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Persigue Tu Pasión

Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo inmersos en una carrera sin fin. Vamos por la vida persiguiendo algo, creyendo que eso nos otorgará lo que deseamos. Este algo es el dinero, y creemos que esto nos ayudará a convertir todos nuestros sueños en realidad. Convertimos el dinero en nuestra prioridad, lo perseguimos a toda costa, y al final de esta carrera pagamos un alto precio por él y terminamos perdiéndolo todo. Nos damos cuenta que el dinero nos volvió ciegos, nos llevo por el camino incorrecto, y así hemos asesinado nuestros propios sueños, quemado nuestros deseos, y extinguido la llama de nuestra pasión. Por la tanto, para que esto no suceda debemos cambiar nuestra dirección, y comenzar a seguir el camino de nuestra pasión, y no del dinero.

 

 

 

"Persigue tu pasión y el éxito te seguirá."

 

 

 

De alguna manera llegamos a convencernos de que el dinero nos hace felices y exitosos. Nos contaron una historia maravillosa sobre el dinero, nos pintaron una fantástica imagen en nuestras mentes, lo que nos otorgo la idea de que el dinero nos permitirá comprar cada bien material de este mundo, y así podremos adquirir una felicidad eterna, y entonces terminamos creyendo esa historia. El problema es que comenzamos a perseguir el dinero en lugar de perseguir nuestra pasión, sin saber que nos dirigíamos directo a aquel lugar de oscuridad y decepción que tanto buscábamos evitar.

El problema cuando perseguimos el dinero es que caemos en una gran trampa. Esta trampa nos atrapa, haciéndonos creer que el dinero es la solución a todos nuestros problemas, y la clave para una vida feliz y plena, es así que comenzamos una búsqueda desesperada por el dinero, cayendo en la trampa, directo en sus garras, y así comienza a devorar lentamente nuestras almas. Consume cada parte de nosotros, y nos vuelve tan adictos, tan dependientes que lo necesitamos con el fin de sobrevivir, haciéndonos creer que de hecho el dinero nos hace feliz, y que la falta del mismo nos hace miserables, y así, ciegos y sordos defendemos la idea hasta que morimos.

 

“Persigue tu pasión, no tu pensión.” – Denis Waitley

 

¿Pero cuantas personas exitosas realmente conoces? Y con exitosa no quiero decir, personas con dinero, porque el tener dinero no siempre equivale a éxito, sino que me refiero a personas viviendo su pasión, personas que han conseguido sus sueños y deseos, personas que están felizmente viviendo la vida que deseaban, personas realmente vivas. ¿Cuantas personas puedes ver felices haciendo lo que hacen? No muchas, ¿verdad?

El problema con la mayoría de nosotros es que perseguimos el dinero, luego lo obtenemos y nos conformamos. Siempre y cuando podamos adquirir bienes materiales vamos a seguir teniendo la idea de que somos felices con la vida que tenemos, aunque esa felicidad dependa de algo tan efímero como el dinero. Vivimos bajo un sistema que nos hace creer que el dinero es la clave para la felicidad, entonces no perseguimos lo que realmente nos hace felices, perseguimos el dinero, creyendo que algún día seremos lo suficientemente libres como para comenzar a perseguir nuestra pasión, y ese día, en la mayoría de los casos, nunca llega.

 

“No existe pasión en conformarse, ni en aceptar una vida que no esté a la altura de lo que cada uno es capaz de vivir.” – Nelson Mandela

 

Por lo tanto, es importante perseguir tu pasión. Tu pasión es tu propósito, es hacer lo que amas, lo que te hace feliz. No importa cual sea tu pasión, siempre puedes encontrar la forma de vivir haciendo lo que amas. El dinero no debe ser nuestro propósito principal, si ese es el principal motivo de tu existencia entonces, todavía no has descubierto porque realmente estas aquí, y te estas limitando a vivir una vida con sentido.

Si persigues el dinero, siempre estarás persiguiéndolo, pero si persigues tu pasión, el dinero buscara la forma de encontrarte en el camino.
Las personas persiguen dinero, lo obtienen, lo pierden, lo obtienen de nuevo, obtienen mas, pierden mas, lo vuelven a obtener, lo desperdician, vuelven a encontrar la forma de como obtener mas, y así día tras día, se entierran mas y mas en esta locura sin fin. Esto nunca se detiene, es por eso que la mayoría de las personas viven una vida miserable, y el problema no es que tengan dinero o no, el problema es lo que pierden, lo que esconden, lo que sacrifican, lo que matan, lo que destruyen, lo que olvidad a causa de el dinero.

 

“Si no puedes descubrir tu propósito, descubre tu pasión. Porque tu pasión te conducirá directamente a tu propósito. “ – Obispo T.D. Jakes

 

¿Cual es tu pasión? ¿Que te hace feliz? ¿Que amas hacer? ¿Cual es tu sueño? Tomate el tiempo de pensar y analizar estas preguntas, encuentra tus propias respuestas. Descubre tu propósito, encuentra tu pasión, y sale a buscarla, persíguela bajo el sol, bajo la tormenta, en la luz y en la oscuridad, cuanto te sientas fuerte o débil, no importa que tan difícil todo parezca ser, o que tan lejos estás de alcanzar tu meta, no importa cuan imposible parezca ser, siempre persigue tu pasión, y todo lo demás, el dinero incluido te seguirá. No te conformes, no te limites, no te conviertas en el asesino de tus propios sueños.

 

 

 

Descubre tu propósito, encuentra tu pasión, decide lo que quieres conseguir y hazlo realidad. Se el mejor, falla, inténtalo de nuevo, falla mejor, no te detengas. ¡Persigue tu pasión con confianza y compromiso y vive la vida de tus sueños!

 

Honestidad: El Derecho a la Verdad

En el camino hacia convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, la honestidad debería ser un valor importante a tener en cuenta. El problema es que vivimos en una sociedad que muchas veces nos recompensa por decir mentiras, y nos castiga por ser honestos. Decir mentiras se ha convertido en un habito cotidiano en los seres humanos, y lo hemos aceptado como un comportamiento valido. La honestidad es una virtud que todos valoramos, pero la cual solemos olvidar, y se ha convertido en una de las virtudes menos encontradas en los seres humanos. ¿Pero podemos revertir esto o estamos condenados a vivir una vida de mentiras? La respuesta es sí, ¡si podemos! y todo va a depender de nosotros.

 

 

 

"Cuando mientes le robas al otro el derecho a la verdad." - Khaled Hosseini

 

 

 

¿Por qué hemos dejado la honestidad enterrada en el olvido? ¿es para proteger a otros o para protegernos a nosotros mismos? ¿es para ser aceptados por esta sociedad? ¿o es a causa del miedo? ¿por qué a veces es tan difícil ser honestos? ¿por qué nos corrompemos tan fácilmente? ¿por qué olvidamos la honestidad tan fácilmente? Yo creo que el problema principal es que nos hemos olvidado quiénes somos realmente y porque estamos aquí. Hemos silenciado la voz de nuestras almas, viviendo la gran mentira creada por esta sociedad. No nacemos siendo mentirosos, falsos, tramposos, aprendemos a ser de esta forma. Nos han manipulado, han distorsionado la realidad y nos han vendido una gran mentira.

Desde pequeños que escuchamos mentiras. Cuando éramos niños nos contaban historias que eran falsas, intentaron atemorizarnos con cuentos ficticios, nunca se nos explicó porque las cosas sucedían como sucedían, sino que siempre intentaban ocultarlo detrás de una linda historia. Ya de adultos, las mentiras se encontraban en todos lados. Mentiras en la televisión, en las revistas, en los diarios, personas engañándose entre ellos, publicidades intentando venderte algún producto basándose en la mentira, hermosas imágenes de modelos, y fantásticos productos que en la realidad nunca son como las publicidades, mentiras dicha por políticos, mentiras entre amigos, familiares, compañeros de trabajo, mentiras en todas partes. Una vida, nuestra realidad, basada en mentiras.

 

 

“Si dices la verdad, no tienes que recordar nada.” – Mark Twain

 

 

Fue así que aprendimos a mentir, lo aceptamos como normal. Hoy en día, engañar se ha convertido en un comportamiento normal. He escuchado a personas decir cosas como: “Es la vida, las personas engañan, las personas mienten, las personas son falsas, y tú también lo eres, así son las cosas.” O la frase común es: “Si no puedes contra ellos, úneteles.” Bueno, puedo decir que no estoy de acuerdo con esta frase. Yo creo que si nos sometemos a este mundo, el cual constantemente busca convertirnos en lo que no somos, perdemos así nuestra verdadera esencia, dejamos de ser quienes realmente somos, y si no somos nosotros mismos entonces no somos nada, o pasamos a ser simplemente caminantes sin almas sobreviviendo hasta el fin de nuestros días.

Nadie quiere vivir un engaño, a nadie les gusta las mentiras, ¿entonces por qué no comenzamos por ser la fuente de honestidad en lugar de ser una fuente de mentiras? Podemos comenzar por ser honestos con nosotros mismos. Allí es donde la gran mentira comienza, no mentimos ni engañamos a otros más de lo que nos engañamos a nosotros mismos. Por lo tanto, si pudiésemos aprender a ser honestos con nosotros mismos, podríamos comenzar a ser honestos con los demás. Esto no evitará que los demás dejen de ser deshonestos, pero por lo menos serás tu verdadero ser, no te verás corrompido por esta sociedad en la que vivimos, y eso es una gran clave para el éxito.

 

 

“Cada mentira son dos mentiras: la mentira que le decimos a los demás y la mentira que nos decimos a nosotros mismos para justificarla.” – Robert Brault

 

 

¿Pero deberíamos ser siempre honestos? ¿incluso cuando pueda lastimar a otras personas? Si, pero pueden existir algunas excepciones. Debemos intentar siempre decir la verdad, pero pueden haber momentos en donde nuestra verdad no deba ser revelada. Para ser más clara voy a dar un ejemplo: imagínate que hoy es tu cumpleaños y alguien te regala un regalo que no te gusta, sería necesario decir: “Gracias, pero la verdad que tu regalo no me gusta para nada” La realidad es que la honestidad no tiene por qué ser ruda. No tienes por qué mentir y decir que fue el mejor regalo que has recibido en tu vida, pero puedes demostrar gratitud por la muestra de cariño de esa persona hacia ti sin ser falso o rudo. El amor y la compasión son parte del ser honesto.

Al mismo tiempo, la honestidad no significa que debas andar por la vida expresándole a todos tu opinión sobre ellos, no todo el mundo espera tus opiniones, por ese motivo es mejor a veces no decirlas, y en el caso de que te la requieran, entonces busca la forma de decirlas con compasión. Cuando la verdad no sea relevante, y sea más beneficioso guardarla que decirla, esa podría ser la única excepción. Pero no confundas esto con mentira para proteger a otros o pare evitar lastimar a otros. Una mentira, tarde o temprano siempre hará más daño que las más duras de las verdades.

 

 

“Siempre hay una manera de ser honesto sin ser brutal.” – Arthur Dobrin

 

 

Por lo tanto, si la honestidad y la compasión van juntas de la mano nunca causaran daño, o no tanto como una mentira. El problema con las mentiras es que cuanto más esperas, mas grande se vuelven. No podemos volver atrás en el tiempo y cambiar lo que hicimos o dijimos, pero siempre podemos elegir decir la verdad, una mentira no tiene fecha de vencimiento, seguirá existiendo hasta que la destruyamos con la verdad. No tengas miedo de decir la verdad, al mismo tiempo siempre estate listo para aceptar la verdad en lugar de aceptar hermosas mentiras. La verdad puede doler, pero una vez que la tienes, eres dueño de hacer con ella lo que sientas, serás libre como para reinventar tu vida, mientras que vivir una mentira sólo te convencerá de qué la ilusión que vives es real, viviendo por siempre en una fantasía.

 

 

 

Comienza por ser honesto contigo mismo hoy. Ese es el primer paso para convertirte en la mejor versión de ti mismo. Se amable, sé generoso, y di la verdad con compasión, no para lastimarlos, pero para liberarlos, no para destruirlos pero para amarlos, incluso cuando no te amen devuelta. ¡Seamos honestos y liberemos nuestra conciencia de la tortura creada por nuestras mentiras!

Y Aqui llega un Nuevo Año: ¿Estas Listo Para Nuevos Desafios?

Otro año está por terminar, y un nuevo año está por comenzar. Más de 300 días después de el comienzo del 2017 y aquí estamos, sanos y salvos. Todos hemos pasado por diferentes desafíos y batallas, todos hemos enfrentado la derrota y probado la victoria, nos hemos encontrado con dificultades, hemos aprendido lecciones y sobrevivido adversidades, y ahora es el momento de pausar nuestras vidas agitadas, caóticas, a veces calmas y absolutamente hermosas por un momento para así poder tomarnos el tiempo de reflexionar, para poder ponernos en contacto con lo que nos rodea, para poder estar en una profunda conexión con nuestras propias mentes. El nuevo año, el 2018, está apunto de llegar, más desafíos y oportunidades nos esperan por delante, la pregunta es, ¿estás lo suficientemente comprometido como para convertirte en el arquitecto de tu propio destino o dejarás todo librado al azar?

 

 

 

"La esperanza sonríe desde el umbral del año venidero, susurrando, 'Será más feliz'." - Alfred Lord Tennyson

 

 

 

Otro año ha pasado, y por lo menos para mi, y creo que para la mayoría de todos, ha pasado a la velocidad de la luz, otra prueba de que la vida no espera por nosotros, simplemente pasa, a su propio ritmo, a su propia velocidad, sin importar si nosotros decidimos movernos a su ritmo o no movernos en lo absoluto. Por ese motivo, como la vida pasa minuto a minuto, llevándonos consigo a través del camino de nuestras vidas ya sea que queramos o no, debemos entonces aprovechar cada segundo de nuestras vidas.

Durante un año, todo puede suceder. La vida puede golpearnos en la cara, y ponernos de rodilla de un momento al otro, poniéndote en un estado de oscuridad y desesperación, pero también puede proveerte de las mas maravillosas de las emociones. Sin importar lo que haya sucedido, la vida seguirá pasando, y esta en nuestras propias manos la decisión de seguir hacia adelante con la vida aprovechando cada minuto, o permanecer quietos mientras la vida nos pasa por delante. Ahora es el momento para dejar atrás lo que no es bueno para nosotros, lo que no merecemos, lo que nos hace miserables, y saca lo peor de nosotros. Un año nuevo comienza, tomemos la decisión de crear la vida que realmente nos merecemos y así convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

 

 

“Si no te tomas el tiempo para trabajar en crear la vida que deseas, eventualmente te verás obligado a pasar mucho tiempo lidiando con una vida que no quieres.” –  Kevin Ng

 

 

Lo malo de la vida es que no podemos viajar en el tiempo y modificar nuestro pasado, no podemos borrar nuestros errores o cambiar nuestras decisiones pasadas, el pasado esta fuera de nuestro alcance, sin embargo, lo bueno de la vida es que siempre nos otorga otra oportunidad para comenzar de nuevo, para renacer de las cenizas como un Ave fénix, y para así poder convertirnos en la persona que estábamos destinadas a ser. Por esta razón, dale la bienvenida a este nuevo año con felicidad, coraje y compromiso, porque nosotros podemos ser los creadores de nuestro propio futuro. Acepta el hecho de que no siempre podemos controlar las circunstancias de la vida, pero de hecho, siempre podemos controlar como vamos a reaccionar ante esas circunstancias. Elegirlas sabiamente es la clave para vivir una vida feliz, plena y prospera.

Recibe este nuevo año con tus brazos abiertos y prepárate para aceptar los desafíos que te proponga. Que este nuevo año sea un año de acción, no solo desees, sueñes o tengas esperanza, sino que sal y haz que tus sueños se conviertan en realidad, comienza este año decidiendo lo que realmente quieres, haz una lista con todo aquello que quieras recibir en este nuevo año, y luego haz un plan, tómalo como si toda tu vida dependiese de ello, porque de hecho, así lo es, toda tu vida, la vida que realmente mereces, tus sueños y deseos dependen de ti para volverse realidad. Tu eres su general, y tienes el poder dentro de ti para hacer que todo se vuelva realidad.

 

 

“El camino hacia el éxito es tomar acciones masivas y decididas.” – Tony Robbins

 

 

Tomemos el tiempo para despedirnos del 2017 y reflexionar sobre las buenas y malas cosas. Guardemos las lecciones y los buenos recuerdos, y con coraje recibamos este 2018 con confianza y compromiso, y siempre recuerda que grandes cosas nos están esperando, mas desafíos y oportunidades nos esperan. La pregunta es: ¿estás listo para abandonar la zona de confort e ir por una aventura que podría otorgarte la más gratificante experiencia de vida? ¿estás listo para aceptar los desafíos de este nuevo año? ¿estás listo para soñar más, y hacer más con el fin de hacerlos realidad? ¿estás listo para crear la vida que deseas experimentar?

 

 

 

 

 

 

¡Di que sí y acepta los desafíos! Y siempre recuerda que si puedes soñarlo puedes hacerlo. Sal y haz que sucedan. Que toda angustia y tristeza desaparezca con este año que esta por terminar, y que el año nuevo traiga solo felicidad. ¡Bienvenido 2018!

La Constante Búsqueda de Seguridad

Una de las cosas que las personas constantemente buscan, ya sea consciente o inconscientemente es la seguridad. Tenemos la necesidad de sentirnos seguros porque nos garantiza nuestra existencia. La seguridad nos hace sentir confortables, mientras que la inseguridad hace que nuestro mundo tiemble, poniéndonos en un lugar de extrema vulnerabilidad. Esta necesidad por seguridad puede realmente garantizarnos nuestra existencia, nos hará sentir confortables, nos hará sentir a salvo. ¿Pero una seguridad eterna realmente nos garantiza libertad, paz, felicidad, éxito y todo aquello que queremos en la vida? ¡Quédate conmigo, y averigüémoslo juntos!

 

 

 

"Ninguna cantidad de seguridad hace que valga la pena sufrir una vida mediocre encadenado a una rutina que ha matado tus sueños." - Maya Mendoza

 

 

 

Siempre buscamos seguridad porque sentimos que nos dará libertad, creemos que al obtenerla tendremos una libertad eterna, felicidad eterna, o una vida de éxito. Creemos que una seguridad eterna nos garantizara el verdadero éxito, creemos que seremos libres para hacer todo aquello que amamos, y hacer nuestros sueños realidad. Una seguridad eterna es posible cuando decidimos vivir una vida dentro de nuestra zona de confort, un lugar en donde nos sentimos seguros y a gusto.

Mientras que vivir en nuestra zona de confort puede brindarnos seguridad, y darnos la idea de que somos libres, felices y exitosos, es de hecho una ilusión. ¿Por qué? porque solo nos esclaviza, arrebatándonos nuestra libertad. Cuando ponemos la seguridad como prioridad, sobre nuestros sueños, es allí cuando nos volvemos prisioneros de un sistema que nos enseña que lo único que importa es una seguridad eterna, nos ha enseñado que los sueños son imposibles, o que no valen lo suficiente como para correr el riesgo. Por lo tanto, salimos en búsqueda de todo lo que nos trae seguridad, un trabajo, una casa, un auto, no cuestionamos nada, simplemente nos conformamos, nos quedamos con lo que tenemos, con lo que conseguimos, con lo seguro, fin de la historia.

 

 

“La conformidad es el carcelero de la libertad y el enemigo del crecimiento.” – John F. Kennedy

 

 

¿Pero que tiene de malo esto? ¿Que tiene de malo buscar seguridad? ¿Cual es el problema de vivir en nuestra zona de confort? No hay problema en lo absoluto. De hecho, esta en nuestro propios instintos, es nuestra mera naturaleza como seres humanos. El problema solo comienza cuando nos conformamos con una vida mucho menor de la cual realmente somos capaces de vivir, limitando nuestras extraordinarias habilidades. El problema es cuando conseguimos una vida que nos otorga seguridad, y esa sensación nos detiene a ir por mas. Nos volvemos tan dependientes de esa vida, que peleamos para protegerla a toda costa, incluso de nuestros propios sueños, porque ellos constantemente interfieren con nuestra seguridad, porque para hacerlos realidad hay que salir de la zona de confort.

Ese es el motivo por el cual muchas personas se dan por vencidos ante sus sueños. El miedo de tener que dejar el lugar de conformidad para adentrarse en terrenos desconocidos los asusta al punto en el que deciden quedarse con su vida ordinaria, donde se sienten cómodos y seguros. Y si quieres conseguir la vida que siempre has imaginado, si quieres hacer todos tus sueños realidad, la realidad es que debes estar listo para sentirte incomodo. Ese lugar de seguridad nos otorgara todo lo que necesitamos para sobrevivir, pero la vida que queremos, y realmente merecemos, solo es posible fuera de tu zona de confort.

 

 

“El mayor peligro para la mayoría de nosotros no consiste en establecer nuestra meta demasiado alto y fallar; sino en establecerla demasiado bajo y conseguirlo.” – Michelangelo

 

 

La mayoría de las personas que han logrado sus sueños, o aquellas personas que son conocidas por ser extremadamente exitosas, tienen una cosa en común: Estuvieron en un lugar de absoluta incomodidad cuando decidieron hacer sus sueños realidad. Por lo tanto, podemos ver que en realidad nuestro lugar de seguridad, nuestra zona de confort es lo que realmente nos limita, porque nos hace sentir seguros, entonces no hacemos nada con el fin de no perderla. Es solo cuando estamos en ese lugar de misterio, incertidumbre, e incomodidad cuando nuestro verdadero carácter se forma. Es en ese momento cuando nos volvemos libres como para convertirnos en la persona que estábamos destinada a ser, y entonces así, hacer todo aquello que siempre imaginamos.

 

 

 

 

Que tu necesidad por seguridad no limite tus capacidades de vivir la vida que eres capaz de vivir. No te conformes con una vida que no amas solo porque te otorga seguridad. ¡Tu puedes, y podrás vivir la vida de tus sueños si te animas a abandonar tu zona de confort!

¿Es La Vida Una Competencia?

Desde pequeños se nos enseña a competir. Día tras día se va formando el hábito de competir con otros. Cuando menos lo esperamos ese hábito es finalmente creado, y toda nuestra vida se vuelve una competencia, una competencia en la cual necesitamos derrotar a otros con el fin de ser exitosos. ¿Pero es la vida realmente una competencia?¿Necesitamos competir con el fin de ser exitosos? ¿Es el acto de competir con otros lo que nos otorga la verdadera victoria? ¿Puede realmente el resultado de una competencia definir a un ser humano? Averigüemos juntos más sobre la competencia, su definición, nivel de importancia e impacto en los seres humanos.

 

 

 

"Una flor no piensa en competir con la flor de al lado, simplemente florece." #competition

 

 

 

De acuerdo con el diccionario, una competencia es una situación en la cual una persona trata de ganar algo o ser más exitoso que alguien más. En otras palabras, podemos definir la competencia como la oportunidad de obtener un premio especial el cual pudiese tener un significado especial, o la oportunidad de derrotar a otros para declararse a una mismo más exitoso o superior que alguien más. Por lo tanto, ¿esto significa que debemos enfocarnos en derrotar a otros para ser exitosos? ¿Es eso lo que permite que uno consiga verdaderamente la victoria? ¿Es verdad que a través de la competencia con otros uno evoluciona, se vuelve superior, y consigue la grandeza?

Bueno, la realidad es que todo va a depender de la forma en que lo veamos, eso quiere decir, nuestra propia perspectiva, creencia e idea de lo que realmente significa una competencia. Dos diferentes creencias van a determinar el verdadero significado de la competición y las respuestas a esas preguntas: 1. La creencia de que la vida es una competencia, donde tienes que derrotar a otros en todos los aspectos posibles de tu vida. 2. La creencia de que la vida no es una competencia en lo absoluto, y si hay una competencia es con la persona que fuimos ayer.

 

 

“La única competencia digna de un hombre sabio es consigo mismo”. – Washington Allston

 

 

La primera creencia va a definir la competición como la posibilidad de derrotar a otros para ser exitoso, creyendo que tras vencer a otros uno obtiene la verdadera victoria, lo que lo hace a uno más superior, más evolucionado y lo que nos otorga la grandeza. La segunda creencia va a definir la competición como simplemente la oportunidad de ser mejor de lo que fuimos ayer, creyendo que uno es exitoso, evoluciona y consigue la grandeza cuando se convierte en la mejor versión de uno mismo.

Aquellas personas que tienen la primera creencia se van a enfocar en ganar a otros. Esa va a ser su máxima meta, vencer a otros se volverá su primer deseo, y la derrota de otros será su victoria. Aquellos que tienen la segunda creencia se van a enfocar en ser mejores personas de las que fueron ayer, y convertirse en la mejor versión de ellos mismos será su más grande meta, y la victoria para ellos será ser la persona que estaban destinadas a ser sin la necesidad de derrotar a otros para lograrlo.

 

 

“Nunca estás jugando realmente con un oponente. Estás jugando contigo mismo, con tus más altos estándares, y cuando alcanzas tus límites, eso es una verdadera alegría.” – Arthur Ashe

 

 

Cómo podemos ver, la competencia es una palabra que puede tener significados diferentes. La realidad es que hoy en día la mayoría de las personas han aceptado la primera creencia, porque eso es lo que la sociedad nos enseñó. Nos ha enseñado que necesitamos competir, y que en cada competencia, necesitamos ganarle a otros con el fin de ser exitosos. Y esto no se trata de deportes, o de un simple juego, esto se trata de la vida misma. De alguna manera, han transformado la vida en una gran competición. No competimos con el fin de convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, sino que competimos para derrotar a otros, lo que nos ha otorgado una idea errónea de la vida.

Cada aspecto de nuestra vida se ha vuelto una competición. En cada lugar se lleva a cabo una competencia: en lugares de trabajo, en escuelas, universidades, hogares, vecindarios, bares, parques, y en cada esquina de este mundo. Competimos para ver quién tiene el mejor auto, el mejor teléfono, la mejor casa, la mejor ropa, los mejores zapatos, competimos para ver quien tiene el mejor cuerpo, quién luce mejor, quien es más hermoso o hermosa, competimos para ver quién tiene el mejor trabajo, el mejor cargo, el mejor salario, competimos para ver quién tiene las mejores notas, o quien tiene el título más importante, o todo aquello que nos ponga en una importante posición dentro de la sociedad, competimos para ver quien tiene el mejor y más grande cumpleaños, casamiento, funeral, no importa, el punto es que tenemos que ser mejor que otros, lo que nos otorga unas falsa sensación de felicidad y éxito, la cual parece llenar nuestras almas vacías.

 

 

“El verdadero aprendizaje se produce cuando el espíritu competitivo ha cesado”. – Jiddu Krishnamurti

 

 

Pero, ¿alguna vez nos sentimos realmente completos? La verdad es que no, es ese el motivo por el cual nunca dejamos de competir. Necesitamos desesperadamente ser mejores que otros para sentirnos exitosos. Lo que realmente no sabemos es que la única persona que debemos vencer y ser mejores es la persona que fuimos ayer. Ser la persona que estábamos destinados a ser, haciendo las cosas que amamos sin necesitar la aprobación de otros, sin la necesidad de vencer a otros, nos da libertad, y eso nos otorga el verdadero éxito, es así como realmente ganas esta competencia llamada “vida”, la cual, al final, no es realmente una competencia, o no una en contra de otros, sino que es una competencia con la persona que fuimos ayer. Para ganar este juego, debemos derrotar a la persona que no somos, convirtiéndonos en la persona que realmente somos, y para que esto suceda debemos convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Si quieres mejorar tu vida, desarrollar tu verdadero potencial, si quieres tener éxito en la vida, deberás luchar para convertirte en la persona que eres capaz de convertirte, si crees en ti mismo, y crees que eres lo suficientemente bueno como para convertirte en la persona que siempre has imaginado, entonces no hay necesidad de competir con otros, porque te darás cuenta que tal competencia no existe, y si no tienes competencia, ¿Contra quien vas a competir realmente más que contigo mismo?

 

 

 

 

La vida no es una competencia, y si hay una competencia, es con nosotros mismos. Creamos nuestro propio éxito excediendo nuestros propios estándares, evolucionando y creciendo como personas, y no derrotando a otros. Entonces, ¡salgamos y seamos la mejor versión de nosotros mismos!

Convirtiendonos en Quienes Estamos Destinados a Ser

La mayoría de las veces nos damos por vencidos, negándonos a convertirnos en quienes estamos destinados a ser ya sea porque pensamos que hemos perdido la oportunidad de serlo, o porque no creemos que podemos aspirar a más. Nos condenamos a vivir el resto de nuestras vidas siendo la persona que no somos, creyendo que nunca nos convertiremos en la persona que estamos destinados a ser por cualquier motivo que fuese, pero la verdad es que nunca es tarde para convertirnos en quienes estamos destinados a ser.

 

 

"Nunca es demasiado tarde para ser la persona que podrías haber sido." - George Eliot

 

 

 

Algunas personas saben desde el comienzo de sus vidas que es lo que quieren hacer y que tipo de persona quieren llegar a ser, y hacen todo lo posible con el fin de conseguirlo. Algunos tienen éxito, algunos todavía siguen intentándolo. Algunas personas no sabían su propósito en esta vida, no sabían que hacer ni sabían que persona querían ser, y de un día para el otro, se dieron cuenta cual era su destino y propósito en esta vida, y así es que hicieron todo lo posible para hacerlo realidad. Algunos tuvieron éxito, algunos siguen intentándolo.

Luego están aquellas personas que aun no saben que es lo que quieren hacer, cual es su meta o su propósito en esta vida, pero no se dan por vencidos, no se conforman. Por otro lado, tenemos aquellas personas que pueden saber o no cual es su propósito, pero así y todo se dieron por vencidos, aceptaron la vida como se les fue presentada, viviendo así, una vida lejos de ser la que anhelaban, no siendo su verdadero ser. Estas personas se rehusaron a seguir intentándolo, condenándose a una vida de fracaso.

 

 

“El primer paso hacia el éxito se toma cuando te niegas a ser un cautivo del medio ambiente en el que te encuentras.” – Mark Caine

 

 

En mi caso siempre pensé que yo era un completo fracaso, unos años atrás me di cuenta que no lo era. Resulta que cuando era una adolescente mi vida era más bien un desastre. Nunca fui la clase de chica con muchos amigos en la escuela, de hecho, solía ser la chica de la cual la mayoría se burlaba. No fui la popular, la bonita, la inteligente, fui siempre la tímida, sentada en el banco de atrás del aula, llorando siempre en silencio. No tenia amigos, mis notas en la escuela eran pésimas, mi relación con mi familia era complicada, y la relación conmigo misma era un absoluto fracaso. Me convertí en mi peor enemigo, siempre me culpaba por no poder ser la persona que todos esperaban que sea, siempre lo intentaba, y siempre fracasaba.

No sabia en lo absoluto que quería hacer o en que clase de persona me quería convertir, solo quería pertenecer, ser aceptada, e incluso aunque hubiese tenido una mínima idea de lo que era capaz de hacer y en quien era capaz de convertirme siempre destruía rápidamente la idea, pensando que no era lo suficientemente buena como para lograrlo, mi creencia era que yo era un fracaso, pero la realidad es que no lo era. Yo estaba siendo la persona que necesitaba ser, ya que aquella adolescente formo la persona que soy ahora. Hoy, luego de 28 años puedo decir que ahora se lo que quiero y se que persona quiero ser. Puede que no este cerca de mi meta, pero una lección que aprendí en mi vida es: “Nunca te des por vencido, nunca sabrás de lo puedes estar perdiendo si lo haces, y si le das una oportunidad a la vida, te sorprenderá.”

 

 

“Se necesita coraje para crecer y convertirse en quien realmente eres.” – E.E. Cumings

 

 

No soy la única que ha esperado muchos años para darse cuenta cual era su propósito, y no soy la única que esta luchando por hacerlo realidad. Durante toda la vida han existido muchísimas personas que nunca han encontrado al éxito hasta que fueron “viejos”. La realidad es que no hay tiempo correcto para convertirte en la persona que estas destinado a ser. Lo mas importante es creer en ti mismo, tienes que saber que eres capaz de conseguir todo aquello que te propones, en segundo lugar, debes descubrir to propósito en la vida, y tercero, deberás hacer todo lo que puedas con el fin de conseguirlo. Que el tiempo no sea una preocupación para ti, no permitas que te detenga.

Si todavía sigues pensando que no eres capaz de ser la persona que estas destinado a ser por el motivo que fuese, te mostré a continuación algunos ejemplos de personas que estaban haciendo algo completamente diferente cuando se convirtieron en la persona que estaban destinados a ser.

 

A los 23 años, Oprah fue despedida de su `primer trabajo como reportera.

A los 24 años, Stephen King trabajaba como portero y vivía en un remolque.

A los 27 años, Vincent Van Gogh fracasó como misionero y decidió ir a la escuela de arte.

A los 28 años, J.K. Rowling era una madre soltera con tendencias suicidas que vivía de los planes sociales.

A los 30 años, Harrison Ford era carpintero.

A los 30 años, Martha Stewart era corredora de bolsa.

Vera Wang fracasó en su intento de entrar en el equipo Olímpico de patinaje artístico y en su intento de ser la Editora Jefe de Vogue, y tras esto diseñó su primer vestido a los 40 años.

Samuel L. Jackson no consiguió su primer papel en el cine hasta los 46.

Morgan Freeman tuvo su primer papel en el cine a los 52 años.

 

 

“Nunca eres demasiado viejo para establecer otra meta, o para soñar un nuevo sueño.” – C.S. Lewis

 

 

Algunas personas heredan el éxito, otras tienen que trabajar duro para conseguirlo, pero lo que realmente determina el éxito de uno es la habilidad para descubrir la razón de nuestra existencia, y vivir nuestras vidas de acuerdo a ella. Ser la mejor versión de nosotros mismos, hacer lo que amamos y simplemente elegir ser feliz es la clave para una vida exitosa. No te conformes en vivir  una vida menor a la que de verdad te mereces, no importa donde estés, con quien estés, o que estés haciendo, siempre puedes convertirte en la persona que realmente deseas convertirte, no permitas que nadie te diga lo contrario, no renuncies ante el fracaso ni te rindas ante la adversidad, ve siempre hacia adelante con coraje y confianza en ti mismo.

 

 

 

 

Si todavía no has descubierto que tipo de persona quieres ser y que quieres hacer, no te preocupes, si no te das por vencido, tarde o temprano lo descubrirás. Si ya lo sabes pero sientes que estas lejos de conseguirlo, no te preocupes, el tiempo es una ilusión, no te des por vencido, y tarde o temprano el éxito golpeara tu puerta.

La Vida Siempre Otorga una Segunda Oportunidad

Lo hermoso de la vida es que siempre te otorga una segunda oportunidad. En cualquier momento dado, la vida puede sorprendernos con otra oportunidad, dándonos la posibilidad de intentar algo una vez mas, de recrearnos a nosotros mismos y empezar de nuevo. El problema es que solemos perder esa oportunidad permaneciendo atados a un fracaso pasado, a una historia sin un final feliz, o porque conscientemente nos negamos a aceptar esa oportunidad, condenándonos a una vida miserable. Como siempre, la vida se compone de decisiones, y nuestro éxito depende de aprovechar las oportunidades que la vida nos otorga.

 

 

 

"La vida siempre te ofrece una segunda oportunidad. Se llama mañana." - Nicholas Sparks

 

 

 

Nuestro pasado puede estar compuesto de completos fracasos, pudimos haber cometido muchos errores, pudimos haber tomado malas decisiones, la vida pudo habernos arrebatado personas que amamos, cosas que amamos, algunas relaciones pudieron haber terminado abruptamente, pudimos no haber tenido éxito en tener cosas o hacer cosas que queríamos, la vida que solíamos tener pudo haber desaparecido de la noche a la mañana, pudimos haber perdido muchas cosas, pero la vida es mas justa de lo que pensamos, porque siempre nos da una segunda oportunidad, y a veces incluso una tercera y una cuarta, ya sea que lo merezcamos o no.

Sin importar lo que paso en nuestro pasado, y cuantos errores hemos cometido, la vida nos otorgará una segunda oportunidad, pero algo que debemos recordar es que esto no elimina las consecuencias de nuestras acciones pasadas. Toda decisión, comportamiento y acción de nuestro pasado tendrá una consecuencia, pero una segunda oportunidad significa que tenemos la posibilidad de actuar de una forma diferente. Podemos reinventarnos y convertimos en una mejor versión de nosotros mismos, podemos hacer diferentes elecciones, aprender de nuestros errores, y hacer todo de tal forma que nos beneficie a nosotros y a todos a nuestro alrededor. Eso es exactamente lo que significa tener una segunda oportunidad, tener la posibilidad de crear un mejor mañana.

 

 

“Si todavía estás respirando, tienes una segunda oportunidad.” – Oprah Winfrey

 

 

¿Pero que pasa si no he hecho nada malo? ¿Que sucede si simplemente la vida fue injusta conmigo y me arrebato algo que amaba? ¿Que pasa cuando alguien pierde a un ser querido, o su trabajo, o su casa o todo aquello que realmente amaba? ¿Que pasa cuando alguien atraviesa una difícil situación? ¿Acaso esta segunda oportunidad nos otorgará la posibilidad de obtener aquello que solíamos tener? Bueno eso depende, a veces una segunda oportunidad no significa que vayamos a tener exactamente aquello que solíamos tener, pero todo esto se debe a que estamos destinados a obtener algo mejor. He aprendido por mis propias experiencias que la vida nunca quita, sin devolver algo a cambio. A veces suceden cosas para que podamos tener la posibilidad de tener una vida mejor, y convertirnos en la persona que estábamos destinados a ser. Es por eso que es tan importante creer y esperar por esa segunda oportunidad, para reinventar nuestras vidas, porque si vivimos en el pasado, nunca tendremos la posibilidad de ver esta segunda oportunidad, esta pasara frente a nuestros ojos, y nosotros estaremos tan ocupados enfocándonos en nuestro pasado que podremos verla.

La clave se encuentra en desprendernos del pasado y de todo aquello que no podemos cambiar, y confiar en la vida y en Dios de que te darán una segunda oportunidad, para comenzar una nueva vida, para descubrir algo sobre ti mismo que no conocías, para ver la vida de una forma diferente, para convertirte en la mejor versión de ti mismo, y darte la vida que realmente mereces. Es solo una cuestión de otorgarle a la vida la posibilidad de demostrarnos que estamos destinados a obtener grandes y maravillosas cosas. Si respiramos es porque estamos vivos, y si estamos vivos, las oportunidades son infinitas.

 

 

“No todo el mundo obtiene una segunda oportunidad. Si usted obtiene una, aprovéchala porque es un regalo, y podría ser algo mejor de lo que tenias antes! “ – Nishan Panwar

 

 

La vida siempre te dará una segunda oportunidad, y cuando eso suceda, aprovéchala, porque esta podría ser la gran oportunidad de tu vida, aquella que te dará la posibilidad de vivir la vida que eres capaz de vivir. Deja ir el pasado, olvídate de las cosas que no puedes cambiar, enfócate en las cosas que si puedes cambiar, y aprende de cada error que haz cometido, y cuando tengas esa segunda oportunidad en frente de ti no lo pienses, simplemente, tómala ¡y cambia tu vida por completo!

 

 

 

 

La vida no siempre está tan contra nuestro como pensamos, de hecho quiere que tengamos éxito, la pregunta es: ¿Tú quieres tener éxito? Cada día la vida nos presentará una oportunidad que nos desafiará en todo aspecto posible de nuestras vidas. Esta podría ser la oportunidad que cambiará tu vida por completo, ¡aprovéchala! 

Cortando las Cuerdas del Apego

La mayoría de nuestros sufrimientos diarios son provocados por nuestro apego a cosas, personas, situaciones, entre otras cosas. El problema es que nos volvemos dependientes de aquellas cosas con el fin de sobrevivir, poniéndonos a nosotros mismos en un lugar de extrema vulnerabilidad. En el caso de perder aquello a lo que estamos apegados, una vida de angustia y sufrimiento es inevitable. Por lo tanto, para evitar tanto dolor y sufrimiento, debemos liberarnos de cualquier apego.

 

 

"La raiz de todo sufrimiento es el apego." - Buda

 

 

Vivir apegados a lugares, cosas, personas, trabajos, situaciones y cualquier otra cosa es la clave para una vida de sufrimiento. Lo sé, suena un poco extremo, pero la verdad es que cuanto más apegado estamos a algo o alguien, más sufrimos, porque cuanto más apegados estamos, más tememos, y cuanto más tememos, más sufrimos. Dependemos tanto de algo, que la simple idea de perderlo nos desgarra el corazón. El problema es que nuestra felicidad dura siempre y cuando aquello a lo que estamos apegados no cambie, no se transforme en algo más o deje de existir.

Todo apego nos limita, nos somete, nos controla, y nos domina completamente. Nos limita porque no nos permite ser completamente nosotros mismos, porque a veces ser nosotros mismos significaría la perdida inevitable de aquello a lo que estamos apegados, nos somete porque nos hace actuar de cierta manera con el fin de evitar perderlo, nos controla porque nos hace comportar de una forma especial, y nos domina porque toda nuestra existencia depende de aquello a lo que estamos apegados.

 

 

“La mayoría de nuestros problemas se deben a nuestro deseo apasionado y el apego a las cosas que nosotros malinterpretamos como entidades duraderas.” – Dalai Lama

 

 

¿Esto significa que no podemos tener ningún tipo de sentimiento? ¿Acaso no podemos amar, o tener pasión por algo? ¿Cómo podemos ser felices si no podemos ser simplemente humanos? Bueno, ese el tema, somos humanos, sentimos, amamos, y eso es lo hermoso de estar vivo y ser humanos. Tener todas esas hermosas emociones nos hace sentir vivos, y le da sentido a nuestras vidas. El problema comienza cuando nos volvemos dependientes de relaciones, cosas materiales, trabajos, lugares, resultados o situaciones con el fin de seguir sintiéndonos de la forma en que nos sentimos.

Por lo tanto, el problema no es sentir algo especial por algo o alguien, el problema es cuando nuestra felicidad depende de ello. Si la falta de algo o alguien, o si el cambio de algo en nuestras vidas crea sufrimiento, entonces es nuestro apego lo que realmente nos está generando angustia, no es el amor, la pasión que tenemos sobre algo, sino que es nuestra dependencia, nuestro apego. Hay algo que vale la pena recordar y es la diferencia entre apego y vínculo, nuestro apego crea en nosotros sentimientos de temor, temor por la idea de perder algo, mientras que un vínculo da y recibe al mismo tiempo, alimentando el alma, no espera nada, no requiere, no exige, solo sucede.

 

 

“Renueva, libera, deja ir. El ayer se ha ido. No hay nada que puedas hacer para traerlo de vuelta. No puedes “pude haber” hecho algo. Sólo puedes hacer algo. Renuévate. Libera ese apego. ¡Hoy es un nuevo día!” – Steve Maraboli

 

 

¿Que hacer entonces? Libérate de cualquier apego. No te limites pensando que no puedes tener una vida, que no puedes ser feliz o exitoso si no posees algo en particular, si no estas con esa persona especial, si no estás haciendo algo en particular, o si no vives en un cierto lugar. Si has llegado al lugar que estas ahora, no se debe a algo o alguien, sino que todo se debe a ti. Tu eres el creador de tu propia vida, por lo tanto, si hay algo de lo que debes depender es de ti mismo. Sin ti, no hay nada, por eso, no busques fuera de ti, sino que busca dentro de ti mismo.

Una conexión, un vínculo especial entre tu y lo que quieres y amas es inevitable, no se trata de evitar esa conexión sino que se trata de no depender de ello para sobrevivir. No debemos permitir que nuestro apega nos confunda, creyendo que necesitamos de algo o alguien con el fin de ser felices, teniendo la idea que aquellas cosas, ese trabajo, ese lugar, esa situación o esa relación es el factor determinante de nuestra felicidad. Un trabajo, una carrera, un lugar, cualquier posesión material, una persona, o una situación en especial puede otorgarnos alegría y felicidad, pero aquellos sentimientos no deben ser condicionados por la falta de aquellas cosas.

 

 

“El desapego no es que tú no debas poseer nada. Es que nada te posea a tí.” – Ali ibn Abi Talib

 

 

No hay nada más gratificante que el ser libre, y la libertad que obtenemos por dejar ir cualquier apago es algo que realmente nos beneficia. Por lo tanto, la clave no se encuentra en ser fríos, sin sentimientos, sino en aprender a amar, sin necesitar nada de regreso, siendo libres para decidir ser quien sea que queramos ser, y hacer todo aquello que queramos sin ser limitados por nuestros apegos. Lo más importante es vivir en el momento, lo que sea que haya pasado en el pasado no puede ser modificado, lo que sea que suceda en el futuro todavía no ha sucedido, entonces, ¿Por qué arruinar tu vida estando apegado a un pasado que se fue o a un futuro que todavía no ha llegado? La vida cambia continuamente, saber que nada es permanente, viviendo en el momento, y cortando las cuerdas de todo apego es la clave para una vida feliz.

 

 

 

Otórgale a tus pasiones, otórgale a cada persona, y otórgale a todo lo que quieres el poder de tu amor, ¡pero no les des el poder para destruirte! Aprende a dejar ir el apego, ¡y otórgate el regalo de vivir una vida en paz y feliz!

Rebeldes Con Causa

Existen muchos rebeldes, pero pocos con causa. Estos rebeldes creen que son libres, pero lo que no saben es que son solo marionetas de un sistema que los tiene bajo su control. Por lo tanto, para obtener una libertad real, uno debe descubrir una causa por la que luchar, esta causa es el propósito de nuestra propia existencia, esta causa no esta destinada a destruirnos, sino que esta destinada a revelar nuestro verdadero potencial. Ser tu verdadero ser, y hacer lo que viniste aquí a hacer, aquello que amas y quieres es lo que te hará libre. Es hora de encontrar tu propósito, ¡y convertirte en un rebelde con causa!

 

 

 

"Somos rebeldes con causa, poetas con un sueño y no dejaremos que este mundo muera sin pelear." - Albert Camus

 

 

 

Cuando somos pequeños nos atrevemos a soñar, y nos animamos a soñar en grande. Creemos que todo es posible, y sabemos lo que queremos, y hacemos todo lo que podemos con el fin de conseguirlo. Pero día tras día, todas nuestras ilusiones comienzan a desaparecer, los adultos inconscientemente comienzan a limitarnos, y entonces, un día dejamos de ser niños y nos volvemos adolescentes, y con un impulso incontrolable que proviene del interior comenzamos a rebelarnos ante todos aquellos que nos limitaron.

El problema es que nos convertimos en rebeldes sin causa, o una causa que todavía es desconocida o no esta definida. Y eso nos hace pelear la batalla equivocada, porque no nos rebelamos ante aquellos que nos estuvieron limitando, sino que nos rebelamos ante nosotros mismos. Comenzamos a hacer elecciones cuyas consecuencias nos destruyen mas que nada en el mundo. Lo irónico es que siempre creemos estar ganando la batalla, cuando en realidad solo la estamos perdiendo, caminando hacia una calle sin salida. Hacemos una revolución en nuestra contra, y un día, esta revolución termina. Ahora adultos y derrotados, confundidos, perdidos y preocupados nos volvemos los adultos miserables que tanto intentábamos evitar, y solo de vez en cuando hacemos aquellas cosas que nos hacen creer que somos los intrépidos rebeldes que alguna vez fuimos, pero en un abrir y cerrar de ojos volvemos de regreso a nuestras tareas cotidianas.

 

 

“Esto es para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los alborotadores. Las clavijas redondas en los agujeros cuadrados. Aquellos que ven las cosas diferente. No están sujetos a las reglas y no respetan el statu quo. Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o maldecirlos, pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos, porque ellos cambian cosas. Impulsan a la humanidad hacia adelante y aunque algunos puedan verlos como los locos, nosotros vemos genios, porque sólo quienes están tan locos como para pensar que pueden cambiar el mundo son aquellos que lo hacen.” – Steve Jobs  

 

 

Por lo tanto, con el fin de crear una revolución que creará el cambio que verdaderamente estamos buscando, debemos convertirnos en el tipo de rebelde que nos hará conseguir la victoria, por lo tanto, vamos a tener que convertirnos en rebeldes con causa, una causa que ponga nuestro corazón en llamas, una causa que saque lo mejor de nosotros mismos, una causa que le de significado a nuestras vidas, una causa que nos desafíe, una causa que cambie nuestras vidas y las vidas de otros para siempre. La única forma de lidiar con una sociedad que nos limita es convirtiéndonos es activistas por nuestra libertad, rebeldes con causa, y ser tan libres como para comenzar a pensar por nosotros mismos, siendo menos impulsivos, menos dominados, y así, volviéndonos tan libres como para crear la vida que hemos imaginado.

La verdad es que siempre que alguien comienza a cuestionarse cosas, o comienza a ver las cosas de un punto de vista diferente, y viene con una idea descabellada que podría cambiar el mundo, que podría empujar la humanidad hacia adelante, una idea que verdaderamente podría crear una evolución y un cambio en la forma en que vivimos los humanos, la mayoría de las veces estas personas son tratadas como simples soñadores, locos o rebeldes. Pero la realidad es que estas personas están tan locas como para pensar que pueden hacer una diferencia, y son lo suficientemente libres como para actuar de cierta manera para alcanzar sus sueños, no dependen de la aprobación de otros, y no se sienten para nada cómodos con el statu quo. Estas personas son aquellas que hacen historia, estas son las personas que pueden cambiar el mundo, y las cuales de alguna forma u otro, logran hacerlo.

 

 

“La única manera de lidiar con este mundo sin libertad es volverte tan completamente libre que tu mera existencia sea un acto de rebelión.” – Albert Camus

 

 

Entonces, ¿Quién vas a decidir ser? ¿Un rebelde sin causa y tomaras entonces el tipo de decisiones que creara un impacto negativo en tu vida? ¿Verdaderamente vas a optar por limitarte a ti mismo pensando que no puedes ser mas que un simple rebelde que hace locuras de vez en cuando? ¿O vas realmente a convertirte en un rebelde y pelear por tu libertad? ¿Te volverás un rebelde con causa, siendo el creador de tu destino, buscando tu propia libertad, creando el mundo que sueñas, y obteniendo la vida que verdaderamente mereces? Tienes que recordar una cosa: nadie nos limita mas de lo que nosotros nos limitamos a nosotros mismos, nuestras verdaderas limitaciones se encuentran dentro de nosotros, y tenemos la llave para abrir la puerta hacia nuestra propia libertad.

 

 

 

 

¿Quieres ser un rebelde? Entonces se un rebelde con causa, y con el fin de tener éxito tu deberías estar dispuesto a hacer aquellas cosas que otros no desean hacer. Atrévete a soñar, imagina, descubre y crea, trabaja, estudia y aprende, cuestiona todo, pregunta tantas preguntas como puedas, descubre tus propias conclusiones, se tu mismo, aprende de tus errores, no permitas que nadie te diga que no puedes hacer algo, ama, crece, evoluciona y se libre. Porque los verdaderos rebeldes son aquellos que crean un impacto positivo en sus vidas, y en las vidas de otros, ¡y son lo suficientemente intrépidos como para cambiar el mundo!

Navegando a la Deriva en la Corriente de la Vida

Es fácil encontrarnos a la deriva, navegando en un mar de incertidumbre. No hay señal de la costa, y nuestro destino es un misterio, el viaje no tiene sentido, las aguas se mueven rápidamente, pero sentimos estar estancados en el mismo lugar. Algunos son conscientes de sus circunstancias actuales, son conscientes de que no tienen destino, ruta o dirección alguna, pero algunas personas ni siquiera saben, o no quieren saber, que son náufragos en un barco que navega sin rumbo fijo. Tenemos dos opciones: Podemos permanecer como estamos y rezar por un final feliz, o podemos ajustar las velas y navegar a nuestro destino deseado.

 

 

"No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino. " - Jimmy Dean

 

 

La vida comienza, la vida termina, y lo que hacemos en medio es lo que crea nuestra experiencia de vida. Creamos nuestra propia historia, dejamos nuestro legado. Nuestro propósito es la razón de nuestra existencia, porque sino tuviésemos un propósito no estaríamos aquí. No es por accidente o por coincidencia alguna, estamos aquí por una razón, ya sea que decidamos descubrir esa razón o no, es lo que determinara nuestro éxito, y la decisión corre por cuenta propia, puede costarnos mucho o nada en lo absoluto, y todo va a depender de si decidimos crear nuestro propio futuro o dejarlo toda al azar.

Imagínate que la vida es un océano, y estamos navegando a través del mismo con nuestros barcos. Tú puedes navegar hacia donde quieras en este océano, pero habrán períodos de adversidad, tormentas, olas inmensas, criaturas salvajes esperando a devorarnos, calor abrasador, y sentirás fatiga, ansiedad, tristeza, enojo, y querrás darte por vencido. Al mismo tiempo, habrán períodos buenos, tiempos donde el agua estará calma, el tiempo será fantástico, sol, cielos azules, y te sentirás feliz, con alegría, esperanza, y te sentirás más valiente que nunca, navegando con gracia a través de aguas calmas.

 

“Lo bueno de este mundo no es donde estamos parados, sino en qué dirección nos estamos moviendo.” – Oliver Wendell Holmes

 

Tú experimentarás estas dos etapas a través del viaje, ya sea que tengas una dirección o no, pero tu dirección, es decir, hacia dónde te diriges determinará tu destino. Tú puedes elegir el camino hacia una vida miserable, mediocre, y turbulenta, o puedes elegir el camino hacia una vida calma, en paz, y feliz. Lo que quiero decir con esto es que nuestras circunstancias externas pueden variar, puede haber desorden o tranquilidad, eso no está bajo nuestro control, pero lo que sí podemos controlar es la elección entre ser víctimas de nuestro entorno y dejarlo todo a la suerte, o tomar el control de nuestras vidas, ajustando las velas, y con coraje tomar el camino que nos dirigirá hacia el lugar que queremos llegar.

Quiero aclarar que estoy a favor de no tener toda tu vida planeada, creo que no podemos planear con anticipación toda nuestra vida, por eso, es bueno simplemente vivir nuestras vidas, disfrutar del momento, y permitirle a la vida sorprendernos, pero con el fin de no perder el control, creo que es bueno determinar lo que queremos. Siempre debemos apuntar a algo, y no perder de vista lo que queremos. Por ejemplo, yo amo viajar, y amo comprar un ticket de ida sin saber dónde estaré mañana, pero al mismo tiempo, sé a dónde quiero ir, sé lo que quiero, sé cuál es mi destino deseado, el cual de hecho no es un destino final, sino que es el propósito y camino de nuestras vidas, y en mi caso es viajar por el mundo con la persona que amo por el resto de mi vida, teniendo nuevas y magníficas aventuras, ayudando e inspirando a personas a convertirse la mejor versión de sí mismos para hacer de este mundo, un mundo mejor. Por lo tanto, no tendré toda mi vida planeada pero sé lo que quiero, y eso me da el poder para ajustar las velas y tomar otra ruta si considero que no estoy yendo camino al destino deseado.

 

“Ve con confianza en la dirección de tus sueños. Vive la vida que has imaginado.” – Henry David Thoreau

 

¿Estás tú en la dirección correcta? ¿O estás a la deriva? ¿Lo que estás haciendo ahora te está acercando a el lugar donde quieres estar mañana? Si la respuesta es sí ¡felicitaciones! Sigue así adelante, ajusta las velas cuando sea necesario y no pierdas de vista la costa, mientras tanto, disfruta del hermoso aunque a veces caótico pero maravilloso viaje.

Si la respuesta es no, tú tienes dos opciones: Puedes determinar qué es lo que realmente quieres, y creo que todos en lo más profundo de nuestros corazones sabemos lo que realmente queremos, simplemente a veces estamos muy limitados a soñar en grande debido a las limitaciones impuesta por la sociedad en la que vivimos, la cual limita y oprime nuestro verdadero ser, o puedes rehusarte a vivir la vida que eres capaz de vivir, puedes negar tu verdadero potencial y estar a merced del destino.

 

“Si no cambias de dirección, podrías terminar en el lugar hacia donde te estás dirigiendo.” – Lao Tzu

 

Soñar en grande no te costará nada, no soñar en lo absoluto te costará mucho. Si juegas a apostar con tu vida, hay grandes probabilidades de que lo pierdas todo. Por lo tanto, no permitas que la adversidad te hunda, no permita que la corriente decida tu futuro, no vayas sin rumbo, a la deriva, sino que toma el control de tu propio barco, determina tu destino, elige la mejor ruta, ajusta las velas, gira el timón, y ve con fe y coraje en la dirección que sacara la mejor versión de ti mismo, y la cual te otorgará la vida que mereces.

 

 

No te conviertas en un náufrago a la deriva, no permitas que la suerte determine tu futuro, ¡toma el control de tu vida y crea la vida que siempre has imaginado!