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Un Nuevo Año: Cientos de Nuevas Oportunidades

¿Por qué el Año Nuevo es un motivo para celebrar? Porque la vida nos otorgara 365 nuevas oportunidades para que podamos disfrutar de la vida y ser felices. Es por eso que en este momento del año nuestros corazones se llenan de sueños, deseos y esperanzas. Muy dentro de nuestros corazones creemos que este podría ser el año en el que podamos hacer todas aquellas cosas que siempre hemos querido hacer, convirtiendo nuestros sueños y metas en realidad. Y esto es en realidad cierto. La pregunta es: ¿Estas 100% comprometido a dar lo mejor de ti este año? La respuesta a esta pregunta determinara tu futuro.

 "Mañana es la primer página en blanco de un libro de 365 páginas. Escribe uno bueno." - Brad Paisley

 

A las 00:00 horas del primer día del año, levantamos nuestras copas y brindamos por el nuevo año, y con alegría miramos hacia el futuro con esperanza. Recordamos así, el año que se ha ido y esperamos con ansias el desarrollo del nuevo año. La mayoría de nosotros pensamos acerca de todas aquellas cosas que hemos querido hacer y no hicimos el año pasado, y así deseamos que este año nos permita hacer todas aquellas cosas siempre quisimos hacer. Ese es el espíritu de esta época del año, el espíritu de creer que todo puede ser posible.

El problema es que, al cabo de unos días, este espíritu se ve opacado por nuestra rutina diaria, miedos, preocupaciones y problemas, y una vez más hacemos a un lado todas nuestras metas, deseos y sueños. Por lo tanto, dejamos todo a la suerte, y cuando eso sucede hay un gran porcentaje de probabilidades de que no terminemos haciendo aquellas cosas que queríamos hacer. Eso quiere decir que saboteamos nuestra propia vida, prohibiéndonos vivir la vida de nuestros sueños.

 

 

 

“Todos nuestros sueños pueden hacerse realidad si tenemos el coraje de perseguirlos.” – Walt Disney

 

 

 

La verdad es que no sabemos todas las cosas que nos sucederán, pero ello no quiere decir que debamos dejar todo a la suerte, sino que deberíamos hacer todo lo que podamos con el fin de crear el tipo de vida que nos brindara la mayor alegría y felicidad. Por lo tanto, debemos usar estos días para reflexionar sobre el año que está a punto de terminar, así podremos recibir el nuevo año más preparados, siendo los creadores de nuestro futuro y no simplemente apostando con nuestra vida. Es importante saber que estamos donde estamos ahora porque nosotros lo quisimos de esa manera, por lo tanto, si deseamos un resultado diferente, tendremos que actuar de una manera diferente.

Aprovechemos este momento para relajarnos y reflexionar sobre este año. ¿Has hecho la mayoría de las cosas que querías hacer? ¿Has alcanzado la mayoría de tus metas? ¿Has invertido la mayoría de tu tiempo en tu mismo? ¿Has sido la mayor parte del tiempo alegre y feliz? ¿Qué cambiarias? ¿Qué podrías haber hecho diferente? ¿Has aprendido algo nuevo? ¿Has crecido como persona? ¿Eres feliz con la persona que has sido? ¿Has trabajado duro con el fin de estar más cerca de tus sueños? ¿Has disfrutado verdaderamente tu vida? Querido amigo, esa es la pregunta más importante de todas, por lo tanto, la escribiré de nuevo una vez más: ¿Has disfrutado verdaderamente tu vida?

 

 

 

“Cambia tu vida hoy. No apuestes al futuro, actúa ahora, sin demora.” – Simone de Beauvoir

 

 

 

Esto es importante, porque no importa lo que haya sucedido, si has sido capaz de disfrutar tu vida, eso es todo lo que importa, porque la vida está hecha para ser feliz, con sus cosas buenas y malas. Las cosas buenas son lo mejor, pero las malas son lecciones, pruebas y oportunidades que la vida nos da con el fin de sacar lo mejor de nosotros mismos. Te propongo pensar sobre todas aquellas preguntas, tomate tu tiempo para relajarte y reflexionar y luego deja ir el pasado, olvídate de aquello que no te sirve, recuerda las lecciones, aprende de tus errores y quédate con todas aquellas buenas cosas de este año, y con esperanza y confianza avanza hacia este nuevo año con alegría.

Una vez que terminemos, debemos enfocarnos en el año que está por venir, y las preguntas más importantes serán: ¿Qué es lo que verdaderamente quieres que te suceda este año? Una vez que sepas la respuesta, piensa sobre estas preguntas: ¿Qué puedes hacer ahora para mejorar tu futuro? ¿Qué acciones puedes realizar para poder estar más cerca de tus sueños? ¿Cuáles serían los primeros pasos? ¿Qué puedes hacer para convertirte en la mejor versión de ti mismo? Piensa sobre aquellas cosas que te hacen feliz, y luego sal y haz que sucedan. Piensa sobre aquellas cosas, escríbelas, y realiza las acciones necesarias que harán que todo sea posible.

 

 

 

No hay un tiempo correcto, el tiempo es ahora. Lo bueno es que realmente no importa en qué época del año estemos, porque cada nuevo día es una nueva oportunidad para hacer todas aquellas cosas que siempre hemos querido hacer y ser felices. No hay tiempo que perder, el tiempo vuela, el tiempo es limitado, ¡Por eso sal y haz de este año un año maravilloso!

La Diferencia Entre la Autoestima y el Egoismo

Por lo general solemos confundir la autoestima con el egoísmo. La realidad es que ambos tienen significados diferentes, y el factor determinante entre uno y el otro son los demás. Uno trabaja para sí y para los demás, mientras que el otro solo trabaja para sí mismo. Es la elección entre uno u el otro lo que hace la diferencia en el mundo.

 

"Un hombre es llamado egoista no por buscar su propio bienestar, sino por ignorar a su prójimo." - Richard Whately

 

La autoestima es la estimación y valoración por sí mismo, y el egoísmo es el aprecio excesivo y desmedido por uno mismo. Ambos indican el amor por uno mismo, en donde nos ponemos a nosotros en primer lugar. La gran diferencia es que el egoísmo solo se preocupa por los propios intereses y beneficios de una persona sin importar los demás, pero la autoestima se centra en los beneficios propios y a la vez los beneficios de los demás, en donde el simple hecho de amarse a uno mismo en primer lugar es un beneficio para la persona en sí y para el resto.

Las personas egoístas solo se preocupan por sus propios intereses, ya que solo buscan satisfacer sus propias necesidades a costa de otros. Aquellas personas, en ningún momento, piensan en los demás, no se preocupan por los intereses de otros, ya que la mayor parte del tiempo solo piensan en sí mismas, es así que se olvidan del resto de las personas. Aquellas personas no se molestan en preocuparse si en el proceso de obtener lo que ellos quieren y desean lastiman a otros. La persona egoísta solo se preocupa por los demás si como resultado obtiene un beneficio para si mismo.

 

 

 

“Todo hombre deberá decidir si caminara bajo la luz del creativo altruismo o bajo la oscuridad del egoísmo destructivo.” – Martin Luther King, Jr.

 

 

 

Por otro lado, las personas con autoestima, es decir aquellas personas que han aprendido amarse y valorarse a sí mismas, son las personas que se preocupan por sus propios intereses y los intereses de los demás. Estas personas buscan satisfacer sus deseos y alcanzar sus metas, pero no a expensas de los demás. Estas personas buscan día a día ser mejores personas, se aman a sí mismas, y realizan acciones constantes para satisfacer sus propios intereses, pero esto no quiere decir que se olviden de las personas a su alrededor. Estas personas persiguen sus sueños y metas, pero sin pasar por encima de otros con el fin de alcanzar lo que desean. Aquellas personas con autoestima buscan satisfacer sus propias necesidades, pero al mismo tiempo buscan encontrar el mejor camino para evitar lastimar a otros en el proceso de alcanzar sus metas.

Aquí puedes ver la diferencia de una persona con autoestima y otra persona simplemente egoísta. Mientras que una busca construir un mundo mejor para todos, la otra solo busca construir un mundo en donde el beneficiario sea siempre el, independientemente de que es lo que le sucede al resto. Puede que los resultados de las actitudes de ambas personas lleven a la felicidad, pero solo aquellos con amor por sí mismas y por el mundo alcanzaran la felicidad más real y eterna. Estas personas no solo encontrarán su felicidad, sino que a la vez serán una fuente de felicidad para el resto, lo que tendrá como resultado un mundo mejor, y a la vez su vida se verá recompensada con más felicidad, ya que todo aquello que das, te vuelve, multiplicado.

 

 

 

“El egoísmo no es vivir como uno desea vivir, sino que es pedirle a los demás que vivan como uno desea vivir.” – Oscar Wilde

 

 

 

El mundo necesita desesperadamente menos personas egoístas, hay tanta desesperación y tristeza debido a tanto egoísmo en nuestra humanidad. Este hermoso mundo con toda su belleza muere un poco más cada día gracias a nuestro egoísmo, porque no solo estamos preocupados en satisfacer nuestras necesidades con el fin de subsistir, sino que también estamos muy preocupados en satisfacer todas aquellas necesidades innecesarias a cualquier costo, que nos hemos olvidado de cuidar a nuestro planeta, destruyendo todo aquello que se nos ha dado.

Por otra parte, nuestro egoísmo nos ha llevado a dedicar todo nuestro tiempo en nosotros, y es así que nos hemos olvidado de aquellos que nos rodean. Tanto nos preocupa un ascenso en el trabajo que nos ha dejado de importa si en ese proceso destruimos a todos a los que nos rodean. Estamos tan preocupados en conseguir más y más dinero para comprar más cosas para nosotros constantemente, incluso cuando la mayoría de las cosas no las necesitamos, que nos hemos olvidado de aquel hombre sentado en una esquina pidiendo una simple moneda para comprarse algo para comer.

 

 

 

“Las personas egoístas son incapaces de amar a los demás, pero no son capaces de amarse a sí mismas tampoco.” – Erich Fromm

 

 

 

Estamos tan preocupados en nuestras propias satisfacciones que nos hemos olvidado de pensar si aquellas necesidades dañan a las personas que nos aman. Es por eso que a la hora de engañar a nuestra pareja lo más importante son nuestras satisfacciones, nuestros placeres momentáneos, que nos dan poco y nos quitan mucho. Al mismo tiempo nos hemos vuelto tan egoístas, y tan vacíos de amor, que forzamos a otros a hacer cosas que no quieren hacer solo para que satisfagan nuestras necesidades. Tan vacíos de alma, tan egoístas, tan ciegos que esa búsqueda de satisfacción momentánea y de beneficio propio ha causado muchísimo daño y dolor hacia a otros. Asesinatos, violaciones, robos, engaños, traiciones y todo a causa de nuestro egoísmo.

 

 

Pero cada día tienes la oportunidad para elegir quién quieres ser. La clave es encontrar un balance. Debemos amarnos a nosotros mismos primero, seguir a nuestro corazón, y convertir nuestros sueños en realidad, pero sin olvidarse de los demás. El amor por uno lleva a amar a los demás, lo que nos lleva a buscar nuestros propios beneficios juntamente con el beneficio de los demás. ¡Un mundo mejor es posible si lo construimos juntos día a día!

En la Busqueda de la Felicidad

Cada ser humano de este planeta tiene el mismo deseo: ser feliz. La felicidad es un deseo que todos compartimos, cada uno de nosotros desea ser feliz, y cada uno desea encontrar la felicidad eterna, pero: ¿Qué es la felicidad? ¿Es real? Y si verdaderamente existe, ¿Cómo podemos alcanzarla?

 

"La felicidad es el significado y próposito de la vida, el objetivo y fin de la existencia humana." - Aristóteles 

 

 Siempre he creído en la felicidad, pero nunca he conseguido experimentarla de forma duradera, sino que solo por un corto periodo de tiempo hasta que encontré verdaderamente el significado de la felicidad, lo que me ha dado la pista de en donde buscarla. El problema fue que siempre la he buscado en un lugar fuera de mí, y esto se debió a que tenía una idea equivocada de lo que realmente significaba la felicidad y donde uno podía encontrarla.

En mi búsqueda de la felicidad siempre me he hecho diferentes preguntas: ¿Qué es? ¿Es real? ¿Dónde puedo encontrarla? ¿Es la felicidad un destino? ¿Es un lugar al que debemos llegar? ¿Se puede encontrar una felicidad duradera? ¿Se puede ser realmente feliz o es simplemente una creación de la imaginación humana? Estas fueron algunas de las preguntas que siempre me he preguntado a misma tratando de encontrar la definición de felicidad, y lo que descubrí fue que mis conceptos estaban completamente errados.

 

 

 

“La felicidad es un camino, no un destino. La felicidad se encuentra a lo largo del camino, no al final del mismo, porque así el viaje habría terminado y sería demasiado tarde. El tiempo para la felicidad es hoy, no mañana.” – Paul H. Dunn

 

 

 

Para entender un poco más la felicidad empecemos por definirla. De acuerdo con lo que dice el diccionario la felicidad es el estado de ser feliz, y ser feliz significa, estar contento y encantado con una cosa en particular. Pero al mismo tiempo, las personas le han otorgado distintos significados, lo que es felicidad para algunos puede ser sufrimiento para otros. Depende de cómo vemos el mundo, y cuales son nuestras creencias sobre la vida, es lo que va a formar nuestra propia definición de felicidad. Por ende, es muy complicado definirla de una forma en particular, ya que posee tantos significados como personas en este planeta.

Entonces, ¿Podemos decir que verdaderamente existe? Según mi opinión, de acuerdo con la experiencia de mi vida, yo creo que la felicidad es algo que verdaderamente existe, haciendo que sea algo posible de conseguir. El problema con la mayoría de nosotros es que nuestra felicidad desaparece en un abrir y cerrar de ojos, y muchas veces desaparece incluso antes de que realmente podamos disfrutar el hecho de ser felices. Por ejemplo, cuando nos vamos de vacaciones, nuestra felicidad crece y crece con cada segundo, pero de repente, en ese momento cuando estábamos alcanzando ese momento de absoluta felicidad, esta se nos es arrebatada por nuestra rutina diaria. Nuestra felicidad siempre es tan corta que muchas veces desconfiamos de su verdadera existencia, y esto sucede debido a nuestras confusas y erróneas ideas sobre lo que realmente significa la felicidad.

 

 

 

“La felicidad no puede ser poseída, ganada o consumida. La felicidad es la experiencia espiritual de vivir cada minuto con amor, alegría y gratitud.” – Denis Waitley

 

 

 

Por lo tanto, para entender más acerca de la felicidad, hagámonos distintas preguntas y analicémoslas una por una, porque como Claude Levi-Strauss una vez dijo: “El sabio no es el hombre que proporciona las respuestas correctas, sino el que formula las preguntas correctas.”

Por lo tanto, ¿Qué es la felicidad? ¿Dónde podemos encontrarla? ¿Es una cosa que podemos ver y tocar? ¿Es la felicidad la ausencia del dolor? ¿La felicidad depende de las circunstancias de la vida? ¿Puede ser algo constante o siempre se verá interrumpida? ¿Esta acaso basada en nuestras acciones? ¿Necesitamos acaso obtener algo especial o llegar a algún lugar determinado para poder experimentarla? ¿Nuestro pasado o nuestra idea del futuro puede influenciar nuestra felicidad presente? ¿Puede un factor externo afectar nuestra felicidad?

¿Qué se te viene a la mente cuando piensas estas preguntas? ¿Por qué eres feliz cuando dices que eres feliz? ¿Qué es lo que te hace sentir felicidad? ¿Por qué estas triste cuando dices estar triste? ¿Te has puesto pensar en ello? A veces, es en nuestras propias preguntas en donde encontramos las respuestas.

 

 

 

La clave para ser feliz radica en entender a la felicidad. En mi próximo articulo voy a profundizar más sobre su verdadero significado. ¡Hasta la próxima amigos!

La edad no es mas que un numero

La edad no es más que un número, al cual le hemos otorgado una gran importancia. De alguna forma le hemos dado más significado del que deberíamos, otorgándole así a un simple numero el poder para controlar nuestras vidas. La verdad es que la edad no nos define ni a nosotros ni a nuestro destino, ya que no es nuestra edad lo que cuenta sino nuestra actitud.

 

 "Vive tu vida y olvídate de tu edad." - Norman Vincent Peale

 

 

Día a día pienso en como nuestra edad nos ha influenciado. Pareciera que tenemos una edad para todo. Una edad para estudiar y aprender, una edad para divertirnos, una edad para casarnos, una edad para tener hijos, una edad para ser exitosos y una edad en la cual ya nos consideramos los suficientemente viejos como para vivir la vida que básicamente morimos incluso antes de haber muerto realmente.

Le hemos otorgado a la edad el poder para decidir por nosotros. La edad decide si es correcto hacer algo o no, y nosotros basamos nuestras decisiones en nuestra edad, lo que la mayoría de las veces nos lleva a tomar la decisión equivocada o muchas veces nos lleva a tomar una decisión basada en nuestra edad, lo que no nos permite decidir de acuerdo a nuestros sentimientos y emociones, y hacemos esto debido a las limitaciones que hemos puesto en nuestra mente gracias a un simple número.

 

 

 

“No cuentes solo tus años, haz que tus años cuenten.” – George Meredith

 

 

 

La edad es una prisión creada por nuestra sociedad, la cual nos ha privado de la libertad para hacer todo aquello que queremos hacer en el momento más apropiado para nosotros. Es como si estuviésemos en una carrera contra el tiempo, en donde la edad para disfrutar de la vida, divertirse, ser feliz, libre, hermosos y exitosos es muy corta, es así que estamos presionados a hacer todo aquello que podamos, en un tiempo determinado ya que después de cierta edad nos volvemos obsoletos, y desde ese momento enterramos todos nuestros sueños y deseos junto con nuestra felicidad y pasión por vivir, y vivimos el resto de nuestras vidas condenados a esperar que un día alguien venga y nos entierre junto con todas aquellas cosas.

La verdad sobre la edad es que es simplemente una ilusión, ya que somos libres de hacer todo aquello que amamos en el momento que queramos. Nuestros sueños, al contrario de lo que pensamos, no tienen una fecha de caducidad, es por ello que nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para perseguirlos y hacerlos realidad. En cualquier momento tenemos el poder para decidir quién queremos ser y que queremos conseguir e ir a por ello, y convertirnos en la persona que siempre hemos querido ser. Nuestra vida está totalmente bajo nuestro control, y no es nuestra edad lo que nos controla, ya que un número es y será siempre un numero si no le otorgamos el poder para que sea el creador de nuestro destino.

 

 

 

“Nunca eres demasiado viejo como para establecer una nueva meta o soñar un nuevo sueño.” – C.S. Lewis

 

 

 

Lo importante sobre la edad y cumplir años no es un número, sino que eso significa que estamos vivos, lo que quiere decir que todavía tenemos la oportunidad para hacer aquello que amamos y ser felices. La edad y las situaciones que nos rodean no tienen el control de nuestras emociones, sino que somos nosotros los que tenemos el poder para crear la vida que siempre hemos soñado. Desde siempre sin importar mi edad, he decido seguir a mi corazón, aquello que amo y aquello que me hace feliz me dan vida y no un simple número. La edad no es más que eso, un simple número, no nos define, no nos controla, no nos categoriza, no nos dirige, somos nosotros los que hacemos eso. Nuestros sueños, metas y todo aquello que nos hace felices nos mantiene con vida. La edad es simple un número, y su único lado positivo y muy importante sería que nos indica que todavía seguimos con vida para poder hacer aquello que nos guste, ya sea en mayor o menor medida, porque es nuestra decisión de vivir nuestra vida a nuestra manera lo que cuenta, no nuestra edad.

Lo importante sobre nuestra vida es que debemos saber que la edad no es lo que importa, ya que lo que verdaderamente importa es nuestra actitud, nuestra fe, nuestro compromiso y perseverancia. La edad puede indicar el paso del tiempo, y las dificultades pueden haberse incrementado, pero la clave para vivir la vida la encontramos en nuestra mente, porque es ella la que si puede limitarnos o no. No hay nada que pueda detenernos de alcanzar nuestros sueños si creemos que todo es posible. Nuestra mente lo es todo, y jamás deberíamos permitir que un simple número y las creencias que le hemos dado como sociedad interfiera con nuestros verdaderos sueños y deseos.

 

 

 

 

Otorguémosle menos importancia a nuestra edad y más importancia a nuestra propia mente y actitudes, ya que no podemos cumplir nuestros sueños si no creemos en nosotros mismos. Recuerda que la edad es simplemente un número, no permitas que este controle tu vida. ¡Tu edad solo indica que sigues con vida lo que significa que puedes seguir siendo feliz, divertirte, disfrutar de la vida, reír, aprender, soñar, creer y seguir viviendo tu vida al máximo!

La Falta de Empatía: ¿La Causa de Nuestra Deshumanización?

Nuestra falta de empatía, es decir, nuestra falta de habilidad para reconocer y entender los sentimientos de alguien más, está matando la poca humanidad que quedaba en nuestra sociedad. Todo lo que está sucediendo en el mundo me ha hecho darme cuenta de una cosa: No hemos aprendido nada.

 "¿Podría un gran milagro llevarse a cabo solo mirandonos a través de los ojos del otro por un instante?" - Henry David Thoreau

 

Nuestro propio mundo ha sido testigo de nuestra propia destrucción durante los años. Durante muchos años los humanos han estado luchando por diferentes razones, muchas de ellas han sido la causa de nuestra separación, la cual la mayoría de las veces ha sido generada e influenciada gracias a los esfuerzos de aquellos que nos gobiernan, los cuales siempre han sembrado semillas de odio en los corazones humanos, solo para satisfacer sus propias necesidades ambiciosas y egoístas.

Durante años, todas aquellas personas, las dueñas del poder, se han tomado el tiempo de pensar la mejor forma para controlar el mundo entero, y fue así que el mejor plan fue puesto en marcha: Separar a las personas por nacionalidad, raza, género y religión. Y así fue creado el plan más macabro de todos los tiempos: Las personas se odian y se matan entre sí por sí mismas. Nos han quitado la habilidad para pensar, y es así que nos hemos convertido en sus esclavos. Esto solamente ha causado una cosa: el odio se ha incrementado mientras que el amor ha decaído, lo que ha causado nuestra falta de empatía. ¿Y los creadores de tal magnifico plan? Bueno, ellos siempre han sido los que han ganado la partida.

 

 

 

“El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía esta en mantenerlos ignorantes.” – Maximilien Robespierre

 

 

 

Entonces, ¿Qué es la empatía? El diccionario nos dice que la empatía es: La habilidad para entender y compartir los sentimientos de otras personas. Por lo tanto, ¿Cómo puede nuestra falta de empatía ser el asesino de nuestra propia humanidad? Simple: Si no podemos entender lo que la otra persona siente, si no podemos ponernos en los zapatos de alguien más o al menos intentar sentir lo que la otra persona siente, entonces no hay forma que podamos sentir el sufrimiento y el dolor de los demás, lo que provocara ya sea nuestro desinterés en el sufrimiento de otros, causando nuestra inacción, o generara que actuemos de una forma malvada en contra de otros, siendo incapaces de entender y compartir su sufrimiento.

Por lo tanto, cuando carecemos de empatía, todo aquello que nos hace humanos desaparece, ya que en donde no hay amor, el odio triunfa, y es en ese preciso momento en donde se cometen todas las peores atrocidades. Es así que destrozamos nuestro planeta, nuestra naturaleza, matamos a todos los animales, contaminamos cada océano, lago y río, cortamos cada árbol, y nos odiamos y matamos entre sí sin piedad y compasión y todo gracias a nuestra falta de empatía y falta de amor.

 

 

 

“El odio no cesa con el odio, el odio cesa solo con amor, esta es la regla eterna.” – Buda

 

 

 

Lo que está sucediendo hoy en día con los refugiados es un claro ejemplo de nuestra falta de empatía. En los últimos días he leído artículos y comentarios de personas de todos los países del mundo sobre la inmigración y los refugiados lo suficiente como revolverme el estómago. Nuestra falta de empatía y nuestra deshumanización es evidente, no hay forma en la que podamos ocultar el hecho de que nos hemos vuelto tan individualistas que no nos importa nada de nadie excepto nosotros mismos. El simple hecho de pensar que alguien con una cultura, religión y lenguaje diferente pueda venir a nuestro pequeño mundo de fantasía en donde todo solo parece estar perfecto nos vuelve locos, sacando lo peor de nosotros mismos, cuando debería ser al revés, ya que no somos dueños del mundo.

Es por ello que al principio dije que no hemos aprendido nada. ¿Por qué te preguntaras? Bueno es sencillo, si comparamos nuestra historia pasada con nuestro presente, podemos ver que cada muerte, sufrimiento, dolor y lucha, y cada ser humano que ha luchado para recuperar la paz no nos han enseñado nada, o dicho de mejor manera, nosotros no hemos querido aprender, es por ello que seguimos repitiendo los mismos comportamientos destructivos de nuestro pasado una y otra vez.

 

 

 

“Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo.” – Jorge Santayana

 

 

 

Me pregunto si hay alguna forma en la que podamos revertir el destino de nuestra humanidad. Me atrevo a decir que si, la hay, y la cura para toda maldad es el amor. Las semillas de odio han sido sembradas y cosechadas durante décadas, pero eso no significa que el amor ya este extinto, ya que el amor nunca muere, es por eso que debemos volver a sembrar amor una vez más, donde quiera que vayamos, a todos los que podamos. Sin amor la humanidad no puede sobrevivir, y nuestra existencia se verá condenada por nuestras propias acciones.

Somos todos seres humanos, sin importar nuestra nacionalidad, religión, idioma, raza o cultura, y eso significa que todos tenemos los mismos derechos, en donde el derecho a vivir cuenta como el más fundamental de todos. Cada persona debe ser tratada como humano, sin importar su procedencia. Todo aquello que le sucede a otra persona podría algún día sucedernos a nosotros.

 

 

 

Restauremos nuestra humanidad, recuperemos nuestra empatía, y con amor y compasión ayudemos a otros humanos en necesidad. Podríamos ser ellos, por eso seamos amables y tengamos respeto, y a cambio obtendremos todo aquello que podamos pedir: Un mundo de amor y paz.