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¿Es La Vida Una Competencia?

Desde pequeños se nos enseña a competir. Día tras día se va formando el hábito de competir con otros. Cuando menos lo esperamos ese hábito es finalmente creado, y toda nuestra vida se vuelve una competencia, una competencia en la cual necesitamos derrotar a otros con el fin de ser exitosos. ¿Pero es la vida realmente una competencia?¿Necesitamos competir con el fin de ser exitosos? ¿Es el acto de competir con otros lo que nos otorga la verdadera victoria? ¿Puede realmente el resultado de una competencia definir a un ser humano? Averigüemos juntos más sobre la competencia, su definición, nivel de importancia e impacto en los seres humanos.

 

 

 

"Una flor no piensa en competir con la flor de al lado, simplemente florece." #competition

 

 

 

De acuerdo con el diccionario, una competencia es una situación en la cual una persona trata de ganar algo o ser más exitoso que alguien más. En otras palabras, podemos definir la competencia como la oportunidad de obtener un premio especial el cual pudiese tener un significado especial, o la oportunidad de derrotar a otros para declararse a una mismo más exitoso o superior que alguien más. Por lo tanto, ¿esto significa que debemos enfocarnos en derrotar a otros para ser exitosos? ¿Es eso lo que permite que uno consiga verdaderamente la victoria? ¿Es verdad que a través de la competencia con otros uno evoluciona, se vuelve superior, y consigue la grandeza?

Bueno, la realidad es que todo va a depender de la forma en que lo veamos, eso quiere decir, nuestra propia perspectiva, creencia e idea de lo que realmente significa una competencia. Dos diferentes creencias van a determinar el verdadero significado de la competición y las respuestas a esas preguntas: 1. La creencia de que la vida es una competencia, donde tienes que derrotar a otros en todos los aspectos posibles de tu vida. 2. La creencia de que la vida no es una competencia en lo absoluto, y si hay una competencia es con la persona que fuimos ayer.

 

 

“La única competencia digna de un hombre sabio es consigo mismo”. – Washington Allston

 

 

La primera creencia va a definir la competición como la posibilidad de derrotar a otros para ser exitoso, creyendo que tras vencer a otros uno obtiene la verdadera victoria, lo que lo hace a uno más superior, más evolucionado y lo que nos otorga la grandeza. La segunda creencia va a definir la competición como simplemente la oportunidad de ser mejor de lo que fuimos ayer, creyendo que uno es exitoso, evoluciona y consigue la grandeza cuando se convierte en la mejor versión de uno mismo.

Aquellas personas que tienen la primera creencia se van a enfocar en ganar a otros. Esa va a ser su máxima meta, vencer a otros se volverá su primer deseo, y la derrota de otros será su victoria. Aquellos que tienen la segunda creencia se van a enfocar en ser mejores personas de las que fueron ayer, y convertirse en la mejor versión de ellos mismos será su más grande meta, y la victoria para ellos será ser la persona que estaban destinadas a ser sin la necesidad de derrotar a otros para lograrlo.

 

 

“Nunca estás jugando realmente con un oponente. Estás jugando contigo mismo, con tus más altos estándares, y cuando alcanzas tus límites, eso es una verdadera alegría.” – Arthur Ashe

 

 

Cómo podemos ver, la competencia es una palabra que puede tener significados diferentes. La realidad es que hoy en día la mayoría de las personas han aceptado la primera creencia, porque eso es lo que la sociedad nos enseñó. Nos ha enseñado que necesitamos competir, y que en cada competencia, necesitamos ganarle a otros con el fin de ser exitosos. Y esto no se trata de deportes, o de un simple juego, esto se trata de la vida misma. De alguna manera, han transformado la vida en una gran competición. No competimos con el fin de convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, sino que competimos para derrotar a otros, lo que nos ha otorgado una idea errónea de la vida.

Cada aspecto de nuestra vida se ha vuelto una competición. En cada lugar se lleva a cabo una competencia: en lugares de trabajo, en escuelas, universidades, hogares, vecindarios, bares, parques, y en cada esquina de este mundo. Competimos para ver quién tiene el mejor auto, el mejor teléfono, la mejor casa, la mejor ropa, los mejores zapatos, competimos para ver quien tiene el mejor cuerpo, quién luce mejor, quien es más hermoso o hermosa, competimos para ver quién tiene el mejor trabajo, el mejor cargo, el mejor salario, competimos para ver quién tiene las mejores notas, o quien tiene el título más importante, o todo aquello que nos ponga en una importante posición dentro de la sociedad, competimos para ver quien tiene el mejor y más grande cumpleaños, casamiento, funeral, no importa, el punto es que tenemos que ser mejor que otros, lo que nos otorga unas falsa sensación de felicidad y éxito, la cual parece llenar nuestras almas vacías.

 

 

“El verdadero aprendizaje se produce cuando el espíritu competitivo ha cesado”. – Jiddu Krishnamurti

 

 

Pero, ¿alguna vez nos sentimos realmente completos? La verdad es que no, es ese el motivo por el cual nunca dejamos de competir. Necesitamos desesperadamente ser mejores que otros para sentirnos exitosos. Lo que realmente no sabemos es que la única persona que debemos vencer y ser mejores es la persona que fuimos ayer. Ser la persona que estábamos destinados a ser, haciendo las cosas que amamos sin necesitar la aprobación de otros, sin la necesidad de vencer a otros, nos da libertad, y eso nos otorga el verdadero éxito, es así como realmente ganas esta competencia llamada “vida”, la cual, al final, no es realmente una competencia, o no una en contra de otros, sino que es una competencia con la persona que fuimos ayer. Para ganar este juego, debemos derrotar a la persona que no somos, convirtiéndonos en la persona que realmente somos, y para que esto suceda debemos convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Si quieres mejorar tu vida, desarrollar tu verdadero potencial, si quieres tener éxito en la vida, deberás luchar para convertirte en la persona que eres capaz de convertirte, si crees en ti mismo, y crees que eres lo suficientemente bueno como para convertirte en la persona que siempre has imaginado, entonces no hay necesidad de competir con otros, porque te darás cuenta que tal competencia no existe, y si no tienes competencia, ¿Contra quien vas a competir realmente más que contigo mismo?

 

 

 

 

La vida no es una competencia, y si hay una competencia, es con nosotros mismos. Creamos nuestro propio éxito excediendo nuestros propios estándares, evolucionando y creciendo como personas, y no derrotando a otros. Entonces, ¡salgamos y seamos la mejor versión de nosotros mismos!

Convirtiendonos en Quienes Estamos Destinados a Ser

La mayoría de las veces nos damos por vencidos, negándonos a convertirnos en quienes estamos destinados a ser ya sea porque pensamos que hemos perdido la oportunidad de serlo, o porque no creemos que podemos aspirar a más. Nos condenamos a vivir el resto de nuestras vidas siendo la persona que no somos, creyendo que nunca nos convertiremos en la persona que estamos destinados a ser por cualquier motivo que fuese, pero la verdad es que nunca es tarde para convertirnos en quienes estamos destinados a ser.

 

 

"Nunca es demasiado tarde para ser la persona que podrías haber sido." - George Eliot

 

 

 

Algunas personas saben desde el comienzo de sus vidas que es lo que quieren hacer y que tipo de persona quieren llegar a ser, y hacen todo lo posible con el fin de conseguirlo. Algunos tienen éxito, algunos todavía siguen intentándolo. Algunas personas no sabían su propósito en esta vida, no sabían que hacer ni sabían que persona querían ser, y de un día para el otro, se dieron cuenta cual era su destino y propósito en esta vida, y así es que hicieron todo lo posible para hacerlo realidad. Algunos tuvieron éxito, algunos siguen intentándolo.

Luego están aquellas personas que aun no saben que es lo que quieren hacer, cual es su meta o su propósito en esta vida, pero no se dan por vencidos, no se conforman. Por otro lado, tenemos aquellas personas que pueden saber o no cual es su propósito, pero así y todo se dieron por vencidos, aceptaron la vida como se les fue presentada, viviendo así, una vida lejos de ser la que anhelaban, no siendo su verdadero ser. Estas personas se rehusaron a seguir intentándolo, condenándose a una vida de fracaso.

 

 

“El primer paso hacia el éxito se toma cuando te niegas a ser un cautivo del medio ambiente en el que te encuentras.” – Mark Caine

 

 

En mi caso siempre pensé que yo era un completo fracaso, unos años atrás me di cuenta que no lo era. Resulta que cuando era una adolescente mi vida era más bien un desastre. Nunca fui la clase de chica con muchos amigos en la escuela, de hecho, solía ser la chica de la cual la mayoría se burlaba. No fui la popular, la bonita, la inteligente, fui siempre la tímida, sentada en el banco de atrás del aula, llorando siempre en silencio. No tenia amigos, mis notas en la escuela eran pésimas, mi relación con mi familia era complicada, y la relación conmigo misma era un absoluto fracaso. Me convertí en mi peor enemigo, siempre me culpaba por no poder ser la persona que todos esperaban que sea, siempre lo intentaba, y siempre fracasaba.

No sabia en lo absoluto que quería hacer o en que clase de persona me quería convertir, solo quería pertenecer, ser aceptada, e incluso aunque hubiese tenido una mínima idea de lo que era capaz de hacer y en quien era capaz de convertirme siempre destruía rápidamente la idea, pensando que no era lo suficientemente buena como para lograrlo, mi creencia era que yo era un fracaso, pero la realidad es que no lo era. Yo estaba siendo la persona que necesitaba ser, ya que aquella adolescente formo la persona que soy ahora. Hoy, luego de 28 años puedo decir que ahora se lo que quiero y se que persona quiero ser. Puede que no este cerca de mi meta, pero una lección que aprendí en mi vida es: “Nunca te des por vencido, nunca sabrás de lo puedes estar perdiendo si lo haces, y si le das una oportunidad a la vida, te sorprenderá.”

 

 

“Se necesita coraje para crecer y convertirse en quien realmente eres.” – E.E. Cumings

 

 

No soy la única que ha esperado muchos años para darse cuenta cual era su propósito, y no soy la única que esta luchando por hacerlo realidad. Durante toda la vida han existido muchísimas personas que nunca han encontrado al éxito hasta que fueron “viejos”. La realidad es que no hay tiempo correcto para convertirte en la persona que estas destinado a ser. Lo mas importante es creer en ti mismo, tienes que saber que eres capaz de conseguir todo aquello que te propones, en segundo lugar, debes descubrir to propósito en la vida, y tercero, deberás hacer todo lo que puedas con el fin de conseguirlo. Que el tiempo no sea una preocupación para ti, no permitas que te detenga.

Si todavía sigues pensando que no eres capaz de ser la persona que estas destinado a ser por el motivo que fuese, te mostré a continuación algunos ejemplos de personas que estaban haciendo algo completamente diferente cuando se convirtieron en la persona que estaban destinados a ser.

 

A los 23 años, Oprah fue despedida de su `primer trabajo como reportera.

A los 24 años, Stephen King trabajaba como portero y vivía en un remolque.

A los 27 años, Vincent Van Gogh fracasó como misionero y decidió ir a la escuela de arte.

A los 28 años, J.K. Rowling era una madre soltera con tendencias suicidas que vivía de los planes sociales.

A los 30 años, Harrison Ford era carpintero.

A los 30 años, Martha Stewart era corredora de bolsa.

Vera Wang fracasó en su intento de entrar en el equipo Olímpico de patinaje artístico y en su intento de ser la Editora Jefe de Vogue, y tras esto diseñó su primer vestido a los 40 años.

Samuel L. Jackson no consiguió su primer papel en el cine hasta los 46.

Morgan Freeman tuvo su primer papel en el cine a los 52 años.

 

 

“Nunca eres demasiado viejo para establecer otra meta, o para soñar un nuevo sueño.” – C.S. Lewis

 

 

Algunas personas heredan el éxito, otras tienen que trabajar duro para conseguirlo, pero lo que realmente determina el éxito de uno es la habilidad para descubrir la razón de nuestra existencia, y vivir nuestras vidas de acuerdo a ella. Ser la mejor versión de nosotros mismos, hacer lo que amamos y simplemente elegir ser feliz es la clave para una vida exitosa. No te conformes en vivir  una vida menor a la que de verdad te mereces, no importa donde estés, con quien estés, o que estés haciendo, siempre puedes convertirte en la persona que realmente deseas convertirte, no permitas que nadie te diga lo contrario, no renuncies ante el fracaso ni te rindas ante la adversidad, ve siempre hacia adelante con coraje y confianza en ti mismo.

 

 

 

 

Si todavía no has descubierto que tipo de persona quieres ser y que quieres hacer, no te preocupes, si no te das por vencido, tarde o temprano lo descubrirás. Si ya lo sabes pero sientes que estas lejos de conseguirlo, no te preocupes, el tiempo es una ilusión, no te des por vencido, y tarde o temprano el éxito golpeara tu puerta.

La Vida Siempre Otorga una Segunda Oportunidad

Lo hermoso de la vida es que siempre te otorga una segunda oportunidad. En cualquier momento dado, la vida puede sorprendernos con otra oportunidad, dándonos la posibilidad de intentar algo una vez mas, de recrearnos a nosotros mismos y empezar de nuevo. El problema es que solemos perder esa oportunidad permaneciendo atados a un fracaso pasado, a una historia sin un final feliz, o porque conscientemente nos negamos a aceptar esa oportunidad, condenándonos a una vida miserable. Como siempre, la vida se compone de decisiones, y nuestro éxito depende de aprovechar las oportunidades que la vida nos otorga.

 

 

 

"La vida siempre te ofrece una segunda oportunidad. Se llama mañana." - Nicholas Sparks

 

 

 

Nuestro pasado puede estar compuesto de completos fracasos, pudimos haber cometido muchos errores, pudimos haber tomado malas decisiones, la vida pudo habernos arrebatado personas que amamos, cosas que amamos, algunas relaciones pudieron haber terminado abruptamente, pudimos no haber tenido éxito en tener cosas o hacer cosas que queríamos, la vida que solíamos tener pudo haber desaparecido de la noche a la mañana, pudimos haber perdido muchas cosas, pero la vida es mas justa de lo que pensamos, porque siempre nos da una segunda oportunidad, y a veces incluso una tercera y una cuarta, ya sea que lo merezcamos o no.

Sin importar lo que paso en nuestro pasado, y cuantos errores hemos cometido, la vida nos otorgará una segunda oportunidad, pero algo que debemos recordar es que esto no elimina las consecuencias de nuestras acciones pasadas. Toda decisión, comportamiento y acción de nuestro pasado tendrá una consecuencia, pero una segunda oportunidad significa que tenemos la posibilidad de actuar de una forma diferente. Podemos reinventarnos y convertimos en una mejor versión de nosotros mismos, podemos hacer diferentes elecciones, aprender de nuestros errores, y hacer todo de tal forma que nos beneficie a nosotros y a todos a nuestro alrededor. Eso es exactamente lo que significa tener una segunda oportunidad, tener la posibilidad de crear un mejor mañana.

 

 

“Si todavía estás respirando, tienes una segunda oportunidad.” – Oprah Winfrey

 

 

¿Pero que pasa si no he hecho nada malo? ¿Que sucede si simplemente la vida fue injusta conmigo y me arrebato algo que amaba? ¿Que pasa cuando alguien pierde a un ser querido, o su trabajo, o su casa o todo aquello que realmente amaba? ¿Que pasa cuando alguien atraviesa una difícil situación? ¿Acaso esta segunda oportunidad nos otorgará la posibilidad de obtener aquello que solíamos tener? Bueno eso depende, a veces una segunda oportunidad no significa que vayamos a tener exactamente aquello que solíamos tener, pero todo esto se debe a que estamos destinados a obtener algo mejor. He aprendido por mis propias experiencias que la vida nunca quita, sin devolver algo a cambio. A veces suceden cosas para que podamos tener la posibilidad de tener una vida mejor, y convertirnos en la persona que estábamos destinados a ser. Es por eso que es tan importante creer y esperar por esa segunda oportunidad, para reinventar nuestras vidas, porque si vivimos en el pasado, nunca tendremos la posibilidad de ver esta segunda oportunidad, esta pasara frente a nuestros ojos, y nosotros estaremos tan ocupados enfocándonos en nuestro pasado que podremos verla.

La clave se encuentra en desprendernos del pasado y de todo aquello que no podemos cambiar, y confiar en la vida y en Dios de que te darán una segunda oportunidad, para comenzar una nueva vida, para descubrir algo sobre ti mismo que no conocías, para ver la vida de una forma diferente, para convertirte en la mejor versión de ti mismo, y darte la vida que realmente mereces. Es solo una cuestión de otorgarle a la vida la posibilidad de demostrarnos que estamos destinados a obtener grandes y maravillosas cosas. Si respiramos es porque estamos vivos, y si estamos vivos, las oportunidades son infinitas.

 

 

“No todo el mundo obtiene una segunda oportunidad. Si usted obtiene una, aprovéchala porque es un regalo, y podría ser algo mejor de lo que tenias antes! “ – Nishan Panwar

 

 

La vida siempre te dará una segunda oportunidad, y cuando eso suceda, aprovéchala, porque esta podría ser la gran oportunidad de tu vida, aquella que te dará la posibilidad de vivir la vida que eres capaz de vivir. Deja ir el pasado, olvídate de las cosas que no puedes cambiar, enfócate en las cosas que si puedes cambiar, y aprende de cada error que haz cometido, y cuando tengas esa segunda oportunidad en frente de ti no lo pienses, simplemente, tómala ¡y cambia tu vida por completo!

 

 

 

 

La vida no siempre está tan contra nuestro como pensamos, de hecho quiere que tengamos éxito, la pregunta es: ¿Tú quieres tener éxito? Cada día la vida nos presentará una oportunidad que nos desafiará en todo aspecto posible de nuestras vidas. Esta podría ser la oportunidad que cambiará tu vida por completo, ¡aprovéchala! 

Cortando las Cuerdas del Apego

La mayoría de nuestros sufrimientos diarios son provocados por nuestro apego a cosas, personas, situaciones, entre otras cosas. El problema es que nos volvemos dependientes de aquellas cosas con el fin de sobrevivir, poniéndonos a nosotros mismos en un lugar de extrema vulnerabilidad. En el caso de perder aquello a lo que estamos apegados, una vida de angustia y sufrimiento es inevitable. Por lo tanto, para evitar tanto dolor y sufrimiento, debemos liberarnos de cualquier apego.

 

 

"La raiz de todo sufrimiento es el apego." - Buda

 

 

Vivir apegados a lugares, cosas, personas, trabajos, situaciones y cualquier otra cosa es la clave para una vida de sufrimiento. Lo sé, suena un poco extremo, pero la verdad es que cuanto más apegado estamos a algo o alguien, más sufrimos, porque cuanto más apegados estamos, más tememos, y cuanto más tememos, más sufrimos. Dependemos tanto de algo, que la simple idea de perderlo nos desgarra el corazón. El problema es que nuestra felicidad dura siempre y cuando aquello a lo que estamos apegados no cambie, no se transforme en algo más o deje de existir.

Todo apego nos limita, nos somete, nos controla, y nos domina completamente. Nos limita porque no nos permite ser completamente nosotros mismos, porque a veces ser nosotros mismos significaría la perdida inevitable de aquello a lo que estamos apegados, nos somete porque nos hace actuar de cierta manera con el fin de evitar perderlo, nos controla porque nos hace comportar de una forma especial, y nos domina porque toda nuestra existencia depende de aquello a lo que estamos apegados.

 

 

“La mayoría de nuestros problemas se deben a nuestro deseo apasionado y el apego a las cosas que nosotros malinterpretamos como entidades duraderas.” – Dalai Lama

 

 

¿Esto significa que no podemos tener ningún tipo de sentimiento? ¿Acaso no podemos amar, o tener pasión por algo? ¿Cómo podemos ser felices si no podemos ser simplemente humanos? Bueno, ese el tema, somos humanos, sentimos, amamos, y eso es lo hermoso de estar vivo y ser humanos. Tener todas esas hermosas emociones nos hace sentir vivos, y le da sentido a nuestras vidas. El problema comienza cuando nos volvemos dependientes de relaciones, cosas materiales, trabajos, lugares, resultados o situaciones con el fin de seguir sintiéndonos de la forma en que nos sentimos.

Por lo tanto, el problema no es sentir algo especial por algo o alguien, el problema es cuando nuestra felicidad depende de ello. Si la falta de algo o alguien, o si el cambio de algo en nuestras vidas crea sufrimiento, entonces es nuestro apego lo que realmente nos está generando angustia, no es el amor, la pasión que tenemos sobre algo, sino que es nuestra dependencia, nuestro apego. Hay algo que vale la pena recordar y es la diferencia entre apego y vínculo, nuestro apego crea en nosotros sentimientos de temor, temor por la idea de perder algo, mientras que un vínculo da y recibe al mismo tiempo, alimentando el alma, no espera nada, no requiere, no exige, solo sucede.

 

 

“Renueva, libera, deja ir. El ayer se ha ido. No hay nada que puedas hacer para traerlo de vuelta. No puedes “pude haber” hecho algo. Sólo puedes hacer algo. Renuévate. Libera ese apego. ¡Hoy es un nuevo día!” – Steve Maraboli

 

 

¿Que hacer entonces? Libérate de cualquier apego. No te limites pensando que no puedes tener una vida, que no puedes ser feliz o exitoso si no posees algo en particular, si no estas con esa persona especial, si no estás haciendo algo en particular, o si no vives en un cierto lugar. Si has llegado al lugar que estas ahora, no se debe a algo o alguien, sino que todo se debe a ti. Tu eres el creador de tu propia vida, por lo tanto, si hay algo de lo que debes depender es de ti mismo. Sin ti, no hay nada, por eso, no busques fuera de ti, sino que busca dentro de ti mismo.

Una conexión, un vínculo especial entre tu y lo que quieres y amas es inevitable, no se trata de evitar esa conexión sino que se trata de no depender de ello para sobrevivir. No debemos permitir que nuestro apega nos confunda, creyendo que necesitamos de algo o alguien con el fin de ser felices, teniendo la idea que aquellas cosas, ese trabajo, ese lugar, esa situación o esa relación es el factor determinante de nuestra felicidad. Un trabajo, una carrera, un lugar, cualquier posesión material, una persona, o una situación en especial puede otorgarnos alegría y felicidad, pero aquellos sentimientos no deben ser condicionados por la falta de aquellas cosas.

 

 

“El desapego no es que tú no debas poseer nada. Es que nada te posea a tí.” – Ali ibn Abi Talib

 

 

No hay nada más gratificante que el ser libre, y la libertad que obtenemos por dejar ir cualquier apago es algo que realmente nos beneficia. Por lo tanto, la clave no se encuentra en ser fríos, sin sentimientos, sino en aprender a amar, sin necesitar nada de regreso, siendo libres para decidir ser quien sea que queramos ser, y hacer todo aquello que queramos sin ser limitados por nuestros apegos. Lo más importante es vivir en el momento, lo que sea que haya pasado en el pasado no puede ser modificado, lo que sea que suceda en el futuro todavía no ha sucedido, entonces, ¿Por qué arruinar tu vida estando apegado a un pasado que se fue o a un futuro que todavía no ha llegado? La vida cambia continuamente, saber que nada es permanente, viviendo en el momento, y cortando las cuerdas de todo apego es la clave para una vida feliz.

 

 

 

Otórgale a tus pasiones, otórgale a cada persona, y otórgale a todo lo que quieres el poder de tu amor, ¡pero no les des el poder para destruirte! Aprende a dejar ir el apego, ¡y otórgate el regalo de vivir una vida en paz y feliz!

Rebeldes Con Causa

Existen muchos rebeldes, pero pocos con causa. Estos rebeldes creen que son libres, pero lo que no saben es que son solo marionetas de un sistema que los tiene bajo su control. Por lo tanto, para obtener una libertad real, uno debe descubrir una causa por la que luchar, esta causa es el propósito de nuestra propia existencia, esta causa no esta destinada a destruirnos, sino que esta destinada a revelar nuestro verdadero potencial. Ser tu verdadero ser, y hacer lo que viniste aquí a hacer, aquello que amas y quieres es lo que te hará libre. Es hora de encontrar tu propósito, ¡y convertirte en un rebelde con causa!

 

 

 

"Somos rebeldes con causa, poetas con un sueño y no dejaremos que este mundo muera sin pelear." - Albert Camus

 

 

 

Cuando somos pequeños nos atrevemos a soñar, y nos animamos a soñar en grande. Creemos que todo es posible, y sabemos lo que queremos, y hacemos todo lo que podemos con el fin de conseguirlo. Pero día tras día, todas nuestras ilusiones comienzan a desaparecer, los adultos inconscientemente comienzan a limitarnos, y entonces, un día dejamos de ser niños y nos volvemos adolescentes, y con un impulso incontrolable que proviene del interior comenzamos a rebelarnos ante todos aquellos que nos limitaron.

El problema es que nos convertimos en rebeldes sin causa, o una causa que todavía es desconocida o no esta definida. Y eso nos hace pelear la batalla equivocada, porque no nos rebelamos ante aquellos que nos estuvieron limitando, sino que nos rebelamos ante nosotros mismos. Comenzamos a hacer elecciones cuyas consecuencias nos destruyen mas que nada en el mundo. Lo irónico es que siempre creemos estar ganando la batalla, cuando en realidad solo la estamos perdiendo, caminando hacia una calle sin salida. Hacemos una revolución en nuestra contra, y un día, esta revolución termina. Ahora adultos y derrotados, confundidos, perdidos y preocupados nos volvemos los adultos miserables que tanto intentábamos evitar, y solo de vez en cuando hacemos aquellas cosas que nos hacen creer que somos los intrépidos rebeldes que alguna vez fuimos, pero en un abrir y cerrar de ojos volvemos de regreso a nuestras tareas cotidianas.

 

 

“Esto es para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los alborotadores. Las clavijas redondas en los agujeros cuadrados. Aquellos que ven las cosas diferente. No están sujetos a las reglas y no respetan el statu quo. Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o maldecirlos, pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos, porque ellos cambian cosas. Impulsan a la humanidad hacia adelante y aunque algunos puedan verlos como los locos, nosotros vemos genios, porque sólo quienes están tan locos como para pensar que pueden cambiar el mundo son aquellos que lo hacen.” – Steve Jobs  

 

 

Por lo tanto, con el fin de crear una revolución que creará el cambio que verdaderamente estamos buscando, debemos convertirnos en el tipo de rebelde que nos hará conseguir la victoria, por lo tanto, vamos a tener que convertirnos en rebeldes con causa, una causa que ponga nuestro corazón en llamas, una causa que saque lo mejor de nosotros mismos, una causa que le de significado a nuestras vidas, una causa que nos desafíe, una causa que cambie nuestras vidas y las vidas de otros para siempre. La única forma de lidiar con una sociedad que nos limita es convirtiéndonos es activistas por nuestra libertad, rebeldes con causa, y ser tan libres como para comenzar a pensar por nosotros mismos, siendo menos impulsivos, menos dominados, y así, volviéndonos tan libres como para crear la vida que hemos imaginado.

La verdad es que siempre que alguien comienza a cuestionarse cosas, o comienza a ver las cosas de un punto de vista diferente, y viene con una idea descabellada que podría cambiar el mundo, que podría empujar la humanidad hacia adelante, una idea que verdaderamente podría crear una evolución y un cambio en la forma en que vivimos los humanos, la mayoría de las veces estas personas son tratadas como simples soñadores, locos o rebeldes. Pero la realidad es que estas personas están tan locas como para pensar que pueden hacer una diferencia, y son lo suficientemente libres como para actuar de cierta manera para alcanzar sus sueños, no dependen de la aprobación de otros, y no se sienten para nada cómodos con el statu quo. Estas personas son aquellas que hacen historia, estas son las personas que pueden cambiar el mundo, y las cuales de alguna forma u otro, logran hacerlo.

 

 

“La única manera de lidiar con este mundo sin libertad es volverte tan completamente libre que tu mera existencia sea un acto de rebelión.” – Albert Camus

 

 

Entonces, ¿Quién vas a decidir ser? ¿Un rebelde sin causa y tomaras entonces el tipo de decisiones que creara un impacto negativo en tu vida? ¿Verdaderamente vas a optar por limitarte a ti mismo pensando que no puedes ser mas que un simple rebelde que hace locuras de vez en cuando? ¿O vas realmente a convertirte en un rebelde y pelear por tu libertad? ¿Te volverás un rebelde con causa, siendo el creador de tu destino, buscando tu propia libertad, creando el mundo que sueñas, y obteniendo la vida que verdaderamente mereces? Tienes que recordar una cosa: nadie nos limita mas de lo que nosotros nos limitamos a nosotros mismos, nuestras verdaderas limitaciones se encuentran dentro de nosotros, y tenemos la llave para abrir la puerta hacia nuestra propia libertad.

 

 

 

 

¿Quieres ser un rebelde? Entonces se un rebelde con causa, y con el fin de tener éxito tu deberías estar dispuesto a hacer aquellas cosas que otros no desean hacer. Atrévete a soñar, imagina, descubre y crea, trabaja, estudia y aprende, cuestiona todo, pregunta tantas preguntas como puedas, descubre tus propias conclusiones, se tu mismo, aprende de tus errores, no permitas que nadie te diga que no puedes hacer algo, ama, crece, evoluciona y se libre. Porque los verdaderos rebeldes son aquellos que crean un impacto positivo en sus vidas, y en las vidas de otros, ¡y son lo suficientemente intrépidos como para cambiar el mundo!

Navegando a la Deriva en la Corriente de la Vida

Es fácil encontrarnos a la deriva, navegando en un mar de incertidumbre. No hay señal de la costa, y nuestro destino es un misterio, el viaje no tiene sentido, las aguas se mueven rápidamente, pero sentimos estar estancados en el mismo lugar. Algunos son conscientes de sus circunstancias actuales, son conscientes de que no tienen destino, ruta o dirección alguna, pero algunas personas ni siquiera saben, o no quieren saber, que son náufragos en un barco que navega sin rumbo fijo. Tenemos dos opciones: Podemos permanecer como estamos y rezar por un final feliz, o podemos ajustar las velas y navegar a nuestro destino deseado.

 

 

"No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino. " - Jimmy Dean

 

 

La vida comienza, la vida termina, y lo que hacemos en medio es lo que crea nuestra experiencia de vida. Creamos nuestra propia historia, dejamos nuestro legado. Nuestro propósito es la razón de nuestra existencia, porque sino tuviésemos un propósito no estaríamos aquí. No es por accidente o por coincidencia alguna, estamos aquí por una razón, ya sea que decidamos descubrir esa razón o no, es lo que determinara nuestro éxito, y la decisión corre por cuenta propia, puede costarnos mucho o nada en lo absoluto, y todo va a depender de si decidimos crear nuestro propio futuro o dejarlo toda al azar.

Imagínate que la vida es un océano, y estamos navegando a través del mismo con nuestros barcos. Tú puedes navegar hacia donde quieras en este océano, pero habrán períodos de adversidad, tormentas, olas inmensas, criaturas salvajes esperando a devorarnos, calor abrasador, y sentirás fatiga, ansiedad, tristeza, enojo, y querrás darte por vencido. Al mismo tiempo, habrán períodos buenos, tiempos donde el agua estará calma, el tiempo será fantástico, sol, cielos azules, y te sentirás feliz, con alegría, esperanza, y te sentirás más valiente que nunca, navegando con gracia a través de aguas calmas.

 

“Lo bueno de este mundo no es donde estamos parados, sino en qué dirección nos estamos moviendo.” – Oliver Wendell Holmes

 

Tú experimentarás estas dos etapas a través del viaje, ya sea que tengas una dirección o no, pero tu dirección, es decir, hacia dónde te diriges determinará tu destino. Tú puedes elegir el camino hacia una vida miserable, mediocre, y turbulenta, o puedes elegir el camino hacia una vida calma, en paz, y feliz. Lo que quiero decir con esto es que nuestras circunstancias externas pueden variar, puede haber desorden o tranquilidad, eso no está bajo nuestro control, pero lo que sí podemos controlar es la elección entre ser víctimas de nuestro entorno y dejarlo todo a la suerte, o tomar el control de nuestras vidas, ajustando las velas, y con coraje tomar el camino que nos dirigirá hacia el lugar que queremos llegar.

Quiero aclarar que estoy a favor de no tener toda tu vida planeada, creo que no podemos planear con anticipación toda nuestra vida, por eso, es bueno simplemente vivir nuestras vidas, disfrutar del momento, y permitirle a la vida sorprendernos, pero con el fin de no perder el control, creo que es bueno determinar lo que queremos. Siempre debemos apuntar a algo, y no perder de vista lo que queremos. Por ejemplo, yo amo viajar, y amo comprar un ticket de ida sin saber dónde estaré mañana, pero al mismo tiempo, sé a dónde quiero ir, sé lo que quiero, sé cuál es mi destino deseado, el cual de hecho no es un destino final, sino que es el propósito y camino de nuestras vidas, y en mi caso es viajar por el mundo con la persona que amo por el resto de mi vida, teniendo nuevas y magníficas aventuras, ayudando e inspirando a personas a convertirse la mejor versión de sí mismos para hacer de este mundo, un mundo mejor. Por lo tanto, no tendré toda mi vida planeada pero sé lo que quiero, y eso me da el poder para ajustar las velas y tomar otra ruta si considero que no estoy yendo camino al destino deseado.

 

“Ve con confianza en la dirección de tus sueños. Vive la vida que has imaginado.” – Henry David Thoreau

 

¿Estás tú en la dirección correcta? ¿O estás a la deriva? ¿Lo que estás haciendo ahora te está acercando a el lugar donde quieres estar mañana? Si la respuesta es sí ¡felicitaciones! Sigue así adelante, ajusta las velas cuando sea necesario y no pierdas de vista la costa, mientras tanto, disfruta del hermoso aunque a veces caótico pero maravilloso viaje.

Si la respuesta es no, tú tienes dos opciones: Puedes determinar qué es lo que realmente quieres, y creo que todos en lo más profundo de nuestros corazones sabemos lo que realmente queremos, simplemente a veces estamos muy limitados a soñar en grande debido a las limitaciones impuesta por la sociedad en la que vivimos, la cual limita y oprime nuestro verdadero ser, o puedes rehusarte a vivir la vida que eres capaz de vivir, puedes negar tu verdadero potencial y estar a merced del destino.

 

“Si no cambias de dirección, podrías terminar en el lugar hacia donde te estás dirigiendo.” – Lao Tzu

 

Soñar en grande no te costará nada, no soñar en lo absoluto te costará mucho. Si juegas a apostar con tu vida, hay grandes probabilidades de que lo pierdas todo. Por lo tanto, no permitas que la adversidad te hunda, no permita que la corriente decida tu futuro, no vayas sin rumbo, a la deriva, sino que toma el control de tu propio barco, determina tu destino, elige la mejor ruta, ajusta las velas, gira el timón, y ve con fe y coraje en la dirección que sacara la mejor versión de ti mismo, y la cual te otorgará la vida que mereces.

 

 

No te conviertas en un náufrago a la deriva, no permitas que la suerte determine tu futuro, ¡toma el control de tu vida y crea la vida que siempre has imaginado!

Nuestras Mayores Limitaciones Se Encuentran en Nuestra Propia Mente

Las limitaciones mas grandes que existen son aquellas que creamos con nuestras propias mentes. Todo el tiempo, nos estamos limitando a nosotros mismos a través de los pensamientos limitantes que guardamos en nuestras mentes. Aquellas limitaciones son la mayoría de las veces una ilusión, siendo la creación de nuestros propios pensamientos, y ellos son sólo reales dentro de los confines de nuestras propias mentes. Con el fin de lograr tus deseadas metas y sueños, deberás descubrir tus propias limitaciones, desafiarlas y excederlas. 

 

 

"Estas confinado solo por las paredes que tu mismo construyes." Andrew Murphy

 

 

Nuestras limitaciones imaginarias creadas por nuestras propias mentes son la causa de nuestro fracaso, si aun nuestros sueños no se han vuelto una realidad es porque estas limitaciones nos han alejado de nuestras metas y sueños. No son nuestras limitaciones externas las causantes de nuestro fracaso, sino que son nuestros pensamientos limitantes lo que realmente nos ha derrotado. Las creencias que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida es lo que nos otorga nuestra realidad. Son nuestras propias ideas equivocadas sobre nuestro potencial lo que realmente evita que podamos alcanzar nuestras metas.

El problema es que es mas sencillo para nosotros reclamar que estamos siendo realistas cuando decimos que no podemos hacer algo, cuando de hecho solo lo estamos usando como una excusa para no hacer las cosas que nos gustaría hacer. La verdad es que si no hemos hecho lo que siempre hemos querido hacer, si no hemos llegado al lugar donde siempre hemos querido llegar, si no hemos alcanzado nuestro máximo potencial o si no hemos conseguido las cosas que siempre hemos querido conseguir es muy probable que se deba a que nuestras propias limitaciones imaginarias nos hayan limitado, y eso ha creado nuestra realidad; pero no es acertado decir que estamos siendo realistas cuando de hecho, lo que realmente nos detuvo fueron nuestras limitaciones creadas por nuestras propias mentes, y no nuestra circunstancias externas. El problema no es que no podamos hacer algo, el problema es creerlo, creer que somos incapaces de hacer aquello que deseamos por la razón que fuese.

 

 

“Las limitaciones sólo viven en nuestras mentes. Pero si usamos nuestra imaginación, nuestras posibilidades se vuelven ilimitadas. “ – Jamie Paolinetti

 

 

Lo que quiero decir es que la realidad es relativa, mi realidad puede ser muy diferente a tu realidad, y puedo tener las mismas limitaciones externas que tú, pero puedo crear un resultado diferente, y todo va a depender de si decido rendirme ante mis propias limitaciones, o si las voy a utilizar como una forma de mejorarme a mi misma. Cuando decides que nada puede detenerte, tu destruyes cualquier limitación existente sobre ti mismo, y tu recreas tus creencias sobre quien eres realmente, lo que te dará el poder que necesitas para que todo lo que anhelas se vuelva una realidad.

Si el entorno en donde nos encontramos fuese un factor limitante, nadie hubiese alcanzado sus metas. Si la edad, el tiempo, el dinero, las habilidades, las creencias de otros sobre ti, las criticas, tu apariencia externa, los fracasos momentáneos, las situaciones pasadas, el lugar en el que naciste, o cualquier otra condición fuese una verdadera limitación, entonces este mundo pertenecería solo a unos pocos, y el resto de nosotros estaríamos condenados a una vida miserable, pero eso no es verdad, pero desafortunadamente es lo que esta sucediendo en este mundo, porque la mayoría de las personas han creído que solo unos pocos están tocados con la varita mágica, y ellos son los únicos que son capaces de alcanzar el éxito y la gloria, hemos aceptado ese concepto como real y entonces nos hemos dado por vencidos, y todo gracias a las verdaderas limitaciones, que son aquellas que hemos creado con nuestras propias mentes.

 

 

“Las limitaciones sólo pueden ser verdaderas siempre y cuando creamos en ellas. Por lo tanto, cree en ti mismo, y cosas asombrosas sucederán. “ – Doe Zantamata

 

 

Hay personas que han convertido sus sueños en realidad con menos de lo que tu tienes, hay personas que han nacido rodeados de pobreza, personas que han nacido con enfermedades, personas que han pasado por situaciones difíciles, y así y todo han encontrado la forma de alcanzar sus sueños y metas. No fue una cuestión de suerte, sino que fue una cuestión de buena voluntad, y al mismo tiempo, no han dejado que ninguna limitación los detuviera de alcanzar sus metas. Si he convertido en realidad muchas de mis metas fue porque no he permitido que me detengan mis circunstancias externas, y especialmente mis limitaciones creadas por mi misma. Y la clave par que todas tus creencias limitantes desaparezcan es creyendo en ti mismo. No hay fuerza mas poderosa que creer que puedes alcanzar tus metas y sueños sin importar los obstáculos que aparezca en tu vida.

 

 

 

 

Descubre tus propias limitaciones, encuentra la forma de excederlas, y haz realidad todas tus metas y sueños. Porque todo es posible para aquellos que se animan a soñar y nunca se dan por vencidos. Sin importar que tan limitado pienses que estés, si crees que puedes, y si nunca te rindes ante esas limitaciones y sigues intentándolo, siempre hacia adelante, tu conseguirás la victoria. 

Amarte a Ti Mismo: Un Acto de Rebelion

Vivimos en un mundo tan obsesionado con las apariencias externas que el envase se ha vuelto mas importante que el contenido. Hoy en día lucir bien en el exterior se ha vuelto nuestra prioridad, nuestra obsesión, y el único motivo es ser aceptados en esta sociedad que te condena o te glorifica por tu apariencia. Por lo tanto, amarte a ti mismo en esta sociedad que quiere que te sientas mal contigo mismo es un acto de rebelión que te otorga libertad!

 

 

 

"En un mundo que se beneficia por tu baja autoestima, amarte a ti mismo es un acto de rebelión."

 

 

 

Esta sociedad quiere que creamos que con el fin de ser exitosos necesitamos lucir bellos en el exterior. Desde que nacemos estamos expuestos a diferentes fuentes las cuales tienen como principal propósito hacernos sentir mal con nuestra apariencia, y por ende fracasados. Crearon el concepto de que la fealdad significa infelicidad, y belleza significa felicidad y éxito. Pareciera que solo puedes amarte a ti mismo si tu eres hermoso por fuera, y eso por supuesto nunca sucede, ¿Y por qué? Porque el negocio se habría terminado, y donde no hay negocio, no hay dinero.

Nuestras mentes han sido contaminadas con este virus desde el primer día. Cuando nacemos, se nos corta el cabello, nos hacen agujeros en nuestras orejas para que podamos vernos bonitas con pequeños aritos, nos visten como muñecos, y nos hacen actuar como príncipes y princesas. A medida que crecemos, nos dan muñecas rubias, flacas, y de ojos azules para jugar, y a medida que pasa el tiempo ese virus infernal sigue enfermando nuestras mentes a través de todos los productos, servicios y entretenimiento que nos venden: El maquillaje, la cirugía plástica, los reality shows con gente cool, películas con bellísimos actores, músicos y bandas de chicas y chicos bonitos, y comerciales de televisión que constantemente lavan nuestro cerebro día tras día.

 

 

“Ser uno mismo en un mundo que constantemente trata de que no lo seas, es el mayor logro.” – Ralph Waldo Emerson

 

 

El problema es que hemos aceptado el concepto de que necesitamos vernos atractivos con el fin de ser felices. Creemos que finalmente vamos a amarnos a nosotros mismos el día que nos veamos hermosos por fuera, entonces compramos toda la basura que podamos encontrar con el fin de ser felices y amarnos a nosotros mismos, pero esto nunca termina, nunca nos sentimos completamente felices con nosotros mismos y queremos más, queremos vernos como las chicas de las revistas, y el problema es que ni siquiera ellas se ven así en la realidad. Perseguimos un falso estereotipo de belleza que no existe, es irreal, ficticio, una gran mentira.

El problema es que nos hacen creer que si existe, entonces nunca dejamos de comprar la basura que nos venden, sometiéndonos a nosotros mismos a este marketing enfermizo que nos posee. Siempre hay algo nuevo, un nuevo tipo de cirugía plástica, un nuevo producto revolucionario que te hará ver 20 años más joven, y maravillosos productos que harán que te veas bronceado los 365 días del año, un nuevo maquillaje que transformará tu cara en una falsa muñeca de porcelana. Siempre habrá algo que necesitarás con el fin de ser atractivo para así ser feliz. Esto nunca se detiene, nunca.

 

 

“Te has estado criticando durante años, y no ha funcionado. Trata de aprobarte a ti mismo, y ve qué pasa.” – Louise L. Hay.

 

 

Por lo tanto, si quieres verte bien por fuera, empieza por quererte como eres, ama tu verdadero ser sin ningún tipo de producto o ropa especial, o nada externo a ti, simplemente ama lo que esta sociedad llama “imperfecciones” porque no lo son, nadie es imperfecto, todos somos perfectos, porque hemos sido creados por el mejor artista, el gran creador. La belleza es un concepto que la sociedad ha creado con el fin de establecer un estándar, y así obtener un beneficio, pero todos somos hermosos, somos únicos, originales, no necesitamos ser alguien mas para ser hermosos, siendo nosotros mismos, y queriéndonos a nosotros mismos es lo que nos hace hermosos.

Lo que quiero decir es que esta completamente bien comprar y usar todos los productos que quieras, siempre y cuando tu felicidad no dependa de ello. Cambia el color de tu pelo, usa maquillaje, ponte a dieta, ve al gimnasio, compra nueva ropa, usa tu crema favorita, pero hazlo porque te gusta, porque quieres mejorar, o por cualquier motivo excepto para impresionar a otros, o para ser aceptado, no lo hagas para pertenecer, ni para ser feliz o exitoso, porque nunca vas a estar completamente feliz si dependes de todas esas cosas para sentirte bien contigo mismo. Levántate a la mañana, ve al espejo, y mírate sin maquillaje, con tu pelo despeinado, con tu pijama de Minnie mouse, de batman, rasgado y viejo, mírate al espejo y ve tus arrugas, granos, mírate a ti mismo con todas tus “imperfecciones” y sonríe, porque eres un ser hermoso. Amate a ti mismo en cada momento, y así encontraras la libertad para ser quien quieras ser sin necesitar de nada con el fin de serlo.

 

 

“Sólo con el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible a los ojos.” – Antoine de Saint-Exupéry

 

 

Una vez alguien dijo: “La belleza duele”, pero no es así, la belleza no duele, lo que duele es no poder mirarse al espejo, y amar lo que ves simplemente porque no te ves como la chica o chico de las revistas. No poder ver tu propia belleza, te vuelve miserable, y no importa cuanto intentes ser “hermoso” siempre te sentirás miserable, y eso duele un millón de veces más que caminar con tacos, que la cirugía plástica o la depilación. ¿Puedes entender el verdadero problema aquí? ¡Eres tú! Es en la forma en la que te ves a ti mismo, cambia los ojos con los que te ves a ti mismo, enamórate de tu verdadero ser y así cambiarás toda tu vida… ¡y también ahorrarás mucho dinero!

 

 

 

 

Si te miras a ti mismo al espejo y te gusta lo que ves, ¿Crees que te importará lo que piensen los demás? ¡Absolutamente no! Eso se llama tener confianza en uno mismo, y así lograras amarte a ti mismo. La realidad es que no necesitas nada para ser hermoso, ya lo eres, tan solo recuerda eso ¡y obtén la libertad para ser tu más maravilloso, auténtico y hermoso ser! 

Mejora Tus Estrategias y Obtén Mejores Resultados

Algunas de las circunstancias de nuestras vidas son inevitables, algunas son simplemente una cuestión de suerte, y algunas de ellas son el producto de nuestras acciones. Nuestra vida no está escrita, pero es fácil pensar que si lo está, porque de esa manera negamos  cualquier responsabilidad, y culpamos a nuestro destino por ser la causa de nuestras dificultades. La verdad es que nosotros creamos nuestra vida con nuestras propias acciones, y si los resultados que estamos obteniendo no son los deseados, es tiempo de mejorar nuestras estrategias de vida.

 

 

 

"Si haces lo que siempre has hecho, obtendrás lo que siempre has conseguido."

 

 

 

Si seguimos pensando los mismos pensamientos, si seguimos teniendo los mismos sentimientos, si seguimos realizando las mismas acciones y teniendo los mismos comportamientos, probablemente vamos a seguir obteniendo lo que vinimos obteniendo hasta ahora. La pregunta ahora es: ¿Estas obteniendo los resultados que esperas? Si la respuesta es si, ¡Felicitaciones! ¡Vas por el camino correcto! Pero si la respuesta es no, deberás cambiar tus estrategias, y hacer las cosas de una forma diferente hasta que obtengas los resultados esperados.

Si no estamos obteniendo lo que deseamos es probablemente porque algo no esta funcionando como debería, algo que estamos haciendo no nos esta ayudando a obtener los resultados que esperamos. Generalmente culpamos a la vida, a nuestra familia, a el tiempo, el dinero, o a todo lo que podamos echarle la culpa por no obtener los resultados que deseamos, pero la realidad es que en la mayoría de los casos nosotros somos la causa de nuestro propio fracaso. Por lo tanto, si queremos mejores resultados, si queremos tener éxito, tendremos que cambiar algo con el fin de ser exitosos, y deberemos dejar de hacer el tipo de acciones que solo nos han otorgado fracaso.

 

“Logra el éxito en cualquier área de la vida identificando las estrategias óptimas y repítelas hasta que se conviertan en hábitos.” – Charles J. Givens

 

La primer y más importante cosa que debemos saber con el fin de tener éxito es que no dependemos de nuestro entorno para ser exitosos, sino en tener la habilidad para no caer en la trampa de permanecer cautivos en ese entorno. Es decir, sin importar donde nos encontremos en este momento, y cuales sean nuestras actuales circunstancias externas, siempre podemos crear un mejor mañana, y la clave para hacerlo es no dándose por vencido ante nuestras circunstancias actuales, y tomando la responsabilidad de nuestra propia vida, creando con nuestras propias acciones la vida que realmente queremos experimentar, tomando todas las acciones correctas para poder obtener los resultados deseados.

Si quieres algo diferente, si quieres un resultado mejor en tu vida, deberás cambiar tus acciones y mejorar tus estrategias. ¿Qué estás haciendo ahora que si esta dándote resultados? ¿Qué tipo de acciones estas realizando que no te están otorgando los resultados que deseas? ¿Qué cosa no estás haciendo que podría ayudarte a obtener los resultados que deseas? ¿Qué tipo de estrategias has estado utilizando que no te han otorgado resultados positivos? ¿Qué puedes hacer hoy para mejorarlas? Piensa sobre esas preguntas, determina lo que quieres, y descubre lo que puedes hacer para obtener los resultados que quieres. Lee, pregunta, aprende, comete errores, toma riesgos, inténtalo una vez mas, mejora y sigue mejorando hasta que consigas el éxito, ¡pero nunca te des por vencido!

 

“El primer paso hacia el éxito se toma cuando te niegas a permanecer cautivo en el entorno en el que te encuentras.” – Mark Caine

 

Siempre hay algo que puedes hacer mejor, siempre hay algo para mejorar, no te limites pensando que no hay nada mas que puedas hacer, o que no puedes aspirar a más, tienes grandeza dentro de ti, y puedes obtener todo lo que deseas si trabajas duro, si sos perseverante, y si nunca te das por vencido ante las adversidades. Siempre puedes crecer, aprender, mejorar, evolucionar y tener éxito. Aprende de los errores pasados, aprende de los errores de otras personas, pregunta, aprende, mejórate a ti mismo, desarrolla tu potencial, y no te detengas hasta conseguir los resultados que deseas.

 

 

 

 

Si lo que has estado pensando, sintiendo, y haciendo no te ha otorgado los resultados que deseas, es tiempo de mejorar tus estrategias de vida. No tengas miedo de cambiar, no tengas miedo de probar algo nuevo, no tengas miedo de fracasar, sino que siempre recuerda que el fracaso es solo real cuando te das por vencido. ¡Cambia tus estrategias, y obtén los resultados que deseas!

Liberándonos de las Cadenas de la Adicción

Dejamos de estar a cargo de nuestras propias vidas el día en que nuestras adicciones toman el control de nuestras vidas. Ese día perdemos nuestra libertad y nos volvemos esclavos de nuestras adicciones. Ellos se vuelven nuestra mayor meta y propósito en nuestras vidas, y nos volvemos dependientes de la satisfacción de esa adicción con el fin de sentirnos bien, felices y exitosos. Con el fin de retomar el control de nuestras vidas, deberemos liberarnos de las cadenas de nuestras adicciones.

 

 

"Mientras más grande sea la lucha, más grande será el triunfo" - Nick Vujicic #adicción

 

 

Una adicción es la necesidad desesperada de tener algo o hacer algo, crea en nosotros un hábito que nos encarcela, volviéndonos dependientes de ese hábito. Nos hace creer que lo necesitamos, quitándonos el control de nuestra propia vida, y cuando no tenemos el control de nuestras vidas, perdemos el control de todo, eso quiere decir que nuestra vida pasa a estar a merced de nuestra suerte. Estamos simplemente en un bote a la deriva en el océano de nuestras vidas empujados por la corriente de nuestras adicciones.

¿Dónde vamos a terminar? Sólo Dios sabe. ¿Cuáles son las probabilidades? Posiblemente estemos yendo directo a la caída, directo a nuestro fracaso. ¿Podemos hacer algo al respecto? ¿Podemos cambiar nuestra dirección? Absolutamente. ¿Cómo podemos hacerlo? Tomando el control de nuestras vidas, diciéndole a nuestras adicciones: ¡Oye, tú! No estas mas a cargo aquí, no tienes poder sobre mi vida, no me controlas, a si que vete ¡y devuélveme mi vida!

 

 

“A veces sólo puedes encontrar el cielo regresando lentamente del infierno.” – Carrie Fisher

 

 

Lo sé, todo suena tan lindo y fácil, pero deberás estar preguntándote como hacer algunas cosas, como por ejemplo: ¿Cómo empiezo? ¿Es realmente posible alejarme de mis adicciones? Y sí, lo es. ¿Quieres saber como lo sé? Porque ya has tomado el primer y mas importante paso de todos: Has decidido que es algo que quieres cambiar en tu vida, y tener la posibilidad de ver que algo no te esta otorgando lo que realmente quieres es el primer paso en el camino hacia una mejor vida.

Si realmente quieres cambiar, si realmente quieres algo y estas dispuesto a hacer todo lo que puedas con el fin de tenerlo, tu lo tendrás, pero tendrás que trabajar duro, y con duro no me refiero a trabajar duro un día, y el otro no, lo que significa es que deberás trabajar duro cada día de tu vida. Deshacerte de tus adicciones es un compromiso de todo una vida. No es algo que haces hoy, y dejas de hacer mañana. Nuestras adicciones son nuestro punto débil, y deberá siempre ser reforzado, incluso si sentimos que ya estamos fuertes en ese aspecto, siempre debemos ser cuidadosos de nuestras adicciones, y estar siempre listos para pelear en el momento que aparezca la ocasión.

 

 

“El éxito es la sumatoria de pequeños esfuerzos, repetidos día tras día.” – Robert Collier

 

 

Por lo tanto, el primer paso es aceptar el hecho de que tenemos que cambiar algo en nuestras vidas, algo que no nos ayuda sino que nos entierra, algo que no nos esta dando éxito sino puro fracaso. La primer cosa que debemos saber es que nuestras adicciones no nos salvan de ninguna forma, ni cambian nuestra realidad, no nos otorgan lo que realmente queremos, sino que nos condena a una vida de fracaso. Sólo ponen mentiras en nuestras mentes, y nos convence de que las necesitamos, para así poder caer en sus trampas.

El segundo paso es encontrar la fuente de nuestra adicción. Hay algo, que fomenta la necesidad de satisfacer tal adicción. Esa necesidad se vuelve tan fuerte que se vuelve inevitable y te hace caer en las garras de tu adicción. ¿Que hacer entonces? Aléjate de esta fuente, no caigas en la trampa de pensar que podrás salir de ahí a salvo. Librate de todo aquello que vuelva tu adicción mas fuerte e incontrolable.

 

 

“Si puedes dejar de hacerlo por un día, puedes dejar de hacerlo toda tu vida.” – Benjamin Alire Sáenz

 

 

El siguiente paso es enfoque. Es todo una cuestión de enfocar tu mente en aquellas cosas que realmente quieres en tu vida, el tipo de cosas que te acercaran al lugar donde quieres llegar, el tipo de cosas que revelarán tu verdadero potencial. No se trata de resistir la tentación, es cuestión de terminar con esa tentación, ¿y como podemos hacerlo? Una vez más, es todo una cuestión de enfoque. Estamos rodeados de muchas cosas, pero vemos  la mitad, porque vemos solo aquello que observamos, y es todo una cuestión de enfoque. Enfoca tu mente en el tipo de cosas que te darán felicidad, paz y te harán sentir exitoso, y olvídate de aquellas cosas que te destruyen. Pon tu corazón en lo que es mejor para ti, y no pongas tu mente en lo que no te sirva, y veras cambiar toda tu vida.

 

 

 

 

Independientemente de tu adicción, siempre recuerda algo: Tu eres una obra maestra de Dios, tu tienes grandeza dentro de ti y el poder para superar cualquier desafío. Todo depende de ti, en tu compromiso y perseverancia. Cuanto estés dispuesto a sacrificar con el fin de alcanzar la victoria es lo que determinara tu éxito. ¡No sera fácil, pero valdrá la pena!