma de experimentar la vida en cada momento que empecemos un nuevo capítulo en nuestras vidas.

 

 Hay muchas, muchas mejores cosas por delante que cualquiera que hemos dejado atras. C.S Lewis nuevo comienzo

 

 

Cada final que he experimentado en mi vida fue porque algo nuevo estaba comenzando. Si mi vida nunca hubiese estado llena de finales y cambios, todo lo que he experimentado en mi vida nunca hubiese sucedido. Estoy donde estoy ahora debido a que algo en mi pasado ha cambiado. Algo que termino me ha permitido experimentar nuevas oportunidades y desafíos en mi vida, y todos los resultados han sido positivos, lo que no quiere decir que no hayan sido difíciles, pero siempre me han generado un cambio positivo.

Si miras a tu pasado, cada cosa que ha terminado te ha permitido estar en donde estas ahora. En mi caso muchas cosas han terminado: relaciones, trabajos, visas de trabajo, experiencias y cada uno de esos finales me han puesto en el lugar en el que estoy ahora. La vida que tengo es el resultado de muchos finales. Cada nueva oportunidad y desafío que he experimentado fue posible gracias a que algo finalizo en algún momento en mi pasado.

 

 

 

“Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada.” – Romanos 8:18

 

 

 

El problema es que siempre vemos el final como el final de todo, en especial cuando no buscábamos ese final. En aquellos momentos, cuando algo termina inesperadamente, es muy difícil ver un nuevo comienzo. Como por ejemplo, cuando una relación amorosa termina, normalmente no lo vemos como un nuevo comienzo, o como una nueva oportunidad, sino que lo vemos como un final doloroso, y el sufrimiento y la frustración que sentimos en nuestros corazones en esos momentos consume nuestro espíritu, volviéndose imposible poder ver esa situación como un nuevo comienzo.

Los finales son la mayoría de las veces muy difíciles de aceptar, incluso si andábamos buscando ese final, porque siempre es difícil volver a empezar de nuevo. Algunos finales son mas difíciles de digerir, y otros finales son tan dolorosos que desgarran nuestro corazón en pedazos. Aquellos finales paralizan nuestro mundo, y nada en nuestras vidas pareciera tener mas sentido. Pero lo que hay que saber es que siempre hay una razón por las cuales las cosas suceden de la forma que suceden. Cada final, sin importar cuan difícil es, es siempre una nueva oportunidad disfrazada.

 

 

 

“Nuevos comienzos son a menudo disfrazados de dolorosos finales.” – Lao Tse

 

 

 

¿Pero cómo podemos ver un final como un nuevo comienzo? ¿Cómo podemos ver una oportunidad en medio de tanto dolor, frustración e incertidumbre? La respuesta es: viviendo en el presente. No hoy otra forma de vivir. El pasado se fue, y el futuro no ha llegado todavía. El único lugar donde realmente podemos vivir es en el presente. Por lo tanto, debemos enfocar todas nuestras energías no en intentar cambiar nuestro pasado, sino que debemos enfocar nuestras energías en vivir nuestro presente y crear la vida que queremos vivir. Este momento es todo lo que tenemos, por lo tanto, debemos enfocar nuestra mente en las cosas que nos gustaría experimentar y no en las que no nos gustaría. No podemos cambiar lo que ha sucedido, pero podemos cambiar la forma en que experimentamos lo que esta sucediendo en nuestro presente. De esta forma, podremos ver las oportunidades que nos estamos perdiendo por estar enfocados en aquello que ya pertenece a un pasado. Es todo una cuestión de enfoque, enfócate en cambiar tu vida, y transforma lo negativo, en positivo.

Cuando algo termina, algo nuevo comienza. Debemos recordar que cuando una puerta se cierra, otra se abre. Cuando un capitulo termina, otro comienza, y esta en nuestras propias manos la posibilidad de escribir una nueva y mas maravillosa historia. Por lo tanto, debemos enfocarnos no en el capítulo anterior, que ya ha sido escrito, y que no podemos cambiar, sino que debemos enfocarnos en el capítulo que comienza. Este nuevo capitulo, esta hoja en blanco, es una nueva oportunidad, y podemos crear cualquier cosa que queramos. Somos los creadores de nuestro propio destino.

 

 

 

“El secreto del cambio es enfocar toda tu energía no en luchar contra lo viejo, sino en construir lo nuevo.” – Dan Millman

 

 

 

Un final es siempre un nuevo comienzo. Por lo tanto, tenemos la oportunidad de empezar de nuevo. Debemos dejar ir lo que ya no está, para dar lugar en nuestras vidas aquello que espera por nosotros. La vida cambia constantemente, y ello es lo que hace esta vida tan maravillosa. Hoy puedes elegir dos opciones: Puedes decidir vivir atado a un final, viviendo en el pasado con sufrimiento y dolor, o puedes decidir dejar ir aquello que ya no existe, eliminándolo de raíz, y comenzar una nueva vida. Puedes elegir vivir en el presente, y usarlo como un lienzo para crear la vida que te traerá felicidad y alegría. Escribe una nueva historia, y cambia tu vida.

 

 

 

 

Confía en la vida, y cree que cosas mejores están llegando. ¡Acepta el final como un nuevo comienzo, y con confianza y fe sigue hacia adelante en la dirección de tus sueños!

Ten Cuidado Con Tus Pensamientos

Ten cuidado con tus pensamientos, ya que controlan tu vida, y esto sucede debido a que tienen el poder para crear tu realidad. Lo que tú ves en tu vida es simplemente un conjunto de pensamientos, y es por ello que las personas tienen diferentes realidades. Tu realidad es el producto de lo que piensas.

 

"La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos." - Marco Aurelio

 

Estamos constantemente pensando, y como nos sentimos en ese preciso momento depende de lo que tengamos en nuestra mente en ese momento en particular. Nuestros pensamientos pueden ser positivos o negativos, pero nunca los dos juntos al mismo tiempo, y son esos pensamientos lo que nos va a generar nuestras emociones, y por ende lo que va a crear nuestra realidad. Por lo tanto, como te vayas a sentir será el resultado de lo que hayas estado pensando. Recuerda que tus pensamientos tienen el poder para controlar tus emociones. Y entonces así descubrirás que la clave para controlar tus emociones reside en tus pensamientos, por lo tanto si quieres cambiar tu realidad, cambia la forma en la que estás pensando.

Podemos dividir los pensamientos en positivos y negativos, en donde nuestros pensamientos positivos son todos aquellos que nos hacen sentir bien como aquellos pensamientos de felicidad, alegría o gratitud, y por otro lado tenemos los pensamientos negativos los cuales nos hacen sentir mal como los pensamientos de tristeza, angustia, miedo y enojo. Entonces podemos sentirnos felices o tristes, la elección la realizamos nosotros de acuerdo a nuestros pensamientos, si tienes pensamientos positivos te sentirás feliz, y si tienes pensamientos negativos te sentirás triste.

 

 

 

“Si te dieras cuenta que tan poderosos son tus pensamientos, nunca más volverías a tener un pensamiento negativo.” – Peace Pilgrim

 

 

 

Todo está conectado, tus pensamientos te dan tus emociones y sentimientos, lo que formara tu comportamiento, lo que finalmente te dará tu realidad. Por lo tanto, para cambiar nuestra experiencia de vida, debemos cambiar nuestro pensamiento, debemos elegir aquellos pensamientos basados en cosas positivas, para que así podamos tener mejores sentimientos y buenas emociones, lo que hará que tengamos un mejor comportamiento, y esto generara nuestra realidad, la cual desbordara de felicidad.

Con solo un pensamiento podemos cambiarlo todo, un pensamiento diferente y no solo cambiaras cómo te sientes en un momento en particular, sino que cambiaras toda tu experiencia de vida. Con solo un pensamiento positivo podemos pasar de la tristeza a la felicidad, solo tienes que saber que no importa lo que esté sucediendo en este momento, este no es el final, porque serás feliz, porque eso es lo que te mereces.

 

 

 

“Un hombre no es más que el producto de sus pensamientos. En lo que él piensa, él se convierte.” – Mahatma Gandhi

 

 

 

Puedo decir por mi propia experiencia que esto no es algo sencillo de hacer, pero también puedo decir que es posible. Lo que debemos hacer es controlar nuestros pensamientos, y no permitirle a nuestros pensamientos que nos controlen, y la forma más sencilla es abriendo nuestra perspectiva, para que así podamos ver todo de una forma diferente, y entender que lo que nos está sucediendo es por una razón, una razón que debemos aprender a comprender, para que así podamos aprender a ver el lado positivo de ella, un lado positivo que a veces es difícil de ver debido a nuestra perspectiva tan limitada.

Debemos estar conscientes del poder de nuestros pensamientos, para así poder controlarlos, especialmente a todos los pensamientos negativos, de otra forma nos controlaran y nos destruirán. El día que aprendamos a cómo controlar nuestros pensamientos, seremos capaces de elegir un pensamiento positivo en un lugar de uno negativo, y así decidiremos ser felices en cada momento antes que estar tristes sin razón.

 

 

 

“Tu peor enemigo no puede dañarte tanto como tus propios pensamientos.” – Buda

 

 

 

Siempre recuerda que tus pensamientos crean tu realidad, lo que sea que estés pensando en este momento es lo que vas a experimentar en tu vida. Los pensamientos negativos te darán sentimientos negativos, lo que generara situaciones desafortunadas, y todo a tu alrededor parecerá estar en contra tuyo, cuando en realidad, eres tu quien está en contra de ti mismo, debido a que has elegido tener pensamientos negativos, emociones negativas y comportamientos negativos lo que ha creado tu triste y horrible realidad. Pero si eliges pensamientos positivos, tendrás así emociones positivas y comportamientos positivos lo que generara situaciones de felicidad, y así te sentirás feliz acerca de tu vida ya que tu realidad será maravillosa.

 

 

 

Mira a tu alrededor, si solo puedes ver una vida triste y miserable, mira de nuevo, siempre hay algo por lo que estar feliz sin importar por lo que estés pasando. Elimina los pensamientos negativos de tu mente e inunda tu mente con pensamientos positivos y así podrás ver todos aquellos regalos y bendiciones de la vida que antes no habías podido ver.