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¿Es La Vida Una Competencia?

Desde pequeños se nos enseña a competir. Día tras día se va formando el hábito de competir con otros. Cuando menos lo esperamos ese hábito es finalmente creado, y toda nuestra vida se vuelve una competencia, una competencia en la cual necesitamos derrotar a otros con el fin de ser exitosos. ¿Pero es la vida realmente una competencia?¿Necesitamos competir con el fin de ser exitosos? ¿Es el acto de competir con otros lo que nos otorga la verdadera victoria? ¿Puede realmente el resultado de una competencia definir a un ser humano? Averigüemos juntos más sobre la competencia, su definición, nivel de importancia e impacto en los seres humanos.

 

 

 

"Una flor no piensa en competir con la flor de al lado, simplemente florece." #competition

 

 

 

De acuerdo con el diccionario, una competencia es una situación en la cual una persona trata de ganar algo o ser más exitoso que alguien más. En otras palabras, podemos definir la competencia como la oportunidad de obtener un premio especial el cual pudiese tener un significado especial, o la oportunidad de derrotar a otros para declararse a una mismo más exitoso o superior que alguien más. Por lo tanto, ¿esto significa que debemos enfocarnos en derrotar a otros para ser exitosos? ¿Es eso lo que permite que uno consiga verdaderamente la victoria? ¿Es verdad que a través de la competencia con otros uno evoluciona, se vuelve superior, y consigue la grandeza?

Bueno, la realidad es que todo va a depender de la forma en que lo veamos, eso quiere decir, nuestra propia perspectiva, creencia e idea de lo que realmente significa una competencia. Dos diferentes creencias van a determinar el verdadero significado de la competición y las respuestas a esas preguntas: 1. La creencia de que la vida es una competencia, donde tienes que derrotar a otros en todos los aspectos posibles de tu vida. 2. La creencia de que la vida no es una competencia en lo absoluto, y si hay una competencia es con la persona que fuimos ayer.

 

 

“La única competencia digna de un hombre sabio es consigo mismo”. – Washington Allston

 

 

La primera creencia va a definir la competición como la posibilidad de derrotar a otros para ser exitoso, creyendo que tras vencer a otros uno obtiene la verdadera victoria, lo que lo hace a uno más superior, más evolucionado y lo que nos otorga la grandeza. La segunda creencia va a definir la competición como simplemente la oportunidad de ser mejor de lo que fuimos ayer, creyendo que uno es exitoso, evoluciona y consigue la grandeza cuando se convierte en la mejor versión de uno mismo.

Aquellas personas que tienen la primera creencia se van a enfocar en ganar a otros. Esa va a ser su máxima meta, vencer a otros se volverá su primer deseo, y la derrota de otros será su victoria. Aquellos que tienen la segunda creencia se van a enfocar en ser mejores personas de las que fueron ayer, y convertirse en la mejor versión de ellos mismos será su más grande meta, y la victoria para ellos será ser la persona que estaban destinadas a ser sin la necesidad de derrotar a otros para lograrlo.

 

 

“Nunca estás jugando realmente con un oponente. Estás jugando contigo mismo, con tus más altos estándares, y cuando alcanzas tus límites, eso es una verdadera alegría.” – Arthur Ashe

 

 

Cómo podemos ver, la competencia es una palabra que puede tener significados diferentes. La realidad es que hoy en día la mayoría de las personas han aceptado la primera creencia, porque eso es lo que la sociedad nos enseñó. Nos ha enseñado que necesitamos competir, y que en cada competencia, necesitamos ganarle a otros con el fin de ser exitosos. Y esto no se trata de deportes, o de un simple juego, esto se trata de la vida misma. De alguna manera, han transformado la vida en una gran competición. No competimos con el fin de convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, sino que competimos para derrotar a otros, lo que nos ha otorgado una idea errónea de la vida.

Cada aspecto de nuestra vida se ha vuelto una competición. En cada lugar se lleva a cabo una competencia: en lugares de trabajo, en escuelas, universidades, hogares, vecindarios, bares, parques, y en cada esquina de este mundo. Competimos para ver quién tiene el mejor auto, el mejor teléfono, la mejor casa, la mejor ropa, los mejores zapatos, competimos para ver quien tiene el mejor cuerpo, quién luce mejor, quien es más hermoso o hermosa, competimos para ver quién tiene el mejor trabajo, el mejor cargo, el mejor salario, competimos para ver quién tiene las mejores notas, o quien tiene el título más importante, o todo aquello que nos ponga en una importante posición dentro de la sociedad, competimos para ver quien tiene el mejor y más grande cumpleaños, casamiento, funeral, no importa, el punto es que tenemos que ser mejor que otros, lo que nos otorga unas falsa sensación de felicidad y éxito, la cual parece llenar nuestras almas vacías.

 

 

“El verdadero aprendizaje se produce cuando el espíritu competitivo ha cesado”. – Jiddu Krishnamurti

 

 

Pero, ¿alguna vez nos sentimos realmente completos? La verdad es que no, es ese el motivo por el cual nunca dejamos de competir. Necesitamos desesperadamente ser mejores que otros para sentirnos exitosos. Lo que realmente no sabemos es que la única persona que debemos vencer y ser mejores es la persona que fuimos ayer. Ser la persona que estábamos destinados a ser, haciendo las cosas que amamos sin necesitar la aprobación de otros, sin la necesidad de vencer a otros, nos da libertad, y eso nos otorga el verdadero éxito, es así como realmente ganas esta competencia llamada “vida”, la cual, al final, no es realmente una competencia, o no una en contra de otros, sino que es una competencia con la persona que fuimos ayer. Para ganar este juego, debemos derrotar a la persona que no somos, convirtiéndonos en la persona que realmente somos, y para que esto suceda debemos convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Si quieres mejorar tu vida, desarrollar tu verdadero potencial, si quieres tener éxito en la vida, deberás luchar para convertirte en la persona que eres capaz de convertirte, si crees en ti mismo, y crees que eres lo suficientemente bueno como para convertirte en la persona que siempre has imaginado, entonces no hay necesidad de competir con otros, porque te darás cuenta que tal competencia no existe, y si no tienes competencia, ¿Contra quien vas a competir realmente más que contigo mismo?

 

 

 

 

La vida no es una competencia, y si hay una competencia, es con nosotros mismos. Creamos nuestro propio éxito excediendo nuestros propios estándares, evolucionando y creciendo como personas, y no derrotando a otros. Entonces, ¡salgamos y seamos la mejor versión de nosotros mismos!

Convirtiendonos en Quienes Estamos Destinados a Ser

La mayoría de las veces nos damos por vencidos, negándonos a convertirnos en quienes estamos destinados a ser ya sea porque pensamos que hemos perdido la oportunidad de serlo, o porque no creemos que podemos aspirar a más. Nos condenamos a vivir el resto de nuestras vidas siendo la persona que no somos, creyendo que nunca nos convertiremos en la persona que estamos destinados a ser por cualquier motivo que fuese, pero la verdad es que nunca es tarde para convertirnos en quienes estamos destinados a ser.

 

 

"Nunca es demasiado tarde para ser la persona que podrías haber sido." - George Eliot

 

 

 

Algunas personas saben desde el comienzo de sus vidas que es lo que quieren hacer y que tipo de persona quieren llegar a ser, y hacen todo lo posible con el fin de conseguirlo. Algunos tienen éxito, algunos todavía siguen intentándolo. Algunas personas no sabían su propósito en esta vida, no sabían que hacer ni sabían que persona querían ser, y de un día para el otro, se dieron cuenta cual era su destino y propósito en esta vida, y así es que hicieron todo lo posible para hacerlo realidad. Algunos tuvieron éxito, algunos siguen intentándolo.

Luego están aquellas personas que aun no saben que es lo que quieren hacer, cual es su meta o su propósito en esta vida, pero no se dan por vencidos, no se conforman. Por otro lado, tenemos aquellas personas que pueden saber o no cual es su propósito, pero así y todo se dieron por vencidos, aceptaron la vida como se les fue presentada, viviendo así, una vida lejos de ser la que anhelaban, no siendo su verdadero ser. Estas personas se rehusaron a seguir intentándolo, condenándose a una vida de fracaso.

 

 

“El primer paso hacia el éxito se toma cuando te niegas a ser un cautivo del medio ambiente en el que te encuentras.” – Mark Caine

 

 

En mi caso siempre pensé que yo era un completo fracaso, unos años atrás me di cuenta que no lo era. Resulta que cuando era una adolescente mi vida era más bien un desastre. Nunca fui la clase de chica con muchos amigos en la escuela, de hecho, solía ser la chica de la cual la mayoría se burlaba. No fui la popular, la bonita, la inteligente, fui siempre la tímida, sentada en el banco de atrás del aula, llorando siempre en silencio. No tenia amigos, mis notas en la escuela eran pésimas, mi relación con mi familia era complicada, y la relación conmigo misma era un absoluto fracaso. Me convertí en mi peor enemigo, siempre me culpaba por no poder ser la persona que todos esperaban que sea, siempre lo intentaba, y siempre fracasaba.

No sabia en lo absoluto que quería hacer o en que clase de persona me quería convertir, solo quería pertenecer, ser aceptada, e incluso aunque hubiese tenido una mínima idea de lo que era capaz de hacer y en quien era capaz de convertirme siempre destruía rápidamente la idea, pensando que no era lo suficientemente buena como para lograrlo, mi creencia era que yo era un fracaso, pero la realidad es que no lo era. Yo estaba siendo la persona que necesitaba ser, ya que aquella adolescente formo la persona que soy ahora. Hoy, luego de 28 años puedo decir que ahora se lo que quiero y se que persona quiero ser. Puede que no este cerca de mi meta, pero una lección que aprendí en mi vida es: “Nunca te des por vencido, nunca sabrás de lo puedes estar perdiendo si lo haces, y si le das una oportunidad a la vida, te sorprenderá.”

 

 

“Se necesita coraje para crecer y convertirse en quien realmente eres.” – E.E. Cumings

 

 

No soy la única que ha esperado muchos años para darse cuenta cual era su propósito, y no soy la única que esta luchando por hacerlo realidad. Durante toda la vida han existido muchísimas personas que nunca han encontrado al éxito hasta que fueron “viejos”. La realidad es que no hay tiempo correcto para convertirte en la persona que estas destinado a ser. Lo mas importante es creer en ti mismo, tienes que saber que eres capaz de conseguir todo aquello que te propones, en segundo lugar, debes descubrir to propósito en la vida, y tercero, deberás hacer todo lo que puedas con el fin de conseguirlo. Que el tiempo no sea una preocupación para ti, no permitas que te detenga.

Si todavía sigues pensando que no eres capaz de ser la persona que estas destinado a ser por el motivo que fuese, te mostré a continuación algunos ejemplos de personas que estaban haciendo algo completamente diferente cuando se convirtieron en la persona que estaban destinados a ser.

 

A los 23 años, Oprah fue despedida de su `primer trabajo como reportera.

A los 24 años, Stephen King trabajaba como portero y vivía en un remolque.

A los 27 años, Vincent Van Gogh fracasó como misionero y decidió ir a la escuela de arte.

A los 28 años, J.K. Rowling era una madre soltera con tendencias suicidas que vivía de los planes sociales.

A los 30 años, Harrison Ford era carpintero.

A los 30 años, Martha Stewart era corredora de bolsa.

Vera Wang fracasó en su intento de entrar en el equipo Olímpico de patinaje artístico y en su intento de ser la Editora Jefe de Vogue, y tras esto diseñó su primer vestido a los 40 años.

Samuel L. Jackson no consiguió su primer papel en el cine hasta los 46.

Morgan Freeman tuvo su primer papel en el cine a los 52 años.

 

 

“Nunca eres demasiado viejo para establecer otra meta, o para soñar un nuevo sueño.” – C.S. Lewis

 

 

Algunas personas heredan el éxito, otras tienen que trabajar duro para conseguirlo, pero lo que realmente determina el éxito de uno es la habilidad para descubrir la razón de nuestra existencia, y vivir nuestras vidas de acuerdo a ella. Ser la mejor versión de nosotros mismos, hacer lo que amamos y simplemente elegir ser feliz es la clave para una vida exitosa. No te conformes en vivir  una vida menor a la que de verdad te mereces, no importa donde estés, con quien estés, o que estés haciendo, siempre puedes convertirte en la persona que realmente deseas convertirte, no permitas que nadie te diga lo contrario, no renuncies ante el fracaso ni te rindas ante la adversidad, ve siempre hacia adelante con coraje y confianza en ti mismo.

 

 

 

 

Si todavía no has descubierto que tipo de persona quieres ser y que quieres hacer, no te preocupes, si no te das por vencido, tarde o temprano lo descubrirás. Si ya lo sabes pero sientes que estas lejos de conseguirlo, no te preocupes, el tiempo es una ilusión, no te des por vencido, y tarde o temprano el éxito golpeara tu puerta.

La Vida Siempre Otorga una Segunda Oportunidad

Lo hermoso de la vida es que siempre te otorga una segunda oportunidad. En cualquier momento dado, la vida puede sorprendernos con otra oportunidad, dándonos la posibilidad de intentar algo una vez mas, de recrearnos a nosotros mismos y empezar de nuevo. El problema es que solemos perder esa oportunidad permaneciendo atados a un fracaso pasado, a una historia sin un final feliz, o porque conscientemente nos negamos a aceptar esa oportunidad, condenándonos a una vida miserable. Como siempre, la vida se compone de decisiones, y nuestro éxito depende de aprovechar las oportunidades que la vida nos otorga.

 

 

 

"La vida siempre te ofrece una segunda oportunidad. Se llama mañana." - Nicholas Sparks

 

 

 

Nuestro pasado puede estar compuesto de completos fracasos, pudimos haber cometido muchos errores, pudimos haber tomado malas decisiones, la vida pudo habernos arrebatado personas que amamos, cosas que amamos, algunas relaciones pudieron haber terminado abruptamente, pudimos no haber tenido éxito en tener cosas o hacer cosas que queríamos, la vida que solíamos tener pudo haber desaparecido de la noche a la mañana, pudimos haber perdido muchas cosas, pero la vida es mas justa de lo que pensamos, porque siempre nos da una segunda oportunidad, y a veces incluso una tercera y una cuarta, ya sea que lo merezcamos o no.

Sin importar lo que paso en nuestro pasado, y cuantos errores hemos cometido, la vida nos otorgará una segunda oportunidad, pero algo que debemos recordar es que esto no elimina las consecuencias de nuestras acciones pasadas. Toda decisión, comportamiento y acción de nuestro pasado tendrá una consecuencia, pero una segunda oportunidad significa que tenemos la posibilidad de actuar de una forma diferente. Podemos reinventarnos y convertimos en una mejor versión de nosotros mismos, podemos hacer diferentes elecciones, aprender de nuestros errores, y hacer todo de tal forma que nos beneficie a nosotros y a todos a nuestro alrededor. Eso es exactamente lo que significa tener una segunda oportunidad, tener la posibilidad de crear un mejor mañana.

 

 

“Si todavía estás respirando, tienes una segunda oportunidad.” – Oprah Winfrey

 

 

¿Pero que pasa si no he hecho nada malo? ¿Que sucede si simplemente la vida fue injusta conmigo y me arrebato algo que amaba? ¿Que pasa cuando alguien pierde a un ser querido, o su trabajo, o su casa o todo aquello que realmente amaba? ¿Que pasa cuando alguien atraviesa una difícil situación? ¿Acaso esta segunda oportunidad nos otorgará la posibilidad de obtener aquello que solíamos tener? Bueno eso depende, a veces una segunda oportunidad no significa que vayamos a tener exactamente aquello que solíamos tener, pero todo esto se debe a que estamos destinados a obtener algo mejor. He aprendido por mis propias experiencias que la vida nunca quita, sin devolver algo a cambio. A veces suceden cosas para que podamos tener la posibilidad de tener una vida mejor, y convertirnos en la persona que estábamos destinados a ser. Es por eso que es tan importante creer y esperar por esa segunda oportunidad, para reinventar nuestras vidas, porque si vivimos en el pasado, nunca tendremos la posibilidad de ver esta segunda oportunidad, esta pasara frente a nuestros ojos, y nosotros estaremos tan ocupados enfocándonos en nuestro pasado que podremos verla.

La clave se encuentra en desprendernos del pasado y de todo aquello que no podemos cambiar, y confiar en la vida y en Dios de que te darán una segunda oportunidad, para comenzar una nueva vida, para descubrir algo sobre ti mismo que no conocías, para ver la vida de una forma diferente, para convertirte en la mejor versión de ti mismo, y darte la vida que realmente mereces. Es solo una cuestión de otorgarle a la vida la posibilidad de demostrarnos que estamos destinados a obtener grandes y maravillosas cosas. Si respiramos es porque estamos vivos, y si estamos vivos, las oportunidades son infinitas.

 

 

“No todo el mundo obtiene una segunda oportunidad. Si usted obtiene una, aprovéchala porque es un regalo, y podría ser algo mejor de lo que tenias antes! “ – Nishan Panwar

 

 

La vida siempre te dará una segunda oportunidad, y cuando eso suceda, aprovéchala, porque esta podría ser la gran oportunidad de tu vida, aquella que te dará la posibilidad de vivir la vida que eres capaz de vivir. Deja ir el pasado, olvídate de las cosas que no puedes cambiar, enfócate en las cosas que si puedes cambiar, y aprende de cada error que haz cometido, y cuando tengas esa segunda oportunidad en frente de ti no lo pienses, simplemente, tómala ¡y cambia tu vida por completo!

 

 

 

 

La vida no siempre está tan contra nuestro como pensamos, de hecho quiere que tengamos éxito, la pregunta es: ¿Tú quieres tener éxito? Cada día la vida nos presentará una oportunidad que nos desafiará en todo aspecto posible de nuestras vidas. Esta podría ser la oportunidad que cambiará tu vida por completo, ¡aprovéchala! 

Rebeldes Con Causa

Existen muchos rebeldes, pero pocos con causa. Estos rebeldes creen que son libres, pero lo que no saben es que son solo marionetas de un sistema que los tiene bajo su control. Por lo tanto, para obtener una libertad real, uno debe descubrir una causa por la que luchar, esta causa es el propósito de nuestra propia existencia, esta causa no esta destinada a destruirnos, sino que esta destinada a revelar nuestro verdadero potencial. Ser tu verdadero ser, y hacer lo que viniste aquí a hacer, aquello que amas y quieres es lo que te hará libre. Es hora de encontrar tu propósito, ¡y convertirte en un rebelde con causa!

 

 

 

"Somos rebeldes con causa, poetas con un sueño y no dejaremos que este mundo muera sin pelear." - Albert Camus

 

 

 

Cuando somos pequeños nos atrevemos a soñar, y nos animamos a soñar en grande. Creemos que todo es posible, y sabemos lo que queremos, y hacemos todo lo que podemos con el fin de conseguirlo. Pero día tras día, todas nuestras ilusiones comienzan a desaparecer, los adultos inconscientemente comienzan a limitarnos, y entonces, un día dejamos de ser niños y nos volvemos adolescentes, y con un impulso incontrolable que proviene del interior comenzamos a rebelarnos ante todos aquellos que nos limitaron.

El problema es que nos convertimos en rebeldes sin causa, o una causa que todavía es desconocida o no esta definida. Y eso nos hace pelear la batalla equivocada, porque no nos rebelamos ante aquellos que nos estuvieron limitando, sino que nos rebelamos ante nosotros mismos. Comenzamos a hacer elecciones cuyas consecuencias nos destruyen mas que nada en el mundo. Lo irónico es que siempre creemos estar ganando la batalla, cuando en realidad solo la estamos perdiendo, caminando hacia una calle sin salida. Hacemos una revolución en nuestra contra, y un día, esta revolución termina. Ahora adultos y derrotados, confundidos, perdidos y preocupados nos volvemos los adultos miserables que tanto intentábamos evitar, y solo de vez en cuando hacemos aquellas cosas que nos hacen creer que somos los intrépidos rebeldes que alguna vez fuimos, pero en un abrir y cerrar de ojos volvemos de regreso a nuestras tareas cotidianas.

 

 

“Esto es para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los alborotadores. Las clavijas redondas en los agujeros cuadrados. Aquellos que ven las cosas diferente. No están sujetos a las reglas y no respetan el statu quo. Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o maldecirlos, pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos, porque ellos cambian cosas. Impulsan a la humanidad hacia adelante y aunque algunos puedan verlos como los locos, nosotros vemos genios, porque sólo quienes están tan locos como para pensar que pueden cambiar el mundo son aquellos que lo hacen.” – Steve Jobs  

 

 

Por lo tanto, con el fin de crear una revolución que creará el cambio que verdaderamente estamos buscando, debemos convertirnos en el tipo de rebelde que nos hará conseguir la victoria, por lo tanto, vamos a tener que convertirnos en rebeldes con causa, una causa que ponga nuestro corazón en llamas, una causa que saque lo mejor de nosotros mismos, una causa que le de significado a nuestras vidas, una causa que nos desafíe, una causa que cambie nuestras vidas y las vidas de otros para siempre. La única forma de lidiar con una sociedad que nos limita es convirtiéndonos es activistas por nuestra libertad, rebeldes con causa, y ser tan libres como para comenzar a pensar por nosotros mismos, siendo menos impulsivos, menos dominados, y así, volviéndonos tan libres como para crear la vida que hemos imaginado.

La verdad es que siempre que alguien comienza a cuestionarse cosas, o comienza a ver las cosas de un punto de vista diferente, y viene con una idea descabellada que podría cambiar el mundo, que podría empujar la humanidad hacia adelante, una idea que verdaderamente podría crear una evolución y un cambio en la forma en que vivimos los humanos, la mayoría de las veces estas personas son tratadas como simples soñadores, locos o rebeldes. Pero la realidad es que estas personas están tan locas como para pensar que pueden hacer una diferencia, y son lo suficientemente libres como para actuar de cierta manera para alcanzar sus sueños, no dependen de la aprobación de otros, y no se sienten para nada cómodos con el statu quo. Estas personas son aquellas que hacen historia, estas son las personas que pueden cambiar el mundo, y las cuales de alguna forma u otro, logran hacerlo.

 

 

“La única manera de lidiar con este mundo sin libertad es volverte tan completamente libre que tu mera existencia sea un acto de rebelión.” – Albert Camus

 

 

Entonces, ¿Quién vas a decidir ser? ¿Un rebelde sin causa y tomaras entonces el tipo de decisiones que creara un impacto negativo en tu vida? ¿Verdaderamente vas a optar por limitarte a ti mismo pensando que no puedes ser mas que un simple rebelde que hace locuras de vez en cuando? ¿O vas realmente a convertirte en un rebelde y pelear por tu libertad? ¿Te volverás un rebelde con causa, siendo el creador de tu destino, buscando tu propia libertad, creando el mundo que sueñas, y obteniendo la vida que verdaderamente mereces? Tienes que recordar una cosa: nadie nos limita mas de lo que nosotros nos limitamos a nosotros mismos, nuestras verdaderas limitaciones se encuentran dentro de nosotros, y tenemos la llave para abrir la puerta hacia nuestra propia libertad.

 

 

 

 

¿Quieres ser un rebelde? Entonces se un rebelde con causa, y con el fin de tener éxito tu deberías estar dispuesto a hacer aquellas cosas que otros no desean hacer. Atrévete a soñar, imagina, descubre y crea, trabaja, estudia y aprende, cuestiona todo, pregunta tantas preguntas como puedas, descubre tus propias conclusiones, se tu mismo, aprende de tus errores, no permitas que nadie te diga que no puedes hacer algo, ama, crece, evoluciona y se libre. Porque los verdaderos rebeldes son aquellos que crean un impacto positivo en sus vidas, y en las vidas de otros, ¡y son lo suficientemente intrépidos como para cambiar el mundo!

Navegando a la Deriva en la Corriente de la Vida

Es fácil encontrarnos a la deriva, navegando en un mar de incertidumbre. No hay señal de la costa, y nuestro destino es un misterio, el viaje no tiene sentido, las aguas se mueven rápidamente, pero sentimos estar estancados en el mismo lugar. Algunos son conscientes de sus circunstancias actuales, son conscientes de que no tienen destino, ruta o dirección alguna, pero algunas personas ni siquiera saben, o no quieren saber, que son náufragos en un barco que navega sin rumbo fijo. Tenemos dos opciones: Podemos permanecer como estamos y rezar por un final feliz, o podemos ajustar las velas y navegar a nuestro destino deseado.

 

 

"No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino. " - Jimmy Dean

 

 

La vida comienza, la vida termina, y lo que hacemos en medio es lo que crea nuestra experiencia de vida. Creamos nuestra propia historia, dejamos nuestro legado. Nuestro propósito es la razón de nuestra existencia, porque sino tuviésemos un propósito no estaríamos aquí. No es por accidente o por coincidencia alguna, estamos aquí por una razón, ya sea que decidamos descubrir esa razón o no, es lo que determinara nuestro éxito, y la decisión corre por cuenta propia, puede costarnos mucho o nada en lo absoluto, y todo va a depender de si decidimos crear nuestro propio futuro o dejarlo toda al azar.

Imagínate que la vida es un océano, y estamos navegando a través del mismo con nuestros barcos. Tú puedes navegar hacia donde quieras en este océano, pero habrán períodos de adversidad, tormentas, olas inmensas, criaturas salvajes esperando a devorarnos, calor abrasador, y sentirás fatiga, ansiedad, tristeza, enojo, y querrás darte por vencido. Al mismo tiempo, habrán períodos buenos, tiempos donde el agua estará calma, el tiempo será fantástico, sol, cielos azules, y te sentirás feliz, con alegría, esperanza, y te sentirás más valiente que nunca, navegando con gracia a través de aguas calmas.

 

“Lo bueno de este mundo no es donde estamos parados, sino en qué dirección nos estamos moviendo.” – Oliver Wendell Holmes

 

Tú experimentarás estas dos etapas a través del viaje, ya sea que tengas una dirección o no, pero tu dirección, es decir, hacia dónde te diriges determinará tu destino. Tú puedes elegir el camino hacia una vida miserable, mediocre, y turbulenta, o puedes elegir el camino hacia una vida calma, en paz, y feliz. Lo que quiero decir con esto es que nuestras circunstancias externas pueden variar, puede haber desorden o tranquilidad, eso no está bajo nuestro control, pero lo que sí podemos controlar es la elección entre ser víctimas de nuestro entorno y dejarlo todo a la suerte, o tomar el control de nuestras vidas, ajustando las velas, y con coraje tomar el camino que nos dirigirá hacia el lugar que queremos llegar.

Quiero aclarar que estoy a favor de no tener toda tu vida planeada, creo que no podemos planear con anticipación toda nuestra vida, por eso, es bueno simplemente vivir nuestras vidas, disfrutar del momento, y permitirle a la vida sorprendernos, pero con el fin de no perder el control, creo que es bueno determinar lo que queremos. Siempre debemos apuntar a algo, y no perder de vista lo que queremos. Por ejemplo, yo amo viajar, y amo comprar un ticket de ida sin saber dónde estaré mañana, pero al mismo tiempo, sé a dónde quiero ir, sé lo que quiero, sé cuál es mi destino deseado, el cual de hecho no es un destino final, sino que es el propósito y camino de nuestras vidas, y en mi caso es viajar por el mundo con la persona que amo por el resto de mi vida, teniendo nuevas y magníficas aventuras, ayudando e inspirando a personas a convertirse la mejor versión de sí mismos para hacer de este mundo, un mundo mejor. Por lo tanto, no tendré toda mi vida planeada pero sé lo que quiero, y eso me da el poder para ajustar las velas y tomar otra ruta si considero que no estoy yendo camino al destino deseado.

 

“Ve con confianza en la dirección de tus sueños. Vive la vida que has imaginado.” – Henry David Thoreau

 

¿Estás tú en la dirección correcta? ¿O estás a la deriva? ¿Lo que estás haciendo ahora te está acercando a el lugar donde quieres estar mañana? Si la respuesta es sí ¡felicitaciones! Sigue así adelante, ajusta las velas cuando sea necesario y no pierdas de vista la costa, mientras tanto, disfruta del hermoso aunque a veces caótico pero maravilloso viaje.

Si la respuesta es no, tú tienes dos opciones: Puedes determinar qué es lo que realmente quieres, y creo que todos en lo más profundo de nuestros corazones sabemos lo que realmente queremos, simplemente a veces estamos muy limitados a soñar en grande debido a las limitaciones impuesta por la sociedad en la que vivimos, la cual limita y oprime nuestro verdadero ser, o puedes rehusarte a vivir la vida que eres capaz de vivir, puedes negar tu verdadero potencial y estar a merced del destino.

 

“Si no cambias de dirección, podrías terminar en el lugar hacia donde te estás dirigiendo.” – Lao Tzu

 

Soñar en grande no te costará nada, no soñar en lo absoluto te costará mucho. Si juegas a apostar con tu vida, hay grandes probabilidades de que lo pierdas todo. Por lo tanto, no permitas que la adversidad te hunda, no permita que la corriente decida tu futuro, no vayas sin rumbo, a la deriva, sino que toma el control de tu propio barco, determina tu destino, elige la mejor ruta, ajusta las velas, gira el timón, y ve con fe y coraje en la dirección que sacara la mejor versión de ti mismo, y la cual te otorgará la vida que mereces.

 

 

No te conviertas en un náufrago a la deriva, no permitas que la suerte determine tu futuro, ¡toma el control de tu vida y crea la vida que siempre has imaginado!

Nuestras Mayores Limitaciones Se Encuentran en Nuestra Propia Mente

Las limitaciones mas grandes que existen son aquellas que creamos con nuestras propias mentes. Todo el tiempo, nos estamos limitando a nosotros mismos a través de los pensamientos limitantes que guardamos en nuestras mentes. Aquellas limitaciones son la mayoría de las veces una ilusión, siendo la creación de nuestros propios pensamientos, y ellos son sólo reales dentro de los confines de nuestras propias mentes. Con el fin de lograr tus deseadas metas y sueños, deberás descubrir tus propias limitaciones, desafiarlas y excederlas. 

 

 

"Estas confinado solo por las paredes que tu mismo construyes." Andrew Murphy

 

 

Nuestras limitaciones imaginarias creadas por nuestras propias mentes son la causa de nuestro fracaso, si aun nuestros sueños no se han vuelto una realidad es porque estas limitaciones nos han alejado de nuestras metas y sueños. No son nuestras limitaciones externas las causantes de nuestro fracaso, sino que son nuestros pensamientos limitantes lo que realmente nos ha derrotado. Las creencias que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida es lo que nos otorga nuestra realidad. Son nuestras propias ideas equivocadas sobre nuestro potencial lo que realmente evita que podamos alcanzar nuestras metas.

El problema es que es mas sencillo para nosotros reclamar que estamos siendo realistas cuando decimos que no podemos hacer algo, cuando de hecho solo lo estamos usando como una excusa para no hacer las cosas que nos gustaría hacer. La verdad es que si no hemos hecho lo que siempre hemos querido hacer, si no hemos llegado al lugar donde siempre hemos querido llegar, si no hemos alcanzado nuestro máximo potencial o si no hemos conseguido las cosas que siempre hemos querido conseguir es muy probable que se deba a que nuestras propias limitaciones imaginarias nos hayan limitado, y eso ha creado nuestra realidad; pero no es acertado decir que estamos siendo realistas cuando de hecho, lo que realmente nos detuvo fueron nuestras limitaciones creadas por nuestras propias mentes, y no nuestra circunstancias externas. El problema no es que no podamos hacer algo, el problema es creerlo, creer que somos incapaces de hacer aquello que deseamos por la razón que fuese.

 

 

“Las limitaciones sólo viven en nuestras mentes. Pero si usamos nuestra imaginación, nuestras posibilidades se vuelven ilimitadas. “ – Jamie Paolinetti

 

 

Lo que quiero decir es que la realidad es relativa, mi realidad puede ser muy diferente a tu realidad, y puedo tener las mismas limitaciones externas que tú, pero puedo crear un resultado diferente, y todo va a depender de si decido rendirme ante mis propias limitaciones, o si las voy a utilizar como una forma de mejorarme a mi misma. Cuando decides que nada puede detenerte, tu destruyes cualquier limitación existente sobre ti mismo, y tu recreas tus creencias sobre quien eres realmente, lo que te dará el poder que necesitas para que todo lo que anhelas se vuelva una realidad.

Si el entorno en donde nos encontramos fuese un factor limitante, nadie hubiese alcanzado sus metas. Si la edad, el tiempo, el dinero, las habilidades, las creencias de otros sobre ti, las criticas, tu apariencia externa, los fracasos momentáneos, las situaciones pasadas, el lugar en el que naciste, o cualquier otra condición fuese una verdadera limitación, entonces este mundo pertenecería solo a unos pocos, y el resto de nosotros estaríamos condenados a una vida miserable, pero eso no es verdad, pero desafortunadamente es lo que esta sucediendo en este mundo, porque la mayoría de las personas han creído que solo unos pocos están tocados con la varita mágica, y ellos son los únicos que son capaces de alcanzar el éxito y la gloria, hemos aceptado ese concepto como real y entonces nos hemos dado por vencidos, y todo gracias a las verdaderas limitaciones, que son aquellas que hemos creado con nuestras propias mentes.

 

 

“Las limitaciones sólo pueden ser verdaderas siempre y cuando creamos en ellas. Por lo tanto, cree en ti mismo, y cosas asombrosas sucederán. “ – Doe Zantamata

 

 

Hay personas que han convertido sus sueños en realidad con menos de lo que tu tienes, hay personas que han nacido rodeados de pobreza, personas que han nacido con enfermedades, personas que han pasado por situaciones difíciles, y así y todo han encontrado la forma de alcanzar sus sueños y metas. No fue una cuestión de suerte, sino que fue una cuestión de buena voluntad, y al mismo tiempo, no han dejado que ninguna limitación los detuviera de alcanzar sus metas. Si he convertido en realidad muchas de mis metas fue porque no he permitido que me detengan mis circunstancias externas, y especialmente mis limitaciones creadas por mi misma. Y la clave par que todas tus creencias limitantes desaparezcan es creyendo en ti mismo. No hay fuerza mas poderosa que creer que puedes alcanzar tus metas y sueños sin importar los obstáculos que aparezca en tu vida.

 

 

 

 

Descubre tus propias limitaciones, encuentra la forma de excederlas, y haz realidad todas tus metas y sueños. Porque todo es posible para aquellos que se animan a soñar y nunca se dan por vencidos. Sin importar que tan limitado pienses que estés, si crees que puedes, y si nunca te rindes ante esas limitaciones y sigues intentándolo, siempre hacia adelante, tu conseguirás la victoria. 

2017: Un Nuevo Año, Una Nueva Oportunidad, Un Nuevo Comienzo

Ya casi podemos verlo, el 2017, el nuevo año está por llegar. Trae consigo una enorme maleta, y está cargada con esperanzas, oportunidades, desafíos, aventuras, metas, sueños y más. Y yo creo que todos nos preguntamos las mismas preguntas… ¿Qué cosa en esa maleta tiene mi nombre? ¿Qué me deparará el futuro? La respuesta es simple: El 2017 nos traerá lo que es mejor para nosotros, y todas aquellas cosas que estamos listos para recibir. ¿Están tus brazos abiertos? ¿Esta tu corazón abierto? ¿Estas listo para aceptar las nuevas oportunidades de este nuevo año?

 

 

 

amos a abrir el libro. Sus páginas están en blanco. Vamos a poner palabras sobre nosotros mismos. El libro se llama Oportunidad y su primer capítulo es el Día de Año Nuevo. Edith Lovejoy Pierce

 

  

 

Cada año nuevo llega con nuevas oportunidades y desafíos para cada uno de nosotros. Vienen en diferentes formas, colores y tamaños. Vienen de distintas maneras y en diferentes tiempos, y todos recibimos por lo menos una oportunidad para mejorar nuestras vidas, para descubrir nuestro verdadero ser, para desarrollar nuestro carácter, para volvernos la mejor versión de nosotros mismos, para crecer, para evolucionar.

Dije que este 2017 nos traerá lo que es mejor para nosotros y todo aquello que estemos dispuestos a recibir. Lo que quiero decir es que Dios y la vida están siempre dispuestos a otorgarnos lo que es mejor para nosotros, es decir, todas aquellas oportunidades que nos empujaran hacia delante. El problema es que no siempre estamos dispuestos a recibir el regalo de un nuevo desafío. La razón puede ser debido a nuestros miedos, dudas, inseguridades, o a lo mejor porque preferimos permanecer en nuestra zona de confort, o porque el regalo no es de nuestro agrado. Entonces, nos negamos a aceptar las nuevas oportunidades, dejándolas ir, perdiendo la oportunidad de mejorar, desarrollarnos, crecer y evolucionar.

 

 

 

 

“La esperanza sonríe desde el umbral del año que viene, susurrando: “será más feliz’… “– Alfred Tennyson

 

 

 

 

El nuevo año puede traernos cosas positivas o “negativas”. Con cosas positivas me refiero a un nuevo trabajo, una nueva relación, un incremento en tu salario, un nuevo viaje, cualquier tipo de posesión material, el logro de una meta, un sueño hecho realidad, un nuevo hogar, otro hijo, o cualquier otra cosa positiva que pueda sucedernos. Y con cosas “negativas” me refiero a todas aquellas cosas opuestas a aquellas que llamamos positivas. Como, por ejemplo, la pérdida de un empleo, una enfermedad, mas deudas, el fin de una relación, la perdida de cualquier objeto material, o el fracaso en cualquier aspecto de nuestras vidas.

¿Qué es lo que todos queremos en este nuevo año? Queremos más de las cosas positivas y menos de las negativas. ¿Pero que si las cosas negativas también tuvieses un sentido? ¿Qué si suceden por un motivo que no podemos comprender? Bueno, la verdad es que también tienen un significado especial. La clave es descubrir su propósito, el cual podría ser, por ejemplo, hacernos aprender una nueva lección, o hacernos mejorar a nosotros mismos, para darnos la oportunidad de tener mejores cosas, o simplemente para que podamos desarrollar la grandeza que se esconde dentro nuestro.

 

 

 

 

“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino.” – Viktor Frankl

 

 

 

 

Siempre recuerda, que no es lo que sucede fuera de nosotros, es decir, las circunstancias externas lo que realmente importa, sino es como respondemos ante esas circunstancias lo que realmente importa. Sin importar lo que nos suceda, en cualquier momento tenemos la oportunidad para decidir cómo vamos a sentirnos, y como vamos a responder ante lo que está sucediendo. Por lo tanto, enfrenta este nuevo año con coraje y optimismo, prepárate para recibir los nuevos regalos que traerá este 2017. Cuando una nueva oportunidad, ya sea positiva o no tan positiva golpee a tu puerta, ¡tómala!, y da lo mejor de ti para crear el resultado que esperas. Siempre recuerda que no importa lo que suceda, porque somos nosotros los creadores de nuestro destino.

Digámosle adiós a este maravilloso 2016 que está por terminar, con felicidad y gratitud, porque no importa lo que haya sucedido, sobrevivimos, y nadie puede quitarnos las lecciones aprendidas, los maravillosos momentos vividos, y todas las cosas que hemos obtenido. Quedémonos con los buenos recuerdos, las lecciones importantes, y llevémoslos con nosotros a este nuevo año que comienza. Deja atrás lo que no te sirva, y con esperanza, coraje y entusiasmo recibe este 2017 con tus brazos abiertos. Prepárate para enfrentar cada desafío, no te rindas ante la adversidad, transforma lo negativo en positivo, usa cada circunstancia en tu favor, ¡y nunca pierdas la oportunidad para crear la vida que imaginas!

 

 

 

 

 

Un nuevo año está por comenzar, y este 2017 trae 365 nuevas oportunidades, y si estamos listos para tomarlas, nos ayudaran a crear la persona que estamos destinados a ser para que podamos crear la vida que anhelamos, aquella que nos merecemos, y que somos capaces de vivir. ¡Feliz Año Nuevo!

 

¿Cuál es el verdadero significado de la Navidad?

El año casi termina y con la Navidad a la vuelta de la esquina es fácil perder el control. En esta época del año, especialmente los días previos a la Navidad, las personas tienden a estar más estresadas que relajadas. En estos días, tenemos muchas cosas en nuestras cabezas, estamos llenos de cosas que hacer, necesitamos organizar todo con nuestras familias, preparar toda la comida posible, y una tarea importante requiere suma urgencia: Los regalos. Pero, ¿por qué festejamos realmente la Navidad? ¿Cuál es su verdadero significado?

 

 

"Mi idea de la Navidad, ya sea anticuada o moderna, es muy simple: amar a los demás." Bob Hope

 

 

Para la mayoría de las personas, la primer y más importante cosa que hacer antes de la Navidad es comprar regalos. La pequeña historia del hombre barbudo vestido de color rojo y blanco nos ha hecho creer que, sin regalos, la Navidad no es Navidad. Por la tanto, es necesario comprar regalos para todos nuestros amigos y miembros de nuestra familia. Entonces, es tiempo de salir a buscar y encontrarlos, pero luego surge un pequeño problema: Todo el mundo dejo todo para lo último como tú lo hiciste, y ahora tú intentas encontrar regalos en una marea humana.

La “Operación Regalos” se vuelve una misión imposible, hay muchas personas, filas interminables, cientos de diferentes productos a precios exorbitantes, no tienes demasiado tiempo ni paciencia, y al ver el dinero desaparecer de tu billetera, y tu tarjeta echando humo, te das cuenta que no podrás comprar regalos para todos. Cuando estas a punto de perder todo tipo de esperanza, o a punto de volverte loco, tú encuentras todo lo que “necesitas” y te las arreglas para volver a casa. Todos ponemos los regalitos bajo el árbol, celebramos, comemos, bebemos, abrimos los regalos, y le decimos adiós a la Navidad hasta el año que viene. Pero, ¿Cuál es el verdadero significado de la Navidad?

 

 

 

 

“¡Entonces el Grinch pensó en algo que no había pensado antes! Qué pasaría si la Navidad, pensó, no viene de una tienda. ¡Qué pasa si la Navidad … tal vez … significa un poco más!” – Dr. Seuss, ¡Cómo el Grinch robó la Navidad!

 

 

 

 

Algunas personas pueden relacionar la Navidad con Papá Noel y los regalos, otros con comer mucha comida y beber, y otros con tener un lindo momento con familia y amigos, o a lo mejor todos estos juntos, ¿pero es esto todo? Bueno, hay algo más. La Navidad es de hecho el día en que conmemoramos el nacimiento de Jesús. Si, lo sé. La mayoría de las personas lo saben. Pero entonces, ¿por qué cuando llega el día, todos parecen olvidarse de eso? Lo que quiero decir es, imagínate de que es tu cumpleaños, todos compran regalos, preparan comida, se reúnen para celebrar, pero tú no estas invitado, de hecho, nadie se acuerda de ti. Triste, ¿verdad?

¿A dónde quiero llegar con esto? A que la Navidad es un día para recordar y conmemorar lo más hermoso que tenemos como seres humanos, y eso mis amigos se llama amor. Eso es lo que Jesús nos enseñó: A amar incondicionalmente, a amar sin fronteras, a amar sin límites, y a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sin importar si eres creyente o no, si vas a celebrar la Navidad, no permitas que Papá Noel, el materialismo o esta sociedad que nos ha vuelto adictos al consumismo, te hagan olvidar de que es lo más importante en Navidad: El amor.

 

 

 

 

“Bendita es la estación que involucra a todo el mundo en una conspiración de amor.” – Hamilton Wright Mabie

 

 

 

 

Por lo tanto, no te sientas presionado por esta sociedad para comprar los mejores y más caros regalos, o gastar mucho dinero en grandes cantidades de comida, no te sientas estresado porque tienes la necesidad de ir a ciertos lugares, y encontrarte con personas que no quieres. Tampoco te sientas deprimido si tienes que pasar este día solo. No te sientas triste porque tus hijos no reciben regalos materiales, ya que ese no es el verdadero significado de la Navidad, eso es lo que esta sociedad nos hizo creer, porque el verdadero significado de este es estar agradecido, por las cosas que tenemos, y por la oportunidad de amar y ser amado. Disfruta este momento, sin importar tus actuales circunstancias externas. Simplemente, ¡levanta tu copa y brinda porque hoy estas vivo!

 

 

 

 

 

 

¿Cuál es el significado de la Navidad? Es recordar que el amor conquista al miedo. Que todas tus acciones y pensamientos, y todas las cosas que comemos, la música que escuchamos, y las cosas que decimos, reflejen solo amor, porque el amor es lo que nos salvó, y lo que nos salvara por siempre. ¡Feliz Navidad!

Prisioneros del Sistema

Creemos que vivimos en un mundo libre, creemos que somos libres, pero en realidad eso es solo una ilusión, ya que somos prisioneros del sistema en que vivimos, aquel que creemos dominar, pero que en realidad nos domina a nosotros, teniéndonos bajo su control. Pensamos, actuamos, y hablamos basándonos en las creencias que se no han impuesto. No existe tal cosa como la libertad, nuestra libertad es una ilusión.

 

 

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Hemos sido categorizados, como en un catálogo de productos, en donde los seres humanos son separados entre sí por nacionalidad, religión, creencias sociales, genero, raza, preferencias sexuales, apariencia exterior, estatus social, entre otras cosas. Un catálogo infinito que nos define, y el cual usamos para determinar si alguien es mejor que otro, y si merece algo o no. Basándonos en esa creencia nos separamos entre nosotros, y es ahí cuando las peores de las miserias del ser humano se ponen en juego.

Empezamos a juzgarnos y condenarnos entre nosotros, competimos, nos hacemos cosas horribles entre nosotros, envidiamos, odiamos, nos volvemos egoístas y sin sentimientos, y pensamos basándonos en la creencia de que todos somos diferentes. Algunas personas creen que son más superiores que otras simplemente porque pertenecen al grupo privilegiado dentro de este catálogo creado por la sociedad en la que vivimos. Estas pocas personas, la elite, los privilegiados creen que tienen el derecho a herir, humillar, torturar e incluso asesinar a otro ser humano. El problema es que vendemos nuestras almas día tras día, dejando de ser nuestro verdadero ser, para así convertirnos en marionetas de este retorcido, ilógico y egoísta sistema en el que vivimos.

 

 

 

“Tienes que comprender que la mayoría de la gente no está preparada para ser desconectada. Y muchos de ellos son tan inertes, tan desesperadamente dependientes del sistema, que lucharían para protegerlo.” – Morfeo (Matrix)

 

 

 

Vivimos en un mundo en donde las apariencias es lo primordial, en donde nuestros ídolos son muñecos de plástico, irreales, con mentes vacías. Hemos llegado a un punto de tanta locura, que hemos llegado a creer que el alcanzar los estándares de belleza impuestos por la sociedad nos hace superiores, creyendo que tenemos el derecho de lastimar a otro que no cumpla con los estúpidos requerimientos de la industria de la belleza. La peor parte es que algunas personas incluso se han quitado la vida porque han sido consumidas por estos estúpidos, irreales, ficticios estándares sin sentido, creyendo que no merecían vivir y ser felices simplemente siendo ellos mismos.

Es un mundo repleto de gente esclavizada, prisioneros del dinero y de cosas materiales, por las cuales hemos cometido las peores atrocidades. Es por el dinero que un hombre se pierde a sí mismo, olvidándose todos los diferentes tipos de valores y el respeto por otro ser humano. Nos olvidamos de vivir, persiguiendo cosas materiales que no nos otorgan felicidad, ya que siempre vamos por algo mas nuevo, por lo mejor, y ciegos vamos por la vida consumiendo la basura que nos venden, haciendo de ello nuestro falso motivo de felicidad. Lo que no sabemos es que todo lo que compramos tiene un precio, y el precio no está valuado en papeles con números, sino que su valor real es la cantidad de tiempo de nuestras vidas que gastamos para obtenerlo.

 

 

 

“El precio de cualquier cosa es la cantidad de vida que intercambias por eso.” – Henry David Thoreau

 

 

 

Vivimos en un mundo en donde nos quejamos de las injusticias, pero no hacemos nada al respecto, vivimos en un mundo en donde siempre estamos mirando lo que otras personas hacen o dejan de hacer, y no miramos nuestras propias acciones, nos quejamos, culpamos, pero cuando debemos hacer algo para cambiar el mundo, no hacemos nada y solo buscamos excusas.

Vivimos en un mundo en donde estamos muy preocupados sobre nuestro propio beneficio que no podemos ver a nuestro alrededor. Hay personas matándose entre sí en guerras y no hacemos nada al respecto, hay personas muriéndose de hambre porque no tienen que comer y nosotros desperdiciamos comida todos los días, hay personas que no tienen agua potable y nosotros la desperdiciamos como si hubiese una fuente inagotable. Pero los humanos lo tenemos todo: mente, inteligencia, habilidades, recursos, y todo para hacer de este mundo un maravilloso lugar, pero lo destruimos, y nos auto destruimos día tras día, ciegos y perdidos en un sistema equivocado, que condena a muchos y beneficia a pocos.

 

 

 

“Nuestras vidas empiezan a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan.” – Martin Luther King

 

 

 

El día que nos unamos, el día que dejemos de culparnos, el día que dejemos de separarnos por nacionalidad, idioma, cultura, genero, ricos o pobres, el día que empecemos a valorar las cosas importantes de la vida, el día en que empecemos a actuar contra las injusticias y dejemos de culpar a otros, y el día en que dejemos de hacer más ricos a los grandes criminales de este mundo y dejemos de consumir la basura que nos venden: ropa hecha por esclavos, alcohol que destruye personas, los distintos artefactos electrónicos que hacen a la gente estúpida, cigarrillos que matan personas, drogas que nos consumen, comida que nos envenena el cuerpo  y toda la basura que nos dan, y el día en que comencemos a ser el cambio que queremos ver en el mundo haciéndole a los demás lo que nos gustaría que nos hagan, y sobre todo, el día que empecemos a amarnos, ese día todo sufrimiento, dolor e injusticia se habrá terminado.

Tenemos todo, no hay nada que no tengamos, y el problema es que no hacemos nada. Nacemos, vivimos, existimos y morimos como marionetas, creyendo que somos alguien, cuando en realidad somos dominados y manejados por alguien más, por aquellos que pertenecen al club de elite, aquellos que crearon este sistema, aquellos que nos encerraron.

 

 

 

 

Despierten amigos, todavía tenemos tiempo para liberarnos de las cadenas de esta sociedad que nos oprime, y así obtener la victoria, para nosotros, y para todos aquellos que sus voces han sido silenciadas. ¡Levantemos nuestras voces y recuperemos nuestra libertad!

Mundo Superficial

Vivimos en un mundo superficial en donde lo importante es tener una vida y un aspecto que luzcan bien en el exterior sin importar el interior, lo profundo, y lo esencial. Estamos tas preocupados sobre nuestro aspecto externo que nos hemos olvidado de prestar atención al tipo de persona en la cual nos hemos convertido. Nos hemos olvidado que no somos simplemente un cuerpo, sino que somos almas, almas que habitan un cuerpo.

 

 

"Si todo el mundo fuera ciego, a cuanta gente impresionarías? Boona Mohammed

 

 

Las relaciones entre los humanos han entrado en una decadencia que parece no tener vuelta atrás, ¿y por qué? Porque hemos cambiando nuestros más valiosos valores que tenemos como seres humanos por basura barata, la cual ha consumido nuestro espíritu y alma, olvidándonos lo que realmente es importante, alejándonos del camino, y perdiendo el control de nuestras vidas.

Tener un buen aspecto, y poseer grandes cantidades de cosas materiales se ha vuelto la más grande motivación de nuestras vidas. Ya no nos preocupamos por la persona que somos, nos ha dejado de importar si somos seres de amor, compasión, entendimiento y amabilidad, si somos leales, o respetuosos, ya no nos preocupa como tratamos a otros, vivimos en la parte superficial de la vida sin adentrarnos en nada mas profundo, ya que gastamos la mayoría de nuestro tiempo haciendo que nuestra vida luzca bien en el exterior para así ser aceptados y pertenecer a esta sociedad superficial.

 

 

 

 

“Hoy en día el hombre conoce el precio de todo y el valor de nada.” – Oscar Wilde

 

 

 

 

Si nos ha dejado de importar nuestros valores y nuestra alma, ¿Qué es entonces lo que realmente nos importa? Nos importa como nuestra imagen es vista por la sociedad. Es ese el motivo por el cual nos importa tener la mejor ropa, cuanto más se vea la marca mejor, nos importa tener la casa más grande, el auto más lujoso, el ultimo teléfono móvil, el televisor más caro, y todas las cosas materiales que nos han otorgado una idea errónea sobre la felicidad. Además de esto nos importa tener el cuerpo perfecto, ser hermosos, nos preocupa el maquillaje, el pelo, las uñas, el bronceado, la dieta más nueva y más absurda, además nos enloquece el dinero y nos obsesiona tener cada vez más, nos importa la fama, el poder, y todas aquellas estúpidas cosas creadas por aquellos que dominan el mundo para entretener nuestras mentes y hacernos ignorantes, para así ellos poder volverse más ricos y poderosos. Hemos caído en un juego siniestro, que nos ha quitado todo aquello que nos hacía humanos, volviéndonos objetos sin alma, victimas de todas aquellas despiadadas corporaciones.

Las relaciones sociales entre los humanos se han vuelto un desastre, los valores más importantes están en peligro de extinción, cada ser humano se preocupa de sus propios asuntos, sin importarle que le sucede a la persona de al lado. El mundo muere cada día, hay personas que viven una vida de miseria, muriendo con agonía, gritando por ayuda, y llorando en silencio, personas que han sido olvidadas por nosotros, y por todos aquellos que están más preocupados en obtener más dinero, más poder, más cosas materias, más belleza, más seguidores en las redes sociales, y más estupideces. La mayoría están tan ocupados que no tienen tiempo para ayudar a otros, o siempre tienen una excusa para no hacerlo, luego están los que hacen algo por el beneficio de alguien más, y otros que lo hacen por su propio beneficio, o por búsqueda de reconocimiento.

 

 

 

 

“Me gustaría que todos pudieran ser ricos y famosos y conseguir todo lo que siempre han soñado. Así podrán ver que esa no es la respuesta.” – Jim Carrey

 

 

 

 

Si, vivimos en un mundo superficial. Un mundo en donde las personas solo se preocupan por las apariencias, por lo externo, y así se han olvidado de lo que más importa, que es todo aquello que no se ve, el interior, lo más profundo y esencial de la vida. Esto ha generado distintas consecuencias como, por ejemplo: Padres que están más preocupados por sus trabajos, por generar más dinero, para comprar una casa más grande, un auto más lujoso. Padres que han olvidado de los valores más importantes, criando a sus hijos sin ellos, pero si con cosas materiales. Padres que se preocupan más por lo externo de la vida de sus hijos, sin importar si crecen sin valores, sin apreciación por la vida, la naturaleza y todo ser de este planeta.

Luego tenemos parejas que se preocupan más por lucir bien en una foto para las redes sociales, antes que preocuparse en lo más importante de una relación que es el amor, el respeto, la honestidad, la compresión y la amabilidad. Estas parejas se preocupan más del que dirán, de las apariencias ante el resto, antes que preocuparse por ser honestos, leales, e incondicionales entre ellos. Luego tenemos personas en los trabajos que solo se enfocan en ser los mejores, en competir constantemente, en obtener más dinero, estas personas no están preocupadas por si tienen que destruir a otro para conseguir el éxito. También podemos ver amigos que son leales en los buenos momentos, pero que desaparecen rápidamente en los malos. Amigos que parecen ser amigos, pero cuando llega el momento de alegrarse por el éxito de otro, no lo hacen, o te sonríen con una sonrisa falsa mientras te clavan un puñal por la espalda.

 

 

 

 

“La belleza es cómo te sientes por dentro. Y se refleja en tus ojos. No es algo físico.” – Sophia Loren

 

 

 

 

Los ejemplos son interminables. Lo que quiero demostrar aquí es que hemos hecho a un lado lo esencial y más importante de la vida, y nos hemos enfocado en lo superficial. Esto no significa que debamos dejar de aspirar a tener más posesiones materiales, o un trabajo mejor, o más dinero, o poder, o dejemos de prestarle atención a nuestro aspecto exterior, pero no debe volverse nuestra prioridad, para así no dejar de lado aquellas cosas que realmente importan, que llenan nuestra alma y curan nuestras heridas. Es cuando vivimos de forma más espiritual que nuestra vida se ve más completa. Vivir de una forma más profunda es lo que le da otro sentido a la vida y un significado aún mayor.

Si intentáramos primero lucir bien en el interior, es decir, si intentáramos enfocarnos primero en el interior, y trabajáramos más en convertirnos la mejor versión de nosotros mismos, las relaciones entre los humanos serian menos falsas y más reales, nuestro amor seria menos falso y más real, más profundo y puro, y así este mundo sería mejor para todos. Nos enseñaron que para tener éxito hay que competir, hay que destruir al de al lado, mentira, porque al final el éxito de todos depende de nuestra unidad, de trabajar en equipo.

 

 

 

 

Lo que tú puedes darle a este mundo como humano para hacerlo un mejor lugar para ti y para todos, para crear un mundo de amor y paz, es lo más importante que existe, todo lo demás, todo lo superficial es secundario. Unámonos y juntos crearemos un mundo mejor.